El Bidasoa supera, pasando de ronda, un partido agotador

20181222_194645

Los seguidores del Bidasoa no se fueron de compras navideñas, sino que arroparon a su equipo una vez más. Casi llenaron Artaleku y no dejaron de animar sabedores de que los jugadores lo necesitaban. A esta hora recogen el premio de la victoria y de la clasificación para los octavos de final de Copa. Costó mucho superar a un Valladolid que trató de aprovechar el único resquicio para mantenerse vivo hasta el final.

En el cómputo de la eliminatoria, el Bidasoa ha sido mejor. Sigue adelante sin perder ningún partido y a buen seguro que si no hubiera afrontado un calendario demoledor y hubiera podido contar con los lesionados, no había vivido el calvario que ha padecido en las últimas semanas. Enorme mérito de los jugadores que se han dejado la piel y que, en muchas ocasiones, han competido en puestos no habituales. Todo por alcanzar un objetivo que premia tanto esfuerzo.

El partido fue bastante raro. La salida del Bidasoa fue imperial. En el minuto 21′ ganaba por una diferencia de nueve goles (13-4), es decir que los pucelanos en ese tiempo sólo conseguían cuatro tantos, uno de ellos de penalti. El técnico visitante, David Pisonero, hizo lo imposible por recuperar a su equipo. Cambió de portero y puso Carlos Calle, movió la defensa para adelantar en el avanzado a Roberto Turrado y dejó en manos del lanzador Víctor Rodríguez y en la conexión con el pivote Serdio la suerte ofensiva de los suyos.

Le salió bien la maniobra, porque el Bidasoa no encontró la fluidez en el juego de ataque. Perdió pases y balones. Unido todo, el marcador dio la vuelta con un parcial inesperado (1-8) que puso al Valladolid en la rampa de la reacción con dos goles de desventaja (14-12) al descanso.

Si pudiera, volvería a ver la segunda parte. Apuntaría la ristra de fallos de los dos equipos, además de los árbitros que convirtieron aquello en un desmadre colectivo. Exclusiones a pares, cuando ya no quedan fuerzas ni para sentarse. Por dos veces en el segundo tiempo, Bidasoa está con cuatro en pista más el portero. Incluso en la última de ambas situaciones, salva en defensa los ataques pucelanos y Mikel Zabala marca un gol casi decisivo, como los dos de Leo Renaud, asumiendo responsabilidades en los últimos cinco minutos de partido. Para entonces, Xoan Ledo había detenido de modo providencial un siete metros que relajaba bastante a las huestes de Jacobo Cuétara.

Atrás quedaba un brillante primer tiempo de Jon Azkue que se echó al equipo encima, lo mismo que Iker Serrano e Iñaki Cavero en el segundo. La habitual eficacia de Barthe (colosal derroche de fuerzas, jugando de central, lateral, extremo y defendiendo sin tregua) y Tesoriere dan lustre a las paradas de los dos guardametas, al trabajo de Esteban Salinas, Sergio de la Salud, y al mérito de Crowley, al aprendizaje de los jóvenes Mikel Zabala y Aldaba y al sufrimiento de Kauldi Odriozola que da lo que puede con el calvario de la lesión de sus tobillos a cuestas. Tanto sacrificio premia las conquistas.

FICHA TÉCNICA
(25) BIDASOA (14+11): Rangel; Cavero (4, 1p), Crowley (2, 1p), Iker Serrano (5), Barthe (2), Leo Renaud (4), Azkue (4) –equipo inicial_ Xoan ledo (ps), Mikel Zabala (1), Kauldi Odriozola (1), Esteban Salinas (2), Sergio de la Salud, Tesoriere, Aldaba y Satrustegi.

(22): RECOLETAS VALLADOLID (22): César Pérez; Nico López (1), Héctor González (2), Rubén Río, Serdio (4, 2p), M. Camino, Manu García (1) –equipo inicial_ Carlos Calle (ps, 1), D. Camino (1), Turrado, Dani Pérez (1), Adrián Fernández (3, 1p), Roberto Pérez (2), Victor Rodríguez (5), Mouriño (1) y Miguel Martínez.

MARCADOR CADA CINCO MINUTOS.
3-2, 6-2, 9-3, 12-4, 15-7, 14-12 (descanso)
16-14, 17-16, 18-17, 21-18, 22-19 y 25-22

ARBITROS. Sergio Rodríguez y Andrés Rosendo (Comité gallego). Exclusiones locales para Tesoriere (2), Kauldi, Esteban Salinas, Paco Barthe, Sergio de la Salud; Nico López, Turrado, Serdio y Miguel Camino por los visitantes.

INCIDENCIAS: Artaleku, otra gran entrada con cerca de 1.900 espectadores, entre ellos muchos jugadores internacionales de balonmano como Iñaki Peciña, Julen Aginagalde, Nico Mindegía, Ander Torriko y el seleccionador Jordi Ribera.

También te puede interesar

0 comentarios