El GBC se queda cerca de la remontada pero cae ante el Herbalife (80-87)

clark herbalif

Gipuzkoa Basket demostró tener alma, corazón y calidad para casi remontar un partido que en la salida del tercer cuarto se le había puso muy cuesta arriba. Acabó perdiendo ante un rival tan cualificado como el Herbalife Gran Canaria (80-87) que llegaba a Illunbe tras el éxito de meterse en los cuartos de final de la Eurocup. Eso sí, supo competir hasta el final, y eso que el 32-52 del minuto 22 no auguraba nada bueno para los de Fisac.

Lo cierto es que el 70-70 que señalaba el marcador a falta de cinco minutos encendió a la grada y metió el miedo en el cuerpo a un entrenador visitante, Luis Casimiro, que tuvo que devolver a la cancha a toda su artillería, es decir Albert Oliver y Dj Seeley, los dos mejores jugadores de un Gran Canaria que sudó mucho su victoria. Tampoco contribuyó a un final equitativo el arbitraje que, ante la duda, perjudicó al GBC en varias decisiones, aunque sería injusto buscar en esto un motivo para la derrota.

El partido empezó mal para el equipo de casa. Demasiados errores ante un rival que tampoco estaba fino. De hecho, el primer cuarto fue un canto al fallo por parte de ambos equipos. Gipuzkoa Basket no encontraba el aro rival como en otras ocasiones. El punto de mira de los tiradores estaba desviado y por dentro Norel no podía percutir como en él es habitual ante las torres rivales. Balvin, 2,17, y Pasecniks 2,16 intimidaban lo suyo cerca de la canasta. Así las cosas, el Herbalife vivió los siete primeros minutos del partido de los dos triples del argentino Brussino. Después se sumaría Rabaseda desde el tiro libre y el gigante Pasecniks con cuatro puntos para un raquítico 11-14.

En el segundo cuarto, la aparición del alero estadounidense Dj Seeley cambió la dinámica. También el mayor acierto visitante desde la línea del triple, ya que a Seeley se le sumaron Radicevic y Aguilar. En el GBC, al equipo le faltaba una marcha, estaba bloqueado y sin las ideas claras. Fruto de esto fueron las diez pérdidas de balón en estos dos primeros cuartos que le dejaron por detrás en el marcador.

Además, concedió demasiados rebotes en defensa lo que le permitió al equipo canario numerosas segundas opciones. El último minuto y medio fue un pequeño desastre en el GBC, lo que aprovechó el Gran Canaria para irse con una ventaja muy peligrosa (30-42). Sólo Chery en otro gran partido, acabaría con 23 puntos y muy buenos porcentajes de acierto, Norel y Clark daban la cara en ataque.

Era clave un inicio diferente del GBC para que hubiera partido, pero en los dos primeros minutos, lejos de jugar con una intensidad mayor, el cuadro local acumuló un parcial de 2-10 criminal. Sendos triples de Rabaseda y Seeley, más canastas de Balvin y Aguilar rompían el partido parecía que de forma definitiva (32-52).

Sin embargo, el GBC volvió a demostrar su espíritu competitivo, su ADN, el mismo que casi siempre le lleva a ponérselo difícil al contrario hasta el final. Tenía que incrementar su instinto guerrero. Y lo hizo. Empezó a defender, alternó defensas individuales con otras zonales que despistaron al Gran Canaria y le hicieron fallar. Chery encabezó la remontada casi él solito. Encadenó buenos tiros y, en un abrir y

cerrar de ojos, el marcador empezó a equilibrarse. De los 20 de desventaja a los once todavía en el tercer cuarto (43-54). Fue un primer bombazo del GBC al que supo responder su rival con canastas de Pasecniks y Brussino para estirar a 14 la renta al final del cuarto (51-65).

Pero quedaban diez minutos y ahora el Gipuzkoa Basket era un equipo distinto, era el equipo que gusta ver, que compite, que tiene orgullo y que demuestra calidad en sus acciones. Y así Chery y Swing anotaron cuatro puntos seguidos para que Casimiro volviera a parar el partido. Metió en la cancha a Seeley y a Balvin porque veía que el GBC se venía arriba. También a Oliver que, a la postre, fue otra vez el verdugo del equipo donostiarra. Se le da bien Illunbe al veterano base catalán. Antes de que Oliver finiquitara el choque, a Chery se le unió un imperial Pardina, con dos triples en este cuarto claves, y después la mejor versión de un motivado Norel. Por eso y porque defendió como sabe y puede el GBC empató en plena exhibición en la pista y éxtasis en la grada (70-70).

Quedaban, no obstante, casi cinco minutos y el partido se le podía hacer largo al GBC. Así fue al final. El Herbalife tuvo que jugar con los mejores, Eriksson fue baja de última hora, pero Seeley y Oliver, más Paseknics por dentro, se encargaron de hacer un parcial de 0-7 decisivo (70-77). Todavía Clark, con un triple desde su casa, apretaría otra vez el marcador (77-80) a falta de poco más de un minuto. En la siguiente acción, Mekel penetró sin oposición a canasta. No le quedaba más gasolina ni tiempo al GBC que, a pesar de todo y ante un muy buen equipo, vendió muy cara la derrota.

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