Beñat Rezusta: “Cuando estás justo de manos, es difícil quitarse el miedo”

Es como un torreón y sus almenas en la muralla de los zagueros. Nunca sabes qué ronda por su cabeza en un partido de pelota. Domina la cancha, mira al frontis y se sitúa en el lugar preferido. Gobierna en la distancia con los brazos largos, que le sirven para dar pelotazos, pero también para abrazar, para defenderse, para atacar, para ser un pelotari que en los últimos años ha jugado cuatro finales, ganando dos, en el mano por parejas. Su estilo es tan personal como eficaz. Las txapelas premian su capacidad competitiva.

La pregunta es obligada. ¿Cómo has pasado la cuarentena?.

-Bastante bien. Me costó un poco al principio, pero después de hablar con el entrenador, decidimos hacer trabajos específicos tanto a las mañanas como a las tardes y con esta doble ocupación no se me han hecho tan largos los días.

Los pelotaris sois muy metódicos. Entre semana acudís al lugar del entrenamiento. Unos días, físico; otros con la pelota. De lo primero, seguro. Del frontón, nada.

– Lo del frontón lo justo. Es cierto que he procurado calentar las manos en el garaje casi todos los días, pero no es lo mismo estar en el frontón que calentar las manos a dos metros de la pared. Además todas las paredes no son iguales.

La cabeza funciona de muchas maneras y hay personas que si salen de sus rutinas lo pasan mal. ¿Beñat?.

– Lo que he comentado antes. Sobre todo al principio sí que me agobié un poco, pero si consigues establecer una rutina se hace más llevadero. Lo importante para mí es ocuparse y hacer cosas para estar entretenido

Ahora, ya se puede salir a correr, pero los frontones están cerrados. Casi todos son de propiedad municipal y siguen un protocolo de obligado cumplimiento. ¿Intuyes que la vuelta a los entrenamientos completos es posible a corto plazo?.

– Ahora por lo menos puedo ir al frontón de al lado de casa a pelotear un poco. Para los primeros días es suficiente. Volver a la normalidad completa de los entrenamientos costará un poco más pero tengo la esperanza de que en poco tiempo nos podamos juntar los pelotaris para entrenar, o por lo menos poder hacerlo con algún acompañante

Los movimientos de todos son por ahora territoriales. Es decir, no puedes salir de Gipuzkoa; como los navarros de Navarra o los bizkainos de Bizkaia y los riojanos…Para juntarse ahora, casi imposible…

– Si, por ahora ni los del mismo territorio. Para nosotros es muy importante entrenar con otros pelotaris o por lo menos con alguien que te pueda echar unas pelotas y conseguir realizar un trabajo lo más parecido a la competición.

Formáis parte de una empresa que decidió un ERTE, porque seguro que no le quedaba otro remedio. Se sabe cuando empieza, pero no cuando termina. ¿Vives con preocupación personal el momento?.

-Es indudable que existe una preocupación. Es imposible que no exista. No es una situación fácil para nadie. Ni para la empresa, ni para los pelotaris. No es fácil estar entrenando sin saber cuándo volveremos a jugar. Habrá que ver cuándo y cómo volvemos. A día de hoy, todo son intuiciones y deseos.

En este tiempo, además de garajes, bicicletas estáticas, cintas etc., que os ocupan unas horas, otras están vacías de contenido. ¿Cómo has ocupado ese tiempo, teniendo en cuenta que no eres adicto a las redes sociales?

– Nada especial. He visto alguna serie, he jugado a cartas, he leído algún libro. En este momento tengo en mis manos la biografía de André Agassi. He terminado también “Bajo los cielos de Asia” escrito por el  alpinista Iñaki Ochoa de Alza y “Tocando el vacío”, de Joe Simpson.

No he hecho nada con fogones y pucheros, porque mi ama cocina bastante mejor que yo. Es muy buena.

¿Te ha dado tiempo a pensar en el mano por parejas?. Hacías dupla con Iker Irribarria. Fuisteis campeones en 2017. Al final, esta vez no alcanzasteis las semifinales. ¿Razones?. Supuso un disgusto.

En el momento sí que le di alguna vuelta, pero antes del confinamiento los  nuevos objetivos estaban decididos. Estaba entrenando para el mano a mano y aun sabiendo que lo tendría muy complicado, estaba con ilusión y ganas de jugarlo. No sé qué pasará y qué decidirán las empresas.

En la última jornada, la empresa decidió apartar a Iker y darle a Danel Elezkano la oportunidad de jugar contigo. Aquel no fue un momento fácil para ninguno…

No, no lo fue. Diría que para ninguno de los tres. Al que le tocó pagarlo fue a Iker pero para Danel y para mí también fue difícil y complicada. Son decisiones de la empresa. A nadie le gusta que le quiten de un campeonato. Yo no me lo esperaba y menos en la última jornada

En este momento de dudas e incertidumbre, en este 2020, concluye tu contrato. Probablemente toque adaptarse a una nueva realidad. A nadie se le escapa que eres uno de los principales valores de la empresa. ¿Cómo intuyes la negociación?

-No he pensado todavía en eso. Quedan bastantes meses aún. Hay tiempo por delante. Cuando llegue el momento, se verá

Eres un pelotari profesional, un zaguero resistente con el que cuentan para casi todas las ferias. El verano es tu momento. Este año, en cambio, la cosa está complicada.

– Será un verano distinto. Ya se ha suspendido San Fermín y algún que otro festival también. En verano solemos jugar bastantes partidos, tanto en torneos como en fiestas de pueblos. Es una época en la que la gente está alegre y suele haber muy buen ambiente en los frontones. En la primera parte del verano será complicado, pero a ver si en la segunda vuelve un poco la normalidad

El año pasado te fue muy bien al final. Ganas en Lekeitio y San Mateo. ¿Firmarías repetir?

– Empecé el verano con molestias en la mano y tuve que suspender algún partido. Cuando estás justo de las manos es difícil quitarse el miedo, aunque en ese momento no te duela. Según avanzó el verano fui jugando mejor y llegué en el mejor momento al final

La pelota, como el resto de deportes, sin espectadores, pierde el calor de la grada. Llega un momento en el que hay que plantearse esa posibilidad. Incluso, por la necesidad de subsistir. ¿Es algo así como una lucha entre el corazón y la razón, lo conveniente y lo que se desea?.

-Está claro que no es lo mismo competir sin público. Para mi es una gozada jugar en un frontón en el que haya mucha gente y muy  buen ambiente. Por ahora tiene toda la pinta de que empezaremos a puerta cerrada. Es una forma de arrancar. La gente, de ese modo, podría empezar a verlo por la tele y recuperar sensaciones. Hay que esperar a lo que nos digan, porque por ahora todo son suposiciones

De toda esta experiencia, ¿qué has aprendido y qué valoras más?

-En estos momentos se valoran las cosas que en otras circunstancias las das por hechas. Sin embargo, cuando te faltan valoras la relación con las personas con las que ahora no puedo estar, lo mismo que dar un paseo por el monte. Son cosas que me gustan y que he echado bastante en falta.

Beñat cumplió en febrero 27 años, la edad de la madurez. Es uno de los principales valores de la empresa Aspe. Se adapta a todas las circunstancias y responde siempre a las exigencias de un partido. Esa actitud la agradece el público que no ve en el frontón una zurda como la suya. Sus padres y su hermano completan la unidad familiar en la que convive. Sentir su apoyo le ha venido bien en los momentos de duda o de bajón. Cuando se abra el telón, seguirá siendo uno de los actores principales. No hay dudas.

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