Sam Bennett celebra el primer sprint de la Vuelta

Ejea de los Caballeros es una población estirada plana, lugar ideal para una llegada de velocistas. ¡Por fin, pensaron los sprinters!. después de tres días cuesta arriba, inhóspitos para ellos, la Vuelta a España cambió el diseño y declaró jornada de alta velocidad, rozando los 50 km/h.. Los últimos kilómetros fueron vertiginosos hasta tal punto que los aficionados que llegaran tranquilamente a la meta para conocer qué sucedía con los corredores se perdieron la exhibición de Sam Bennett.

Llegaba con la carta de presentación del Tour en donde logró el maillot verde. Todo parecía de cara para Jasper Philipsen que lo tenía en la mano, pero en el último momento vio pasar un cohete a su lado, el corredor irlandés que le levantó la victoria que saboreaba.

El día como tantas otras veces comenzó con una escapada de valientes. Luis Ángel Maté (Cofidis Team),  Jesús Ezquerra y Willie Smit (Burgos BH) y Harry Tanfield (AG2R La Mondiale) creyeron que podían aprovechar una bajada de brazos del pelotón, sobre todo cuando alcanzaron los cuatro minutos de ventaja sobre el gran grupo.

Tocaron trompeta todos los equipos favoritos y la escapada dejó de serlo a quince kilómetros de la llegada. A partir de ahí sálvese el que pueda, incluido el lider Primoz Roglic que reconoció haber pasado un poco de miedo ante el vendaval que originaba un hambriento pelotón.

Mareczko, tercero, arañó los segundos de bonificación, entrado por delante de Ackermann, Thussen, Moschetti, Kanter, Rain, Morin y Nielsen. Los diez primeros, todos en el mismo tiempo de Bennett (3.53.29).

Jon Aberasturi, undécimo, fue el mejor de los nuestros. con el resto de pasajeros prácticamente en el mismo vagón. Así que, no hay mayores cambios en la general, a la espera de la quinta etapa entre Huesca y Sabiñánigo con el alto de Petralba a ocho kilómetros de meta.

You may also like

0 comments

Leave a Reply