Antonio Bazán: “Ir a unos Juegos Olímpicos sería mi sueño, pero lo veo tremendamente complicado»

Desde el torreón de la altura de su vida, está inmerso en un mundo con dos partes claramente diferenciadas. Una se relaciona con los estudios de medicina, una pasión y un futuro. La otra parte habla de deporte. Antonio Bazán fusiona los dos hemisferios. No ha decidido la especialidad en la que desarrollará su profesión, pero está en ello, metiendo todas las horas que exige un examen de MIR. Años atrás, siendo crío, eligió el balonmano para disfrutar dando y recibiendo, que de todo hay en la vida de un pivote. Juega en el Anaitasuna de Pamplona, donde hace tiempo apostaron por una forma de ser y comportarse. Eso que llaman valores.

Un médico que prepara el MIR y que convive en prácticas con la realidad social que vivimos ¿En qué piensa?

-Lo primero de todo, y como no puede ser de otra manera, la situación me preocupa. La pandemia creo que nos ha generado una gran incertidumbre a todos los niveles y está conllevando unas consecuencias nefastas. Es triste ver cómo ha cambiado todo en estos meses. Ojalá toda esta situación no se prolongue durante mucho tiempo pero está claro que todos tenemos que tratar de aportar y de ayudar para minimizar el impacto del virus.

¿Qué estas descubriendo que no intuías?

Uno de los aspectos positivos es la capacidad de adaptación que creo que la población ha demostrado, afrontando una situación nueva como un confinamiento tan duradero. Por otro lado, la principal conclusión que saco es que tenemos que valorar más todo lo que tenemos. Somos unos privilegiados y tenemos que ser conscientes de ello.

Ser deportista y médico abre la posibilidad de convertirte en médico deportivo.. No existe una especialidad como tal. ¿Dónde te ves?

Llevo preparando el MIR desde junio y me quedan unos cuantos meses, hasta el examen, para seguir estudiando. De hecho, aún no tenemos fecha de examen oficial así que lo llevo con paciencia y con calma. Posteriormente, en función de la nota podría elegir (o no) una u otra especialidad. Tengo claro que me gustaría hacer una especialidad médica, ya que me atraen mucho más que las quirúrgicas. Dentro de las médicas, las especialidades de medicina de familia, radiología o endocrinología son las que más me llaman por ahora.

Muchas veces se dice que es complicado compaginar estudios y deporte profesional. En este momento, estás al máximo nivel en los retos personales. ¿Eres una excepción que confirma la regla?

-Para nada soy una excepción. Hay muchísimos deportistas que compaginan estudios e incluso trabajos con la actividad deportiva. Desde que llegué al Anaitasuna he tenido en el equipo muchos ejemplos de compañeros que han conciliado con éxito el deporte con trabajo, como Miguel Goñi, Carlos Chocarro, Mikel Aguirrezabalaga, Álvaro Gastón, Ibai Meoki… siendo grandes ejemplos de profesionalidad y organización, dejando siempre las excusas de lado. Yo soy un privilegiado, ya que en el club y en la universidad me han puesto muchas facilidades desde el principio en cuanto a horarios y eso me ha permitido poder llevar a cabo ambas actividades.

Hablamos siempre de renuncias. Llegar a todo es imposible…

-Totalmente. Es imposible llegar a todo, hay que tomar decisiones, renunciar a cosas para poder priorizar otras. Supongo que en ese sentido muchos deportistas renunciamos a tiempo de vacaciones, de estar con la familia y amigos, tiempo de formación en otros ámbitos… La balanza es muy personal, y cada uno tiene que valorar sus circunstancias, aunque en mi caso lo que me reporta el deporte lo compensa con creces.

No obstante, creo que compaginar una actividad laboral con el deporte es mucho más sacrificado que compaginarlo con unos estudios, exige mucha más responsabilidad, mucha más exigencia en cuanto a horarios, un mayor desgaste, más sacrificios y por tanto tiene mucho más mérito…

¿Cómo llevas la convivencia con el riesgo de contagiarte. Hay vestuarios a los que les ha salpicado el virus, aplazamientos, confinamientos…Un calendario que no encaja y que si lo hace es a costa de exprimiros…

-Personalmente, y en lo que va de temporada lo estoy llevando bastante bien (toco madera). Antes de iniciar la competición, los jugadores pedíamos seguridad para jugar con unas garantías y hacemos test antes de los partidos para asegurarnos de que está todo en orden. Por otra parte, creo que todos los jugadores del equipo somos conscientes de que tenemos que hacer un esfuerzo por tener cuidado y no exponernos mucho en nuestro ámbito social, ya que de ello depende en gran parte la Salud de todos y que el equipo pueda continuar con su actividad.

Además, es cierto que el calendario está un poco sobrecargado de partidos, más aún si tenemos en cuenta la cantidad de aplazamientos que está habiendo y los contagios que surgen en distintos sitios… ojalá podamos acabar la liga. Creo que eso es muy importante para la competición, pero respetando las normas sanitarias, salvaguardando la seguridad de todos y sin que el calendario se convierta en una odisea

Anaitasuna este año es un equipo diferente. Cambio de entrenador, modificaciones en la plantilla. Tu rol ha cambiado…

-Así es, ha habido bastantes cambios con respecto al año pasado. Creo que todos estamos muy contentos con el equipo, con la línea de trabajo que estamos llevando y con el ambiente tan bueno y tan sano que hay en el vestuario. No obstante, todavía tenemos mucho que mejorar en muchísimos aspectos del juego, y creo que cuando vayamos puliendo cosas y ganando más confianza el equipo podrá rendir a un mayor nivel.

Como bien dices mi rol también ha cambiado con respecto al año pasado. Llevaba unas temporadas en las que mi papel era principalmente defensivo y este año estoy atacando también. Este cambio de rol me genera ilusión ya que siempre me ha gustado atacar pero soy muy consciente de que voy a tener que trabajar mucho durante este año para mejorar y poder rendir en ambas facetas

El comienzo del campeonato no ha sido fácil. Posiblemente habéis jugado para ganar más puntos. Vuestro entrenador habló un día de ansiedad…

-Hemos tenido partidos muy igualados en los que a pesar de haber dispuesto de oportunidades de sumar más puntos, finalmente no hemos conseguido los resultados que nos hubieran gustado. La liga como otros años está terriblemente igualada, y muchos partidos se están decidiendo en los últimos minutos. Por esa razón creo que tenemos que mejorar en la gestión de los momentos finales de partido, tratando de evitar esa ansiedad que pueda aparecer y que puede jugarnos una mala pasada. De decirlo a hacerlo hay un buen trecho, pero confío mucho en el equipo. Por otro lado, con tantos aplazamientos creo que va a ser muy importante que seamos capaces de adaptarnos y de jugar en las condiciones que sea ante cualquier equipo.

En lo personal, has pasado como dices de defender y defender, a defender y atacar. Más esfuerzo y más exigencia. ¿Te ha costado adaptarte?

-En las últimas temporadas teníamos a Ander Ugarte en el equipo que sin duda es uno de los mejores pivotes de España, siendo un jugador importantísimo para nosotros. El cambio me está exigiendo a todos los niveles. Como ya he dicho antes llevaba unos años sin atacar. Supone un reto en ese sentido, ya que me ha obligado a tratar de mejorar muchísimos aspectos tanto de juego en el aspecto técnico táctico como en el tema físico. Estoy muy contento por la confianza del club, del entrenador y por las ganas que estoy poniendo, aunque soy muy consciente de que tengo muchas cosas que mejorar para poder aportar más al equipo y que eso se pueda traducir en un mayor rendimiento colectivo y en una mejor temporada

A nadie se le escapa que dentro de unos meses hay unos JJ.OO. Supongo que no ves lejos la posibilidad de ser uno de los elegidos…

Ir a unos Juegos Olímpicos sería mi sueño pero lo veo tremendamente complicado. El nivel es altísimo, con un grupo de jugadores excepcional que nos ha mal acostumbrado a ganar medallas en casi todos los campeonatos. Y el puesto de pivote no es una excepción… con los mejores del mundo en ese puesto. Ojalá evolucione favorablemente la pandemia y se puedan celebrar los JJOO en Tokio pero yo estoy centrado en tratar de hacerlo bien esta temporada con Anaitasuna

Ciertamente tienes 24 años y dentro de cuatro estarás en plenitud y algunos pivotes se habrán retirado…¿En eso piensas?

-No es algo que me plantee muy a menudo. Pueden pasar muchas cosas en los próximos años y creo que no sería lógico que me enfocara en eso. Lo que tengo claro es que todo lo bueno que pueda venir en un futuro pasará por haber hecho un buen trabajo ahora, mejorando lo que está en mi mano y siendo constante, sin que dentro de unos años me pueda reprochar nada en ese aspecto. Por otra parte, tampoco sé cómo voy a compaginar el tema deportivo con el tema médico… supongo que en estos meses tendré que ir valorando todo y tomando decisiones

La temporada se intuye compleja, porque los clubes ingresan menos y gastan más. Los tests PCR suponen al año lo que cuestan dos o tres jugadores en una plantilla. Hasta que ha llegado la ayuda de la LFP la situación sonaba a barbaridad…!

-Está siendo sin duda la temporada más atípica y compleja de los últimos años. Aplazamientos, test, confinamientos, partidos a puerta cerrada, mascarillas… si nos lo cuentan en febrero nadie se lo creería. Todos los clubes se han tenido que reinventar para buscar recursos y salir adelante, pero el gasto de las pcrs es inasumible por la mayoría de los equipos. Por esto, la mayoría funcionamos con test rápidos de anticuerpos y de antígeno, que son mucho más asequibles. Más, aún, teniendo en cuenta la cantidad de partidos que jugamos… y como bien dices los aforos reducidos e incluso los partidos sin público reducen los ingresos de los clubes, los patrocinadores también sufren la crisis… sin duda está siendo un año duro para los clubes, pero creo que es importante que juguemos y que podamos acabar la competición, ya que dos años seguidos con la liga sin acabar sería muy negativo.

Un día dijeron de ti que representas lo que el club quiere transmitir…

-Creo que en Anaita transmiten una serie de valores que tratan de inculcar desde la base y con la que yo también me identifico. Va más allá de lo meramente deportivo y engloban una gran cantidad de aspectos formativos. Esta es mi 8ª temporada en el club pero sin duda sigo inmerso en este proceso formativo a todos los niveles.

Y añadieron que no negocias ni el esfuerzo ni el compromiso…

-Una de las peores sensaciones para mí es el sentimiento de no haberme esforzado todo lo que podía, tanto en el deporte como en muchos otros aspectos del día a día. Soy consciente de que es imposible estar siempre al máximo, pero intento hacer lo que está en mi mano para poder quedarme satisfecho con el trabajo y para poder mejorar. Por otra parte, en el club todo el mundo hace un grandísimo esfuerzo por que los jugadores estemos en las mejores condiciones posibles para poder jugar, así que además de ser nuestra obligación, creo que sería una falta de respeto no tratar de esforzarse al máximo.

Anaitasuna se relaciona con hermandad. Antonio Bazán forma parte de una generación joven, preparada y dispuesta para asumir todas las responsabilidades que lleguen a su vida. Es un fortachón que no pierde la sonrisa aunque vengan mal dadas. Amigo de sus amigos, compañero en un vestuario plagado de jugadores de raza, navarros, que no rehúyen el compromiso a la hora de defender la camiseta de los colores que sienten. Si las fuerzas no llegan, saldrán de alguna parte de su corazón. Así es, si así os parece.

(Foto: Cuenta de instagram de A.Bazán, Noticias de Navarra)

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