Alex Uranga: “Este equipo es mi segunda familia y desde que llegué me han tratado muy bien”

Cuando elijas un lugar del territorio para ver pasar una carrera de ciclistas aficionados, hazlo en un sitio en el que mande el silencio. Sentirás una emoción indescriptible al escuchar aferrarse al asfalto los tubulares y pelear contra el viento los radios de las ruedas. Alex Uranga es corredor del Grupo Eulen, un proyecto familiar y cercano. Está esperando el momento, como sus compañeros, de volver a la competición y pelear por lo que les pertenece. Te lo puedes encontrar entrenando en los puertos de Mandubia e Iturburu que tanto le gustan. Hablar con él, tratando de conocerle, supone descubrir que en el diccionario de su vida no existe la palabra rendirse.

Tu club y el equipo homenajearon hace poco a enfermos y fallecidos por la pandemia, así como a las personas que han atendido a todos los ciudadanos. Ha sido un gesto de valor al que te has sumado…

-Así es. Fue un día increíble. Nos juntamos todo el equipo, tanto los corredores como el staff. Como tú has dicho, para homenajear a esas todas personas. Aparte del reconocimiento fue una jornada  especial porque después de tanto tiempo de confinamiento, pudimos juntarnos todos, vernos las caras y hablar.

Una vuelta con destino a Arantzazu, tras unir a las tres capitales vascas. Más de 200 kilómetros con una ofrenda floral en el santuario…

-La vuelta fue muy bonita y larga a la vez. El equipo se dividió en dos  y unos fueron a la diputación de Araba y otros a la diputación de Bizkaia, saliendo todos desde la diputación de Gipuzkoa y terminando en el Santuario de Arantzazu. Por mi parte, me tocó ir a Bilbo, desde donde pudimos afrontar un recorrido diferente y también un poco más duro. Al final, como dices,  nos salieron  unos 200 kms.

Buena paliza después de todo el tiempo que habéis pasado encerrados…Supongo que no ha sido fácil para un corredor como tú. Con 20 años, el cuerpo os pide marcha.

-La verdad es que sí. Nunca hubiera pensado que iba a tener tantas ganas de sufrir y a la vez de disfrutar encima de la bici con los compañeros del equipo.  Después de estos meses sin competición, el cuerpo ya nos pedía guerra y por esa parte en esa experiencia en Arantzazu  le dimos bastante. Pero las ganas de ponernos un dorsal y poder volver a competir, como hasta ahora hemos hecho, son todavía mayores.

Naciste y vives en Zestoa. En los momentos de ansiedad y tensión, a lo mejor las aguas del balneario te vienen bien para relajarte…

-Si te digo la verdad, y aunque parezca mentira, nunca he ido al balneario. En esos momentos de nervios, tensión… prefiero coger el coche y acercarme a Zumaia y estar tranquilo oyendo cómo rompen las olas. También me ayuda mucho a relajarme la tranquilidad que se escucha en el monte.  Por ahora, lo que hago me sirve mucho y no necesito nada más para sentirme yo mismo.

Formas parte del Equipo Eulen, muy joven, muy guipuzcoano, muy de buena convivencia. Eso es importante para los éxitos grupales.

-Así es, en los equipos para tener buenos resultados es obligatorio compartir una buena relación entre todos, tanto entre los corredores como con los técnicos… y en el Grupo Eulen lo tenemos. Desde que empecé en este equipo todos me han tratado muy bien. Puedo decir que es mi segunda familia ya que siempre están para ayudar con cualquier cosa, y eso se ve en los resultados. Por ejemplo, este año aunque no hemos corrido tanto, después de unas grandes pruebas, trabajando en equipo, ganamos una carrera con Joseba López y eso nos alegró a todos.

El Gobierno Vasco anuncia que podéis competir a finales del mes de julio, a partir del día 26. ¡Ya queda menos!

-Si! Como te he dicho antes, estamos deseando ponernos un dorsal de nuevo para volver y para ello seguimos entrenando con más ganas que nunca. También es verdad que si empezamos a correr pronto querrá decir que todo va mejor y eso es muy importante.

¡Qué lejos quedan las dos únicas carreras en las que pudiste competir!  En la primera prueba en Zumaia ibas en la escapada, pero un pinchazo …

-Exactamente, era la primera prueba del Vasco Navarro y tenía muchas ganas de ver cómo se corría el en campo aficionado. Estaba bastante nervioso antes de la salida pero, después de arrancar, me tranquilicé. Hice lo que más me gusta en las carreras, atacar. Entré en una escapada de siete corredores. Iba muy a gusto hasta que pinché… Son cosas que pasan en el ciclismo y es lo que hay, siempre no se puede tener suerte. Al final, llegué con el pelotón.

Y en Ereño, tu compañero Joseba López ganó la prueba y alcanzó el liderato del torneo Lehendakari. ¡Vaya comienzo para el equipo!

-Fue increíble, yo creo que me alegre más que él. Hablamos de una carrera perfecta de todo el equipo. Joseba y otros tres compañeros pudieron entrar en la escapada que llegó hasta meta. Los demás estuvimos atentos en el pelotón para que nadie se moviese. El trabajo tuvo la recompensa. Joseba pudo ganar la carrera y situarse como  líder en la general.

Recientemente, el alma máter del club y del equipo, Ismael Echarri, afirmaba en una entrevista en el diario Noticias de Gipuzkoa que “¿Así quién va a dar el salto? Acabará la temporada y será como si no hubiera existido”.

-Con esta situación que vivimos será más difícil dar el salto a profesionales. No podremos correr todas las carreras del calendario y dispondremos de menos tiempo y oportunidades para demostrar lo que somos capaces de hacer. Por ese lado, creo que unos están peor que yo. Los de tercer y cuarto año se encuentran con más dificultades que los que, como yo, somos de primer año. Me queda lo que falta de esta temporada y tres más para demostrar mi valor y capacidad para luchar por mi sueño: ser ciclista.

En la misma entrevista confirmaba que el año próximo seguiréis todos, salvo un compañero que supera la barrera de edad Sub-23. “Nosotros, por honestidad, no vamos a dar ninguna baja”. O sea que tranquilo, que el año que viene sigues en el pelotón

-En la reunión virtual que mantuvimos nos lo dijo y eso me dio tranquilidad. Como he dicho antes, por lo menos sé que puedo disponer de otro año en el pelotón para dar lo mejor de mí. Estoy muy a gusto en el equipo y que nos diga eso es señal de que ellos también están a gusto con nosotros. Eso alegra mucho más. Así que, no vamos a bajar la guardia en lo que falta esta temporada, sabiendo que nos queda, por lo menos, otro año más en el equipo  para seguir dando guerra.

Contáis con un plantel de directores y preparadores que conviene no perder de vista. Además del propio Ismael, David Etxeberria, Txetxa Eizagirre, Sergi Thomas, Igor Glez de Galdeano, Jon Lazkano…gente del ciclismo con historia y conocimientos…

-Para nosotros estar alrededor de esa gente es un premio que a todo joven le gustaría. Al final, ser aconsejado por gente que ha corrido el Tour,… es increíble. Sabes que no te aconsejarán mal. Con personas así, aprendemos mucho más. Nos cuentan sus anécdotas, qué hacer, qué no hacer… ¡una pasada!

Y, por supuesto, siempre están para ayudar. Son como amigos. Cualquier problema que tenemos se lo trasladamos a ellos y siempre intentan buscar una solución.

Como estudiante de Tafyd parece claro que en el futuro quieres seguir vinculado al deporte. En estos meses pasados, no has podido ir a clase. Algo novedoso que te ha obligado a adaptarte a otra realidad. ¿Cómo lo has llevado?

-Lo he llevado todo mejor de lo que esperaba. Al final, los profesores se han puesto en nuestro lugar y no nos han mandado tantos trabajos como para agobiarnos. Entonces, organizándome bien, lo he llevado a gusto, tanto los trabajos de la escuela como los entrenamientos en el rodillo.

En algunas ocasiones, cuando me desorganizaba en el día a día, pasaba momentos de apuro ya que había tiempo limitado para entregar los trabajos, pero como eso no ha sucedido muchas veces no me he agobiado mucho.

En circunstancias normales debéis hacer un doble esfuerzo. Primero, sacar tiempo para todo y luego compaginar estudios y ciclismo. Mucho sacrificio. ¿Merece la pena tanto esfuerzo?

-Diría que sí. Al final, el esfuerzo es más grande si no te organizas bien y ese no es mi caso. Yo todos los días tengo un planning diario en el que hay espacio para los estudios y para los entrenamientos y para estar con los amigos. Es verdad que algunas veces no se puede hacer de todo, y en esos momentos es necesario sacrificarse y esforzarse más en lo que te gusta. Es decir, en entrenar duro, y para eso algunas veces debes renunciar  al tiempo que vas a estar con los amigos, pero hay que hacerlo. Pero, si no, no diría que supone  tanto esfuerzo.

Alex, un ciclista ¿nace o se hace?  Si te pregunto dónde te mueves mejor, me dices rodador. Sin embargo, la temporada anterior no subías mal. ¿Hablamos de evolución o del corredor completo?

-Creo que un ciclista se hace, pero se debe  nacer con algo. Y sobre la otra pregunta, es así. Me muevo mucho mejor en los terrenos llanos, pero el año pasado, después de perder unos kilos que me sobraban, comencé a subir mucho mejor. La evolución desde cadetes hasta ahora ha sido increíble y esperemos que siga así. No me atrevo a decir  que sea un corredor completo, pero me esfuerzo en mejorar todas las partes débiles que tengo y seguiré en ello, ya que nunca podemos conformarnos con lo que somos. No podemos renunciar a  seguir mejorando.

 El ciclismo va más  ¿por corredores que responden en todos los terrenos o por especialistas?

-El ciclismo creo que va más por especialistas, y un claro ejemplo de eso se comprueba en  las grandes pruebas. En las grandes vueltas todos, o casi todos, los ganadores son escaladores. Para las clásicas, diría que es mejor ser un ciclista todoterreno pero, si no, los especialistas ganan más.

Del corredor que militaba en Atracciones Sanz al que hoy conocemos ¿hay mucha diferencia? ¿En qué notas el salto de categoría?

-No creo que sea muy diferente al  corredor que militaba en el Atracciones Sanz. Es decir, siempre me ha gustado y me gustará ser un corredor combativo, al que siempre le gusta formar parte de todas las escapadas y luchar por las carreras desde lejos, ya que no soy rápido. Y el cambio de categoría es menor de lo que me habían dicho. Existe una diferencia en el modo de correr, en la velocidad y en los kms. que disputamos. Me lo ponían muy negro y no es tanto. En conclusión, hay diferencias, más exigencias, pero se asumen.

El día que vuelvas a ponerte el dorsal “161”, tú número para toda la temporada, ¿sentirás algo especial, te emocionarás?

-Yo creo que sí. Tengo ya tantas ganas de que llegue ese día que no sé lo que sucederá. Espero que sea una experiencia bonita y que volvamos a sufrir como sufríamos antes de que esta pandemia llegase y nos afectase como lo ha hecho.

Alex reconoce que sueña con ser ciclista. El tiempo lo dirá. Seguro que sabe esperar a que llegue el momento para dar el salto. Sabe de sobra que no es fácil y que eso depende de muchos factores, pero cree en él y eso es un mérito añadido. Sus amigos valoren de él su cercanía, la preocupación por los demás, su espíritu de sacrificio y la capacidad de entrega. Da la cara, no se achica y sabes que detrás de un rostro, de un cuerpo, convive una suma de fuerzas que mueven el motor de su vida. Para él, como para sus compañeros, la alegría se relaciona con el sufrimiento. Son de otra cuña, de otra piel.

(Foto: Isa Paz

 

 

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