Que me quede como estoy…

Escribía en uno de los beaterios últimos que el técnico de la Real Sociedad lo que más deseaba es que no le levantaran ninguno de los componentes de su plantilla. Por sorpresa  inesperada. A esta hora debe estar la mar de contento, porque los que estaban, siguen.

Los mismos. Ni uno más, ni uno menos. En la medida que se vayan incorporando los lesionados, tendrá un mayor fondo de armario con el que afrontar el exigente calendario. Es decir, si Illarramendi, Zubeldia, Guridi, Zaldua y Merquelanz se ponen a punto (lo de Sangalli va para más largo) el elenco será más completo y de superior nivel al actual.

Terminado el plazo de contrataciones, en la Real no se han producido ni entradas ni salidas. Seguro que han intentado algún movimiento, pero es obvio que los clubes se tientan la ropa antes de invertir, porque tocan tiempos de hormiguita ahorradora más que de grandiosos desembolsos. Entra dentro de lo probable que la Real quisiera una cesión de un futbolista que reforzara la zaga, pero «nones». Contratar a a un defensa central izquierdo, de postín, conllevaba de inmediato la condena de Le Normand, cortando de raíz su evolución. No se entendería fichar un central para ser suplente si no mejora claramente lo que tienes. Es el habitual doble filo de la misma navaja. Sagnan, más Zubeldia, más Pacheco, el jugador del que todo el mundo que le conoce habla muy bien de él…junto a Elustondo y Robin y la posible adaptación de Monreal en caso de necesidad se considera suficiente. O al menos eso es lo que parece. Se habló de Hermoso, Leandro Cabrera, Jesús Vallejo, al que vi (o ese me pareció) este verano paseando por la costa guipuzcoana como oportunidades. Ninguna fácil, ninguna barata.

Por tanto, los que esgrimen que se necesita un central zurdo no ven cumplidos sus deseos. Los que apuestan por lo que existe en el plantel defienden su tesis y añaden que, la proximidad del mercado de invierno puede ofrecer nuevas y diferentes oportunidades, aunque para entonces la fase de grupos de la Europa League estará terminada y se ignora si será necesario reforzarse.

Otra película muy diferente es la vanguardia. No sé quién ha puesto en el ojo del huracán a Willian José. Si la última vez fue él quien se manifestó, ahora ha guardado un silencio sepulcral. ¿Quería el club traspasarlo? ¿Llegaron ofertas por él?. ¿Se le animó a cambiar de aires?. Preguntas que se quedan en el alero. La única respuesta o realidad tangible es que el brasileño se queda y es uno más a disposición del técnico. Ese es otro objetivo para el técnico, recuperarle cuanto antes desde el punto de vista anímico, porque seguro que ni se le ha olvidado jugar al fútbol ni meter goles.

Contar en una plantilla con él, con Isak, Bautista, Silva, Januzaj, Oyarzabal, Portu, Mikel Merino, los jóvenes valores, Roberto López y Barrenetxea es algo que desearían la gran mayoría de los equipos rivales. Mecha y dinamita todo al mismo tiempo. Sin olvidarnos, por supuesto de los ejes entre la defensa y la delantera, apuestas claras por gente de talento.

La deriva de la competición, lo que suceda desde aquí hasta final de año, nos dirá si la decisión de «quedarse como estoy» ha sido positiva o lo contrario. Se puede seguir opinando, porque eso significa también que los aficionados siguen con mucho interés la vida del club y de su primer equipo, aunque sigan sin poder sentarse en los asientos del estadio. Y eso es bastante más decepcionante que fichar o no fichar.

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