“Amuitz”

Estos días la gente se aproxima a la costa. Disfruta con las mareas altas y las olas embravecidas. Afloran al exterior pasiones desconocidas y da la sensación de que nos encanta que el agua lo llene todo y golpee con fuerza los diques que contienen su energía. Sin embargo, otros ojos miran y ven la tempestad de distinta manera. Por ejemplo, quienes surfean por encima de la espuma, disfrutando con un aéreo o un tubo, un snap o un floater. Mundos diferentes y actitudes diversas ante la misma realidad.

La cámara de un fotógrafo, sin embargo, es paciente porque necesita esperar el momento propicio, ese en el que se produce la gran explosión, el do de pecho que sólo corresponde a los grandes tenores y en ese caso a los espléndidos objetivos que captan sensaciones indescriptibles.

Se está poniendo de moda una ola, frente al faro de Higuer en Hondarribia. “Amuitz” es el nombre. Estaba oculta, callada, ante la isla, dibujando estelas sobre las rocas que la determinan. Necesitaba ponerse espléndida y mirar al espejo de un fotógrafo excepcional como Edu Vidarte. La imagen es de él. Impresiona. Cuanto más la ves, más sientes. En cada pausa historias indescriptibles.

Si estás a la intemperie esperando, cuando todo sucede, en la retina apenas quedan colores y sensaciones. Si miras a esta ola, retándole de frente, captarás algo así como una inmensidad que paraliza. La culpa es de la naturaleza y de quien la instrumenta para todos nosotros

eduardovidartephotography.com

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