Erik Jaka: “Decidimos apoyarnos unos a otros e intentar ayudar a los que más lo necesitaban”

Nació en Lizartza, donde crecen los fresnos y por donde pasan las frías aguas del Araxes. Es pelotari por convicción, pero sabe que en la vida hay muchas más cosas de valor. Su escala de valores no es la habitual del deportista que “sólo” se mueve en el mundo de jugador. Después de muchos intentos en el tiempo, conseguimos ponernos de acuerdo e irnos a comer para hablar y hablar y hablar. Nunca lo hace mal de nadie, porque es un individuo respetuoso que sabe lo que cuesta llegar y mantenerse. Nadie le ha regalado nada. Erik Jaka, pelotari de la empresa ASPE, es temperamento y carácter.

Os podían pasar cosas, pero imposible pensar en una como la que os afecta. De estar en semifinales batiéndoos el cobre, a batir huevos en casa para hacer una tortilla a modo de entretenimiento.

-Al final, esta situación nos ha pillado a todos por sorpresa. A todos nos ha puesto en nuestro sitio. Hemos pasado del sprint constante que es nuestra vida a una monotonía casi parada. Ha sido todo nuevo pero creo que tiene que servir para aprender y valorar muchas cosas.

Con José Javier Zabaleta en pleno campeonato de parejas, os mostrabais como un dúo sólido y equilibrado, que había alcanzado las semifinales y que podía llegar a la final. A esta hora, imposible hacer quinielas…

-Creo que no es el momento de estar pensando en esas semifinales. Aunque muchas veces no nos lo parezca, hay cosas más importantes que la pelota y el campeonato en este caso. Yo personalmente no pierdo ni un segundo pensando en el campeonato, lo más importante es estar sanos y que podamos volver a jugar cuanto antes. Ya habrá tiempo de pensar y preparar lo que queda de campeonato

El primer encuentro de semifinales lo perdisteis contra Ezkurdia-Martija. El segundo, el todo por el todo, os enfrentaba a Laso-Albisu en el Labrit. El partido se quedó escrito en los programas, pero nada más. ¿Te acuerdas cómo lo llevabais preparado?

-Tengo el recuerdo un poco general del campeonato, sin centrarme en momentos puntuales. Durante casi todo el campeonato o en casi todos los partidos hemos tenido sensaciones muy positivas, y en semifinales, aunque la primera jornada no hicimos un gran partido, no nos afectó en cuanto a lo que sentíamos. Sabíamos que estábamos haciendo un buen trabajo y que había que seguir en esa línea para afrontar los dos partidos que nos quedaban, para poderlos ganar y entrar en la final.

Han pasado tres meses desde entonces y lo normal es que nada de aquel trabajo os valga, porque se supone que ese campeonato, si se recupera, se afrontará en otoño. Todo será mucho más frío. Está muy lejos…

-Lo que más afectará será la puesta a punto que podamos hacer durante el verano. No hay que olvidar que los pelotaris competimos durante todo el año, sea en campeonatos, torneos o partidos amistosos, pero competimos. El parón nos habrá afectado en todos los sentidos y sobre todo en cuanto al juego del frontón. Por eso creo que será muy importante disponer de buena cantidad y calidad de partidos para coger la mejor forma posible.

Era tu primer campeonato. Por fin, te conceden la oportunidad de disputarlo. Ibas, si exageramos un poco, “de fábula”, dando el callo y respondiendo a lo que se esperaba de ti. ¿Tenías dudas? ¿Te metías presión añadida? ¿Estabas contento del comportamiento de Erik  en la cancha?

-En ningún momento he sentido más presión por ser nuevo en este campeonato. Sí que es cierto que mucha gente estaba a la expectativa del nivel que podría dar, pero venía de hacer un gran año y sobre todo de demostrar contra los mejores pelotaris del cuatro y medio que puedo luchar de tú a tú con ellos y eso me dio mucha confianza. Además la empresa me ha transmitido tranquilidad y con el compañero (que es impresionante lo que juega) me he entendido a la perfección. Todo eso hace que puedas centrarte en jugar y mejorar.

En un campeonato de parejas, tú eres el delantero. Atrás, en la zaga, José Javier. ¿Cómo llevabais el equilibrio emocional, la relación en cada partido? ¿Quién tiraba de quién? ¿Qué valoras de él?

-Como he dicho, nos hemos entendido muy bien, y no solo en el frontón. Nos conocemos desde hace años y siempre hemos tenido una buena relación que ahora ha evolucionado aún más. Ha habido momentos que uno ha tirado del otro y viceversa. Él es más frío, y yo más impulsivo y temperamental. Puede que por eso nos compenetremos bien. Él pone la pausa que muchas veces necesito y creo que en momentos puntuales, a él, le puede beneficiar mi “pronto”. Aunque este campeonato creo que me estaba ayudando a saber estar mejor en mi sitio, mejorar la toma de decisiones y ser más paciente. El tener a un pelotari tan diferencial a tu lado te permite ver y jugar partidos de formas que hasta ahora no veías ni jugabas.

De la noche a la mañana, la persiana se bajó. La empresa debe suspenderlo todo y adaptarse a la nueva realidad. Un ERTE colectivo, y un abanico de dudas e incógnitas como primer paisaje ante vuestros ojos…Todo nuevo, a la vez que intranquilo…

-El tema del ERTE me pareció y me sigue pareciendo normal. Al final, si una empresa no tiene ingresos no puede seguir en marcha. Al principio hubo bastante incertidumbre pero a medida que las cosas han ido mejorando hemos tenido más información y la empresa nos ha podido ir dando pautas de cómo podría ser la vuelta. Poco a poco todo ha ido a mejor y creo que estamos en el buen camino para volver pronto.

Como el asunto se alargó en el tiempo. Ni preparación física, ni manos, ni pies, ni frontis de piedra, ni compañeros, ni entrenadores…Como el título de aquel programa de TV “Haga usted lo que sepa”, que podría cambiarse por un “Montátelo como puedas”…

-Pues creo que los títulos describen a la perfección lo que ha sido. Por suerte, tengo un preparador físico que es una máquina aparte de ser una persona maravillosa y ha estado preocupándose por mí en cada momento. Hemos hablado cada día y preparado los entrenos a conciencia para no perder la forma física que tenía antes de la pandemia. Me ha ayudado mucho. Lo de las manos ha sido otra cosa, dos esterillas contra la pared del garaje y a darle. ¡jajaja!

Dio la sensación, por lo que contabas en otras entrevistas, de que, mal que bien, te organizaste y las rutinas no cambiaron demasiado.

-Tengo la suerte de tener una terraza con un pequeño jardín y un garaje bastante espacioso donde he podido hacer los entrenamientos. Todos los días me he levantado hacia las 8:30, desayunar y esperar un poco leyendo o viendo algunos vídeos para empezar el entrenamiento de la mañana. Después comer, siesta y a por el entreno de la tarde; al acabar unos estiramientos y otra vez a leer o algo por el estilo hasta la hora de cenar. Una breve tertulia antes de ver alguna película o irme directamente a dormir. Una vez que hemos ido avanzando en las fases he aprovechado para ir al monte y al frontón, cosa que me ha ayudado mucho, sobre todo para despejar la cabeza.

En algún momento, ¿Se te cayó la casa encima y no podías más?

-Me he mantenido bastante tranquilo. Creo que experiencias pasadas relacionadas con la salud de mi ama me han enseñado a darle la importancia que se merece a la salud y a estar tranquilo en situaciones difíciles.

Las empresas se mantienen por los ingresos exteriores. Es decir, televisión, publicidad, público, venta de entradas, el movimiento en los frontones…El espectáculo lo ponéis vosotros. Hasta ahí la normalidad, pero claro, sin aficionados, sin taquillas, sin partidos por los pueblos en fiestas…la caja se tambalea y vosotros con ella…

-Está claro que va a ser un verano diferente para la pelota. Hemos estado parados tres meses y eso acarrea una serie de consecuencias. Hay que acabar un campeonato. Creo que el mano a mano se tendría que disputar… No será un verano como los que hemos conocido hasta ahora, el formato en cuanto a los partidos será diferente. Jugaremos menos, pero puede que esos partidos sean de competición… Habrá que ver qué decisiones se van tomando y amoldarnos lo mejor posible.

Es una pregunta muy repetida, pero te la debo hacer. En este tiempo y con esta situación en el entorno ¿Qué has aprendido y qué valoras?

La experiencia que he vivido junto a mi ama con su enfermedad y muerte hace un año me han enseñado más que este confinamiento. En momentos difíciles nos damos cuenta de lo que de verdad importa, que para mí son la salud y los seres queridos. Claro que la pelota importa, es una parte muy importante en mi vida como habrá sido y será el periodismo en la tuya pero no es lo esencial. No hay que olvidar que mucha gente habrá perdido a seres queridos en esta época.

No parece fácil adivinar el momento en que podáis competir. Las grandes fiestas del verano se han suspendido. Ni Gasteiz, ni Donostia, ni Bilbao celebrarán la Aste Nagusia. Eso no quiere decir que no pueda organizarse algún evento pelotazale.  Probablemente, sin público. ¡Algo habrá que hacer!

-El 24 de junio vamos a empezar a jugar. Es una noticia muy importante, creo que mucha gente echa de menos la pelota, y al final es nuestro trabajo, nos ganamos la vida con ello. Habrá que ver qué formato tiene el verano, porque sin fiestas y ferias es un nuevo escenario para todos.

El fútbol ya ha vuelto, el basket compite para resolver la liga, el ciclismo ha puesto fechas y el remo anuncia un calendario. ¿Consideras que sois uno de los deportes más perjudicados por esta pandemia?

-Al principio podría parecer que sí, sobre todo porque hubo falta de información,. Creo que ha existido ese problema por la incertidumbre instalada en la sociedad sobre la enfermedad y sobre las medidas que se iban a ir tomando. Estas últimas semanas en las que todo ha avanzado. la pelota ha cogido una velocidad terrible que esperemos nos dé tiempo a estar preparados como es debido.

En esta situación, hay compañeros que terminan contratos. Esa es una preocupación añadida. ¿Las tuyas cuáles son?

-En Aspe desde el primer minuto decidimos apoyarnos unos a otros e intentar ayudar a los que más lo necesitaban. Estamos muy contentos con lo que hemos conseguido y creo que en cuanto a lo deportivo y económico podemos estar tranquilos, Fernando Vidarte se ha portado muy bien, y eso, se agradece mucho.

En estas circunstancias, siempre se trata de encontrar el lado positivo. Quizás has sentido el cariño de los más cercanos, la solidaridad de quienes te respetan y valoran…

-Nunca me he sentido solo. Mi aita, mi pareja, mis amigos…siempre han estado en contacto conmigo y hemos compartido la situación de cada uno. No hay que olvidar que la pandemia no sólo ha afectado a la pelota o al deporte.

Lo primero que hiciste, cuando te dejaron salir de casa, fue…

-Coger al perro e ir al monte.

¿Qué darías por jugar mañana un partido oficial?

No soy mucho de hacer suposiciones o pensar en que sería o daría. Prefiero vivir el día a día y por suerte en pocos días podremos estar compitiendo en el frontón, y espero que tú y todos los pelotazales disfrutando.

Te sientas frente a él y, si te fijas en los ojos, parece que te taladran. Ni un segundo de desatención. Al revés, sientes la necesidad de ponerte a su nivel. Los móviles apagados, la seguridad de que la conversación en ese momento es lo más importante del mundo. No se adorna, no da vueltas. Lo que piensa y siente te lo dice sin problemas. Hay sitio para la confianza y desde ella aprender del que sabe. En su horizonte no queda mucho sitio para nuevos proyectos. Se acumulan.

 

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