Otra semana de sumas y restas

Todos los goles valen lo mismo. Por ejemplo, entre el zapatazo de Messi al Liverpool y el de Willian José en Gasteiz no existen mayores diferencias. No me refiero a la ejecución sino a la trascendencia. El del argentino fue una obra de arte; el nuestro, como dicen los chavales, un churro. A estas horas del ejercicio con dos jornadas por delante antes del final, se trata de tirar por la calle del medio, sumar los mayores puntos posibles y a otra cosa mariposa. No estamos para tratados de metafísica. Por eso, el triunfo ante el Alavés permite enlazar dos victorias seguidas, ganar fuera de casa por primera vez en la segunda vuelta y recibir con mejor ánimo la visita del Madrid en el último partido de Anoeta esta temporada. ¡Así hay un poco más de mambo!.

Está mucho más entretenido el exterior que la quintaesencia. Es decir, mientras el club guarda silencio oficial, a su alrededor hay un revoloteo increíble. Se comenta sobre el valor de Juanmi y los millones que abonaría el Betis en caso de que se confirme su salida. A unos les parece poco; a otros, insuficiente. Sin embargo, si analizas fríamente y traduces a pesetas lo que eso supone, alucinarías en colores. Si nos movemos en una orquilla de diez millones (por poner un ejemplo) resulta que el Betis pagaría un pastizal. ¡Por situarnos en la locura en que se ha convertido el fútbol!.

Luego llegan los torrentes, las listas de posibles y probables, los que se quedan y se van, los que pueden venir, los cedidos y los prestados. Y empiezan a salir nombres que permiten hacer un juego. Os lo he propuesto varias veces. Coged papel y lápiz, apuntad todo lo que sale y cuando comience la temporada comprobad qué ha sucedido y cuál es el nivel de aciertos. Una quiniela de nombres y apellidos. Desde Borja Mayoral a Florian Thauvin, pasando por no sé cuántos más. Está entretenido también el desenfreno de las redes sociales en donde el personal echa humo y sacude a diestro y siniestro porque está de moda y es gratis. ¡Cómo aburre el catastrofismo que rodea a la Real!, escribía un realzale de toda la vida el pasado viernes. Como la frase me gustó, la comparto. Estamos en mayo y a medida que pasen las semanas esto va a ser un hervidero efervescente. ¿De qué vamos a hablar cuando se acabe la liga y no nos podamos meter con nadie?. Rienda suelta a la imaginación. Y preparados todos los sacapuntas para afilar los lápices.

Imanol sigue a lo suyo. Supongo que maneja información privilegiada. A través de ella, adopta decisiones pensando en el más allá de junio. O esa sensación da.. Será porque hay lesionados a mansalva, o por lo que sea, pero cada semana que pasa deja más claras las cosas. Otorga minutos a los jóvenes futuribles y estos cumplen con madurez exquisita. Cuantos más minutos sumen a su trayectoria, más experiencia y menos experimentos y sorpresas.

Da la sensación de que debemos hacer caja, ahorrar y esas cosas para que las cuentas nos otorguen respiro y nuestro margen de contratación mejore. Las lesiones que se acumulan de modo terrible (ayer otras tres) obligan a marcar paso. En esa línea, si nos atenemos a la letra pequeña de las decisiones, pudo sorprender la salida al campo de Kevin Rodrigues por Barrenetxea. El lateral de Bayona no disponía de minutos desde el partido en el Metropolitano ante los de Simeone. Más de una vuelta sin sentirse futbolista ni experimentar sensaciones. Se debió sentir raro y aturdido. Formó parte del elenco en un triunfo gris, como la camiseta que lucimos, pero valioso y que no resta méritos al esfuerzo. Mucho más si comprobamos los futbolistas que lo protagonizaron y las posiciones en las que se movieron. Del primer partido de la segunda vuelta sólo repitieron seis titulares ayer, aunque alguno en puesto diferente. ¡Adaptarse o claudicar!.

Es obvio que el partido no pasa a la historia como aquel que no olvidamos cada vez que jugamos en Mendi. Con un pie en Primera, nos quedamos en Segunda. En dos minutos dos goles en contra y toda la ilusión al garete. Ha llovido bastante, pero las imágenes de aquel día permanecen en el fondo de mis retinas. Por eso, cuando el partido entró en los minutos de prolongación, pensé en la posibilidad de que aquello se repitiera. Felizmente, no fue así. Entre otras cosas porque el Alavés de la segunda vuelta no es tan eficaz como el de la primera, sobre todo a raíz de un rifirrafe con el futuro del técnico que les trajo hasta aquí. El trabajo de Abelardo es muy meritorio pero, cuando a un vestuario que está con su técnico lo descentras , no esperes nada bueno. El camino está plagado de ejemplos.

Los alaveses dispusieron de alguna clara oportunidad, pero chocaron con el orden defensivo y las acciones de Rulli. ¡Cómo le ha cambiado el cromo!. De escuchar pitos a mansalva, a que le hagan la ola. El argentino, más allá de las capacidades como guardameta, demuestra que ha sido capaz de superar todas las pruebas anímicas y sortear las piedras del camino. Creo que es muy meritorio lo que ha hecho. También Pacheco detuvo algún balón de compromiso en un partido trabado, espeso, poco glamuroso pero feliz para la familia txuriurdin.

Hay campos a los que gusta acudir. Los seguidores se organizan para viajar a terrenos en los que se mantiene el sabor de lo antaño. Quedan pocos escenarios que mantengan el humo de las viejas velas y de los prohibidos puros. Mendizorroza es uno de esos espacios. Permanecen las kalejiras y la concordia. Se comparten localidades y se jalea a cada equipo. Los partisanos se apasionan y allí en aquella esquinita del córner del final del partido los visitantes celebraron la victoria que sirve para seguir calculando y haciendo cábalas, sumando y restando en función de los resultados de hoy. El éxito sirve también de jarabe para la tos o la carraspera.¡Estos cambios de tiempo!.

También te puede interesar

0 comentarios