Gaizka Gorostiaga: “Cuando hemos hecho nuestro trabajo, la trainera ha navegado bien”

Es uno de los remeros debutantes en la mejor competición de traineras. Acaba de conseguir con sus compañeros el Campeonato de Gipuzkoa y sabe que la EuskoLabel Liga está al alcance de pocos, quizás elegidos. Gaizka Gorostiaga nació en Getaria (1994), tierra de aventureros y emprendedores. Ha dado un paso al frente en su evolución como deportista y acepta el reto de la Ama Guadalupekoa. Del marrón al verde, pero siempre en una tosta sobre las olas anárquicas y caprichosas.

Si exceptuamos el título de Gipuzkoa en Orio este miércoles, después de dos fines de semana, cuatro regatas disputadas ¿Qué sensaciones tienes?

-Sensación agridulce. Solo han pasado dos fines de semana y ya hemos experimentado de todo. En cuatro regatas, dos victorias y un último puesto. Un resultado, que a la larga, nos puede perjudicar, pero yo me quedo con lo positivo. Cuando hemos hecho nuestro trabajo, la trainera ha navegado bien.

Hasta ahora en Getaria, en otra categoría, ¿Se nota mucha diferencia entre la ARC1 y la ACT?. ¿En qué? Y flojas en cuanto al resultado.

La verdad, por ahora no he notado mucha diferencia. Es cierto que solo llevamos dos fines de semana y es poco tiempo. Aquí cada equipo va en su trainera, en su burbuja y lo que tenemos que hacer es plasmar en la regata todo el trabajo que hacemos en los entrenamientos. Sobre la diferencia que existe entre las ligas, mencionaría la magnitud de todo lo de alrededor, pero este año, con la situación que estamos viviendo, la ACT se parece mucho a la ARC1 de otros años. No hay Fan Zone. ni pantalla gigante y la cantidad de aficionados que se acercan a las regatas ha disminuido muchísimo.

Llegas a un club como Hondarribia en el que el listón de la exigencia es alto. ¿Cómo te han recibido? ¿Qué te llama la atención de la nueva convivencia?

-Me han recibido muy bien. Desde el principio el trato ha sido muy cercano y la integración fue muy fácil. Desde el minuto uno, han hecho que me sienta parte del grupo. En Hondarribi me he encontrado con un grupo de amigos que llevan juntos mucho tiempo, y eso se nota. Se conocen mucho entre ellos y tienen la suficiente confianza de decir y hablar de todo entre ellos. Las bromas y el meterse el uno con el otro son pan de cada día y eso se agradece.

El comienzo ha sido irregular. Dos victorias combinadas con dos regatas inesperadas y malas en cuanto a resultados. ¿Hay explicación que se pueda conocer?

-La explicación está en el trabajo realizado en las regatas. Las dos semanas de entrenamientos antes de las regatas han sido buenas y hemos trabajado bien nuestra remada. En dos de las regatas no hemos sabido desarrollar nuestra remada. Además, este año se da la circunstancia de que las cosas están más parejas que nunca y el fallar nos ha penalizado muchísimo. En cambio, en las otras dos regatas, nos hemos encontrado con las sensaciones de los entrenamientos y hemos podido remar como queremos remar durante todo el verano.

Cuando aceptas firmar por Hondarribia se entiende que te planteas objetivos personales. ¿Cuáles?

-El primer objetivo ha sido formar parte del grupo y disfrutar del verano siendo remero de Hondarribi ya que, a priori, sabía que si trabajábamos bien durante el invierno habría posibilidades de estar en la disputa de las banderas en verano.

La temporada es larga e intensa. Muchos gallos para el mismo corral. Hoy tú, mañana yo. Casi es imposible pronosticar…

-La verdad es que sí. La primavera ha sido atípica, los remeros nunca nos hemos preparado así para una temporada y creo que ha quedado claro que a día de hoy ninguna trainera está en su mejor momento. Viendo la clasificación parece que Santurtzi es el que mejor está, y en cuanto a sensación subjetiva, a mí también me lo parece. Aun así, no ha podido vencer en ninguna jornada. A día de hoy, es difícil pronosticar favoritos para ganar las banderas.

Al no poder asistir espectadores, ¿qué has sentido como remero en el agua, en el desembarco, en la recogida de banderas…?

-Llevamos cuatro campos de regata y ha habido una sensación de soledad en cuanto a prolegómenos de regata o ceremonias. En tierra suele haber distancia entre los boxes de cada trainera y la situación es bastante distinta comparado con años anteriores. Ahora, apenas te quedas unos segundos hablando con los remeros de otros equipos.

Dedicado a la enseñanza, sabe de sobra lo que significa aprender. A su alrededor cuenta con buenos maestros que le enseñarán el camino, casi sin que se dé cuenta. En los clubes de remo hay personas que llevan décadas sintiendo la camiseta, defendiendo un estilo, una forma de hacer las cosas que otorgan en cada caso una impronta, un sello especial. Gaizka lo sabe porque se impregnó del espíritu del club de sus mayores.

(Foto: EuskoLabel Liga. Gaizka remando por estribor, delante de Urko Redondo)

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