Alain Araña: “Somos muy afortunados de contar con nuestro público. Notamos su apoyo”

La situación actual nos impide vernos, sentarnos en una mesa y charlar con calma. Todo pasa por mensajes y emails. Sigo sus pasos con interés. Sus dos primeros apellidos, Araña y Oiarbide, destilan rugby por los cuatro costados y forman parte de la historia de ese deporte en Ordizia. El equipo volvió a la actividad ante el Aldro Independiente de Santander y logró un triunfo holgado, merecido y después de muchos meses sin tocar el balón oval. Muchas novedades, muchas caras nuevas. Uno de los protagonistas, Alain, vivió con intensidad todo lo que sucedía a su alrededor. Lleva el rugby en las venas. Sus compañeros comentan de él que es un chico muy humilde y comprometido  con el club. Incluso, entrena a chavales jóvenes de las categorías inferiores. Echa una mano, tratando de que siga brillando la luz, el faro, que le condujo a él hasta donde vive hoy muchos momentos de felicidad.

¿Cuándo supiste que eras titular ante los cántabros?

-Fue un cambio de última hora. El viernes nos comunicaron que Juan Manuel Lescano no contaba con la F de formación (este año sólo seis jugadores foráneos pueden estar al mismo tiempo en el campo) y con ello superábamos esa cantidad. Había que hacer un cambio y ese fue el mío. La verdad es que me pilló de sorpresa pero no podía desaprovechar esa oportunidad

¿Qué pensaba tu cabeza antes del partido, durante y después? Mucho tiempo sin jugar…

Había una mezcla de nervios y ganas inimaginables. Después de estar siete meses sin jugar era raro entrar en una semana de partido. A la mente le costó acostumbrarse. Parecía imposible que pudiéramos empezar la liga. Aun así llegó el dia de partido, y sentía como si fuera el primer partido de mi vida. Al oír el silbato del árbitro dando comienzo al partido, todos los nervios se esfumaron y todo consistía en concentrarme en el partido. Al acabar, creo que todos nos sentimos liberados. Veíamos los frutos después de tantos entrenamientos.

Las crónicas ensalzan lo que hiciste y valoran tu capacidad de dirigir al equipo siendo tan joven…

-El numero “9” siempre tiene la responsabilidad de liderar al equipo y, quieras o no, tienes que coger el mando junto al “10”. Llevo tres años en los seniors. Poco a poco he ido adquiriendo más confianza y más protagonismo en el campo. Por eso, terminé muy contento con la actuación en el partido.

Logras dos ensayos. Uno, espectacular en el que pegas una carrera increíble hasta conseguir dejar el balón en el mejor sitio. Te persiguieron mil y no te enganchó nadie…

-Sí. En el primer ensayo no dudo un segundo y ataco al espacio que dejaron libre los cántabros al producirse un cambio de posesión. No consiguen placarme. Lo que no sé si es por mi habilidad o por el fallo del placaje. Y hablando del segundo ensayo, todo el mérito es de Tomás Jorge que se pega un carrerón recorriendo todo el campo antes de regalarme el ensayo.

¿La velocidad es tu principal característica?

-No creo que la velocidad sea una de mis virtudes. Creo que mi principal característica es la resistencia y la habilidad de imponer ritmo al juego y no tanto la velocidad punta.

Estamos en una temporada rara. Se apuesta por la gente de casa y en la alineación aparecen nombres inhabituales, chavales de 19-20 años, como tú…

-En esta temporada, en la que se ha reducido el número de jugadores extranjeros que pueden estar en el campo,  los jugadores de casa van a contar con más protagonismo y de ello no escaseamos. Disponemos de una cantera muy fuerte y de nivel, jugadores jóvenes de mucha calidad y que lo demostrarán a lo largo de la temporada.

Las oportunidades están ahí para aprovecharlas. Los jóvenes sois muchos y además el futuro del club ¿Qué os dice y pide vuestro entrenador Iñigo Marotías.

-No nos mete presión y no nos pide nada en especial. Lo único es que demos nuestro 100% y que no tengamos miedo a equivocarnos. Y claro que no vamos a desperdiciar cada oportunidad que nos ofrecen.

Hablamos de un vestuario muy plural, con gente de distintas procedencias y edades. ¿Qué valoras de él y cuál es tu papel entre tanta gente?

– Contamos con un vestuario muy heterogéneo, jugadores jóvenes, veteranos, sudafricanos, argentinos, neozelandeses… y creo que cada uno aporta algo distinto al equipo lo que es muy beneficioso para todos. Es muy importante que haya un buen ambiente entre todos y eso no nos falta. Nos llevamos muy bien e intentamos organizar, todos juntos, actividades en las que podamos compartir experiencias y conocernos mejor.

Juegas de medio melé ¿Es tu sitio ideal o prefieres otro puesto?

-Me encanta este puesto y creo que es el que más provecho puedo sacar y dar lo mejor de mí mismo. No soy un jugador grande y creo que con mis habilidades es el puesto idóneo, en el que mejor rendimiento puedo ofrecer.

Dicen que este año podéis conseguir bastantes éxitos. Esa es un arma de doble filo. ¿Eres de los que te metes presión?

-No me gusta pensar mucho en el final de temporada y los trofeos. Siempre te marcas objetivos, pero prefiero ir semana a semana trabajando para ganar el siguiente partido.

De vuelta a Altamira, gente en las gradas…Los partidos con público o sin público no se parecen en nada. ¿Cómo vivís esa situación?

-Es una situación y difícil y es complicado lidiar con ella. Este fin de semana hemos tenido la oportunidad de jugar con público (aforo reducido). Para nosotros, ello significa una motivación más para tratar de dar nuestro 100%. Somos muy afortunados de contar con un público tan entregado. Notamos el ánimo que nos dan.

Supongamos que ves un partido del Seis Naciones. Morgan Parra (Francia), Conor Murray (Irlanda)…y otros que juegan en tu puesto. ¿Te fijas especialmente en ellos? ¿Hay un jugador que te parezca formidable en tu posición?

-Siempre te fijas más en jugadores de tu posición, cómo se mueven, qué técnica utilizan… Aaron Smith siempre ha sido mi preferido, siempre tiene un control total del juego y pone el ritmo que él quiere, y por supuesto el pase que es capaz de dar.

La vida del deportista amateur conlleva la necesaria búsqueda de un futuro profesional. En tu caso, Ciencias del Deporte. ¿Llevas bien la convivencia de ambas ocupaciones?

-Siempre he sido un buen estudiante y no he tenido ningún problema en organizarme para llegar a los dos sitios. Estudio en Gasteiz y todos los días voy vuelvo para llegar a tiempo de entrenar con el equipo.

¿Eres muy autocrítico, exigente contigo mismo?

Siempre hay algo que mejorar y pienso que debo ser crítico conmigo mismo para progresar y ser un mejor jugador. Me gusta que la gente me comente los errores que cometo para poder corregirlos.

Para un jugador como tú, o tus compañeros jóvenes, ¿dónde está el disfrute, cuando ha desaparecido el famoso tercer tiempo? ¿Te gusta la cerveza?

-Siempre disfrutamos cuando nos juntamos a tomar algún trago o para comer en el tercer tiempo, pero en la situación actual, con solo el poder juntarnos para entrenar y jugar, disfrutamos al máximo. No pedimos nada más. Es suficiente..

Alain es un nombre de origen alemán que aparece también en la Biblia y otros países e idiomas. Su significado se relaciona con la alegría, ser alegre, ser apuesto y vivir en armonía…¿Andas por ahí o todo lo contrario?

-Siempre he sido un chico alegre. Me gusta estar sonriendo, reírme. Algunas veces no controlo muy bien cuándo ponerme serio y me tienen que pedir que me calle, porque estamos en una reunión en el viaje previo al partido.

Cumplió 20 años en julio y se apasiona con las experiencias vitales. Desde un cuatrimestre en Croacia hasta el espejo en el que se mira. No el de todos los días en el cuarto de baño, sino en el del neozelandés Aaron Smith, una especie de ídolo de carne y hueso que juega en el mismo sitio que él con diez años más de recorrido. Quiere terminar la carrera con la que seguirá vinculado al deporte y quiere progresar como jugador y persona. Cuenta con buenos maestros a su alrededor, familia y compañeros. Le valoran por lo que es y aporta en la cancha y fuera de ella. Deportista con mayúsculas más allá de ganar o perder. Todo pertenece al mismo guión.

(En la foto de Ina Olaizola, Alain sujeta el balón en la mano antes de introducirlo en la melé).

 

You may also like

0 comments

Leave a Reply