Balonmano

Se trata de la segunda máxima competición europea. La European Handball League sustituye a la EHF Cup después de la remodelación planteada por el organismo continental. La entidad guipuzcoana podía hacerlo después de conseguir el título en la Liga Guerreras Iberdrola,
El sorteo tendrá lugar el 28 de julio.

Xoan Ledo ya cuenta con un compañero nuevo para defender el portal amarillo. Tras la no continuidad de Rangel Luán, cuyo nuevo destino está en Logroño, el Bidasoa apuesta por un portero de experiencia. “Killo” defenderá la meta irundarra con un bagaje impagable de experiencias. El onubense cuenta con un curriculum imponente gracias a los éxitos de una dilatada carrera a la que ya no le quedan muchos años de actividad. José Manuel Sierra nació en Moguer (1978), de donde un día salieron las carabelas de Colón en busca de una conquista. La del nuevo jugador irundarra es inmensa.

En la actualidad militaba en el Saran francés (ProLigue) y coincidía allí con otro mítico como Chema Rodríguez.  Ha sido 123 veces internacional con la selección española. En su vitrina figura la medalla de oro del mundial 2013, el bronce del europeo (2014), más otro en los Juegos del Mediterráneo (2005).

A nivel de clubes el balance es espectacular: Cuatro Champions (todas con el Barça), así como una Recopa y varias Supercopas europeas. Añadamos cinco ligas ASOBAL, cinco  Copas del Rey, tres copas ASOBAL, tres Supercopas españolas.

Logró la liga húngara con el Pick Szeged y la francesa con el Paris Saint Germain. Además de esos tres grandes clubes, defendió la meta de Pedro Alonso Niño (Moguer), Ciudad Real, Valladolid (en dos ciclos diferentes). mide 1,94 metros y pesa 92 kilos y ha sido 123 internacional absoluto.

Con ese balance al alcance de muy pocos, llega a la portería del Bidasoa por una temporada. Cumplió en mayo 42 años y cabría preguntarse qué puede aportar a su edad. Precisamente, eso, experiencia. Quizás en el tramo decisivo de la pasada temporada, cuando los porteros no brillaron tanto, hubiera venido muy bien una dosis de veteranía que tranquilizara tanto a Xoan como a Rangel, muy jóvenes ambos y de la misma edad. En la mesa figuraban diversas posibilidades. Es una decisión largamente meditada que cuenta, como siempre, con el visto bueno del entrenador.

Solo cabe, por tanto, darle la bienvenida y desearle una temporada que refrenda su trayectoria anterior. El beneficio será para todos. Sólo queda un trámite para el principio de acuerdo. Deberá pasar el reconocimiento médico para que todo esté conforme y sea uno más a las órdenes de Jacobo Cuétara. Se une de este modo a Julen Aginagalde, Dan Racotea y Nicolás Bonanno, las cuatro novedades en la plantilla amarilla.

 

 

 

El Bidasoa confirma haber llegado a un principio de acuerdo con el lateral izquierdo argentino Nicolás Bonanno que la pasada temporada militaba en el BM Granollers, a donde llegó desde Huesca.

Es decir, conoce de sobra la liga Asobal y no necesitará demasiado tiempo en adaptarse. Quizás ese sea uno de los parámetros que se han tenido en cuenta para ficharle. Ha jugado en Artaleku y sabe cómo es la afición irundarra en su fortín.

El runrún llevaba mucho tiempo en la calle, sobre todo desde que la prensa argentina aseguró hace muchas semanas, sin paños calientes, que el destino estaba en Irún. Si era cierto, sólo quedaba esperar. Confirmado el fichaje, Nicolas Bonanno (Marcos Paz, 1991) viene para atacar y defender. Roza los dos metros de altura y seguro que va a ayudar mucho en ambas áreas.  El último equipo profesional con el que jugó en su país fue el Polvorines al que llegó con 22 años  procedente del AUXH Merlo..

Ha disputado con el equipo nacional de Argentina distintos torneos internacionales,  como Juegos Panamericanos, un Mundial, siendo seleccionador Manolo Cadenas. Logró con la selección de su país la medalla de oro de los Juegos Panamericanos (2019), el Campeonato Panamericano (2018) y el CentroSudamericano de este año.

Después de rendir a muy buen nivel en Huesca, su paso por Granollers no fue tan contundente. Afectado por una lesión (no jugó en liga en Artaleku) se recuperó, pero el entrenador no le concedió los minutos que esperaba. Por tanto, además del nivel deportivo, seguro que quiere reivindicarse y poner en valor al servicio del equipo las cualidades que atesora.

El principio de acuerdo es para la próxima temporada.Cuando supere el reconocimiento médico, se formalizará el acuerdo definitivo. Ocupa la misma posición que Dam Racotea y ambos cubren las bajas de Leo Renaud y Rudy Seri.

 

El pivote irundarra Ander Ugarte será jugador del Recoletas Valladolid la próxima temporada después del acuerdo entre las partes. Después de defender la camiseta del Anaitasuna durante cinco temporadas, había quedado libre para firmar por el equipo que apostara por él. Lo han hecho los pucelanos que lograron para el plantel de David Pisonero un jugador de oficio.

Aunque el jugador había manejado también otras opciones, ninguna le puso en la mesa las condiciones (no solo económicas) del Recoletas que le permitirá compaginar balonmano y prácticas de abogacía.

En una entrevista publicada hace un mes en este blog se definía como pivote:  «Un camino intermedio entre todos ellos. Por mi complexión (1,92 y 105kg) no soy pequeño pero tampoco un pivote grande. Creo que me muevo bien por 6 metros pero también puedo ganar la posición. Así que diría que eso, que tengo un perfil físico medio».

El entrenador del Bidasoa, Jacobo Cuétara, quiere iniciar los entrenamientos con su plantilla a mediados de este mes de julio. Y quiere que para ese momento todos los componentes del equipo estén a su disposición.

Y así va a ser, porque las dos contrataciones que quedan pendientes de confirmar por parte del club, un portero y un primera línea, se encuentran ya en Irún y se les ha podido ver. Incluso, alguno ha acudido a entrenar en un gimnasio con algunos de los que serán futuros compañeros. Han llegado para resolver cuestiones relacionadas con los contratos, viviendas, reconocimientos médicos, etc, pasos previos a la confirmación oficial de sus fichajes que se realizará en los próximos días, tras confirmar que la tesorería del club puede hacer frente a los compromisos adquiridos.

Nos cabe la duda de si con estas contrataciones se cierra la plantilla, ya que con la temporada que les espera, la acumulación de partidos a disputar, tanto estatales como europeos, 16 jugadores va a ser suficientes. Evidentemente, lo que el club no va a hacer es endeudarse. Si ha podido lograr la incorporación de cuatro jugadores de nivel con la que está cayendo por culpa del COVID 19, quiere decir que ha salvado el presupuesto y los patrocinios previstos. Tal y como están las cosas, eso supone un plus para el trabajo de la entidad.

Mientras tanto, quedan otras cuestiones pendientes. Por ejemplo, la continuidad, o no, del Bidasoa como miembro de Asobal. ¿Seguirá los pasos de Barça y Logroño? La distancia entre un sí o un no es muy pequeña.

Parece mayor la distancia que deberán guardar los espectadores en Artaleku cuando se autorice la presencia de público en las gradas. Asunto que preocupa mucho a los dirigentes del club.

 

“Uno para todos, todos para uno”. Este era el lema de los tres mosqueteros. Cabría decir lo mismo de un trío de jugadores, nacidos en Zumaia, que eligieron el balonmano como deporte hasta convertirlo en pasión. No son Athos, Porthos y Aramis, sino Kauldi Odrizola, Mikel Martínez y Ander Torriko. No necesitan un D’Artagnan que les haga más fuertes. Quizás se valgan por ellos mismos para seguir en la lucha personal por alcanzar los objetivos.  En la charla con Ander se descubre fácilmente que el camino no es de rosas.

Anaitasuna, nuevo destino, al menos dos temporadas. Equipo con unas características definidas que hace una apuesta por ti. Otra oportunidad para progresar y consolidarte en Asobal…

-Me parece un señor equipo, y el punto de inflexión para tomar la decisión final ha estado en el aspecto deportivo. Por esta razón he fichado por un club referente como es el Anaitasuna.

Te despediste del BM Sinfín agradeciendo el trato, el apoyo y la relación. Muchas veces, y lo sabes bien, sentirse a gusto en un equipo supone un plus para el jugador…

-Era lo mínimo que debía hacer por la familia del Balonmano Sinfín. Es vital que un jugador encuentre su sitio con los compañeros de equipo y tenga la confianza del entrenador. Por fortuna, he podido vivir estas experiencias gracias al ambiente sano que hay entre todos los jugadores y por la buena relación profesional que he creado con el técnico Rodrigo Reñones.

En todo este confinamiento, además de preparar unos canelones estupendos, qué has aprendido…

-He aprendido a valorar más las cosas de la vida y me ha servido para estar más tiempo y compartir momentos con mi familia. También a saber cocinar, como es debido, una buena paella.

Después del éxito inolvidable, siendo juvenil con el Pulpo, el aprendizaje en Zarautz, para pasar a Benidorm, tu primer equipo profesional, en el que las cosas no fueron fáciles para ti.

-Pienso que de las etapas que he vivido adquieres experiencia tanto en lo deportivo como en la vida en general. La lesión y la frustración de jugar mi segundo año como extremo en Benidorm no fueron fáciles de digerir. Pero ahora que sigo creciendo como jugador, me han servido para valorar y ver de otra manera las cosas y ser consciente en el oficio donde estamos inmersos. En definitiva, los malos momentos hacen que valores los momentos dulces con más intensidad.

Allí estudiabas una carrera que no has abandonado, aunque hayas cambiado de universidad varias veces el expediente…

-Así es… sigo con el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte que inicié en Vitoria cuando jugué en Zarautz. He tenido que realizar el traslado de expediente dos veces, de Gasteiz a Alicante y de Alicante a Santander. Espero acabar la carrera en los siguientes dos años, ya que nunca sabes cuándo puede terminar la trayectoria deportiva de un jugador y más sabiendo que el balonmano no te da para vivir toda una vida, por desgracia.

¿Qué valor le das a un entrenador en la progresión como jugador?

-En un escala del 1 al 10, un 9. Sentir que un entrenador confía en ti es una satisfacción muy grande, ya que te hace jugar con plena libertad. Ese rol que adquieres en el equipo está, muchas veces, vinculado al valor que te da el entrenador.

Has pasado por manos de distintos estilos: Ibon Enbil, Aitor Urbitarte, Zupo Ekisoain, Rodrigo Reñones. ¿Qué te ha impactado más de ellos y por qué?

-Tuve la gran suerte de ser entrenado por Ibon Enbil aunque sólo fuera por un año, el que logramos el subcampeonato de España delante de nuestro pueblo. Nos enseñó mucho sobre la posición y orientación defensiva, ya que nos decía que en ataque no teníamos problemas para marcar goles y la clave del éxito estaría en una buena defensa colectiva. Lo que más me impactó de él fue la serenidad con la que afrontaba todos los partidos independientemente de su importancia, y lo mucho que disfrutaba viéndonos cuando jugábamos bien. Me quedo con la buena persona que era.

Aitor ha tenido mucho que ver con mi salto a la máxima categoría nacional. Recuerdo que me exigía muchísimo en todas las facetas del juego desde el momento en que llegué a las filas del Amenabar Zarautz. Disfruté mucho jugando en un pueblo como Zarautz porque se vive de otra manera este deporte. La confianza que Aitor depositó en mí dándome muchísimos minutos, me sirvió para coger experiencia con tan sólo 19 años. Me llamó la atención en él lo bien que preparaba los partidos en función del rival que nos tocaba enfrentarnos cada fin de semana. También la energía que transmitía a cada uno de los jugadores con su temperamento tan llamativo. Mi relación con Aitor era un amor-odio.

Zupo me ayudó a entender el deporte profesional. Era un entrenador que confiaba en la gente veterana y con experiencia. Los jóvenes estábamos sometidos a una gran presión el tiempo que permanecíamos jugando en el campo. Lo más llamativo de Zupo era su experiencia y la personalidad que mostraba en el campo con árbitros, mesa, etc.

Rodrigo ha hecho que recupere la confianza que perdí en la última etapa en Benidorm. Le daba gran importancia al aspecto físico, nos llevaba él la preparación física. Lo que más me ha impactado en él ha sido la disciplina férrea que transmitía tanto con el equipo como consigo mismo.

La salida de Iñaki Aniz del banquillo navarro conlleva un cambio Ahora, Quique Domínguez. Para todos, traje nuevo…

-No conozco a Iñaki, por lo tanto, no puedo opinar sobre él. He hablado con compañeros de equipo y otros jugadores que han sido entrenados por Quique y sólo tienen palabras positivas hacia su persona. Espero que su experiencia y aportación nos ayude a todos para luchar por los objetivos establecidos por el club.

Eres un central de los que acelera. La dirección de un equipo nunca es fácil. Dominar los sistemas y hacerlos efectivos con los jugadores depende muchas veces de la madurez, del poso de los tempos de los que conducís…

-Es un puesto que requiere mucha responsabilidad en momentos de crucial importancia en la competición. Para llegar a ser un gran central hace falta experiencia y haber acumulado muchos minutos, aparte de leer y entender el balonmano. Los dos últimos años en Santander he jugado más de lateral izquierdo, puesto que me encanta también.

¿Cuesta encontrar el sitio? ¿Convives con las dudas y los miedos a fallar? O esa etapa está superada.

-Pienso que todo deportista profesional tiene dudas y el miedo a fallar o no estar a la altura que exige la competición en situaciones puntuales. Es algo que hay que saber convivir con ello. Depende mucho de la autoconfianza que tiene cada persona y también de los años que lleves en el deporte de alto rendimiento.

En mi caso, durante la temporada puedo encontrarme en diferentes niveles de confianza y, en función de ello, actúo y me comporto de una manera definida. Es una etapa que no se supera porque las dudas están presentes en todo momento. Tengo 23 años y noto que cada temporada que transcurre voy adquiriendo más pose en el juego.

Uno de tus grandes amigos, Kauldi Odriozola, juega en el Bidasoa. Guipuzcoano, internacional y en constante progresión. ¿Cuesta mucho llegar y mantenerse? ¿Has perdido la esperanza de jugar algún año en Irún?

-No pierdo la esperanza de volver a jugar con Kauldi. Es más, me haría especial ilusión para revivir todos los años que hemos compartido vestuario en el Pulpo. Es complicado llegar a la élite, pero lo es más el mantenerse. Debes ser disciplinado y trabajar a diario. No he perdido la esperanza de jugar ni en Irún ni en ningún equipo que esté actualmente a ese nivel, jugando Europa.

Has pasado por malos momentos, situaciones duras. ¿Qué se aprende en esas situaciones, cuando uno no siente la confianza necesaria para ser efectivo?

Son etapas complicadas porque esa desconfianza generada no te permite jugar como realmente uno sabe. Me viene a la mente la lesión que sufrí en el hombro izquierdo, en mi segunda temporada con el Benidorm. No había un claro diagnóstico y me perdí casi toda la segunda vuelta. Estos momentos te hacen madurar como persona para poder afrontarlas con otra mentalidad los que puedan llegar en un futuro.

Sobre los centrales se especula mucho. Técnicos que prefieren portentos físicos o los que saben sacar chispas de “esos locos bajitos” como es tu caso o el de Erik Balenziaga, por poner ejemplos cercanos.

-Hay ideologías de todo tipo en los entrenadores y como jugador tienes que intentar adaptarte de la mejor manera posible a la filosofía de juego que el técnico busca en ti.

¿Hay algún central que te cautive especialmente?

-Centrales como Jon Azkue o el mismo Erik son referentes para mí. Hay varios aspectos en ellos que me llaman mucho la atención como la velocidad de Balenciaga o la verticalidad de Jon. He podido jugar junto a ellos en la selección de Euskadi.

Cuando el balón se paró en marzo, era el segundo goleador del equipo, a uno de Da Silva. ¿Tienes la sensación de que no te valoran como te mereces?

-No, pienso que soy joven y que aún me queda mucho camino por recorrer en este deporte.

Tiene un poco de monaguillo pillo y seguro que eso le vendrá bien para oficiar en “La Catedral”. Cerca de casa, en un entorno favorable, ayudado por sus nuevos compañeros, tratará de confirmar que la apuesta que el equipo navarro hace por él no es un brindis al sol. Ander está ante una nueva oportunidad para crecer, para seguir madurando como jugador y como persona. Es imposible separar una cosa de la otra.

 

 

Paso al frente del central zumaiarra Ander Torriko que ha llegado a un acuerdo con el Anaitasuna cuya camiseta defenderá las dos próximas temporadas. Procede del BM Sinfin en donde ha cuajado buenas actuaciones que no han pasado desapercibidas para el el club navarro que ahora le contrata.

En otro orden de cosas, una doble parada de Xoan Ledo en el partido del pasado noviembre en Logroño (12ª jornada), le sirve para conseguir el «Premio a la Mejor Parada» de la temporada, según confirma Asobal.
La acción destacó por dos momentos, «ración doble de pulo»  despejando, primero, el lanzamiento del extremo brasileño Rudolph Hackbarth y, luego, volando para interceptar el tiro de Imanol Garciandia.
Se da la curiosa circunstancia que la considerada segunda mejor parada también la protagoniza el meta de Lalín, tal y como lo confirma el ranking final:
1 – Xoan Ledo / Bidasoa Irun
2 – Xoan Ledo / Bidasoa Irun
3 – Gonzalo Pérez de Vargas / Barça
4 – Dino Slavic / ABANCA Ademar León
5 – Yeray Lamariano / Viveros Herol BM. Nava

 

 

Las salidas de Rudy Seri y Leo Renaud dejaban muy huérfano el puesto de lateral izquierdo en el Bidasoa de la temporada 2020-2021. La confirmación del principio de acuerdo con Dan-Emil Racoțea (Brașov, Rumanía; 21 de julio de 1995) oxigena una zona importante en el juego del cuadro de Jacobo Cuétara.

No es un jugador cualquiera, porque más allá de la envergadura (2.02 y 98 kgs.) cuenta con un historial de experiencia en equipos internacionales como el CSM Bucuresti, Wisla Plock (con quien jugó Champions cinco temporadas alcanzando 117 goles), Veszprem y Chartres, el club francés del que procede. Internacional absoluto con la selección de su país aportará al equipo amarillo experiencia, fortaleza y ojalá efectividad tanto en defensa como en el lanzamiento exterior.

Conoce Artaleku ya que jugó un amistoso de pretemporada hace un año, lo mismo que en Hondarribia defendiendo los colores del Chartres. Su nuevo entrenador dibuja una semblanza: “Un gran fichaje, un grandísimo jugador. Hablamos de uno de los jugadores de mayor proyección del continente. Es joven, con muchísimo futuro, que ha estado en grandísimos equipos e internacional con Rumanía«.

Cuétara sabe que ha llegado, si toda la operación se cierra, un armario de tres cuerpos, un jugador para dos temporadas que posee un “Gran lanzamiento exterior, un espectacular físico por su antropometría (más de dos metros de altura) y su fuerza. Además, es capaz de defender en varios puestos, en el centro y en el lateral, lo que nos da muchísimas posibilidades defensivas y de rotaciones”.

Es un jugador joven, cuyo perfil  da continuidad a la línea de incorporaciones como la de Donát Bartók el pasado enero. Ese es el camino elegido: “Seguimos buscando jóvenes talentos para que vengan y se formen y crezcan con nosotros. Esa juventud, con un fichaje como el de Julen Aginagalde, que nos va a aportar
muchísima experiencia, podemos encontrar un equilibrio muy interesante”.

Racotea era un nombre que estaba en la calle desde hace tiempo, casi el mismo del acuerdo. Ahora ha de pasar el reconocimiento médico y terminar los trámites para el OK definitivo.

La noticia es buena desde dos puntos de vista. El deportivo. porque refuerza al plantel y el económico porque el club aguanta el tirón y responde a los compromisos pactados. Las previsiones antes del 14 de marzo estaban claramente definidas. Sin embargo, la crisis económica podía afectar a patrocinadores conocidos y a otros con los que se habían alcanzado acuerdos para el futuro. Las cosas se podían haber ido al garete, pero el club ha trabajado una barbaridad para evitarlo. Conviene no perder de vista esta realidad, porque si la entidad no tuviera músculo, los nombres y rumores de posibles fichajes que circulan desde hace meses podían haberse evaporado.

 

Bera Bera ya ha hecho todos los trabajos necesarios para completar la plantilla de la temporada 2020-2021. La brasileña Mariane Fernandes renueva por un ejercicio e Imanol Álvarez iniciará sin sorpresas la pretemporada el 27 de julio, fecha prevista para el primer entrenamiento.

La jugadora lateral diestra de 24 años se muestra contenta por la continuidad: “Estoy muy feliz, Bera Bera es un gran equipo, el actual campeón y me hubiera gustado celebrar el título de liga en la cancha pero no fue posible”. Coincide en esto con sus 16 compañeras y espera disfrutar de lo que les viene por delante.

Para Mariane no fue un año fácil e pasado ya que na dolencia en la rodilla le cortó el ritmo y le costó volver a coger confianza. Cuando estaba cerca de su mejor nivel, la liga se detuvo. A día de hoy siente “Buenísimas sensaciones. Va a ser un año de mucho trabajo y estoy motivada para esto. Espero jugar mucho más. Estoy ansiosa por empezar. Echo de menos el balonmano”

Si, finalmente, se juega la Copa de la Reina de la pasada temporada en Alhaurín de la Torre, Super Amara Bera Bera deberá afrontar
dos Copas. la  Supercopa,la Liga Guerreras Iberdrola y la European Handball League.

Ésta es la plantilla con la que afrontarán la temporada 2020-21:

– Portería: Renata Arruda y Alice Fernandes
– Extremo derecho: Maitane Etxeberria y Adriana Cardoso
– Lateral derecho: Alba Menéndez, María O’Mullony y Malena Cavo
– Central: Esther Arrojeria y Emma Boada
– Pivote: Nekane Terés, Elisabet Cesáreo y Ainhoa Etxeberria
– Lateral izquierdo: Manuela Pizzo, Mariane Fernandes y Laura Hernández
– Extremo izquierdo: Sara Gil y Mireno Moreno.

(Foto: Balonmano Bera Bera)