Lluvia de confetis

Ion Areitio es uno de esos ejemplos de virtuosismo milagrero. Con pocas pero valiosas ayudas compite por el mundo llevando el nombre de Hondarribia por los podios a los que accede desde el éxito. Aprovechando las fiestas de su ciudad natal ha vuelto a sentir el cariño de la gente, tanto a nivel institucional en el Ayuntamiento, como en la calle. En ambos casos ha sentido el fervor popular y el reconocimiento a todos sus logros.

Acaba de competir en el mundial de bike trial y ha logrado la medalla de bronce. En pocos días se irá en furgoneta a Amsterdam. Mil y pico de ida y mil y pico de vuelta, en total 2.613 kilómetros. Los aviones son muy caros y el presupuesto no alcanza para más. Defiende también el tercer puesto en la clasificación general de la Copa del Mundo.

Seguro que le refuerzan las muestras de apoyo de sus conciudadanos, que le lanzaron confetis, como muestra la foto que colgó en su cuenta de facebook perteneciente a Bidasoa Hitza. es un ejemplo más del esfuerzo de muchos deportistas que creen en ellos aunque en el camino haya más crestas que llanuras. Superarlas es un ejercicio de convicción y de autoestima.

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