El balonmano guipuzcoano luce músculo

premiados todos

El balonmano guipuzcoano luce músculo con orgullo. De entrada, determina una fecha al año para reunir en un espacio a muchas de las personas que hacen posible el trabajo y el éxito. Esta vez, el centro cultural Bastero de Andoain sirvió de marco para que los premiados sintieran el reconocimiento y el aplauso. Lista interminable de goleadores, mejores deportistas, árbitros, patrocinadores, entrenadores, clubes, periodistas, leyendas…Hay capacidad para reunirlos a todos y demostrar la fortaleza de este deporte. Gipuzkoa es el núcleo más importante de la Federación Vasca, cuyo presidente José Manuel Ruiz de Cenzano estuvo presente junto al resto de autoridades.

Esa fidelidad al balonmano la explicó con orgullo Goizane Álvarez, directora de deportes de la Diputación de Gipuzkoa: “El balonmano es un deporte que contribuye a una sociedad más inclusiva y con más igualdad, como hemos visto en el 75° aniversario de esta Federación”

Hizo lo propio la alcaldesa Ane Karrere, exjugadora y guardameta, feliz por abrir las puertas de su pueblo a las gentes del deporte que ama. No se salió de esa línea el presidente Francis Barros. Contento por gestionar las 3.881 licencias federativas y 251 equipos, se encuentra sumergido en la celebración del 75 Aniversario de la Federación Guipuzcoana, con el proyecto de editar un libro que recoja la amplia historia de este deporte en nuestro territorio. Desde aquel balonmano “a once” de pioneros enardecidos, hasta la liga del Bera Bera, el último eslabón de la cadena de éxitos colectivos.

Quizás lo de menos sea la lista de premiados: Kauldi Odriozola (Bidasoa) y Maitane Etxeberria Bera Bera), elegidos mejores jugadores de la temporada. Asier Zubiria, el meta del Bidasoa recibió una insignia de plata en su despedida. Mismo galardón para Indalecio Garzo (prensa), Javier Ramiro (árbitro), Conchi González (secretaria de la federación). Reconocimiento al Bera Bera, campeón de liga y ascenso a DH Plata del segundo equipo. El valor de los patrocinios y la distinción a Karlos Argiñano, con la escuela de Cocina Aiala vinculada al Zarautz de féminas. El sabor del tiempo pasado, vivo en cada historia personal de Ernesto Martínez de Lizardui, Adolfo Marietta y Jesús Ruiz de la Torre, puso el colofón a los reconocimientos.

Junto a ellos, juveniles, juniors, seniors, los mejores, los goleadores, los colegiados, los técnicos, el día a día y el futuro más que esperanzador. Deportistas de primer nivel como Esther Arrojería, Alba Ménendez, Uxue Ezkudia, Gurutz Aginagalde, Julen Aginagalde, Jon Azkue…entregaron muchos de los trofeos y se hicieron fotos con todos los que sueñan llegar a ser como ellos.

Si una imagen vale más que mil palabras, esta fotografía ilustra el esfuerzo colectivo, incluso el de los directivos anónimos cuyo desvelo es impagable. El de los padres que con sus coches llevan y traen a los protagonistas. Al final, la suma de aportaciones individuales en favor de la colectividad. Orgullo en el 40×20, con música de fondo de una orquesta estupenda de jóvenes pertenecientes a la Escuela de Música de Andoain y la colección proyectada de fotografías y vídeos que sirven para recordar cómo eran y jugaban los chicos y las chicas de ayer. Desde hace 75 años, el balonmano guipuzcoano late con pasión.

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