Basket

La razón no es otra que el descubrimiento de dos positivos en coronavirus dentro del cuerpo técnico.

Al final del cuarto cuarto en Santiago de Compostela, el resultado era de empate (77-77).

Como si no hubiera tiempo que perder, Gipuzkoa Basket hizo oficial la lista completa de jugadores con los que afrontará su vuelta a la ACB tras la consumación del ascenso de categoría por vía judicial. Lejos de ir compartiendo las altas y los cambios poco a poco, el club lo cuenta todo de una tacada para que no haya especulaciones y la gente que conoces bien este deporte pueda imaginarse qué plantilla se ha confeccionado.

Primero, la confirmación del cuadro técnico. Se mantiene la confianza en todos. Por tanto, Marcelo Nicola y su equipo de colaboradores continuarán un año más en el Gasca.

En cuanto a los jugadores se refiere, cuatro continúan del ejercicio anterior. Los tres guipuzcoanos, Xabi Oroz, Mikel Motos y Julen Olaizola, además del americano Johnny Dee, cuyos números son dignos de tener en cuenta.

Ello supone la incorporación de ocho jugadores nuevos. Un popurri en toda regla, tanto a nivel de puestos como de procedencias. Amalgamar tanta diversidad será un reto para el entrenador y un objetivo para los jugadores.

El alero Dino Radoncic será el más joven de la plantilla. Llega desde el Casademont Zaragoza, el último equipo del técnico Porfi Fisac que seguro ha dado buenos informes del montenegrino.

El esloveno Jan Span y el argentino Lucas Faggiano se incorporan al puesto de base. El primero llega de Alemania y el segundo desde Argentina.

El colombiano Jaime Echenique y Viny Okuo, congoleño y canterano del Unicaja, refuerzan el juego interior. Un jugador experto como Pere Tomàs con recorrido en la ACB (Joventut, Zaragoza, Bilbao Basket y Manresa), el dominicano Brandone Francis y el sueco William Magarity completan la lista de incorporaciones. 

Tratar de adivinar el rendimiento de este grupo de jugadores, a día de hoy, es una quimera.

«La ACB ha cursado este martes invitación al Donosti Gipuzkoa Basket 2001 SKE, SAD para que ingrese en la ACB en la temporada 2020-21 en cumplimiento a lo dispuesto en el auto dictado por el Juzgado de Primera Instancia nº38 de Barcelona, sin perjuicio del derecho que asiste a la Asociación a oponerse a las medidas cautelares».

Este es el comunicado oficial de la Asociación de Clubes de Baloncesto por el que se invita al conjunto guipuzcoano a ingresar en la ACB, tal y como ha defendido desde el principio la entidad donostiarra. Pese a que la asamblea de clubes votó en contra de la admisión, ahora se ven en la obligación de cambiar el paso tras la referida resolución judicial.

Por tanto, la próxima temporada, si no hay cambios, contará en la Liga Endesa con Gipuzkoa Basket, siendo 19 el número de clubes participantes en la misma.

(Foto: Noticias de Gipuzkoa)

Cuando un deportista reconoce que la convivencia con el error le dominaba y se da cuenta que ese camino no le lleva a ninguna parte, sólo cabe valorar la reacción positiva, algo así como una sublevación contra lo que impide ser lo que él quiere. Es ahora cuando disfruta en el desarrollo del proceso que le marca su vida como jugador de baloncesto, como correa de distribución de sus valores en la cancha y fuera de ella. Descubre lo que significa la amistad, la superación de los momentos complicados, la ansiedad por querer llegar y ver los resultados de inmediato.  Aitor Zubizarreta vuelve a Palencia, allí donde anidan parte de sus buenos recuerdos.

Retorno a Palencia. ¿Qué razones han pesado para tomar esa decisión?

Cuando estuve allí, terminé contento. Me sentí muy cómodo en la ciudad y con la gente del club. Al final, retornar a un equipo que conoces y de buenos recuerdos, es una de las razones. Era una gozada jugar todos los viernes en un pabellón lleno. Suponía un espectáculo y eso te motiva también. No sé cuándo jugaremos con público, pero estoy contento de volver  a un equipo puntero, uno de los mejores de la liga.

¿Lo dejas ahí y te olvidas de la esencia?

¡Hombre, hay también una razón deportiva!. Me ha atraído que el entrenador sea Arturo Álvarez. Me han hablado mucho de él. Le conocía. Es muy buen entrenador, sobre todo con jugadores jóvenes. Esa es también una razón que ha pesado mucho en la decisión final.

Llegas después de una experiencia en Cáceres ¿Qué ha significado para ti?

La experiencia ha sido estupenda. Un gran año como equipo e individualmente he dado un paso adelante en mi carrera. Me transmitieron mucha confianza desde el primer día y el equipo estaba instalado en una dinámica muy buena. Ocupábamos puestos del play-off. Habíamos conseguido enganchar a la afición porque la temporada estaba siendo muy buena. Lo pasábamos muy bien hasta que se suspendió la liga. Es una pena. Son cosas que pasan y no queda otra que seguir.

De aquel chico que volvió de la universidad americana al jugador de hoy ¿existen muchas diferencias en lo físico, en lo técnico-táctico y en lo mental?

Chico diferente en todo. Cambié mucho en los cuatro años que estuve en Estados Unidos, desde los 18 hasta los 22. Aprendes muchas cosas, diferentes experiencias. Estos tres años que he competido como profesional, antes de afrontar el cuarto en Palencia, vas aprendiendo cosas y sobre todo lo estoy notando en lo mental. Antes frente a un error era muy duro conmigo mismo. No los aceptaba, me afectaba mucho y lo pasaba mal. Ahora sé que el error es parte del juego y debes estar preparado ante los  fallos, porque de los errores se aprende. Eso es lo que he cambiado y en estos tres años he aprendido de los demás, de jugadores, por ejemplo, como Ricardo Uriz. Te fijas en ellos, y coges cosas todos los días.

No sé si se llama competencia entre dos o complemento. Vas a coincidir con Dani Rodríguez en la dirección del equipo. A priori, cuáles son tus sensaciones.

¡Competencia con Dani para nada! Al final compites todos los días en los entrenos, pero no solo con Dani, sino con otros jugadores del equipo. Creo que somos complementarios en el juego. Él es un jugador veterano, uno de los mejores bases de la liga, si no el mejor. Hacemos una pareja muy interesante porque él controla muy bien el juego, es tranquilo, con pausa. Soy el contrapunto. Entro a cambiar el ritmo. Aporto más juventud y más físico, más intensidad y más defensa. Creo que somos diferentes y según van las cosas en cada partido, se necesita un estilo u otro. Hacemos una pareja muy, muy buena.

Un base puede ser de muchas maneras, o responder a diferentes parámetros. Los que aceleran, los que dan calma, los que miran al aro, los que no lo hacen, los que persiguen en zona o en marca individual…¿Cuál es el perfil que más te gusta y en el que te ves reflejado?

Hay muchos tipos de bases. Me centro en que los jugadores que están jugando  conmigo se encuentren a gustos y tengan confianza en mí. Les intento transmitir seguridad. Elegimos jugadas, que mandamos Dani, yo y el entrenador. Eres casi un técnico en la pista y debes ir un poco por delante de los demás para decidir cosas. Eso es lo que intento, que estén cómodos y confianza, para que los cinco en pista funcionemos bien. Soy un base físico que puedo jugar de escolta y eso me ayuda. Si tengo que compartir pista con Dani, tendré que hacerlo.

De vez en cuando te paras a reflexionar y le das vueltas a las cosas. ¿Tienes la sensación de haber ido muy deprisa por llegar antes?

No sé qué decirte. Quieres ver resultados cuanto antes. Si es cierto que en Estados Unidos era más impaciente que ahora. Quieres ver cuanto antes el premio por el que peleas. Estos últimos años en cambio trato de disfrutar del proceso, de los días duros, buenos o malos, de los entrenos, de afrontar retos, pensando en lo positivo del equipo. Los resultados llegarán. La felicidad no está solo en los resultados, sino en el desarrollo. Intento disfrutar de ello, porque si sólo te planteas resultados, parece complicado vivir así, dependiendo sólo de ellos.

Todas las virtudes de Aitor, sus prestaciones en la cancha, ¿han llegado a su techo o existe margen de mejora?

Me queda mucho por mejorar, sinceramente. Para nada he llegado al máximo potencial que tengo. Al final, no me paro a pensar hasta dónde puedo llegar o hasta dónde quiero llegar. Lo que quiero es trabajar para ser un jugador mejor y disfrutar del proceso para conseguirlo. En eso estoy. Tengo margen de mejora y no sé cuándo llegaré a ese techo del que me hablas, pero siempre tenemos algo en lo que mejorar.

Existen entrenadores que se adaptan a los jugadores y viceversa. ¿Qué es lo que más te gusta de un entrenador?

Hay diferentes situaciones. A veces les toca adaptarse a unos, y a veces, a otros. Me gusta que sean sinceros, honestos, para poder conversar y afrontar lo que viene. Es importante la buena comunicación y confianza. Que transmitan claro el mensaje que quieren hacer llegar. Me gusta preguntar cosas, pedir ayuda y hablar con ellos. Que seamos sinceros los dos para poder ayudar. Son prioritarias la confianza y la buena comunicación.

El nuevo técnico es Arturo Álvarez. ¿Has hablado con él? ¿Le conoces? ¿Te gustan los entrenadores exigentes y que aprieten?

He hablado con él antes de fichar, como es habitual en estos casos. El objetivo es que te explique el proyecto y lo que quiere de mí. Lo mismo que las expectativas que tiene de mí, lo que espera. Son cosas entre el entrenador y jugador.

Le conozco desde pequeño. Iba al campus de verano de baloncesto y era uno de los entrenadores. Me gustan los técnicos que aprietan, los exigentes. Mi padre ha sido mi entrenador de vida y mi entrenador de baloncesto y ha sido  muy exigente conmigo y así es como he crecido. Me gusta que lo sean.

El curso pasado el equipo estuvo muy bien situado. Llegó el virus y se paró todo. A esta hora, ni ascensos, ni descensos. ¿Cómo viviste aquella situación?

Íbamos muy bien. Estábamos en una situación estupenda en la segunda vuelta, con seis victorias en siete partidos. Luego nos informaron de todo, del aplazamiento de los partidos y de la suspensión de la liga. Es una pena, porque había mucho trabajo detrás, porque no nos llegó la recompensa. No supimos hasta dónde íbamos s ser capaces de llegar. ¿Cuál era nuestro límite? ¿Podíamos hacer algo mucho mejor? En los play-off podíamos ser la sorpresa, pero no lo sabremos nunca.

En marzo cumpliste 25 años y da la sensación de que tengas muchos más. Has vivido tantas experiencias desde que saliste de casa, de tu Azpeitia, de tu Iraurgi…

Cuando salí de casa con 18 años. Los cuatro siguiente viví en dos universidades. Ahora voy a por la cuarta temporada profesional. Conoces mucha gente, aprendes muchas cosas, vives experiencias, te relacionas con entrenadores. Cada uno de ellos es un mundo. Siempre sacas algo de ellos, lo mismo que de cada compañero. Lo mejor que estoy viviendo, lo más gratificante, son las amistades que estoy haciendo. Nunca imaginé que uno de mis mejores amigos podía ser un chico de San Diego que está trabajando allí.

Más allá de las decisiones que se pueden adoptar, el curso próximo se amplía la liga (18 equipos) Gipuzkoa Basket, Valladolid (patrocinado por el club de fútbol), Coruña, Cáceres, Granada, Huesca, Palma… muchos gallos en el corral, además del vuestro. Guerra sin cuartel.

La Leb Oro es una liga muy dura. Hay equipos, por ejemplo, como el Cáceres que hace dos años, a un partido, se salvaron y no bajaron. Y este año, ese mismo equipo hace un temporadón. Estaba en los play-off con la posibilidad de ascender. Puede pasar cualquier cosa y eso es lo bonito de la liga. Siempre hay equipos punteros. Breogán, Coruña, Alicante, Girona están haciendo equipazos y espero que Palencia esté ahí, peleando con los de arriba que es lo que deberíamos hacer.

Poco antes de que se detuviera la competición sufriste una rotura parcial del cartílago del hombro. El tiempo corrió a tu favor. Nadie compitió más y pudiste hacer una recuperación en condiciones…

Jugando contra el Mallorca se me salió el hombro y en ese momento lo metí yo mismo. Parecía que no era nada, pero no mejoraba y recurrimos a especialistas. Convinieron que no era necesario operarme. El plan era recuperarme para llegar a los play-off en condiciones. Se trataba de seguir el plan con tranquilidad para cuando llegara el momento estar a disposición del entrenador. Llego el virus y se paró todo. En relación con el equipo, sólo perdí dos partidos. El que me lesioné y el siguiente. Pasó todo lo que se sabe y se suspendió el campeonato. Con más paciencia, seguí la recuperación. Hoy estoy perfectamente, sin problemas, entrenando en Azpeitia un 5×5 con gente de aquí y preparado para empezar de nuevo.

Las sudadas sobre el parquet son diarias, porque se trata de llegar al punto de partida en la mejor condición posible. No vuelve a Palencia por casualidad, sino por convicción de las dos partes. Eso conlleva dar respuesta positiva a la confianza depositada. Nunca es fácil. Seguirá “el proceso”, ese que le llevará hasta el punto más alto de la experiencia. Apartados los miedos y las inseguridades, el paso hacia la madurez y la consolidación como jugador profesional se cimenta sobre la pisada de un pie que se acerca al 50.  No le pararán ni las gélidas aguas del Carrión, ni los malos pensamientos, esos que se enamoran de las dudas.

 

En el largo proceso que  Gipuzkoa Basket está llevando a cabo en lo que considera defensa de sus legítimos derechos, llega ahora la resolución de un auto judicial de un juzgado de Barcelona en el que se estima la medida cautelar solicitada lpor la entidad donostiarra, imponiendo «la obligación a la Asociación de Clubes de Baloncesto de proceder a cursar la invitación de modo inmediato al Gipuzkoa Basket para que ingrese en la ACB en la temporada 2020-21».

En medio de la situación convulsa que vive la sociedad y el deporte desde el pasado mes de marzo por culpa del virus, se han ido sucediendo situaciones que marcaron paso. Primero, la suspensión de las competiciones (LEB Oro en este caso), luego la decisión de que los dos primeros de esta categoría ascendiesen a la ACB, con el visto bueno de la Federación y el CSD.

Como quiera que, al no haber descensos y poder subir dos equipos, la ACB se ampliaba, la organización que agrupa a los clubes se mostró reticente a aceptar este plan. Gipuzkoa Basket presentó en tiempo y forma la documentación requerida, pero en una reciente asamblea los equipos decidieron no ampliar el número de equipos. Las negociaciones entre este organismo, la Federación Española y el Consejo Superior de Deportes no llegaron a buen término.

Gipuzkoa Basket hizo público entonces un comunicado en el que se recogían duras críticas «cuando las instituciones públicas y deportivas que deben velar por el cumplimiento de las normas y convenios no consiguen hacerlos cumplir, no queda otra opción a los equipos, con sus limitados medios, que acudir a los tribunales, siendo esta la única vía que dejan para proteger y defender los derechos. El deporte debe ser deporte. Cuando ganas celebras la victoria y compartes la alegría y cuando pierdes, trabajas y te esfuerzas para mejorar. Los equipos de LEB Oro tienen el derecho a poder aspirar a ascender de categoría sin que barreras administrativas o económicas creadas artificialmente impidan el ascenso. Esperamos que se cumpla la resolución judicial sin más dilaciones, después de un largo y tortuoso proceso de afiliación que ya nos ha causado grandes perjuicios económicos y deportivos»

Y es que Gipuzkoa Basket optó por la vía judicial para hacer valer sus derechos y con ese auto judicial en la mano sitúa la pelota en el tejado de la ACB que se va a ver obligada a tomar una decisión. Si es de acatamiento, conlleva que Gipuzkoa Basket jugará la próxima temporada en una ACB con diecinueve equipos. Eso desarma el plan previsto, afecta a los ascensos y descensos cara a la próxima temporada y obliga al club guipuzcoana a reforzarse. Si no acatan la resolución, es impensable saber qué derroteros tomarán las cosas.

 

En una escueta nota  de prensa, sin retóricas ni paños calientes, la ACB (Asociación de Clubes de Baloncesto, no acepta a Gipuzkoa Basket entre sus miembros. No hace falta darle demasiadas vueltas:

«Tras las reuniones mantenidas con la Federación Española de Baloncesto y Consejo Superior de Deportes, a quien agradecemos su voluntad de diálogo y su buena disposición, la acb disputará la temporada 20-21 con 18 equipos.

La acb ha argumentado la decisión tomada por su Asamblea General y defenderá los derechos de sus clubes asociados»

Ahora queda saber qué camino elegirá Gipuzkoa Basket para defender sus derechos.

La asamblea de  los clubes de baloncesto que componen la ACB, han decidido no incorporar al Gipuzkoa Basket a la liga del curso próximo pese a que la Federación Española había propuesto que tanto el conjunto guipuzcoano como el Carramimbre Valladolid, los dos primeros de la LEB Oro, ascendieran de categoría a raíz de la suspensión de la liga por la pandemia de coronavirus.

En aquel momento la ACB decidió que no hubiera descensos, aunque luego disputó el play-off por el título que ganó el Baskonia, proclamado campeón. En el caso de que la asociación de clubes aceptara la llegada de los dos equipos nuevos, sin descensos, supondría una liga de 20 equipos.

El club guipuzcoano presentó el 30 de junio toda la documentación necesaria para competir en la máxima categoría del basket masculino, aunque no le reconocían el derecho de nuevo miembro. Ante la falta de respuesta llevó el asunto al Consejo Suprior de Deportes  «en virtud de la competencia que tiene reconocida (el CSD) para controlar en vía administrativa los acuerdos adoptados por las Ligas Profesionales sobre la afiliación de Clubes de Baloncesto para que intervenga ante la falta de aceptación por parte de la Asociación de Clubes de Baloncesto».

Gipuzkoa Basket hizo público un comunicado el 10 de julio. En él se recogía que «De no adoptarse el acuerdo de aceptación a nuestra solicitud de afiliación ejerceremos todas las acciones legales de índole civil y administrativo, así como de compensación por los daños y perjuicios económicos causados en defensa de nuestros derechos e intereses legítimos, así como una posible presentación de denuncia ante la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia).

Tras la decisión de la asamblea celebrada en Madrid de no aceptar a los dos equipos en cuestión, se abre un nuevo panorama en el que se intuyen recursos, pleitos y complicaciones,porque uno de los asuntos claves se relaciona con la confección de la plantilla. Si no sabes en que categoría vas a jugar finalmente, es complicado armar un equipo para competir.

En esa asamblea han acordado iniciar la liga el 18-19 de septiembre, aunque una semana antes se jugará en Tenerife la Supercopa con Baskonia, Real Madrid, Barça y Tenerife,