Mariñelak

Con motivo de la llegada del Juan Sebastián Elcano a Getaria aproveché la invitación de acompañar a personas que decidieron ir a pasar el día a esa población guipuzcoana. No somos los únicos que pensamos lo mismo. Nada más llegar coincido con buenas gentes de Azpeitia, muy del Lagun Onak. Están en la terraza de la Sociedad Mariñelak.

Todo generosidad, compartimos unos platos de bonito y antxoas que están divinos de la muerte. Entre el tinto y la sidra, me entra mejor lo segundo, porque sigue haciendo calor y humedad.

Charlamos mucho, hablamos de fútbol y del partido amistoso que la Real Sociedad va a disputar en Garmendipe con motivo del 75º aniversario del Lagun. Será un anticipo de los «saninazios» y un motivo de alegría para quienes en el camino hicieron muy grande una entidad de la que han salido espléndidos jugadores. Podemos hablar de los Lararñaga, Aranburu, Labaka, Beobide, Mendinueta, Guridi…siempre educados en el compromiso de la camiseta que defienden.

Una charla con gente de fútbol, hablando de fútbol, e inagotable porque los temas se amontonan. Tocaba moverse y patear las calles de Getaria. Bajamos por Elkano hasta la iglesia de San Salvador para asomarnos al balcón inmenso, a la vista impagable de mares y barcos. En la «Amona Maria» cae el primer txakoli, al que sigue otro en el Iribar y otros en la sociedad Ixkote donde comemos. Después del picoteo, se trataba de ver pasar un bacalao al pilpil. No me cabía un bocado.

Luego, ves a lo lejos decenas de veleros y centenares de personas. Te conocen, les conoces, charlas…y el día transcurre muy entretenido. ¡Necesitaba un café!

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