Julen Goia: “Preveo que nos vamos a apretar el cinturón”

Es uno de los referentes del deporte guipuzcoano. El rugby es su pasión y su ocupación. A día de hoy, en la cabeza de Julen Goia bullen muchas cosas. Termina contrato en Ordizia y confía en llegar a un acuerdo de renovación. Le preocupa su pareja, que trabaja en un hospital atendiendo a enfermos afectados por el COVID-19. Se iban a casar en julio, pero…

Los clubes de rugby fueron de los primeros en dar por concluida la temporada sin marcha atrás. Desde entonces, silencio como si se esperara a que alguien bajara el telón…

– Lo recuerdo perfectamente, el 7 de marzo mientras estábamos preparando el último partido por el subcampeonato de Europa del Seis Naciones «B», nos comunican que un jugador de Portugal había dado positivo en el test de Covid-19. Seguimos a la espera, sin saber seguro si se jugaría o no. Por la tarde después de la comida, nos dijeron que Europe Rugby había cancelado todos los partidos de ese fin de semana.

Desde entonces, volví de Madrid, vacié maletas y sigo de confinamiento sin saber cómo va acabar esta temporada. Este 30 de mayo nos van a dar una respuesta a esta incertidumbre.

La composición de las plantillas cuenta con bastantes jugadores extranjeros. En vuestro caso, Valentín Cruz, Koroi, Moala, Matoto, Leauma…¿Qué hace esta gente aquí dos meses sin saber qué va a pasar?. ¿Cómo son las relaciones ahora entre vosotros?

– Como tu bien dices en la plantilla tenemos jugadores de distintas nacionalidades, argentinos, tonganos, fidjianos, samoanos, sudafricanos… todos estos jugadores con contrato vigente están confinados en sus respectivas casas de Ordizia. Es verdad que tienen cierta preocupación por sus familias ya que esta enfermedad ha llegado a todas las partes del mundo, y ellos desde aquí poco pueden hacer. Pero la realidad es que a día de hoy todavía seguimos sin saber si nos va volver a tocar jugar o no. De momento lo que podemos hacer es llevar a cabo nuestros entrenamientos y amenizar esta situación con video-llamadas. Hablamos a diario para hacerlo todo más llevadero.

Se habían disputado 17 jornadas de campeonato, a falta de cinco para el final., cuando todo se detuvo. Ocupáis la cuarta posición, a un punto del tercero, Alcobendas, y con bastante diferencia sobre los perseguidores. ¿Estaba todo el pescado vendido?

– Yo creo que estábamos muy bien posicionados de cara a los playoff, habíamos pasado un pequeño bache refiriéndome a nuestro juego, pero estábamos recuperando de lesiones a jugadores clave como Fernando López, Imanol Iruarriz… y recibiríamos al rival en Ordizia para empezar los playoff. Teníamos eso a nuestro favor…

El rugby es un deporte singular respecto a los demás. En ellos la condición física y táctica va por delante. Por mucha voluntad que pongas, entrenar en un balcón no parece lo mejor para mantenerse en forma…

– Llevar a cabo un buen entrenamiento, que se asemeje a situaciones reales de juego es prácticamente imposible. Como cualquier deportista, nos hemos tenido que amoldar a esta extraña situación. Lo ideal sería disponer de un terreno de 20 × 20, suficientes discos para poder trabajar desde potencia, fuerza, hipertrofia… Pero creo que nadie se encuentra en esa tesitura.

Estamos entrenando físico cuatro días a la semana, doble sesión. Las sesiones de martes y jueves la solemos hacer por videoconferencia, con todos los jugadores y el preparador físico. Sumar a esto, que tenemos que subir resultados de diferentes ejercicios a una plataforma, desde allí nos controla el preparador físico.

Por otro lado es tiempo de poder mejorar tácticamente. También realizamos una vez a la semana vídeo llamadas grupales con el entrenador para ver aspectos de nuestro ataque, defensa, contraataque,… Analizando los aspectos que debemos mejorar y a la vez, aquello que lo hacemos bien. Seguro que no es el mejor contexto, pero estas cosas nos hacen aprender y ser mejores.

¿Crees que la deriva de todo esto va a conllevar cambios en la competición futura?.

– Yo creo que algo sí que va a cambiar en la competición futura, más allá de descensos y ascensos, o campeón de liga… Estoy convencido de que económicamente va a afectar mucho a los clubes, con lo que esto conlleva.

Previsiblemente, algunos clubes de esos clubes no van a disponer de los mismos recursos y tendrán que adaptarse a nuevas realidades. ¿Menos fichajes y más opciones para la gente joven de cantera?

-Se está especulando ahora mismo mucho con ese tema. Estamos en una incertidumbre total en ese sentido. Por muy triste que sea en cualquier deporte lo que prima es el dinero. Eso lleva a tener más jugadores profesionales, más infraestructuras, más resultados deportivos,… Todo va de la mano.

Lógicamente, si para la temporada próxima, los equipos de primera división disponen de menos recursos económicos, van a tener que apostar por los jugadores de la cantera. Eso en el caso de Ordizia es positivo, ya que los jugadores profesionales somos una gran minoría. Los chicos de la cantera estos últimos años están teniendo muchísimos minutos de juego están respondiendo con nota.

La temporada estaba siendo exigente para ti. Además del habitual compromiso con el Ampo Ordizia, eres un fijo en la selección. A partir de ahora, ¿hacia dónde apunta tu futuro como jugador?. ¿Tienes que renovar?

– Estaba siendo un muy buen año para mí. Tuve una pequeña lesión en pretemporada, pero desde entonces pude encadenar todos los partidos del club y de selección. Si hubiese jugado el partido del 10 de marzo frente a Portugal, sería mi décimo quinto  partido sin descanso, con sus semanas de viajes, entrenamientos… La verdad que me encontraba en un buen estado de forma, pese a que el cuerpo había empezado a quejarse…

En mi caso se me termina este año el contrato con el Ordizia. Como hemos comentado antes, el contexto en el que vivimos no ayuda. Tampoco lo que nos deparará la vuelta paulatina. De momento preveo un año en el que todos vamos a tener que apretar un poco el cinturón.

El paisaje que se nos presenta a día de hoy era desconocido para todos. ¿Cómo lo afrontas y qué estás aprendiendo?.

– Somos muy simples… No éramos conscientes de la suerte que teníamos de salir a tomar un café con tus amigos al bar de debajo de casa, sin que nadie nos lo impidiera. En mi caso en ningún momento me he parado a pensar en el reloj, coche, en el conjunto de ropa que me compraré… No paramos de hablar de ver a los familiares, abrazar a amigos, tomarte una cerveza con ellos, salir a comer en pareja… Cosas tan simples y que nos enriquecen tanto. Estoy convencido, aunque será por un periodo de tiempo corto, que esto nos hará reflexionar a todos los seres humanos. También pienso que cuando volvamos a la normalidad, muchos lo olvidaran.

Lo que mejor y peor llevas se relaciona con…

– Lo que mejor llevo es el día a día, despertándome a una hora relativamente temprana, haciendo las cinco comidas del día, entrenando dos veces al día y a la vez dándole descanso a mi cuerpo. Creo que es fundamental eso, y más en un deportista, necesitas respetar las horas de descanso, las comidas, el ejercicio físico… En el momento que empieza fallar alguno de esos factores empezamos a cojear..

Por otro lado lo que peor llevo es vivir en esta incertidumbre, como he comentado antes no sé lo que pasará con esta temporada, lo que nos deparará el futuro…

En poco tiempo tenías previsto contraer matrimonio con tu pareja. ¿Temes que la cosa se complique, no por vosotros sino por las circunstancias?.

Nos íbamos a casar el 18 de julio, pero visto lo visto hemos tenido que empezar a armar un plan B. Para un deportista no es nada fácil buscar una fecha libre para un acontecimiento como éste. Es una dificultad añadida. Confío en tener un poquito de suerte y poder celebrarlo a la altura con amigos, familiares y el equipo.

Tu familia regenta una carnicería en Idiazábal. No sé si les echas una mano o hablas con ellos. ¿Han cambiado los hábitos de los clientes y se potencia más el comercio local?

– Todos los días hablo con ellos. Me gustaría poder estar más tiempo con ellos, pero en este momento no se puede. Intento no salir de casa ni para hacer la compra. Mi novia es enfermera y aprovechamos sus turnos de trabajo para que pueda ir a por carne a Idiazabal.

La verdad es que están trabajando muchísimo, en los pueblos pequeños siempre ha habido mucha costumbre de comprar en los pequeños comercios. En estos tiempos hay que añadir que los niños no tienen jangela, cantidad de empresas están cerradas y todos comen en casa, Muchos llaman por teléfono para que les preparen el encargo… Es un trato muy cercano y del día a día.

La escuela de rugby es una necesidad para el futuro, tanto porque es una oportunidad de forjar un tipo de jugador, como de aprender a convivir. Llevan tiempo sin salir de casa, ¿Habéis mantenido la relación con ellos y sus padres?.

– Hemos hecho algún que otro vídeo que el club de Ordizia ha ido subiendo a las redes sociales y enviando a sus grupos de WhatsApp en el cual participan distintos padres, jugadores de todas las categorías, ex jugadores, entrenadores… Del club jugando con rollos de papel, challenges, etc.

De todo lo que has dejado de hacer, ¿Qué es lo que más echas en falta?. Esas tertulias con un café…

– Poder salir de casa y estar con los míos, mi familia y mis amigos. Ir a una sidrería y terminar arreglando el mundo…

El día que eso suceda las mascarillas quedarán aparcadas, lo mismo que en el momento que se escuche un “Sí, quiero”. El beso de amor deberá sentirse en plenitud. No hay sordina que valga para un momento como ese. El deporte nos cuenta muchas historias y realidades con las que, en este caso, Julen Goia y todo su entorno deben convivir.

 

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