Ciclismo

La antepenúltima etapa del Tour de Francia permitió lucirse a algunos corredores en las escaramuzas diversas que se produjeron en una jornada más entretenida de lo esperado. Una vez más, el Sunweb hizo una buena lectura y volvió a ganar en la línea de meta con Kragh Andersen, como sucediera en Lyon hace una semana.

Quizás quien mereció mejor suerte fue Remi Cavagna (Deceuninck Quick Step) que protagonizó la escapada en solitario del día. Fue a partir de la meta volante de Mournans cuando se movió el árbol. distintos grupitos saltaron del pelotón para configurar un diseño diferente, sobre todo desde que fue neutralizado el escapado.

A falta de 15 kms. para la llegada, Andersen saltó como un poseso, como si no hubiera un mañana. Nadie pudo perseguir al danés que llegó a la meta con 53 segundos de adelanto sobre Mezgec, Stuyven, Van Avermaet, Naesen, Arndt, Tras ellos, Rowe, Bennet y Sagan. Estos dos últimos, un día más, mantuvieron una disputa enconada por asegurarse el maillot verde que sigue siendo propiedad del corredor irlandés del Deceuninck.

El pelotón no quiso desgastar las pocas fuerzas que le quedan y cruzó la línea de meta a 7’38», sin que nadie hiciera el menor ademán por disputar el sprint en Champagnole, como se aprecia en la instantánea.

Nada cambia y todo se decidirá en la cronoescalada de este sábado, antes de viajar a París para cerrar la edición del 2020 en los Campos Elíseos. Los corredores afrontarán 36 kms. picando hacia arriba en busca de la meta en La Planche des Belles Filles.

Por sus venas corre sangre de tubulares y radios, de botellines y pedales, glóbulos de ciclista. Rojos de pasión que es lo que captas al escuchar sus palabras. Jokin Muguialday (Agurain-Salvatierra, 2000) acaba de correr el Giro en versión joven. En la mochila, además del móvil, se acumulan experiencias no vividas hasta ahora que, en algún caso, le animan a seguir. Sube y baja como las montañas rusas. De vez en cuando alguna costalada y siempre la eterna esperanza de alcanzar el profesionalismo.

El Giro de Italia Sub-23 ha sido una oportunidad para demostrarte que eres capaz de afrontar ocho etapas seguidas…

-La verdad es que no se me ha hecho nada largo y si no hubiera sido por las heridas habría estado bastante normal como cualquier día. El octavo y último era uno de los que mejor me sentía ya que estaba bastante curado de las heridas y la etapa se adaptaba muy bien a mis características.

No estáis acostumbrados a eso. ¿Qué cambia en relación con las carreras de un día o vueltas más cortas?

-El mayor cambio es la gran velocidad, al fin y al cabo éramos el único equipo amateur de todo el Giro y como es lógico no estamos acostumbrados a correr con pros. En el llano iban increíblemente rápido y a nadie le afectaba el paso de los días como puede sentirse en amateur. Los inicios de puerto eran horribles para poder entrar delante y los primeros 20/30 min se hacían exageradamente rápidos.

Corréis a mucha velocidad. Eso supone un riesgo de caídas. Dos compañeros tuyos debieron retirarse y tú sentiste el asfalto en tu piel…Estabas cosido a heridas…

-Está claro que las caídas son y serán siempre parte del ciclismo, tarde o temprano todos nos vamos al suelo y como ciclistas solo podemos aceptarlo, levantarnos y seguir mirando hacia delante ¡jeje!. En este caso la mayoría de caídas fueron por la lluvia, eran carreteras que no estaban acostumbradas a mojarse y al hacerlo…pues al suelo ¡jaja!. Es realmente una pena que mis dos compañeros se tuvieran que retirar por algo así. Yo me caí al principio de carrera y la carrera se me hizo mentalmente eterna, ver que el trabajo de todo un año se puede acabar así…siempre es un duro golpe de moral. Sin embargo, si puedes superar ese golpe como pude hacerlo yo, esa es sin duda la parte más importante con la que me quedo de todo el Giro.

Terminar entre los diez primeros, teniendo en cuenta el nivel de corredores que competían, ¿Cómo lo valoras?.

-La verdad es que no me ha sentado como para celebrarlo. Siento como si hubiera hecho top 10 en cualquier vuelta amateur de aquí. Es cierto que hay un gran nivel de corredores pero al fin y al cabo al hacer 8º siempre hay que pensar en incluirse a uno mismo en ese gran nivel de corredores, aunque es cierto que antes del Giro es cierto que estaba bastante asustado por que pensaba que eran muy superiores. Son los mejores sub23 del mundo y no sabes cómo te vas a sentir con ellos.

En la última etapa de Aprica, el trazado asusta e impone ¿Qué se siente subiendo el Mortirolo?

-Antes del Mortirolo teníamos dos puertos de segunda y se hicieron muy, muy, rápido. Llegamos al Mortirolo 40 ó 50 ciclistas, y subirlo era de lo que más me apetecía de todo el Giro. Los primeros 3/4 kms se hicieron eternos, se destrozó la carrera por completo y yo me quedé solo, cogí mi ritmo y poco a poco fui alcanzando a gente hasta que conecté con el segundo grupo y pude coronar con ellos. Se nos fueron 3 ó 4 por delante y alcanzamos la cima después de ellos. Pasar bajo la pancarta fue fantástico. Durante toda la ascensión te daba tiempo a pensar en mil cosas. Fueron 50 minutos de subida y la verdad fue increíble, coronar en el grupo de adelante y toda la gente que estaba arriba animando, Creo que es el momento de mi vida en el que más cerca he estado de sentirme como un auténtico profesional.

Ese día llegas décimo tercero. Cuando cruzas la línea de meta ¿Respiraste, te emocionaste?

-Lo único que pensé fue «se acabó y lo he hecho bien» ¡jajaja! Llegué contento ya que al final el resultado solo es el reflejo del trabajo bien realizado durante todo el año.

Tres corredores del Caja Rural acabasteis la prueba. Carlos García, Mikel Mujika y tú. Una carrera de éstas pasa factura…

Al acabar la prueba tenía muchos pero muchos mensajes de todos los sitios. Dejé el móvil en la mochila y me relajé con los del equipo comiendo una pizza ¡ jajaja! El viaje de vuelta fue en coche y tuve tiempo de hacer de todo y contestar. Al llegar a casa pasé tres días andando en bici muy despacio. El cuarto me tocó apretar y no podía ni con los huevos ¡Jajaja! Después de ocho días de competición y tres de parón, el cuerpo se me relajó mucho y a alguien como yo no le sienta nada bien parar tanto, pero el descanso también es parte del entrenamiento y al final hay que acostumbrarse a todo.

¿A quién hiciste la primera llamada de teléfono ese día o a quien enviaste el primer mensaje?

-Hablé con el reportero de prensa del equipo y después me llamó mi madre. Esos son los primeros que recuerdo… Los demás son demasiados ¡jajaja!

Jokin, eres de Agurain-Salvatierra, con 20 años cumplidos. Cuando uno compite lejos de casa, en Italia o Bulgaria, subido a una bicicleta ¿sabe que está ante una oportunidad, se mete más presión o deja que las cosas siguen su marcha?

-Con el tiempo he aprendido a que la presión desaparezca. Me sentí igual al salir en la primera etapa del Giro que en una carrera de aquí. La presión normalmente no me afecta. Si algo me sale mal siempre tiene su razón y si me sale bien también la tiene.  Hay que aprender a mantener siempre la calma aunque muchas veces sea difícil.

Esta es una pregunta que seguramente te han hecho mil veces. Eres hijo de Javier Murguialday, un corredor de época, con una trayectoria en la que hay victorias profesionales…¿Te aconseja, te mete caña o deja que seas tú quien experimente y salgas de los problemas?

-Siempre me da consejos y hablamos de cualquier duda o problema que tengo. No me mete caña porque sabe que soy  bastante profesional en todo lo que hago y, seguramente, a la hora de entrenar, de los temas de alimentación y de cuidarse… ha aprendido mucho más de mí que yo de él ¡jajaja!

Por lo general, los ciclistas estáis muy al tanto de la competición y no dudo que sigues el Tour de Francia. Por lo que has podido ver qué te está gustando y quién crees que va a ganar…

-Creo que Roglic, tras la retirada de Egan es el claro favoritos. Se nota que tienen un gran trabajo hecho y un gran equipo que les respalda. Pogacar también es un corredor muy interesante que aunque no tenga equipo no sabemos hasta dónde será capaz de llegar y seguro que no lo pone fácil. Creo que ganará Roglic por su gran regularidad y el talento que tiene para superar cualquier situación.

Todos tenéis vuestros pequeños ídolos, corredores que os cautivan porque se comportan de un modo dentro y fuera de la carretera…¿Hay un espejo en el que te miras?

-Mi ciclista favorito es Froome. Es un gran ejemplo de superación y un puro ganador, un ciclista que pone su cuerpo a un límite al que no llega nadie. Lo hace  por cumplir sus sueños, es un puro ganador y alguien que jamás se rendirá por muchas piedras que tiren a su tejado.

Como corredor en formación, qué destacas de Jokin Muguialday y dónde está el margen de mejora.

-Creo que puedo mejorar de todo un poco. Este año he hecho el trabajo mejor que nunca y el resultado se ha visto. Me gusta mucho entrenar duro y disfruto mucho de la pretemporada. Ver poco a poco como van subiendo los números y se va mejorando, siempre da moral para seguir trabajando duro.

Este año tan atípico ha obligado a suspender carreras, a correrlas en otra fecha, a mover el calendario y adaptarse a otro escenario. ¿Te ha afectado mucho vivir esa realidad diferente?

-La verdad es que en el rodillo he disfrutado mucho, he tenido tiempo de pulir otros aspectos que en la carretera no me daba para progresar como trabajos de fuerza, intensidad, divertirme y sufrir mucho pero mucho en carreras virtuales… mejoré mucho en muchos aspectos y al salir a la carretera se notó.

Este éxito en Italia, la medalla de plata en el Campeonato de España de la categoría. Buenas sensaciones. Si miramos al futuro…¿Dónde pones hoy el punto de mira? A corto, medio y largo plazo…

-Poco a poco he ido mejorando. Los resultados lo han reflejado. Siempre hay que avanzar y está claro que el siguiente paso es pasar a “pros”. Cuando llegue ese día deberé seguir trabajando y continuar con el mismo ciclo. No creo que exista un corto, medio o largo plazo. Cada persona necesita su tiempo, siendo constante todo llegará.

Cuando su padre corría la historia era una. Hoy, otra. En ella se sumerge Jokin que, pese a que le encantan las hamburguesas, sabe que no puede pasarse un centímetro de la dieta establecida. Si le preguntas por sus amigos, responderá sin dudar que siempre están cuando les necesita y siempre siente su apoyo. Como el de quienes componen el Caja Rural, su equipo, sus compañeros, sus jefes y directores, las personas…su segunda familia.

 

 

 

La retirada de Egan Bernal fue un duro golpe para el equipo Ineos. Prescindió de Froome y Thomas para esta edición del Tour de Francia, apostando todo por el vencedor de la última edición. El colombiano no respondió a las expectativas y después de poner pie a  tierra dejó a su equipo sin liderazgo.

El gran valor del equipo británico está en la forma de reconducir la situación. La operación le sale redonda en la 18ª etapa entre Meribel y La Roche sur Foron (175 kms). En una escapada con buena pinta entraron dos corredores del equipo: Carapaz y Kwiatkowski . Sólo ellos resisten hasta la llegada después de una exhibición, subiendo y bajando puertos. El ecuatoriano fue pasando los puertos de montaña en cabeza y eso le sirve para liderar la clasificación correspondiente, en tanto que el polaco se adjudicaba la etapa, con los dos corredores abrazados y felicitándose por la conquista dos minutos antes de que llegaran el grupo de elegidos.

Con ellos, buena parte de la etapa llevaron la compañía de Hirschi y Pello Bilbao quien volvió a ser protagonista con un trabajo impagable para su jefe de filas, Mikel Landa. Como Damiano Caruso también andaba por ahí, el Bahrein llevaba tres corredores en el grupo de notables cuando los líderes les dieron alcance.

Mikel Landa saltó en solitario, junto a su compañero Poels,  tratando de arañar segundos y acercarse a la tercera plaza de la general. No estuvo lejos porque el ciclista alavés también lo dio todo en su intento. A esta hora es quinto en la general, por detrás de Richie Porte que a duras penas pudo contactar con este grupo después de sufrir un pinchazo.

En el mano a mano entre Roglic y Pogacar hubo tregua y las cosas fluyeron con naturalidad. Los Jumbo seguían marcando el ritmo de la carrera Con Van Aert, Kuss y Dumoulin llevando » a la silla la reina» al maillot amarillo. Buen papel también de Enric Mas (Movistar) que sube un puesto en la general, en la que fallan Rigoberto Uran y Simon Yates.

La etapa concluyó con la victoria de Kwiatkowski , seguido de Carapaz, en 4.47.33. Van Aert fue tercero (a 1’51). Roglic y Pogacar a 1’53».  Richie Porte marcó el tiempo del pequeño grupo que cedió 1’54», es decir, Mas, Landa, Caruso, Dumoulin, Kuss, Miguel Angel López, Hirschi, Pello Bilbao y Geschke.

La general queda con Roglic, como líder, seguido de Pogacar (a 57″), Miguel Ángel López (a 1’27»), Richie Porte (a 3’06), Mikel Landa ( a 3’28), Enric Mas (a 4’19»), Adam Yates (a 5’55), Rigoberto Urán (a 6’05), Tom Dumoulin (a 7’24), Alejandro Valverde (a 12’12).

La 19ª etapa de este viernes entre Bourg  en Bresse y Champagnole parece diseñada para una escapada consentida, si quedan fuerzas, o un sprint. Todos a la espera de una cronoescalada (36 kms) que se correrá el sábado y que terminará por decidir las cuestiones pendientes. La meta situada en la Planche des Belles Filles será el juez.

El corredor del Astana logra su primera victoria en el Tour y se emociona en la llegada al recordar a su familia más cercana cuando le preguntan por las sensaciones. El colombiano brilló en el día que se retiró Egan Bernal y en el que Nairo Quintana, perdido en la estación del tiempo, llegó  25 minutos del ganador.
La etapa abrió todos los frentes posibles desde el inicio. Ya en el km. 30 un paso al frente de Alaphilipe selecciona un grupos de cuatro corredores más; Richard Carapaz (Ineos-Grenadiers), Lennard Kämna (Bora-Hansgrohe), Dan Martin (Israel Start Up Nation) y Gorka Izagirre (Astana). La ventaja nunca superó los cuatro minutos hasta que llegó el Col de la Madeleine que pasa factura a Lamna por el esfuerzo de la víspera y a Dan Martin en el descenso. Es cosa de tres.
Carapaz se siente fuerte y se lleva con él a Gorka Izagirre, que protagoniza una gran etapa. El trabajo del de Ormaitzegi tuvo el premio en el triunfo de su compañero de equipo Miguel Ángel López.
¿Qué sucedía atrás en el grupo de favoritos? Bahrein comandaba la marcha, a buen ritmo y forzando un tren que solo pudieron seguir unos pocos. Mikel Landa lo intentó hasta el final, buscando el podio en parís, pero no pudo hacer bueno tanto trabajo. De todos modos dio la cara y fue a por todas. El suyo fue un recorrido formidable. Concluyó séptimo en la etapa, el mismo puesto que ocupa en la general.
Carapaz sigue por delante, pero la ventaja va cayendo hasta que, a falta de tres kilómetros, llega el último ataque de los perseguidores. Acelera David De la Cruz y le sigue únicamente Pogacar, Roglic, Kuss, Porte y el propio Miguel Ángel Lopez. Neutralizan al ecuatoriano.
Kuss da un paso al frente antes que el propio «Superman» protagonice el golpe definitivo. Etapa y tercera posición en la general (4.49.08). Salta y deja atrás a los eslovenos en su particular mano a mano. La etapa se les escapa y es el líder, Roglic, quien araña unos segundos más a su compatriota en la llegada.Los siguientes papeles estelares son para Richie Porte, Enric Mas, Mikel Landa, Adam Yates,Rigoberto Urán y Tom Dumoulin, quienes completan los diez primeros de la etapa. Luego, llegan Carapaz, Valverde, Caruso, Guillaume martin, Madouas y Kenny Elissonde. Finalmente, Gorza Izagirre (21º) cede en la llegada 8’19», un minuto menos que Pello Bilbao quien se da también una señora paliza en la estrategia del Bahrein.
A esta hora la general la encabeza Primoz Roglic, seguido de Pogacar (a 57″) que pasa a liderar la montaña y la clasificación de los jóvenes. Miguel Ángel López es tercero (1’26»). Luego, Richie Porte (a 3’05), Adam Yates (a 3’14), Rigoberto Urán (a 3’24), Mikel Landa (a 3’27), Enric Más (a 4’28), Tom Dumoulin (a 7’23) y Alejandro Valverde ( a 9’31).
Pello Bilbao (17º) está a 53’24» cifras que confirman la dureza del recorrido y la factura de los esfuerzos. Gorka Izagirre (20º, a 1,10.18)
La décima octava etapa tiene su aquel y seguro que se producen nuevos ataques, aunque las fuerzas estén en mínimos. El perfil entre meribel y La Roche sur Furon anuncia unos cuantos puertos: Montée du plateau des Glières, Col des Aravis, Col des Saisies, Côte de la route des Villes y Cormet de Roselend.
(Foto: le Tour).
 

Estaba anunciado de salida. Los grandes coroneles del Tour de Francia iban a ser tolerantes con la tropa e iban a dejar que una escapada pudiera llegar a meta. Se formó pronto y en ella iban varios mandos, gallos aspirantes. Los nombres de Carapaz, Sivakov, Alaphilippe, Barguil, Geschke, Pacher, Bettiol, Verona, Erviti (qué entrega la suya), Rolland, Reichenbach…hasta 23 corredores decidieron la marcha.

El largo camino entre La Tour du Pin y Villard de Lans (164 kms.) permitió abrir brecha y confirmar, a falta de bastante para la meta, que el ganador estaba en esta vanguardia. Las estrategias trataban de derrumbar como fuera al principal favorito, Alaphilippe. Lo consiguieron, gracias primero a una escapada del suizo Reichenbach, que rompió la unidad del grupo. Luego, un cuarteto selecto con el propio Alaphilippe, Carapaz y Kamna, al alcanzar al corredor. Carapaz intento marcharse en solitario, sacó unos metros durante un rato, pero el alemán del Bora se le pegó como un imán. Él fue, precisamente, quién pegó el definitivo golpe de mano, dejando al ecuatoriano con la miel en los labios, aunque en meta recibió el premio a la combatividad.

Kamna (4.12.52) entró en meta exultante de alegría, por la demostración realizada y porque suponía la primera victoria del equipo en este Tour. Se sacó la espina de la etapa que terminó en Le Puy Mary donde fue segundo por detrás de Dani Martínez. La carrera le debía una victoria y ya la tiene. Quien está sufriendo una barbaridad es el colombiano Egan Bernal, vencedor de la última edición, que se dejó en meta 27′ y entró con el grupo habitual de los esprínteres, aquejado por dolores de espalda toda la jornada.

Los corredores fueron entrando en meta como las cuentas de un rosario y el pelotón de favoritos llegó a casi diecisiete minutos del vencedor de la jornada. Sin duda, guardaron fuerzas para la etapa del miércoles, Grenoble-Merivel, con La Madeleine dispuesta a sentenciar como puerto de máxima exigencia.

Las clasificaciones no cambian en las primeras posiciones. Roglic (amarillo), Bennet (verde), Pogacar (blanco), Cosnefoy (montaña) y Movistar (equipos) lideran cada una de ellas.

De repente, aparece en los titulares de los periódicos. Suma victorias y sigue respondiendo a las necesidades del guión y de los objetivos del equipo que dirige Mikel Gaztañaga. Xabier Berasategi (Olaberria, 2000) es ciclista, quiere seguir siendo ciclista y codearse con los mejores, pero no renuncia a unos estudios que le abran otras puertas. Cursa Mecatrónica Industrial en Goierri Eskola, y ya está muy cerca de acabar la carrera. Está viviendo algo así como un momento mágico, madurando como corredor y probándose para saber de qué es capaz.

El mes de septiembre está siendo una maravilla…

Si, la verdad es que sí. Sabía que estaba en buena forma pero ganar la vuelta a Cantabria y la siguiente semana los campeonatos de Euskadi no me lo esperaba.

Victoria, como dices, en el Campeonato de Euskadi Sub-23 con una sensación enorme de poderío. El muro de Garrastatxu y llegada en solitario…

Venía con mucha confianza después de ganar en Cantabria y sabiendo que podía hacer un buen papel. Las sensaciones fueron muy buenas todo el día y al final se pudo rematar. La primera parte de la subida fue muy, muy, rápida. Conseguí abrir un hueco y mantenerlo hasta el final.

La Vuelta a Cantabria, tres etapas, numerosos equipos…¿Entiendes que es una victoria de más valor?

Sí, el nivel era muy alto y ganar una vuelta así es siempre muy especial. Más aún hacerlo en este año tan raro.

Laboral Kutxa-Fundación Euskadi es tu equipo en el que convives con tus compañeros y directores. ¿Cómo es la relación entre vosotros dentro y fuera del asfalto?.

Tenemos muy buena relación entre todos, tanto dentro como fuera del asfalto y creo que eso ayuda mucho a la hora de conseguir resultados. Somos un equipo, tanto a nivel de corredores como directores. Iurgi, Paredes, Irazu y el propio Gaztañaga están siempre muy cerca de nosotros.

¿Cuál es tu papel en el grupo?

Creo que este año he dado un salto en confianza y también en el estado de forma. El objetivo es estar disputando las carreras, y si un compañero se encuentra mejor que yo ayudarlo en todo lo posible.

Cuando ves llegar a una persona, antes de la carrera, con un termómetro a mediros la temperatura ¿te agobias, te preocupas?

No, no me agobio y lo veo necesario. Todas las medidas que se tomen serán bienvenidas. Al final, todo se hace por nuestro bien.

No ha sido un año cómodo ni para entrenar, ni para competir. Vivir en Olaberria, disponer de muchos caminos, lejos de la gran circulación, ¿te ayuda?

Es cierto que hemos estado muy tranquilos en ese aspecto. No es lo mismo vivir en una gran ciudad que en un pueblo pequeño como Olaberria. Aunque también tuvo sus desventajas. Cuando podíamos salir de casa, pero no del municipio, entrenaba en un circuito de 2 kilómetros dando vueltas.

Sois muchos compañeros, todos con el mismo sueño de dar un paso al frente dentro de la casa. En abril cumpliste 20 años. ¿Te ves con condiciones de llegar a ser profesional?. ¿La competencia es dura?.

Llegar a ser profesional es un sueño y algo que lo consigue muy poca gente. Me gustaría llegar a serlo en un futuro pero aún tengo mucho que aprender.

A día de hoy, Xabi, qué tipo de corredor eres y dónde está lo mejor de ti.

Me consideraría como un escalador que es rápido en grupos reducidos.

Metidos en pleno Tour de Francia, ya en la última semana, quién crees que ganará y qué corredor admiras más.

Creo que el ganador será Roglic. Se le ve muy fuerte y sin debilidades, y los corredores que admiro son Landa y Pogacar por su actitud en carrera.

No pierde ripio de cada etapa y se fija en uno y mil detalles. En casa le animan a que lo intente. Es obvio que son felices cuando le ven feliz. Ordenado y metódico, seguro que comparte sensaciones con su hermano Iñaki, un año menor. Disciplinado en todo, espera a que la temporada acabe para dar cuenta de un chuletón que es el plato que pediría si le invitan a comer. Buen gusto el suyo. Le sentará mejor si las cosas le siguen yendo tan bien como hasta el momento. Por delante, un calendario corto y exigente, con atractivas citas en Oñati, la Gervais (este año en Alegi),Lazkao, Berriatua y Valenciaga si por fin sale adelante.

 

Unai Iribar (Laboral Kutxa – Fundación Euskadi) consigue adjudicarse el San Juan Sari Nagusia de Segura, cuarta prueba puntuable del Torneo Euskaldun en la complicada presente temporada.

Todo se resolvió en un sprint de dos docenas largas de corredores, siendo Unai Iribar quien se adelantó a sus rivales en línea de meta con un tiempo de 2.53.27, seguido  de Jon Barrenetxea y Pau Llaneras.

El primero de ambos es el líder en la clasificación de este torneo que organiza la Federación Vasca de Ciclismo. Tras estos tres corredores, Alex Jaime, Xabier Isasa, Xabier Berasategi, Andoni López de Abtexuko, Mikel Retegi y Ander Amonarriz completaron el Top-10 de la meta de Segura.

Carlos García Pierna (Caja Rural) se adjudicó el premio de la montaña y Laboral Kutxa-Fundación Euskadi fue el mejor equipo.

 

 

Los dos eslovenos entraron primero en meta confirmando sus opciones. Quienes no lo hacen porque se dejan unos cuantos minutos son los colombianos Egan Bernal y Nairo Quintana que ven muy complicado el podio en París.

El deporte, el ciclismo, vive mucho de estrategias. En la etapa (14ª) entre Clermont Ferrand y Lyon, los equipos se plantearon objetivos. El más evidente fue el del Bora que quería recuperar el maillot verde para Peter Sagan. Los corredores de esta formación se pegaron una paliza descomunal, pero les faltó culminar. Y aunque Sam Bennett llegó a meta a 19’48» mantiene el verde en sus espaldas. Suma 262 puntos por los 219 de Sagan.

Otra estrategia que funciona casi todas las jornadas es la del Sunweb. Cuando faltaban tres kilómetros para la llegada, un ataque enorme de Andersen (4.28.10) no encontró respuesta en el pelotón de 50 corredores que le perseguía. Les funcionó la estrategia porque además del triunfo en la etapa, meten dos corredores entre los 10 primeros, Hirschi y Pedersen.

Mezgec y Consonni cerraron el podio del día con Sagan en cuarta posición. Completan el Top-10 Stuyven, Trentin, Colbrelli y Naesen, Todos con el mismo tiempo del segundo clasificado de la etapa 4.28.25.

Roglic sigue siendo el maillot amarillo; Pogacar lleva el blanco de los jóvenes; Bennet, el de la regularidad. EF es el mejor equipo con 3′ sobre Movistar y la montaña es para Cosnefroy a la espera de los Alpes que vienen. La etapa del domingo con llegada al Grand Colombier aclarará cuestiones.