Nova Valorem y Jose Manuel Borrego reverdecen laureles

06/02/2014
CHANTILLY
PRIX DU CARREFOUR MASSON


PASQUIER Stéphane (Jockey);COLLET Rodolphe (Entraineur);AKINITA GROUP AB (Casaque)
NOVA VALOREM
 | 20140206MORG51526 064730_005

Con sorpresas, buen tiempo e ilusión ha arrancado en el hipódromo de Donostia la temporada del centenario. En el verde, los primeros protagonistas han sido Jose Manuel Borrego y Nova Valorem, que se han aliado para hacer saltar por los aires los pronósticos en el premio Bar Ondarreta. El jinete madrileño volvía a la competición tras una ausencia de cinco años y el veterano caballo de Ana Imaz retornaba a la senda de la victoria un año después, cuando su crisis parecía irreconducible. La magia de las carreras ha vuelto a hacer posible lo inverosímil.

Muy querido en el mundillo, Manuel Borrego ha sido el más aplaudido y felicitado de la jornada. El mismo nos reconocía que se conformaba con volver a montar, que era esa la mayor recompensa a sus sacrificios. La victoria ha sido un premio añadido con sabor a gloria. Con más de 100 en su historial, pocas le habrán hecho más ilusión que ésta. Buena parte de la culpa la tiene Ana Imaz, que ha sabido curar las heridas al viejo millero Nova Valorem, que a sus ocho años ha resurgido para dar un sorpresón tremendo.

Un caballo que en su día estuvo matriculado en el Gobierno Vasco y que había llegado a un valor 48 en Francia, corriendo carreras de Grupo en Noruega y Suecia. Tras ganar en Lyon en abril del pasado año, su nivel se había devaluado hasta quedar en un deprimente 18. Con esa referencia era impensable una victoria en un lote semejante, pero el viejo alazán dejó atrás sus perezas y dolencias para recuperar parte del valor que un día tuvo. Remoloneó al verse delante, pero dominó con más suficiencia de lo que dicen las diferencias en meta. Lava fue segundo y el favorito Pephermo tercero, sin poder encontrar hueco durante casi toda la recta.

Gustaron especialmente las victorias de las yeguas Rosetta y Poti. La primera desmintió sus dos primeras carreras con un bonito triunfo a las manos. Con sus papeles y perteneciendo al patio de Osorio, cabe esperar una importante progresión en próximas citas. Gustó mucho también Poti, reciente compra de la cuadra Febana. Cadel ganó con mucho en mano, a pesar de portar unos exigentes 61 kilos. Si llega fresca y en forma al Maria Cristina, será una clara referencia en la gran carrera de yeguas. Penobscot y Huerta Grande fueron los otros vencedores de una jornada inaugural divertida y vistosa.

 

También te puede interesar

0 comentarios