Gipuzkoa Basket se da una alegría contra Unicaja (71-63)

clark contra unicaja

El Delteco GBC sumó una victoria de enorme mérito ante un equipo como Unicaja que nunca pareció una plantilla de Euroliga (71-63). La tercera victoria, que tenía que haber llegado en jornadas anteriores, llegó por todo lo alto para los donostiarras al amparo de su gente, ayer 2.721 aficionados en Illunbe, que disfrutaron de un partido pleno de emoción y que, por fin, tuvo final feliz.

Las claves del éxito pasaron por los minutos que jugó Joan Pardina, titular ayer, y que fueron de calidad. El alero catalán sumó cuatro triples y estuvo notable cuando le tocó defender. A su gran partido hay que añadir una vez más el juego interior de Norel, que hizo mucho daño por dentro a los pívots visitantes y que, de nuevo, fue el mejor reboteador del partido con once capturas. Pero el GBC necesitaba más y fue Danny Clark el que apareció con sus triples y con su capacidad para abrir el campo. Y eso que tuvo que jugar con un dedo roto. A estos tres jugadores se sumó Dani Pérez. El base es importantísimo para el equipo, ya que Kenny Chery no acaba de justificar su condición de extracomunitario. Ayer, a su anarquía habitual a la hora de dirigir el juego sumó un desacierto total, lo que hizo peligrar el triunfo por momentos. Tampoco fue el día de Jordan Swing, que parece atravesar un ligero bache en su juego. Ya en Zaragoza se le vio por debajo de lo que había mostrado en las primeras jornadas, maquilló sus números al final cuando el equipo tenía perdido el duelo, y ayer concluyó con una serie de 2/9 en tiros de campo y valoración negativa.

Por eso fue capital el partido de Dani Pérez (10 puntos), Pardina (12), Norel (13) y Clark (14). También influyó una intensidad que el GBC necesitaba para salir airoso de encuentros como estos. El equipo de Porfi Fisac defendió muy bien, agresivo y fue contundente cuando había que serlo. Como consecuencia de esto, Unicaja firmó unos porcentajes más propios de equipo de zona baja que de equipo de Euroliga. Por si fuera poco, Joan Plaza jugó con fuego. Dejó muchos minutos a sus mejores jugadores en el banquillo. Sasu Salin anotó cinco puntos seguidos en el inicio y se fue al banco para el minuto tres. Acabó jugando 13 minutos. Nedovic solo disputó medio partido y Shermadini, que estaba haciendo daño claramente, estuvo en la cancha 14 minutos. Con Brooks con pocas ganas de jugar y con el base estadounidense Ray McCallum, que llegó a Málaga como una estrella y que sigue siendo un jugador muy vulgar, solo los puntos de Suárez parecían muy poco recurso.

Sin embargo, equipos de este nivel suelen aparecer en algún momento del partido y arreglar en poco tiempo lo que llevan torcido en los minutos anteriores. No ocurrió afortunadamente para un GBC que se mostró nervioso en las últimas posesiones pero que le echó muchas más ganas que su rival. Por eso acabó ganando. Se lo merecía el equipo de Porfi Fisac que había dejado escapar dos triunfos casi cantados y merecidos ante Murcia y Baskonia.

También te puede interesar

0 comentarios