El COI pasa de medidas drásticas y mantiene la fecha de los JJ.OO

Mientras el deporte mundial aplaza, suspende o busca cómo reubicar las competiciones de gran magnitud, el Comité Olímpico Internacional (COI) hace oídos sordos a la posibilidad de mover ficha y sacar a los JJ.OO. de Tokio 2020 de la fecha prevista. Hablan de compromiso y del tiempo, cuatro meses, que faltan para su inicio. Visto así, puede resultar hasta razonable.

Lo que sucede es que hay miles de deportistas en todo el mundo pendientes de lograr plaza (preolímpicos) o de poder entrenar con normalidad por la influencia del coronavirus que les obliga a permanecer en sus domicilios. Por ahí llega uno de los argumentos sobre los que se asienta la decisión. A esta hora, «un 57% de los deportistas participantes ya han superado las pruebas de calificación y que para el 43% restante se trabaja con las federaciones internacionales de los deportes afectados para analizar posibles cambios en los torneos de clasificación».

También se especulaba como un argumento favorable a su celebración las posibles pérdidas millonarias que pudieran derivarse de un aplazamiento: «Gracias a nuestra política de gestión de riesgos y pólizas de seguros tenemos cubierto cualquier tipo de contingencia y podríamos seguir adelante con nuestras operaciones».

Palabras de Thomas Bach, presidente del COI, que se reunió con los presidentes de los comités olímpicos nacionales y les dejó clara cuál es su intención, pese a las voces discordantes de quienes piensan lo contrario. Quiere mantener la fecha de celebración de los Juegos (del 24 de julio al 9 de agosto) sea como sea.

Uno de quienes no está de acuerdo es el presidente del COE, Alejandro Blanco: «Las noticias que nos llegan todos los días desde todas las partes del mundo son inquietantes, pero para nosotros lo más importante es que nuestros deportistas no pueden entrenar y, de celebrarse los Juegos, irían en desigualdad de condiciones».

España no es el único país en el que sus deportistas están encerrados sin poder entrenar. Otras naciones con gran nivel deportivo (Francia, Italia, Alemania…) tampoco. Seguro que apuestan por otro paisaje: «la decisión final la debe tomar el Comité Internacional en función de los informes de la Organización Mundial de la Salud y el Comité Organizador».

Como no hay demasiado tiempo para poder sacar adelante las pruebas de clasificación, no descartan «una medida bajo circunstancias excepcionales» a través de poner en práctica las wild card (invitaciones) en los deportes cuyas pruebas de clasificación se vean afectadas por las cuarentenas.

Es obvio que la voluntad de no cambiar las cosas es una y la realidad puede ser diferente. Reconoce que la actual situación que vivimos no ofrece precedentes y que actúan con responsabilidad: «La salud y bienestar de todos lo implicados en los preparativos de los Juegos son nuestra principal preocupación y se están tomando todas las medidas posibles para proteger a atletas, entrenadores y equipos de apoyo», concluye Bach.

Serán el propio COI, la Organización Mundial de la Salud, el comité organizador de Tokio 2020 y las autoridades japonesas quienes finalmente decidan. No han establecido un plazo para reafirmarse o cambiar los planes. Como guinda del pastel, se hizo público que Kozo Tashima, vicepresidente del Comité Olímpico de Japón y principal responsable del fútbol nipón, ha dado positivo por coronavirus.

You may also like

0 comments

Leave a Reply