Andoni Azkarate: “Los valores y la humildad del ciclista van mucho más lejos de su rendimiento”

Un día de junio de 2019, Andoni Azkarate descendía el puerto de Gontzegaraigane, entre Markina y Munitibar. El ciclista fue a dar contra un guardarrail. Se enganchó y se abrió en canal. Perdió sangre, le llevaron a un hospital y le cosieron. No nos conocíamos de nada. Traté de darle ánimos cuando conseguí contactar con él. Es generoso, humilde y amable. Valiente, desde el dolor y el susto. “Ayer (refiriéndose a la caída) ganamos sin ganar” afirmaba su director en aquel momento de zozobra. Hoy, las cosas son diferentes. Veinte años y kilos de esperanza. Sigue siendo el mismo ciclista y la misma persona.

Cuando comenzaste a preparar esta temporada, no pasaba por la cabeza de nadie vivir una situación como la actual

– No, la verdad es que es una situación muy rara y nueva para todos. Y aunque la temporada empezó antes de esta pandemia yo no había corrido ninguna carrera hasta entonces y la verdad es que se me ha hecho largo tantos meses sin competición.

Contabas con la confianza de tu equipo, el Grupo EULEN, y es lógico que los objetivos estuvieran claros, lo mismo que tu hoja de ruta…

– Si, al principio de temporada teníamos claro nuestro papel en el equipo y los objetivos en esta temporada, y sabía que este año tenía que dar un pequeño salto de calidad. Creo que después de esta situación aunque los objetivos hayan cambiado, mi papel en el equipo sigue siendo el mismo que al principio de año y todavía confío en poder demostrarlo en las carreras que vienen.

El calendario vasco se ha ido prácticamente al garete y apenas hay pruebas. La apuesta de vuestros directores ha sido Francia, tratar de apuntarse al mayor número posible de carreras…

– Creo que el equipo está haciendo un gran trabajo tratando de encontrar carreras y darnos la oportunidad de competir. Al fin y al cabo es lo que cualquier ciclista quiere y necesita para mejorar. Además nos ayuda a mantener la moral alta y seguir con esa motivación que nos otorga la competición.

Más allá del Bidasoa, dicen que se corre de diferente manera. ¿Notas muchos cambios en la forma de competir?

– Si, sobre todo cuando sales al extranjero. Por ejemplo, la oportunidad que nos brinda el equipo de competir en Francia nos ayuda a ver lo que hay más allá de nuestras fronteras y aprender de la manera de correr de los de fuera. En Francia las carreras en general son más «locas», se va muy rápido y no te dan tiempo ni de respirar.

¿Para qué os están sirviendo estas pruebas?

– Nos ayudan a ver el ciclismo de otra manera y a experimentar diferentes modos de competir. Creo que es muy importante para en el futuro podernos adaptar a las diferentes formas de correr y ser más polivalentes.

En todos los momentos, tu hermano Asier está junto a ti, en casa, en las carreras. Esa relación os ayuda a ser más fuertes. ¿Qué significa en tu vida? Entiendo que durante el confinamiento os vino bien vivir juntos.

– Creo que es muy importante para mí. Si, por ejemplo, yo tengo un día malo, él me intenta motivar para poder sacar el entreno hacia adelante. Al contrario, también. Además se agradece tener un compañero de fatigas en casa y podernos ayudar mutuamente.

En la cuarentena nos vino muy bien a los dos ya que solíamos hacer los entrenamientos juntos y al final es más difícil aburrirte. Ahora, con todo este tema de los simuladores, además hemos podido rodar juntos virtualmente y echar nuestros pequeños piques.

Te conocí por aquel accidente en el que tu cuerpo quedó muy dañado a raíz de una caída hace poco más de un año en el campeonato de Euskadi amateur. Pasado el tiempo, ¿le sigues dando vueltas al momento o es pasado?

– No soy mucho de dar vueltas a las cosas malas. Pero sí, de vez en cuando. Lo suelo recordar ya que las cicatrices todavía las tengo y es inevitable verlas e imposible no recordarlo. Creo que es una caída más y no le doy demasiada importancia.

Se lo pregunté un día a otro compañero tuyo. El hecho de que el Grupo Eulen os confirmara la renovación a todos los corredores del equipo una temporada más, os quitaba un peso de encima y os tranquilizaba. ¿Cómo valoras esa decisión?

– Creo que es un alivio para mí y todos mis compañeros. Es una situación muy difícil y no hay muchas carreras para poder demostrar mucho este año. Creo que tenemos suerte en el equipo de contar con el apoyo tanto de patrocinadores como del staff y el poder renovar y continuar un año más nos ha quitado un peso grande de encima.

Acabas de cumplir 20 años, el futuro sigue siendo tuyo y la esperanza de quienes apostaron por ti como corredor, también. ¿Eso te supone una presión añadida o crees que los pasos deben seguir su ritmo?

– Creo que cada cosa tiene que ir a su tiempo, pero es cierto que es bueno meter un poquito de presión para que los pasos que das sean los correctos y en la buena dirección, sobre todo para seguir haciendo camino.

Un día comentaste con nosotros en Billabona una etapa del Tour, en la sociedad Irrintzi. Fue cuando nos conocimos. Muchas veces en la vida dependemos de las decisiones de los demás. Froome y Thomas no van a disputar el Tour. ¿Te parece bien prescindir de quienes lo han ganado unos cuantos años?

– Creo que son dos corredores muy válidos para este Tour. Es verdad que quizás Froome arrastre algunas secuelas de la caída del año pasado y no esté en su mejor momento. Y Thomas es un corredorazo que, aunque no esté para ser líder, puede ayudar mucho al equipo

La apuesta por Bernal es indudable. ¿Te fijas en los jóvenes que llegan desde atrás con enorme fortaleza?.

– Si la verdad creo que hay muchos talentos jóvenes que están demostrando su capacidad. Puede ser el caso de Pogacar o Evenepoel. Sabes que allá donde corran hay espectáculo asegurado.

Para ti, ¿qué es lo más importante en un corredor dentro del ciclismo actual?

– Creo que los valores y la humildad del ciclista van mucho más lejos de su rendimiento. Si lo reúne todo, perfecto; pero es muy importante que el corredor tenga los pies en el suelo y sepa cuál es su labor.

En tu caso, ¿estás convencido del camino que llevas?

– Sí. Creo que el deporte me ayuda mucho en mi vida y me gustaría mucho ir creciendo en paralelo con el deporte y si es de manera profesional mejor que mejor. Es un camino difícil pero lo intentaré.

Con el posible calendario que quede hasta el final de temporada ¿Qué objetivos te planteas?

– Me gustaría hacer este tramo de temporada que nos falta con un buen nivel de forma y poder asumir más responsabilidades dentro del equipo. Tengo compañeros con un buen final en las carreras y creo que mi obligación es ayudarles para que ellos puedan rematar el trabajo.

Vive en Arrasate, coge la bicicleta y hace camino. Elige una ruta en la que poder mantener su puesta a punto. Es uno más de los ciclistas que se deja la piel. No racanea y madura al tiempo que asume responsabilidades. Buena persona, buen compañero. Apuesta por el futuro, más allá de los radios y tubulares, cursando un ciclo superior de mecatrónica. De esta experiencia pandémica que vivimos ha aprendido mucho y sabe que las cosas, los proyectos y la realidad no dependen siempre de uno mismo.

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