Fútbol

El 5 de febrero es la fecha del partido y se jugará en Salamanca. Un día después se disputará la otra semifinal entre Barcelona y Atlético de Madrid que partían como favoritos.

Las derivas de la eliminatoria copera del pasado fin de semana que afectaba a equipos de Segunda «B» y Tercera se completó entre semana con la disputa del los encuentros aplazados que han propiciado varias sorpresas.

En el Grupo II de Segunda «B», campanada del Haro en Lezama ante el Athletic «B». Los riojanos después de pelear ante Osasuna en la eliminatoria ganan al filial rojiblanco con un gol en la prolongación del partido (2-3)

Los rojiblancos siguen terceros, un punto por delante del filial realista. Quien no pudo pasar del empate inicial fue el líder Logroñés que en Las Gaunas no consiguió doblegar al filial del Alavés (0-0).

El segundo en la tabla, Cultural Leonesa, sigue en el buen camino y añade tres puntos a los muchos que tiene a costa del Amorebiete. Victoria en Urritxe (1-3). Para terminar, el cuarto partido llevaba al Barakaldo a la cancha del Unionistas salmantino. Los charros están de dulce tras conocer que se medirán al Real Madrid en la siguiente eliminatoria. Suman tres valiosos puntos tras el 1-0 sobre los fabriles.

En tercera División restaban dos partidos para completar la jornada.Los dos favoritos no fallaron. El Portugalete derrotó por la mínima al segundo filial realista (1-0) y el Sestao superaba al san Ignacio (1-2) en cancha alavesa.

Para completar la jornada de miércoles en Segunda División se jugaron varios encuentros. Lo más llamativo sucedió en el Carranza donde el Cadiz no pasó del empate ante el Mirandés (3-3). Los burgaleses perdías 3-1 en el minuto 90 y fue en la prolongación cuando los
visitantes nivelaban. Merquelanz y Guridi, que están haciendo una muy buena temporada, marcaron en este encuentro.

OTROS RESULTADOS: Rayo Vallecano-Lugo (1-0), Huesca-Tenerife (2-1), Alcorcón-Numancia (2-1). Este jueves se completa la jornada con los partidosAlmería-Oviedo, Girona-extremadura y Deportivo-Racing.

Foto: Haro Deportivo, cuenta de twitter.

OTROS RESULTADOS:
Málaga-Ponferradina (1-0)
Albacete-Fuenlabrada (1-1)
Sp.Gijón-Elche (1-0)

Los dos equipos guipuzcoanos clasificados para dieciseisavos de final de la Copa del Rey conocen que Badajoz y Espanyol serán los rivales a los que deben eliminar si quieren acceder a octavos. Los armeros se medirán a los pacenses y los realistas a los periquitos.

El sorteo decidió primero la suerte de los equipos de Segunda «B», con estas eliminatorias. Todas también a partido único:
Ibiza-Barça
Logroñés-Valencia
Leonesa-Atco.de Madrid
Unionistas-Real Madrid
Ebro-Leganés
Badajoz-Éibar
Badalona-Granada
R. Huelva-Osasuna

Posteriormente, emparejamientos de equipos de Segunda y Primera:
Rayo Vallecano-Betis
Mirandés-Celta
Tenerife-Valladolid
Girona-Villarreal
Elche-Athletic Club
Zaragoza-Mallorca.

Las dos únicas eliminatorias con equipos de Primera quedaron así.
Sevilla-Levante
Real Sociedad-Espanyol

Las fechas previstas para estos partidos se fijan los días 21, 22, 23 de enero. El viernes 24 se realizará el sorteo de los octavos de final.

El encuentro se disputará en Anoeta la próxima semana (21, 22 o 23 de enero).

Todo muy precipitado, como pasando por encima de una situación que, vista desde fuera. no se ha manejado con eso que los catalanes llaman «seny». El Barça prescinde de su entrenador Ernesto Valverde y decide que Quique Setién le sustituya.

Ha podido ser el detonante la derrota del conjunto blaugrana en la seminifinal de la Supercopa disputada en los Emiratos Árabes, donde cayó eliminado por el Atlético de Madrid. Como quiera que la final de Copa del año pasado concluyó con otra derrota ante el Valencia, es posible que el agua del vaso se haya desbordado.

El elegido es el técnico cántabro que, dirigiendo al Betis, hace un año consiguió ganar con los verdiblancos (3-4) en un partido formidable de los andaluces. Fieles a su estilo pudieron con el equipo que luego ganó la liga.

El ya ex-técnico se despidió de la plantilla e hizo pública la siguiente carta a los aficionados:

Queridos culés,

Mi etapa como técnico del FC Barcelona ha llegado a su fin. Han sido dos temporadas y media muy intensas ya desde el principio. En este tiempo he vivido momentos muy alegres celebrando victorias y títulos, pero también otros duros y difíciles. Pero por encima de todo quiero destacar la experiencia vivida y el cariño que he sentido de los aficionados durante esta etapa.

Quiero agradecer al presidente Josep Maria Bartomeu y a la Junta Directiva la oportunidad que me dieron de dirigir este equipo y su confianza durante todo este tiempo. También me gustaría agradecer el apoyo y el trato de toda la gente que me ha acompañado en el Club durante estas dos temporadas y media y especialmente a quienes trabajan en el primer equipo y alrededor de él y con los que he compartido tantos momentos en la Ciudad Deportiva y en los desplazamientos. Evidentemente también quiero agradecer a los jugadores todo el trabajo y el esfuerzo que nos han permitido celebrar cuatro títulos juntos. A partir de ahora les deseo toda la suerte del mundo, así como al nuevo técnico, Quique Setién.

Un abrazo a todos.

(Foto: Diario Sport)

Quienes no habéis cumplido 40 años todavía (suerte la vuestra) y sois hombres que no hicisteis la mili, entra dentro de lo probable que lo que hoy escribo os suene a chino mandarín. Nos situamos. En la década de los 70 nos sorteaban. Tocaba un destino y allá que ibas. Retrasabas la incorporación por prórrogas de estudios. Salvo que tuvieras los pies planos, casado con hijos, o argumentases otras causas, no te salvaba ni el Tato de vestir uniforme. Con los años llegaron la desobediencia civil o la insumisión o la objeción. El día que se decidieron las quintas, Ceuta fue el destino asignado.

Por eso, cuando a la Real le emparejaron con el equipo caballa, sentí algo así como una tentación de aprovechar la oportunidad para volver más de 40 años después. Pregunté cómo iba a ser el viaje. Recuerdo la estación de Madrid. Un tren cargado de reclutas camino de Algeciras. 114.200 horas de viaje. Luego, un barco, La Paloma, en el que se cruzaba el estrecho hasta que finalmente accedías al cuartel de turno. Un problema, que sigue vigente, se relacionaba con el viento de levante. Si soplaba fuerte, las olas se hacían mayores y los ferris no realizaban el trayecto. Hasta que no amainaba (podían pasar varios días) la ciudad quedaba incomunicada. Ese riesgo existía, tanto si elegías los aeropuertos de Málaga, Jerez o Gibraltar.

Entiendo, por tanto, las razones de decidirse por Tetuán como pista de aterrizaje. Normal. El campo de fútbol se encontraba (no se ha movido) en el Hadú, un barrio alto de la ciudad. El Alfonso Murube fue testigo de múltiples y encarnizadas disputas. Azotaba muchas veces el viento a lo bestia. Subía a menudo, sobre todo cuando en el equipo rival jugaba algún guipuzcoano, al que visitábamos en el hotel Ulises antes del partido para conseguir entradas. Había ambiente. Creo haberos contado alguna vez que los vestuarios están detrás de una portería. Un partido contra la Balompédica Linense traía en el banquillo a Jacobo Azafrani. Era un entrenador muy conocido que no se quitaba el sombrero nunca. Cuando accedía desde el vomitorio al terreno de juego, la grada coreaba su nombre: «Jaco, Jaco, Jaco», como si fuera una vicetiple bajando la escalera en una revista de variedades.

Por los descampados de la zona se perdían los fines de semana centenares de soldados, en busca de un Riau Riau, al módico precio de 25 pesetas que traducido a la actual moneda serían más o menos quince céntimos. Puedes imaginar que aquello era todo muy rápido y no sobraba el glamour. Y hasta aquí puedo escribir. La ciudad era puerto franco y los precios eran mucho más baratos que en la península.

Siempre me encargaban güisqui Johnnie Walker de etiqueta roja o negra. No llegaba a cien pesetas la botella (60 céntimos de euro). A las tiendas llegaban productos extranjeros que aquí ni conocíamos. Inolvidable chocolate Cadbury. Los almacenes de los hindúes estaban repletos de radios, magnetofones, despertadores, calculadoras y relojes Casio, pletinas, etc. Cuando salía a correos, bancos y otras diligencias paraba a tomar un café con bollo de pan untado en mantequillita colorá en un bar que conocíamos como El Cielo, porque solo cabían los justos. Ni uno más. Pequeño, pequeño. Lo atendía el dueño. Se llamaba Pepe. Le conocía todo el mundo y alborotaba el gallinero lo que hiciera falta. Le daba igual que hubiera funcionarios, coroneles o gente joven como nosotros. Por allí o en la plaza de los Reyes coincidía con Lolo, un futbolista emblemático del equipo caballa, lo mismo que los árbitros Jaramillo González, ya fallecido, y Emilio García Ordóñez que trabajaban en la misma tienda. Hablábamos de fútbol que era de lo poco que se podía hablar.

Por las tardes, la cita era algunas veces en el Lord Byron, el sitio más chic de la ciudad, detrás del hotel que he citado antes. Allí se juntaba la creme de la creme, preferentemente occidentales e israelitas. Acudía también calle Real abajo a los almacenes El Trébol, propiedad de la familia de un compañero que conocí en el campamento de San Fernando. En la trastienda todas las tardes, a las cinco, se servía un té americano (leche condensada) y galletas inglesas, mientras el turisteo trataba de comprar regateando una chilaba, un tarbuch, puffs, teteras, kilims y handiras, y muchísimas cosas más de artesanía magrebí o china porque aquello era un bazar en toda regla.

Podría hablaros de las naranjas marroquíes que eran formidables o de las pastelerías Vicentino y La Campana, cuyo propietario era azpeitiarra. El día de San Ignacio invitaba a los giputxis a celebrar el día del santo patrón en su casa. Montaba una fiesta en toda regla y se cantaba el himno. En agosto (hace un calor que te mueres) se celebra la feria en honor a Ntra. Sra. de África, patrona de la ciudad. Imponente sarao de siete días. Las casetas se montaban con todo lujo de detalles, lo mismo que la procesión del Viernes Santo. Precisamente, ese día me tocó guardia. Por la puerta del cuartel pasaban los pasos imponentes, llenos de flores rojas. Es posible que te preguntes ¿qué mili se pegó este tío? Pues eso.

Estos días he tratado de actualizarme a través de las páginas web al uso. El cuartel ya no existe. El cine Cervantes que estaba enfrente es hoy un café teatro y casi nada mantiene el ser de hace décadas. Ni siquiera la hierba del campo de fútbol, reconvertida en artificial. Sobre ella, la Real trató de demostrar la supremacía propia de la diferencia de categoría.

Un día le escuché a Imanol unas declaraciones en las que recogía el compromiso de los suyos, más allá de los minutos de juego de que dispongan. Quizás en ese rol de menos habituales se encuentre el pequeño (con perdón) Sangalli que ayer marcó dos goles y nos sacó del atolladero y del tembleque. Tras un primer tiempo soso, arriesgado, en el que los caballas parecieron más enchufados, llegó una jugada, vaselina incluida, que pudo costarnos cara. Pese a que solicitaron penalti (no me lo parece), la cosa no fue a mayores. Fue algo así como el campanazo de salida, porque apenas tres minutos más tarde, la Real contaba con dos tantos de reconfortante ventaja. Uno, del propio Sangalli, tras un eslalon victorioso. Otro de Januzaj que hizo mejor el gran centro de Barrenetxea, autor del cuarto. En la garganta se desató el nudo. Gracias, Luca.

La Real Sociedad de fútbol femenino ha derrotado al Valencia (1-0) gracias a un gol de Kiana Palacios que permite al equipo realista seguir en racha positiva. las de Arconada son quintas a dos puntos de las cuartas (deportivo de La Coruña).

Se sitúan en cuarta posición de la tabla. Coincide el triunfo de los de Xabi Alonso con el empate del Valladolid Promesas en Estella ante Izarra (2-2). Lobete y Roberto López marcaron los tantos guipuzcoanos en el último cuarto de hora del encuentro.