Basket

Las lesiones de las lesiones de Timmer y Uriz obligan al Delteco Gipuzkoa Basket a reforzar la plantilla y hace oficial la contratación del francés Sango Niang.

Juega de base y es internacional por Senegal. La pasada temporada jugó en Zamora, equipo de LEB Plata y acabó la temporada en el quinteto ideal de la liga. Allí promedió 14,8 puntos, 3,6 rebotes y 3,8 asistencias.

Nacido en París (1993) formaba parte esta temporada de la plantilla del Chocolates Trapa, pero en el pasado octubre rescindió el contrato de mutuo acuerdo con el club para viajar a Estados Unidos y recuperarse de una lesión en un muslo.

El Gipuzkoa Basket cayó en Castellón por 91-87 en un partido en el que la baja de última hora de Mikel Uriz, sufre un problema muscular en el vasto externo de una pierna, fue un contratiempo difícil de superar. Peleó hasta el final amparado en un gran Johnny Dee, pero aunque en el segundo tiempo se sumaron jugadores como Sollazzo y Motos, el desacierto del resto, sobre todo Murphy, que no tuvo su día, y un rival atinado en los momentos claves como el TAU propiciaron la derrota de los donostiarras. El triunfo del Valladolid en Alicante les deja como líderes en solitario.

El Gipuzkoa Basket afrontó el encuentro sin sus dos bases, Uriz, ausencia de última hora, y Reed Timmer, lesionado desde hace un mes, por lo que tuvo que ser Xabi Oroz el que corriera con toda la responsabilidad de dirigir a sus compañeros en pista, con alguna ayuda de Motos y Sollazzo en algunos momentos. Así las cosas y aunque salió mejor el equipo guipuzcoano liderado por un fantástico Dee en los lanzamientos exteriores, del 11-17 mediado este primer acto se pasó a un 25-22 tres minutos después tras encajar un parcial de 14-5. Marcelo Nicola ya había parado antes el partido con un tiempo muerto, pero el TAU Castelló percutía con rapidez, en transiciones rápidas, un estilo que domina, y con acierto sobre el aro donostiarra. Primero Rosa, con ocho puntos casi seguidos, después Dukanovic y Puerto, y siempre con la excelente dirección del veterano base Joan Faner, los locales pasaron a dominar poco a poco el duelo.

Aunque el primer cuarto concluyó con suma igualdad (25-24), en el GBC faltaba dirección, algo lógico por las ausencias antes relatadas,y acierto en jugadores como Murphy o Rozitis. Solo Dee tiraba con puntería. Además, la defensa, otras veces salvadora de los guipuzcoanos, tampoco era buena, hasta tal punto que el Castelló firmó un 5-0 de salida en este segundo acto que les daba ya un cierto margen en el marcador. Nicola volvió a pedir un tiempo muerto pero Wade y Dukanovic aprovecharon para anotar y subir la ventaja hasta el 36-28. Volvió a la pista Dee y el GBC lo notó.

El escolta estadounidense encadenó una canasta de dos puntos y dos triples más de los suyos para volver al choque (38-36). No obstante, el Castelló jugaba con una marcha más, con más orden y con una velocidad en la que encontraban situaciones más o menos fáciles para anotar jugadores como De Assis, Edu Gatell y el serbio Dukanovic, un alero con muchos puntos en sus manos. Otra vez, tras triple de este último jugador, el conjunto local se fue en el marcador por nueve puntos (47-38). El primer triple de Motos y tres puntos de Jawara fue la resistencia que opuso en estos instantes finales del primer tiempo el GBC para no rezagarse demasiado. Al descanso, el marcador señalaba un peligroso 49-44.

Reacción tras el descanso

Todo empezó a cambiar en el tercer cuarto. El cuadro donostiarra mejoró mucho su defensa, apretó bastante más y el Castelló ya no encontró con tanta facilidad los caminos del aro visitante. Por si fuera poco, al despliegue ofensivo de Dee se sumaron otros jugadores como Murphy, hizo seis puntos en este periodo, Motos y Sollazzo. De esta forma y con un parcial de 2-12 el Gipuzkoa Basket logró darle la vuelta a la situación. El 60-66 del final del cuarto abría la puerta a la esperanza.

No fue así porque el conjunto local reaccionó. Entre Wade, De Assis y Chema García logró un 9-0 de parcial. La defensa de Wade, además, podía ahora con Dee que no encontraba posiciones claras de tiro. Incluso, el escolta se fue al banco al forzar varias situaciones precipitadas. El partido volvía a ponerse peligroso para el GBC, pero con 72-68 a falta de cinco minutos apareció Sollazzo. Suyos fueron nueve puntos casi seguidos para reconducir la situación. En los locales fue Wade, con dos canastas, el encargado de casi ganar el choque. Casi porque en el último minuto y con 79-79 no anotó nadie.

Peor en la prórroga

Ya en la prórroga, Murphy, que tuvo un día negado de cara al aro del Castelló, falló en las dos primeras acciones de tiro, después Dukanovic y De Assis acertaron para un parcial de 7-2 a falta de poco más de un minuto. Nicola solicitó un nuevo tiempo muerto. Parecía que el partido se lo iba a llevar el TAU, pero otra vez Dee apareció para darle al GBC una última opción. El estadounidense, con un triple, puso el 86-84, después un mate de Gatell el 88-84 y de nuevo otra bomba de Dee el 88-87. De Assis aprovechó dos tiros libres para el 90-87 a falta de 14 segundos. En la siguiente jugada Murphy anotaba un triple, pero se lo anulaban por pisar la línea de banda. Ahí acabó cualquier opción. El Castelló jugó a un gran nivel, fue un equipo aguerrido y valiente, y el GBC acusó las ausencias y un día poco acertado de algunos jugadores determinantes.

FICHA TÉCNICA:

(91) TAU CASTELLÓ: Bas (4), Faner (6), Gatell (11), Rosa (8), Djukanovic (16) –cinco inicial–; Wade-Chatman (8), Van Zegeren (2), Puerto (14), Chema García (7) y De Assis (15).

(87) DELTECO GIPUZKOA: Dee (29), Murphy (9), Oroz (2), Motos (12), Faye (8) –cinco inicial–; Jawara (7), Rozitis (5) y Sollazzo (15).

ÁRBITROS: Joaquín Lizana, Adrián Iglesias y Víctor Rafael González. Eliminados por cinco personales: Chema García yMurphy.

PARCIALES: 11-14, 25-24, 38-36, 49-44 (descanso); 53-59, 60-66, 72-70, 79-79 (prórroga) y 91-87 (final del encuentro).

INCIDENCIAS: Pabellón Ciutat de Castelló, unos 2000 espectadores.
(Foto Castellón Información)

El Delteco Gipuzkoa Basket volvió a ganar (74-66), en esta ocasión a un rival como el Almansa que no tiró la toalla nunca, pero que en los momentos determinantes siempre fue a remolque de los locales. La profundidad de plantilla del GBC, a pesar de que tampoco pudieron jugar Motos y Timmer, y la mayor calidad del grupo guipuzcoano acabó por imponerse en un duelo en el que, de nuevo, la defensa tuvo su parte importante de incidencia en el desenlace. También el nulo día en el tiro exterior del conjunto visitante, que firmó un increíble 1/16 en triples. Con este triunfo, los donostiarras encadenan su cuarta victoria consecutiva y lideran la clasificación junto al Valladolid, ambos equipos con nueve partidos ganados y solo dos perdidos.

El partido lo tuvo siempre bajo control el conjunto de Marcelo Nicola. Inició mejor los cuartos que su rival. En el primero, un 9-2 de salida con triple de Dee, cuatro puntos de un Faye que está en clara progresión, y una canasta de Sollazzo empezaron a marcar la tendencia que llevaría el choque. Reaccionó el Almansa, un equipo muy físico al que le faltó acierto para oponer todavía una mayor resistencia. Se pasó del 9-2 al 9-10 en apenas tres minutos, aunque lo arreglaron pronto un triple de Sollazzo, y cuatro puntos seguidos de Jawara para dejar el primer parcial en 18-14.

En el segundo acto, de nuevo el Gipuzkoa Basket marcaría el desarrollo del juego con otra salida muy fluida en ataque y con una defensa que obligaba a fallar a los visitantes. Entre Uriz, Jawara y otro triple de Dee el marcador volvió a abrirse hasta el 27-17. El entrenador del Almansa, Rubén Perelló, paró el partido con un tiempo muerto y, de la mano del ala-pívot Maxwell, con siete puntos seguidos, la diferencia se redujo a tres (29-26). Ante la falta de acierto desde lejos, el Almansa encontró en los rebotes ofensivos de Maxwell, Graham y Cvetinovic su vía para lograr puntos.

Sin embargo, los primeros siete puntos de Murphy, logrados en los últimos instantes de este segundo cuarto, devolvieron el dominio en el marcador al GBC, que se retiró con diez de ventaja al descanso (39-29). El dato de tiros de campo era claro: 41% de acierto para el Gipuzkoa Basket y 32,4 % para el equipo albaceteño. En los triples, cuatro para los donostiarras y uno, el de Rafa Huertas, para el rival. El Almansa no volvería a anotar en todo el partido ningún otro triple.

Se repite el guion

En la segunda parte pareció que el GBC iba a romper definitivamente el encuentro. Uriz, partido muy completo el suyo para acabar con 22 créditos de valoración, Murphy y Dee, que hizo un triple por cuarto, más los centímetros de Rozitis, que se hicieron claves en los dos aros, elevaron la diferencia a quince puntos (56-41). El Almansa no encontraba respuesta a esos momentos de excelente juego local. Pero como era un partido de parciales, entre los dos bases Harris y Varajao, el ala-pívot Cvetinovic y el alero Graham-Bell, más unos momentos de menos producción del conjunto local coincidiendo con algunas rotaciones, el Almansa hizo un 0-8 para ponerse a siete puntos

(56-49). Nicola optó por endurecer su defensa y su rebote ofensivo y metió de nuevo en la pista a Faye y a Jawara. Le dio resultado porque tres puntos del primero, duro también a la hora de proteger su propia canasta, dejaron el resultado en 59-50 a falta de los últimos diez minutos.

Por si había alguna duda, la salida en el último cuarto también fue fulgurante de los guipuzcoanos. Al habitual triple de Dee se le añadieron una canasta de Faye y un dos más uno de Jawara para un parcial de 8-2. Otra vez el GBC ganaba con claridad (67-52). Pero si algo demostró el Almansa fue su carácter guerrero hasta el final. Otro equipo lo hubiera dejado estar.

Jugaron casi todo interior para volver al partido. Cvetinovic y Maxwell lograron puntos que le permitieron colocarse incluso a siete puntos (68-61) tras un 0-9. Nicola solicitó un tiempo muerto para corregir a los suyos y a partir de ahí ya no hubo emoción alguna. Sollazzo primero y Rozitis después, haciendo valer sus centímetros antes rivales más pequeños, aseguraron una victoria que, todo hay que decirlo, nunca corrió peligro.

(Foto: Delteco Gipuzkoa Basket, cuents de twitter)

¡

El Gipuzkoa Basket sumó otra nueva victoria, en este caso en la cancha del Lleida por 65-69. Fue un partido trabado, sin brillo, en el que lo mejor al final fue el resultado. El GBC jugó a rachas, los locales presionados por un momento de la competición en el que no están nada finos. Y así, los de Marcelo Nicola hicieron valer en los instantes finales un punto más de calidad para añadir el octavo triunfo y continuar en lo más alto de la clasificación.

La primera parte fue una sucesión de rachas. A un inicio fallón por parte de ambos equipos, fue el GBC por medio de Murphy el que anotó la primera canasta del choque casi en el minuto tres. Le sucedió después un toma y daca en el que solo el pívot Shaquille Cleare en los locales veía el aro donostiarra. El Lleida vivió en esos momentos del jugador interior mientras que el Gipuzkoa Basket lo hacía con tiros de Johnny Dee, acabaría el cuarto con ocho puntos, y dos acciones cercanas al aro de Rozitis. El partido en estos primeros diez minutos fue poco brillante, esta sería la constante de todo el encuentro, y ambos equipos acumularon bastante desacierto de cara al aro.

Se animó el GBC en el segundo cuarto. Un inicio fulgurante, de estos a los que nos tiene acostumbrados el equipo de Marcelo Nicola, le puso pronto con diez puntos de ventaja. Oroz y sobre todo Sollazzo, el estadounidense con pasaporte italiano firmaría ocho puntos en este periodo, fueron los encargados de percutir sobre la canasta catalana para alcanzar el 16-26 que obligaba al técnico local, Jorge Serna, a parar el duelo con un tiempo muerto. La entrada en la cancha del base Adrián Chapela y el buen juego de Cleare cerca del aro, más alguna acción de ataque del estadounidense Santa Ana propiciaron que el Lleida le diera la vuelta al encuentro.

Con un 0-5 de parcial para el 23-28 Nicola pidió un tiempo muerto; después seguirían más acertados los locales para incluso ponerse por delante en el marcador hasta el 34-33. El parcial en algo más de cuatro minutos era de 16-5. Del 18-28 al 34-33. El GBC había perdido el equilibrio entre la defensa y el ataque. Nicola no esperó más y devolvió a la cancha a Johnny Dee, aunque fueron Sollazzo y Uriz los que cortaron la racha del Lleida. Al descanso no podía haber más igualdad (37-37). La estadística era clara. El Lleida firmaba un mejor acierto en el triple, 30% por 23%, aunque era en los tiros de dos puntos donde dominaban los donostiarras (51% por 56%).

Un partido atascado

Ya en el tercer cuarto el partido se volvió todavía más atascado. Ninguno de los dos equipos encontraba el ritmo adecuado para imponerse. Al Lleida le faltaba frescura después de una dura semana, solo Cleare seguía con su recital, imparable para los pívots del GBC. Del caos en la cancha salió más favorecido el equipo catalán, que llegó a dominar el marcador por tres puntos (47-44) allá por el minuto 26. Sin embargo, sendos

triples de Oroz y Dee, más otra canasta del azkoitiarra devolvía al conjunto guipuzcoano la delantera antes del final de este periodo (47-52).

Los últimos diez minutos no salieron de la mediocridad de un choque poco vistoso. No es que las defensas fueran excelentes, sino que el acierto en ambos lados brillaba por su ausencia. Con 59-60 en el marcador tras jugar mejor por dentro el Lleida, sobre todo con Cleare, y mejor por fuera el GBC, Dee y Sollazzo como argumentos, la victoria fue para el equipo que mejor interpretó las jugadas finales. Gipuzkoa Basket tiene mucha más calidad que un Lleida que estará en el vagón de cola si no cambia mucho. Por eso, entre Sollazzo, Murphy y Uriz, con tres canastas de oficio, solucionaron el tema. El GBC logró un parcial de 2-8 en esos instantes para ponerse 61-68 a falta de dos minutos. Un triple a tablero de Chapela ajustó un poco más el marcador. La lectura positiva es que el Gipuzkoa Basket también sabe ganar, incluso cuando no juega un partido vistoso. En Lleida lo hizo.

EL ACTA
(65) FORÇA LLEIDA (16+21+16+12): Adrián Chapela (14), M. Feliú (4), Santa Ana (11), Marc Martí (2), Shaquille (20) -equipo inicial- Stutz (11), Lafuente (2), Sans (2), Mbaye (2), Sierra, Mata y Duch.

(69) GIPUZKOA BASKET (18+19+17+15): Dee (17), Murphy (12), Mikel Uriz (7), Faye (4), Sollazzo (14) -equipo inicial- Xabi Oroz (7), Mutic, Jawara (2), Timmer, Motos, Olaizola y Rozitis (6).

ÁRBITROS: Albacete, Zamora y Hurtado. Sin eliminados.

(Foto: Força Lleida Club)

Octavo triunfo en liga, de valor, ante un consistente Força Lleida que nunca dio el brazo a torcer. Al descanso, el tanteador mostraba un empate (37-37).

El Delteco Gipuzkoa Basket logró otra victoria más en un partido que dominó casi siempre y en el que solo al final el Ourense pudo maquillar un resultado que en algunos momentos fue de 18 puntos a favor de los locales. Todo ello sin el concurso de Mikel Motos y Redd Timmer, ambos lesionados. Al menos pudo jugar Karamo Jawara unos cinco minutos. Como ocurre cuando hay ausencias, otros jugadores adquirieron un papel más importante que de costumbre como Mikel Uriz, con 32 minutos en la pista, 9 asistencias y 7 recuperaciones; Xabi Oroz, que jugó muchos minutos de base; Sollazo, jugador más valorado del equipo en el partido y Biram Faye, que realizó una extraordinaria defensa sobre la estrella del Ourense Darko Balaban.

El partido arrancó con una ‘bomba’ de Dee, cinco puntos de Sollazo y dos canastas de Murphy para, en tres minutos, ponerse Gipuzkoa Basket por delante 12-5. Reaccionaría después el cuadro gallego gracias al acierto exterior de Edu Martínez, que encadenó varios lanzamientos lejanos y cinco puntos de Alfredo Ott. En un abrir y cerrar de ojos un parcial de 0-12 a favor de los visitantes obligó a Marcelo Nicola a parar el partido con un tiempo muerto con un marcador de 12-17. Entró Rozitis y ocho puntos bajo canasta casi seguidos del letón volvieron a equilibrar el duelo. A pesar de todo, los 15 puntos con los que terminó Edu Martínez este cuarto le daban una ventaja al Ourense de 20-23.

En el segundo cuarto se igualó todavía más el partido. Edu Martínez clavó otro triple antes de irse al banco a descansar. La réplica llegaría con una canasta de tres puntos de Xabi Oroz. Ese tiro puso por delante a Gipuzkoa Basket 26-25. Después reaparecería Jawara, que aportó la intensidad habitual, y sería Murphy el encargado en esos momentos de percutir sobre el aro rival.

El Ourense, con su trío exterior titular en el banco, tenía muchos problemas para anotar, sólo el pívot serbio Balaban lograba ver aro con relativa frecuencia. Así las cosas, el GBC sumó varias canastas para estirar el marcador hasta un 44-35 al descanso.

Ya en el tercer cuarto Gipuzkoa Basket y Ourense rivalizaron en cuanto a errores de cara al aro rival. No obstante, fue el cuadro local el que sacó más partido de un periodo que acabaría con 11 iguales en el marcador.

El entrenador del Ourense, Gonzalo García, sacaría a Edu Martínez para minimizar los daños y, con un parcial de 0-8, recortar la ventaja de nueve puntos que habían adquirido los locales. Con esa renta se entró en el último cuarto (55-46). El GBC lo tenía todo de cara: más jugadores enchufados, mayor profundidad de banquillo y nueve puntos de ventaja. Y el equipo donostiarra no falló.

De salida hizo un 7-0 de parcial con un triple de Dee y canastas de Sollazo y Uriz para poner un 62-46 en el minuto 34 que olía ya a definitivo. Sólo al final el Ourense logró maquillar un resultado que era muy amplio a favor de los guipuzcoanos.

De esta forma, el GBC se apunta la séptima victoria, sigue en el vagón de cabeza y gana tiempo de cara a recuperar todas las piezas del equipo. Como apunte final hay que valorar el ambiente del Gasca, que registró un casi lleno y que dejó muy satisfechos a los aficionados, ya no sólo por la victoria, sino por la intensidad de su equipo y la espectacularidad de varias acciones.

FICHA TÉCNICA:

(73) DELTECO GIPUZKOA BASKET (20+24+11+18) Dee (14), Murphy (10), Mikel Uriz (6), Faye (4), Sollazzo (20) -quintento inicial- Mutic (2), Xabi Oroz (3), Julen Olaizola (3), Rozitis (8) y Jawara (3).

(62)BK OURENSE (23+12+11+16) Alvarado (2), Darko Balaban (17), Edu Martínez (21), Ott (10), Van Wijk (6) -quinteto inicial- Vázquez (4), Wood, Figueres (2), Pluta y Tshikaya.

ARBITROS: De Lucas, Garvin, García Crespo. Sin eliminados.

INCIDENCIAS. Buen ambiente en e Gasca. Foto: Gipuzkoa Basket.

El Delteco Gipuzkoa Basket le pasó por encima a un Breogán impotente ante el enorme acierto en los triples (16/29, 55%) de los donostiarras y el equilibrio durante casi todo el partido de los jugadores que entrena Marcelo Nicola, sobre todo por la puntería de Johnny Dee primero, de Alex Murphy después y de Reed Timmer, encargado de romper en el último cuarto de forma definitiva el partido.

Así mismo, destacó la labor interior de Davis Rozitis. La victoria por 74-97 supone un golpe importante a un rival directo como el gallego que no supo ni tan siquiera pelear por un basket average que, por si acaso, dejó muy de su lado el GBC. La victoria tiene un gran mérito porque el cuadro guipuzcoano viajó sin Karamo Jawara, que se quedó en Donostia lesionado, y que afrontó el choque con la baja de última hora de Mikel Motos por problemas musculares.

Ya en el primer cuarto el Gipuzkoa Basket fue un huracán. Liderado por los triples de Johnny Dee, y el buen trabajo interior de Rozitis, tanto a la hora de intimidar en su canasta como de anotar bajo la contraria, los donostiarras empezaron pronto a coger importantes ventajas en el marcador. Colaboró también su enorme defensa y el hecho de que el técnico local, Diego Epifanio, no incluyera en el quinteto titular a su mejor jugador, el base Christian Díaz, ni a su alero más fiable, Salva Arco.

Consecuencia de todo lo anterior el GBC, con un baloncesto muy fluido, le endosó un parcial de 0-13 al conjunto gallego para un resultado de 5-19. En un abrir y cerrar de ojos, apenas siete minutos, el equipo visitante tenía en partido donde quería. Ni Dagoberto Peña, ni el debutante Gavrilovic podían con la defensa de sus rivales, lo que cortó mucho la producción ofensiva de un Breogán que abuso de tiros poco claros. Por su parte, Nicola apostó de inicio por Faye y Oroz en el quinteto, dos jugadores que le dan intensidad a la defensa aunque en ataque estén un poco más limitados. El técnico argentino buscó y encontró equilibrio en las dos partes del campo. Además, Dee tenía el día. En este primer cuarto anotó diez puntos, le acompañó Timmer con cinco, los mismos que Murphy. Rozitis, decisivo para abrir brecha, aportó cuatro.

Tras el 10-24 de parcial en esos primeros diez minutos, se esperaba un Breogán mucho más duro en la continuación. Y así fue. No obstante, el GBC lograría alcanzar su máxima renta allá por el minuto 13 del choque tras dos tiros libres de Sollazzo (16-32). A partir de aquí, el técnico local encontró un quinteto mucho más reconocible que el del inicio. Con Díaz dirigiendo y Arco haciendo daño, así como Olah y Nurger percutiendo sobre la canasta guipuzcoana, el GBC entro en un pequeño bache.

Le costó mucho más anotar tras subir la intensidad el cuadro local y fruto de esto fue un parcial de 15-5 en algo más de cuatro minutos. Del 16-32 se pasó a un inquietante 33-37 tras un triple de Arco. Así las cosas el partido se igualó. Fue Dee de nuevo, con cinco puntos seguidos, triple incluido, el que despegó un poco más a su equipo, hasta el 33-42. Sin embargo, dos acciones interiores del gigante Olah dejaron el resultado al descanso en un 37-43 que prometía mucha igualdad para la segunda parte.

Murphy y Timmer, deciden

En el tercer cuarto el partido se convirtió en un concurso de triples. En tres minutos, seis bombas, tres por parte de cada equipo. Engrasó la muñeca Murphy, que sería el jugador de

este periodo, con dos triples seguidos, y le cogió el relevó Timmer, con otra canasta de tres puntos para seguir por delante 46-54. Fue el base estadounidense del GBC, junto a Murphy los encargados de liderar a los suyos. Más apagados Dee y Rozitis, entre los otros dos el Gipuzkoa Basket fue poco a poco hundiendo al Breogán. Todavía los gallegos bajarían a nueve puntos la desventaja tras dos tiros libres de Díaz (57-66), pero la zona ordenada por el entrenador local, ayer bastante errático en sus decisiones, propició que Murphy anotará otros dos triples para un total de cuatro en este acto del ala-pívot estadounidense. Cuando intentaban reaccionar los locales siempre llegaba un triple visitante. El último sobre la bocina de Uriz para poner un casi definitivo 57-69.

Al equipo local se le acabaron las respuestas ante el inmenso acierto del GBC. Sencillamente, unas veces por elaborar muy bien la jugada de ataque y otras por el caos defensivo de los gallegos, el equipo de Nicola jugó a placer y gustándose muchos minutos de este último cuarto. La última vez que el Breogán bajó de los diez puntos de desventaja fue en el minuto 33 (63-72).

A partir de aquí emergió otra vez un sensacional Timmer para con ocho puntos seguidos, incluidos dos triples, romper definitivamente cualquier atisbo de esperanza local. El marcador se estiró hasta el 63-80. Faltaban todavía tres minutos en los que el Gipuzkoa Basket lejos de dejarse ir fue a por más, con esa ambición de equipo grande. Por eso ganó por tantos puntos. El 74-97 es un extraordinario marcador para un GBC que suma su sexta victoria y viaja en el vagón de los elegidos.

FICHA TÉCNICA
(74) Leche Río BREOGÁN: Gavrilovic (5), Ahonen (3), Peña (129, Olah (9), Quintela 83) -cinco inicial- Salva Arco (10), Cristian Diaz (7), Nurger (13), Morayoninuoluwa (12)

(97) DELTECO GBC: Dee (17), Murphy (25), Oroz, Timmer (26), Fayer (2) -cinco inicial- Sollazzo (4), Uriz (10), Olaizola, Rozitis (13) y Mutic.

MARCADOR POR CUARTOS: 10-24, 27-19, 20-26, 17-28

ÁRBITROS: García León, Carpallo y Esteve.

(Foto: Leche Río Breogán)