Maider Unda, punto y seguido…

MAIDER UNDA

Maider Unda decide acabar su carrera profesional como luchadora para dedicarse a otros menesteres. Ha sido una de las grandes deportistas de Euskadi, cuya historia podría servir de guión para una novela o una película de superación.

Todos conocéis la trayectoria de esta mujer que se inició pronto en el sambo y en la lucha olímpica. Estudió electrónica, pero no ejerce como tal. Su vida está en Olaeta, en el caserío familiar elaborando queso y cuidando las ovejas. Entre el trabajo y el deporte pasa sus horas.

La carrera está llena de éxitos en mundiales, europeos, juegos olímpicos y competiciones estatales. Vivió experiencias en Pekin 2008 y Londres 2012, en donde además subió al podio para poner una guinda al pastel de toda su vida deportiva que vistió de bronce. Aquí paró su carrera. Decidió  cumplir otro sueño: ser madre. Se apartó del camino para cuidar a su niña Iraide nacida el pasado año. Vivió el momento, se centró en la maternidad y esperó a que su cuerpo volviera a ser el mismo, respetando plazos, como han hecho otras deportistas en el camino. Le costó recuperarse física y psicológicamente.

Maider trató de llegar a río de Janeiro pero se quedó en la puerta. Pasado el tiempo decide que ha llegado el momento de cambiar de camino o seguir el mismo pero con otro paso. No perderá la mochila en la que guarda los premios de tantas horas de dedicación. Además de las conquistas olímpicas, suma la medalla de plata en el Europeo de 2013 celebrado en Tbilisi (Georgia) y los bronces de los campeonatos de Europa en Baku (Azerbaiyán) en 2009 y en Belgrado (Serbia) en 2010, así como en el Mundial 2009 de Herning (Dinamarca).

Se retira y lo hace público en una rueda de prensa en la que estará acompañada por autoridades políticas y deportivas. Es un referente para todos los deportistas a los que cualquier misión les puede parecer imposible. Ella se encargó a lo largo de los años en demostrar justo lo contrario.

 

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