Julen Iriarte: “En el Anai, la relación entre directivos, jugadores, técnicos y afición es clave del éxito”

En Azkoitia viven momentos de euforia contenida por el ascenso a Tercera División. No lo han podido celebrar. Uno de sus jugadores, delantero por más señas, Julen Iriarte explica los valores del Anaitasuna, el buen rollo entre los componentes del club, al igual que el apoyo inquebrantable de sus seguidores. ¡El rojo siempre fue el color de la pasión!.

Estaba siendo un duelo muy interesante entre Anaitasuna y Eibar Urko. Los dos empatados a puntos y con el Hernani pisando los talones. ¿Qué pensaba el vestuario de Txerloia en aquel momento?.

-En el momento que se paró la competición estábamos tomando cada partido como si fuera una final, sin importarnos mucho lo que hacían nuestros rivales. Sabíamos que dependía todo de nosotros. Unas cuantas jornadas atrás comentábamos que, ganando todos los partidos, el rival iba a pinchar más de una vez. Al fin y al cabo, unas cuantas jornadas atrás, después de pasar una mala racha, estábamos a siete puntos del liderato y en ese momento nos pusimos a la cabeza.

Quedaban diez jornadas por disputarse, treinta puntos, cualquier cosa podía suceder…

-Está claro, además los tres equipos que estábamos arriba en la clasificación (sin olvidarnos del Beti Gazte) atravesábamos un momento muy bueno, destacando un poco más al Hernani, a mi parecer. La temporada no la empezaron como ellos hubieran querido, pero llegaban a este tramo final muy fuertes. La verdad es que el final de temporada prometía mucho, tanto para nosotros, como para los aficionados.

Ganáis al Bergara y el Urko pierde con el Mutriku. ¿Quién os iba a decir que el último partido disputado iba a ser decisivo?

-Nadie lo pensaba. Nosotros en el vestuario ni comentábamos que se podía parar la competición. Me acuerdo que estábamos preparando a tope el partido que teníamos contra el UDA el siguiente fin de semana y de un momento a otro se para todo, con la incertidumbre de cuándo se iba a reanudar otra vez, si se reanudaba. Y, como me has comentado tú, aunque parezca que fue clave el último partido (y prácticamente lo fue porque ahí recuperamos el liderato) para mí la clave ha sido todo el año. Ser líder al final de temporada no se logra en un solo partido, se logra gracias a los resultados durante todo el año (en este caso han sido 24-25 jornadas).

El calendario que os quedaba no era fácil, sobre todo lejos de casa. Visitas a Lesaka, Mutriku, Deba…

-En cualquier categoría jugar fuera de casa es complicado dejando un poco al margen el rival, y más para un equipo como el nuestro que le da mucha importancia a mover mucho el balón, y en muchos campos de esta liga o categoría es prácticamente imposible. Pero como te he comentado antes, estábamos afrontando cada partido como una final quitándole importancia al rival. Al fin y al cabo, puedes perder puntos que no te esperas, perder en cualquier partido aparentemente asequible, como nos pasó en Oiartzun, por ejemplo.

Sucede lo que sucede. Llega un virus y se para el mundo y cada semana que pasa parece que va a ser muy complicado que volváis a competir. ¿Qué hablabais entre vosotros y qué sensaciones teníais?

-Entre nosotros había mucha incertidumbre. Viendo cómo estábamos en ese momento a todos nos fastidió que se parara. Todos hemos estado ejercitándonos en nuestras casas con el planning que nos pasaba Osa, el preparador físico, para volver a la competición en la mejor forma física posible.

Llega el momento en que se hace oficial que todo se queda como está. Esa decisión supone vuestro ascenso a Tercera División. Sin celebraciones, casi sin emoción y sin abrazos…

-Es raro ¿no? ¡Jajaja!. Creo que, si nos dieran a elegir, todos querríamos ascender en un campo de fútbol y con la temporada finalizada con todas las jornadas disputadas. Lo típico: que se termine el partido, que todo el mundo salte al césped a celebrarlo con abrazos y champán, música, fotos….

La forma ha sido un poco fría, pero ahora mismo es lo que toca. Han tomado la decisión de dar por terminada como está y hasta este momento hemos sido los mejores. Además, ya habrá tiempo más adelante para hacer celebraciones, incluyendo una buena comida o cena.

Vuelta de nuevo a una categoría que os gusta y que supone otra vez la posibilidad de disputar un derbi con el Lagun Onak. Eso siempre es un plus.

-Para los aficionados y los jugadores del Anaitasuna y Lagun Onak es “El partido”. Ya se vio hace un par de años cuando jugamos el ambiente que hubo y todo lo que movió. Para ellos también ha supuesto mucho que se dejara la competición como está, ya que no atravesaban en un buen momento, por lo que me alegro mucho por ellos y porque se dispute ese partido el año que viene. Además, la última temporada que coincidimos, hace dos años, perdimos y empatamos contra ellos, con lo que es un aliciente más para nosotros.

Para un delantero goleador, de tus características, hay una parte que se relaciona con el modo de jugar.. ¿Te sientes más a gusto en estas categorías donde puede haber más libertad y menos rigor táctico?

De categoría a categoría hay un salto tremendo. Se ve en los equipos que ascienden lo que les cuesta situarse por encima de la parte baja de la clasificación (siempre hay alguna excepción). Personalmente me encuentro más a gusto en una categoría como la Tercera. Aunque haya más rigor táctico que en División de Honor, los equipos son mucho más físicos y eso es lo que más me gusta.

 

Julen, eres un delantero centro de envergadura, de los grandes, «a la antigua usanza». ¿Consideras que ese delantero hoy está en desuso o crees que hay sitio en el fútbol actual?

-Me considero un delantero como los de antaño y que con el paso del tiempo se está perdiendo, ya que el futbol se está modernizando y cambiando, como todo en esta vida. Pero actualmente creo que también habría sitio para el juego que hacemos y damos este tipo de jugadores, ya que cada partido es un mundo y se puede plantear de mil formas. Sería una alternativa más para jugar o contrarrestar al rival.

Tu carrera comenzó en Éibar, escalaste vestido de azulgrana y vives, como cedido, experiencias muy variadas en Laudio, Logroño, Palma de Mallorca, Irún, Zamudio, Beasain y ahora en el equipo del pueblo. Esto, ¿te ha supuesto más presión?

-Presión ninguna. Cada año he pasado por un equipo nuevo y he tenido la suerte de que los compañeros o aficionados que me he encontrado en cada equipo hayan hecho que integrarme haya sido muy fácil. Imagínatelo aquí, en Azkoitia. Al margen de las expectativas de la gente o aficionados, yo estoy seguro de que siempre doy el 100% de lo que tengo, por lo que esa seguridad me ayuda a quitarme presión vaya donde vaya.

Como llevas tanto tiempo dando vueltas al pie del cañón, la gente puede pensar que eres un veterano. Nada más lejos de la realidad. Hasta noviembre seguirás teniendo 28 años y ¿cuerda para rato?

-Con tantos años dando vueltas como has dicho, al pie del cañón, a la cuerda le cuesta cada vez más llegar a las últimas jornadas ¡jajajaja!. Es cierto que, en tantos años dando vueltas por distintos sitios, he tenido la suerte de coincidir con gente maravillosa, empezando por los compañeros de equipo (que han acabado convirtiéndose en amigos), siguiendo por los amigos que he hecho ajenos al futbol, y hasta los rivales, y es una cosa que valoro y me satisface mucho.

¿Te gustaría contar con una oferta de renovación? Sueles tardar bastante en deshojar la margarita, ¿Quieres seguir jugando?

-Creo que a todo el mundo le gusta contar con una oferta de renovación, ya que quiere decir que te valoran y que lo que has hecho ha tenido una nota positiva.

Lo de seguir jugando es una cosa que en los últimos años lo decido siempre en el último momento. Ahora, acabamos de terminar la temporada oficialmente y creo que nos espera un verano bastante largo antes de que la competición se reanude con la nueva temporada. Hay tiempo de pensar y valorar las cosas.

Eres delineante y trabajas en una empresa de Idiazabal. Ahora, desde casa. Una situación distinta en la que te falta la convivencia con las personas. ¿Cómo lo estás llevando y cómo han sido estos dos meses?

Como en el fútbol, estamos viviendo una situación bastante atípica en el trabajo y personalmente me ha tocado hacerlo desde casa. Lo del trabajo lo estoy llevando bastante bien, aunque sea un poco distinto trabajar así. Como todo el mundo, después de dos meses, ya se echa bastante de menos el contacto con la gente y la rutina de cada día.

Xabi Artetxe es vuestro entrenador. Encargado de sacar de vosotros lo mejor que lleváis dentro. ¿Cuáles son los valores del equipo, dentro y fuera del vestuario?

-Fuera del terreno de juego somos como una cuadrilla de amigos. Creo que es una realidad que explica muchas cosas. Entre los jugadores, el cuerpo técnico y la directiva nos tratamos como si fuéramos amigos de toda la vida. Esto es una cosa que explica la afinidad que tenemos entre nosotros tanto dentro como fuera del campo, y lo poco que le cuesta integrarse a la gente que viene de fuera. Creo que los de Azkoitia somos gente abierta, pero sin duda también ayuda mucho el lado humano del cuerpo técnico y la directiva que tenemos.

En la plantilla de jugadores, además de predominar el jugador de casa, hay mezcla de experiencia y juventud. ¿Cuál es tu papel con ellos?. ¿Qué aportas y qué recibes?.

-Lo que intento es que den la cara todo el tiempo. Soy un chico bastante vacilón y muchas veces trato de  picarles un poco para que saquen un poco la garra que llevan dentro. La mayoría de veces no suele hacer falta, porque casi siempre se ve en los entrenamientos la intensidad y las ganas de ganar que tiene el equipo.

Aparte de joven, el equipo es muy honrado, por lo que intento enseñarles a ser un poco más espabilados o “cabrones” con alguna que otra trampa en los ejercicios o partidillos. También intento que le den importancia a las pequeñas cosas que cuando tienes 20-21 años no las valoras. Lo digo por experiencia.

Ellos me aportan que tenga ganas de ir a entrenar todos los días. Aunque tengas un mal día llegas al vestuario y sin querer desconectas de todo y te dibujan una sonrisa en la cara.

Cuando se conoció oficialmente el ascenso, la web del club tituló ¡Aupa Gorrixek!. ¡Ya estamos en el tercer nivel! “Mientras no podamos organizar el recibimiento, que todos los balcones cuelguen la bandera roja del Anai…Sois algo más que un sentimiento, un orgullo para los azkoitiarras…

-Está claro que la afición que tenemos es clave para nosotros. En División de Honor ya se ha visto su implicación yendo a cualquier campo de futbol en cualquier circunstancia a animarnos. Difícilmente se va a ver en Tercera una afición como esta, como ya se comprobó hace dos años. Ganamos, perdamos, haga buen tiempo, llueva… siempre están encima de ti, tanto en el campo de fútbol como en la calle para apoyarte y animarte.

A Julen le gusta superar las adversidades. Por eso, no es de extrañar que la película “La vida es bella” de Roberto Benigni forme parte de sus filmes favoritos. Apasionado del basket americano, adicto a la NBA, seguidor de LeBron James y de las series que ahora aprovecha para ver, por ejemplo  «The last dance» de Michael Jordan. Si entras en sus redes sociales, verás fotos de mil lugares del mundo. Le apasionan tanto los viajes, como la gastronomía y marcar goles.

Reconoce, como delantero, que el gol es la esencia del fútbol y califica como “Increíble celebrar un gol de algún compañero” y que, si él lo protagoniza, “la sensación más inexplicable que conozco”

 

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