Los ocho triples de Corbacho aniquilan al Burgos (92-83)

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Alberto Corbacho hizo honor a su ganada fama de bombardero y con una serie de ocho triples de once intentos fue el encargado de enseñar el camino de la victoria al Gipuzkoa Basket (92-83) ayer ante el Burgos en un duelo muy peleado hasta el último minuto. Lo cierto es que la serie de triples de Corbacho fue todo un espectáculo, sobre todo porque alguno de ellos llevaron ese sello suyo reconocible cuando el mallorquín arma el brazo con suma rapidez. Es de los mejores en esto y, por fin, lo pudo demostrar en el día en el que su equipo necesitaba la victoria más que nunca. Y la necesitaba para sumar su segundo éxito, porque además jugaba en Illunbe y porque sus dos próximos partidos son de máxima dificultad, en las canchas de Real Madrid y Valencia.

Fue un partido duro, vibrante, emocionante hasta el final y en el que ambos equipos estuvieron mejor en ataque que en defensa. De hecho, los porcentajes de acierto en tiros de campo fueron notables tanto en el GBC como en el San Pablo. Por eso, la mejor actitud defensiva de los de Sergio Valdeolmillos, que propició 20 pérdidas en el rival, tuvo su premio. No solo por los triples de Corbacho, que ciertamente fue el factor diferencial, sino también por el gran encuentro, sobre todo en los momentos calientes del choque de un reencontrado Burjanadze, y por las muchas asistencias que repartieron tanto Jorge Gutiérrez como Dani Pérez. En total, todo el equipo propició 23 asistencias.

El partido lo inició mejor el equipo visitante. Con un Deon Thompson imparable en la pintura, ayudado por Huskic, el Burgos se fue a un 4-11 peligroso. Pronto el GBC recondujo la situación con tres triples casi seguidos, uno de Nevels, muy apagado ayer, y dos de Corbacho que ya dejaba indicios de que era su día y su partido. Con 22-21 acabaron esos diez primeros minutos para dar paso a un segundo cuarto también muy igualado. Si el GBC se puso las pilas en la primera mitad de este cuarto, con un 11-2 de parcial tras canastas de Van Lacke, Salvó, Gutiérrez y como no, otro triple de Corbacho, al tiempo muerto que solicitó el técnico visitante Diego Epifanio le siguió la reacción de los burgaleses gracias a Thompson y a Cancar principalmente.

El problema para el GBC eran las tres faltas de Salvó y de Bobrov sin alcanzar aun el descanso. Se llegaría con 38-38 al intermedio después de cinco tiros libres consecutivos forzados y anotados por Jaramaz.
Todo quedaba para la segunda parte. Y el Burgos amenazó de salida con irse en el marcador. Sendos triples de Thompson y López pusieron el 38-44, después anotó una canasta de tres puntos Dani Pérez, que ayer no brilló como en partidos anteriores en la faceta anotadora, mejor estuvo en asistencias hasta repartir un total de siete, pero Thompson estaba ‘on fire’ y un mate suyo volvía a darle a su equipo una ventaja de cinco puntos (41-46). Cometió la tercera falta personal Nevels y entró Sanadze que aporto un par de acciones ofensivas de mérito.

Burjanadze , poderoso

Después entraría en calor Burjanadze. El georgiano es pura energía y demostró que está cerca del estado de forma que le permite jugar a su nivel. Buena noticia. Lo cierto es que jugó una excelente segunda parte, en la que aportó además de energía y rebote, 14 puntos. El tercer cuarto acabó con la misma igualdad que los anteriores (59-59).

Illunbe tenía ganas de celebrar otra victoria de su equipo. También los 500 aficionados de Burgos que le dieron color a un recinto que registró su mejor entrada. Y así comenzaron los diez minutos definitivos, en los que Corbacho seguiría con su festival de triples cada vez que el Burgos se acercaba en el marcador o amenazaba con remontar el resultado. En el equipo rival eran ahora Cancar, Frazier y Fitipaldo los que veían el aro con más frecuencia, pero las canastas de Corbacho sumaban de tres en tres puntos.

Se unió a la fiesta del triple Burjanadze, que posee una muy buena mano para el tiro exterior, y Valdeolmillos puso en la cancha a sus dos bases, con el mejicano Gutiérrez de escolta para controlar el ritmo y el juego una vez que se puso por delante. A falta de tres minutos el GBC ganaba por 80-74. No se le podía escapar el partido, era vital para ganar confianza y demostrar que está muy vivo. Y así fue. El entrenador andaluz se la jugó con sus dos bases en cancha y con Corbacho en ataque, al que Van Lacke le sustituía cuando se trataba de defender.

Con 80-79 Gutiérrez anotó una bandeja, después Sekulic, buen final el suyo, ponía el 84-79, y en la siguiente jugada Corbacho firmaba su octavo triple de la noche para el 87-79. No había tiempo para más, solo para un triple a la desesperada de Frazier y para que los aficionados del GBC celebraran un triunfo en un excelente partido, pleno de emoción, de juego ofensivo y de un recital de todo un ‘shooter’, un cañonero como Alberto Corbacho. Fue su partido, fue su día, fue clave para enseñar el camino del éxito.

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