El Bidasoa tratará de no perderse en el laberinto del Pauc (Artaleku, 21.00)

El Bidasoa vueleva, por fin, a la competición oficial si de aquí al domingo (21.00) no sucede nada extraño que cambie el devenir inmediato. Tampoco sorprendería, a la vista de cómo van las cosas. Juegan los de Cuétara una final sin serlo. A partido único, frente al Pauc Handball, un señor equipo de la liga francesa. En circunstancias normales se calificaría como una prueba de fuego.

El partido sirve para entrar en la fase de grupos de la Europa League. El que gane pasa. El que pierda se despide del continente aunque visto el panorama, no sé qué es mejor. Los dos conjuntos llegan con recorridos parecidos. No han disputado un solo partido oficial, no cuentan con clara información de sus rivales. Lo único cierto es que jugarán siete contra siete.

El Pauc ha pasado una reciente cuarentena, porque algunos de los integrantes de la plantilla dio positivo en los test del coronavirus. Eso les obligó a permanecer en sus casas, a no entrenar en condiciones y a no disputar el partido de ida de la eliminatoria en su cancha. El Bidasoa no ha ido mucho más allá. Al entrenador le hubiera gustado competir antes y afrontar la cita con el equipo más rodado. Así que, en principio, el partido es una especie de laberinto en el que los dos conjuntos tratarán de encontrar el camino bueno.

Los irundarras han entrenado este sábado en Artaleku sin mayores novedades. Cuétara sabe que se va a encontrar en frente un hueso duro de roer:

«Prefería haber jugado dos partidos aunque hubiera sido en Francia.
Ellos solicitaron el cambio y si lo solicitan es porque les beneficia,
lógico. Hay que adaptarse y ojalá haya más eliminatorias en el futuro. A nosotros nos puede pasar lo mismo que a ellos  y lo que hay que hacer es estar concentrados en este partido e ir a tope”.

La eliminatoria llega sin disputarse la ida, ni tampoco el primer partido del campeonato ante el Ademar. Está todo pendiente de un protocolo que sirva a los clubes para atenerse a un plan y ejecutarlo, aunque sea costoso: «Todo lo que se va aplazando es perjudicial deportivamente para nosotros. Entendemos la situación y las decisiones lógicas que se han tomado, por una falta de protocolo que esperemos llegue».

Que Bidasoa van a poder ver los afortunados espectadores que puedan entrar en Artaleku, es una incógnita. Una cosa es evidente, el equipo tiene unas ganas locas de jugar:

«Tenemos muchas ganas de competir y de disfrutar otra vez de un partido, además ante nuestra afición Serán solo 60 minutos y los
factores sorpresa en cuanto al juego son más probables que a dos
partidos en los que suele ganar el mejor. Se nos está haciendo la semana un poco larga porque se han aplazado dos partidos y no llega el primero».

Cuando le preguntaron a Jacobo Cuétara por el rival, comentó algunas cosas. Por ejemplo, el cambio de entrenador. «Su nuevo técnico es Thierry Anti que hace unos meses visitó Artaleku con el Sporting de Lisboa en Champions. No sabemos hasta qué punto ha podido dar su señas de identidad. Conocemos a jugadores de aquí como Peciña, Garciandía, Javi Muñoz o Tarrafeta. Cuentan con un central de mucha calidad, Nicolas Claire, que lleva el peso del equipo, las riendas del juego. Seguro que se muestran efectivos en defensa, sólidos y contundentes. Han fichado a varios jugadores, entre ellos a Accambray y son un club con muchos más recursos que nosotros», concluyó el técnico amarillo.

Artaleku abrirá sus puertas para que entren los espectadores que caben con la nueva normativa. No se llenará, pero seguro que quienes asistan empujarán al equipo como siempre, incluso redoblando esfuerzos. Los que no puedan acceder al pabellón lo podrán seguir por televisión (ETB,1). Ojalá el equipo les dé una alegría.

Pase lo que pase, el martes los irundarras deben jugar en Cangas si antes no se suspende. Será el debut liguero en una cancha exigente donde las cosas nunca son fáciles. Lo decimos con la boca pequeña, el balón empieza a rodar, aunque sea despacio.

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