El Bidasoa asalta la Albericia (16-34) en una semana impecable

Es una pena que los aficionados del Bidasoa no puedan acompañar a su equipo en estos partidos en los que los de Jacobo Cuétara están logrando grandes victorias y un nivel de juego cada vez más cercano a lo que pretende su ordenador. Dos habituales pabellones, como los de Logroño y Santander, cuentan siempre con aficionados amarillos. Hubieran disfrutado un montón esta semana porque el equipo, lejos de Artaleku, logra tres triunfos de enorme valor después de un confinamiento, unos cuantos aplazamientos y un terreno sembrado de incógnitas.

Bidasoa ha puesto en la Albericia la guinda del pastel en esta semana dulce. Remató con un triunfo lleno de eficacia, tanto en defensa como en ataque. De tal manera que es el triunfo más holgado en muchas temporadas (18 goles de diferencia), el partido en el que menos goles ha encajado desde que comenzó la temporada (16) y a un tanto de los 35 marcados en Cangas en este mismo ejercicio.

Jacobo Cuétara se decidió en este encuentro por el meta Sierra y el onubense las paró casi todas. Brillante en los dos tiempos, ayudado sin duda por el muro habitual de los Tesoriere, Racotea, Matheus y Bonanno, secundados por quienes basculan desde los flancos. Ni se despistaron, ni se desconcentraron, ni bajaron los brazos un solo minuto. Pese a que el encuentro estaba resuelto mucho antes del final, el equipo no se dejó llevar por nada que no fuera mantener la intensidad.

El ataque irundarra estuvo en la misma línea de acierto. Aprovechó su mayor envergadura para lanzar desde los nueve metros y superar a Sánches o Elcio, depende quien estuviera en la portería. Quienes llevaron el peso en Logroño (De la Salud, Azkue, Aginagalde) contaron con menos protagonismo en favor de Rodrigo Salinas, Bartok, Iker Serrano y el incombustible Kauldi Odriozola que se desplaza a Madrid, nada más terminar el encuentro,  para incorporarse a la selección absoluta.

Jacobo Cuétara, los árbitros y toda la grey bidasotarra vivieron un partido cómodo, sin sufrimiento, ya que el marcador, salvo los habituales igualados primeros minutos, cogió una marcha que no perdió hasta el pitido final. No sé si el Sinfin esperaba un Bidasoa más cansado, pero se encontró con una roca . El triunfo final (16-34) no deja espacio para la menor duda. Ya en el descanso (7-17), las cosas no ofrecían incógnitas.

En el carrusel de cambios, gestión de esfuerzos y minutos, Matheus jugó en ataque (dos goles) y Eneko Furundarena dispuso de tiempo para hacer buena la confianza de su entrenador. Se atrevió a mirar a puerta y marcar otros dos goles.

FICHA TÉCNICA

(16) LIBERBANK C SIN FIN (7+9) Ernesto Sánchez; Diego Muñiz (2), Blazquez, Carlos Lastra (1), Leonardo Alonso (1), Zungri (2), Dimitrievski (5, 1 p) –equipo inicial- Elcio (ps), Valverde, Postigo (1), Nacho Valles (1), F. Castro (1), Basualdo, Ramiro Martínez (2) y Herrero Lon.

(34) BIDASOA IRUN (17+17): Sierra; Racotea (3), Zabala (1), Kauldi (6), Julen Aginagalde, Rodrigo Salinas (5), De la Salud (1) – equipo inicial- Xoan Ledo (ps), Iker Serrano (4), Azkue (2), Cavero (1) Tesoriere, Matheus da Silva (2), Bartok (6), Nico Bonanno (1), Eneko Furundarena (2).

ARBITROS: Peñaranda y Yagüe (Comité aragonés). Exclusiones de Muñiz, Lastra y Leo Alonso, por los locales; Racotea y Bonanno, por los visitantes.

MARCADOR CADA CINCO MINUTOS

2-2, 2-5, 5-7, 5-10, 5-12, 7-17 (descanso)

7-20, 9-22, 10-26, 12-29, 15-32, 16-34

INCIDENCIAS: Pabellón de la Albericia, sin espectadores.

Foto: Liberbank Cantabria Sinfin-cuenta de twitter.

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