Iker Serrano aparece en el momento decisivo, con Azkue en el horizonte

No había jugado muchos minutos el capitán del equipo, pero Iker Serrano estaba en cancha a la hora de la verdad, en el momento decisivo, para aprovechar un rechace del meta Mijuskovic y lanzarse a por todas. Con la palma de la mano mandó el balón al fondo de la red visitante y servía para que los puntos se quedaran en casa (28-26), aunque en el camino hubo demasiado sufrimiento.

El partido respondió a lo que se esperaba. Cada ataque era una conquista y cada gol valía su peso en oro, porque las defensas jugaban mejor el papel que los ataques. En ese paisaje, el primer tiempo estuvo muy igualado. Los alicantinos, salvo el 1-2, nunca fueron por delante y el empate (11-11) al borde del descanso fue la última igualdad en el marcador.

Zupo Ekisoain eligió su habitual esquema defensivo (6-0) con dos jugadores específicos como Revin y Grau a los que sustituían en ataque Gonzalo Porras y Skillhammar el lateral izquierdo sueco que no marcó un solo tanto en el partido, cuando en los dos últimos había logrado nueve ante Cangas y Barça. Tampoco aparecía Paván hasta el segundo tiempo, por lo que quien mantenía las opciones de ataque en los benidormenses era Álvaro Cabanas, autor de doce goles, cuatro de penalti.

Bidasoa dispuso de cómodas ventajas en el segundo tiempo (18-13 y 24-19). Las cosas parecían tranquilas, pero a los irundarras les costó aprovechar las superioridades. Se sabe que cuando no matas un partido, el contrario puede revivir y volver a la batalla por los puntos. En eso, la actitud del cuadro visitante fue muy profesional, porque pelearon por todo hasta el final. Ni media bajada de brazos.

Pudo ser decisiva la exclusión del meta visitante Leonardo Vial cuando el tanteo señalaba (21-19) a menos de un cuarto de hora para el final. Los árbitros entendieron sus gestos como una desconsideración hacia la grada Tres goles seguidos de los amarillos, obras de Zabala, azkue y Rangel desde su portería abrieron una brecha nada despreciable (24-19). El meta no volvió a la portería y lo hizo Mile Mijuskovic.

A medida que el cansancio hacía mella en los jugadores y el marcador se apretaba (25-23) hubo que tirar del manual de la heroicidad. Cuétara solicitó dos tiempo muertos casi seguidos. Decidió meter a Xoan Ledo en el terreno para que las paradas del gallego (tres seguidas) sirviesen de revulsivo al equipo. Como la grada entendió que debía empujar, lo hizo sin escatimar un esfuerzo hasta que llegó la jugada decisiva de los últimos segundos que le valió para recuperar el aliento.

Bidasoa sacó adelante el partido, ganó los puntos y sigue segundo en la liga. Los jugadores se repartieron la responsabilidad de defender y atacar. En un tiempo brillaron unos y otros, después. Los guipuzcoanos volvieron a funcionar como conjunto por encima de las individualidades. Destacaron los extremos Cavero y Zabala. Rodrigo y Esteban Salinas, además de hermanos, disponen de una comunicación formidable que les hace efectivos. Los goles de ambos junto a los de Azkue y Seri pesaron mucho en la suerte final del encuentro. Otra vez el trabajo defensivo, con Barthe y Tesoriere trabajando a destajo, fue el punto de partida. También la posición adelantada de Kauldi en el 5-1 sobre Pablo Simonet llevó a los alicantinos a perder balones, jugar rozando el pasivo y decidir sin claridad.

Quedan siete encuentros para que la liga concluya. Mucha exigencia a la vista de cómo se resuelven y de los marcadores ajustados con los que concluyan. La visita a la cancha del Puente Genil el próximo fin de semana se antoja complicada.

FICHA TÉCNICA
(28) Bidasoa-Irun (12+16) : Rangel (p, 1 gol), Zabala (4), Kauldi (1),Esteban Salinas (5), De la Salud (1), Rodrigo Salinas (4), Seri (3) –siete inicial–, Ledo (ps), Cavero (1), Aldaba, Serrano (2), Renaud (1), Azkue (4) y Tesoriere (1).

(26) BM. Benidorm (11+15): Vial (p), Simonet (1), Paván (4), Dapirán (3), Grau (1), Revin, Cabanas (12, 4 p.), –siete inicial–, Mijuskovic (ps), Marchán (2), Porras (1), Rivero (2), Calderón, Skillhammar y Rodríguez.

Marcador cada cinco minutos:
1-1, 4-2, 5-4, 7-5, 9-7, 12-11 (descanso);
15-12, 19-15, 21-18, 24-21, 26-23 y 28-26 (final).

Árbitros: Colmenero y Rollán. Excluyeron a los locales Azkue, Tesoriere y a los visitantes Porras, Revin y Vial. Grau fue descalificado (53′) por acumular tres exclusiones.

Incidencias: Otra estupenda entrada en Artaleku, con 1.512 espectadores en el partido centenario de Jon Azkue como jugador de Asobal.

Foto: Arrate Morales.

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