Fútbol

Valencianistas y catalanes se clasifican para octavos de final.

La Real Sociedad confirma que no ejecutará la opción de compra con el guardameta ecuatoriano Moisés Ramírez. El portero se incorpora a la selección de su país y volverá al Independiente del Valle cuando finalice su cesión el próximo 31 de diciembre.

En caso de haber decidido lo contrario, la Real Sociedad debería haber abonado 300.000 euros al referido club.

Era previsible que la Junta de Accionistas de la Real Sociedad eligiera el camino de la calma para seguir mostrando su apoyo al Consejo y aprobar sus propuestas con mayoría casi absoluta. Nadie se salio del carril de lo esperado. Más del 98% de las 44.744 acciones presentes apoyaron todos los puntos del orden del día propuestos por la directiva realista, lo que equivale a un 33,54% del total del capital social del club.

«Las cuentas de la temporada 2018-19 fueron aprobadas por el 98,78% de las acciones de la Junta. Tras ingresar 117 millones de euros y gastar 107, la Real cerró el pasado ejercicio con unos beneficios de 10,5 millones de euros que se quedaron en 7,17 después de impuestos.

La consejera Nerea Aramburu explicó que, en junio de este año, la Real llegó a presentar un fondo de maniobra negativo, pero esta situación, ya prevista, se debía a los pagos por la reforma de Anoeta y a la adquisición de jugadores, y no cuestionaba la solidez económica del club. El presupuesto para esta campaña, a su vez, tuvo el apoyo del 98,76% de las acciones. La directiva presentó un presupuesto para el curso actual en el que calcula 104 millones de euros en gastos y una previsión récord de 112 millones de euros en ingresos, lo que dejaría un superávit de 8,6 millones.

Asimismo, el 98,63% de las acciones presentes en la Junta respaldó una aportación añadida de hasta ocho millones de euros para lo que la directiva denomina como proyecto oficial de remodelación de Anoeta, que en teoría se quedarían en 7,9. En total, el club txuri-urdin abonará así 64,6 de los 78,6 millones que costará toda la reforma».

Información que recoge Noticias de Gipuzkoa y que puedes ver ampliada en la edición digital del diario.

El encuentro entre el Sanse y el el Bilbao Athletic se disputará el 21 de diciembre, día de Santo Tomas, a las 18.00 en el Reale Arena, el estadio en el que medirán fuerzas los dos filiales y servirá para despedir el 2019.

Aunque antes de esa fecha, los de Xabi Alonso deben enfrentarse al Real Unión en Gal, este domingo a las cinco de la tarde y los de Joseba Etxeberria recibir en Lezama al Barakaldo.

Normalmente, todas las mañanas desayuno en una mesa que aguanta una tertulia. A medida que van llegando los participantes crece el interés de los asuntos que se tratan y la intensidad con la que se defienden los argumentos. Muchas veces toca deporte, pero otras nada que ver con balones o pelotas. Ayer, festivo y rematando puente, casi no cabíamos y hubo que apretarse para que entráramos todos, unos más amplios que otros.

Se habló del partido de Zorrilla y de la posibilidad de que Sandro o Pablo Hervías marcaran un tanto a su antiguo equipo. ¡Que no, que sí! Al final, el desayuno de hoy en juego. Por una parte, se encontraban los que creían firmemente que alguno de los dos mojaba. En el lado contrario, quienes defendíamos lo contrario, aunque revoloteaba en la cabeza el gol de Mayoral cuando vino el Levante. Suele suceder, pero esta vez, como el partido concluyó sin goles el café con leche y el croissant me salen hoy de violín.

Cierto es que rondó el desastre, porque en la primera parte un lanzamiento de Pablito (con perdón) se estrelló en el larguero. Ya en la segunda, el delantero canario metió el balón en la meta de Remiro, pero arrancó en situación antirreglamentaria. O sea que, a falta de uno pudieron ser los dos. Tanto anulado y respiro profundo, porque me vi aflojando pasta esta mañana. Y no estoy para dispendios que este mes es de mucho gasto y hay que mirar el euro. Aunque, si debo hacer un esfuerzo, invito a comer un día a nuestro entrenador, porque le noto ojeroso, consumido, casi desnutrido, arrugado, cada vez más canoso. ¡Y no ha cumplido 50! Lo vive todo con tanta pasión que se agota en cada lance y como son 90 minutos oficiales y muchos más extraoficiales de los entrenamientos… termina como el papel secante.

Supongo que el fin de semana no ha sido como le hubiera gustado. No solo por no poder ganar en Valladolid, sino porque se ha perdido también las fiestas de San Nicolás en su pueblo, Orio. Eso de encontrarse con amigos y celebrar algo de vez en cuando no está mal, aunque al míster le guste tanto o más participar en la Treparriscos o en la Quebrantahuesos. Le va esa marcha. Seguro que, pese al esfuerzo que supone completarlas, sufre menos que en un partido como el de Zorrilla en el que se llevó las manos a la cabeza no sé cuántas veces, porque entendió que alguna de las claras ocasiones que el equipo fue capaz de crear debió subir al marcador. Una pena, porque en el tramo final del partido la Real fue a por la victoria sin miramientos, ni dudas. Debió conseguirla para evitar ese sabor agridulce que dejan las sensaciones del empate sin goles.

Sucede también que estos partidos no es fácil jugarlos. El contrario se reúne en torno al altar de su área, cierra espacios, te espera y en cuanto cometes un error o te descuidas, ¡zas! batacazo. Nos pudo pasar en el segundo tiempo cuando Remiro salvó de modo extraordinario un balón que olía a cataclismo. Fue la más clara de los pucelanos, amén del tanto anulado. Los argumentos ofensivos del cuadro castellano fueron menores que los realistas que esta vez se dejaron el abrelatas en los vestuarios de Zubieta.

Era un día especial, de esos que la memoria de los realistas no olvida. Un 8 de diciembre y un recuerdo. Se desplazaron cientos de seguidores detrás de su equipo, sin perder de vista el pasado y las emociones. Han transcurrido 21 años, pero los sentimientos siguen vivos. Están intactos. Lo mismo que el estilo de juego que todos defienden y practican. Hace una semana hablábamos de los riesgos. Eso no significa dudar de la idea, sino tratar de reforzarla con mecanismos de seguridad. Ayer en el primer tiempo vivimos una acción parecida a la que supuso el gol armero siete días atrás.
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Muchas veces contamos historias que se relacionan con los desplazamientos. No son pocas las ocasiones en las que lo peor de la excursión es el partido. Vas con alegría, compartes mesa en un asador con horno de leña, te zampas un lechazo de unta pan y moja y sales del restaurante con los mofletes colorados, más contento que una pandereta. Encantado de la vida, con postre, café, periflux y sin puro. ¡No fumo! Luego, en el estadio, se atraganta casi todo y afloran los vapores a medida que el encuentro se encabrita. O relativizas, o relativizas.

El punto lo doy por bueno, aunque la sensación sea parecida a la que explicó Mikel Oyarzabal al concluir el partido. Pudo ser mejor. Seguro que la mayoría de los compañeros y técnicos no están lejos de esa valoración. ¡Vieron el gol tan cerca! Ahora toca preparar la coraza, la adarga, las tarjas y las grebas. Todo hará falta para hacer frente al próximo visitante de Anoeta. El pibe está que se sale. No le deseo ningún mal, pero una gripecita de última hora y un ataque de tirritariya (¿se escribe así?) nos vendrían divinos de la muerte.

La visita del Barça se presenta como una gran oportunidad para demostrar el valor real del equipo. Son los futbolistas los que deben disfrutar de la oportunidad que supone enfrentarse a un equipo de semejante nivel y además comportarse sin miedos, transmitiendo a la grada el compromiso con los colores que defienden. Seguro que desde hoy comenzamos a darle vueltas al partido en la mesa plagada de tazas, azucarillos, platos, vasos y cucharillas, alguna sacarina y unos cuantos bollos y tostadas con mermelada. ¡Hoy me voy a poner hasta las cachas!

Oportunidad perdida del Real Unión para continuar la buena racha de las últimas jornadas. Pierde en Barakaldo pese a ir por delante en el marcador tras un gol de Cárdenas. Antes del descanso nivelaron los fabriles en una jugada de balón parado muy mal defendida.

En el primer minuto del segundo tiempo, un penalti más que discutible le sirvió al Barakaldo (Juan Delgado) para adelantarse y pese a la gran oportunidad de Yoel Sola en el último minuto del partido, el marcador ya no se movió.

Reparto de puntos sin goles entre Valladolid y Real Sociedad en Zorrilla. Los muchos aficionados realistas que acudieron al estadio no pudieron disfrutar del todo, como hubieran deseado. Sabor agridulce deja el punto logrado, sobre todo porque los de Imanol crearon muchas más ocasiones que su oponente.

Cierto es que Pablo Hervías estrelló un balón en larguero, Sandro vio como le anulaban un gol por fuera de juego y Alex Remiro realizó la parada de la tarde en un mano a mano con Guardiola cuando el gol de cantaba. En la portería de Masip el cuadro txuriurdin falló cosas muy claras. Lo más de lo más, un tiro de Willian José que se fue por encima del travesaño con toda la portería para él. También a Mikel Oyarzabal se le fue un balón por un palmo y la sensación, sobre todo al final, de que el tanto podía llegar. En ese tramo destacó sobre manera el central Salisu, impecable. Cortó lo indecible y salvó a su equipo.

No pudo ser y el empate premia el esfuerzo de unos y otros. La novedad en la alineación correspondió a Guevara, que ocupó el puesto de ancla en detrimento de Zubeldia. Queda una semana para que llegue el Barça. Partido de altos vuelos el próximo sábado

FICHA TÉCNICA
(0) Real Valladolid: Masip; Moyano, Kiko Olivas, Salisu, Nacho (Pedro Porro, m.65); Hervías (Óscar Plano, m.70), San Emeterio, Míchel, Toni Villa; Guardiola y Sandro (Anuar, m.81).

(0) Real Sociedad: Ramiro; Gorosabel, Llorente, Le Normand, Monreal; Odegaard, Guevara, Merino; Portu (Barrenetxea, m.90), Willian José (Isak, m.69), Oyarzabal.

Árbitro: González Fuertes (Comité asturiano). Sólo miró para un lado. Mostró cartulina amarilla a Le Normand, Oyarzabal, Isak y Diego Llorente

Incidencias: Estadio José Zorrilla, ante 18.654 espectadores, con notable presencia de afición txuriurdin. La Real Sociedad jugó de verde.

(Foto: Real Sociedad).

Partido entretenido en Zubieta con seis goles y diferentes alternativas. Abrió brecha el conjunto de Xabi Alonso, pero los de Urritxe neutralizaron al poco de iniciarse el segundo tiempo. Fue decisiva la jugada del tercer tanto, porque complicó las cosas a los de Iñigo Vélez de Mendizabal que no pudieron remontar y encajaron otro gol.

FICHA TÉCNICA

(4) SANSE: M. Ramírez, Blasco, Aranbarri, Pacheco, Ezkurdia, Zubimendi, Gorostidi (Veiga, min. 87), Navarro, R. López, Djouahra (Alkain, min. 69), Lobete (Aldasoro, min. 76).

(2) AMOREBIETA: Saizar, Arregui, Garro, Bilbao (Orozco, min. 79), Amorrortu, Cenitagoya (Salazar, min. 83), Álvaro, Lozano, Rementeria (Ortega, min. 58), Molina, Jaso.

Goles: 1-0: Gorostidi (21′); 2-0: Djouahra, (25′); 2-1: Bilbao, (40′); 2-2: Bilbao, (48′); 3-2: Navarro, (77′); 4-2: Alkain,(80′

Árbitro: González Díaz (Comité asturiano). Amarillas a los locales Zubimendi y Aranbarri y a los visitantes Arregi, Cenitagoya, Garro y Saizar.

Un gol de Nahikari García y otro en propia meta de las onubenses, ambos en la primera parte, sirven para un triunfo de valor en un campo que no es fácil. El Sporting de Huelva no otorgó facilidades.

FICHA TÉCNICA

(0) Sporting de Huelva: Selena, Elena Pavel, C. Rodríguez, I. Rodríguez (Nogareda, min. 55), Mascaró (Efih, min. 62), Adubea, Peiró, Ojeda, Castelló (Steindl, min. 84), Bernal, Yoko Tanaka.

(2) Real Sociedad: Mariasun Quiñones, Lucía, Etxezarreta, N. Mendoza, Iraia, Itxaso (Maddi, min. 85), L. Baños, Palacios (Tejada, min. 89), N. Eizagirre (S. Olaizola, min. 46), Nahikari (Manu Lareo, min. 74), Bárbara.

Goles: 0-1: Nahikari, min. 26; 0-2: Ojeda, min. 40 (en propia meta).

Árbitra: González Sánchez. Amonestó a Nogareda, por las andaluzas y a las realistas Bárbara y Sara Olaizola.