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Zierbena es el nuevo campeón de España de traineras, después de imponerse en aguas de Pedreña a las tres tripulaciones que competían por el mismo objetivo. Desde el principio, los galipos se situaron como cabeza de regata y no perdieron la posición. Orio, fue segunda. Santurtzi, tercera y cerró Pedreña.

El tiempo empleado por la ganadora fue de 19.45.74, mientras que Orio cubrió el recorrido en 19.50.45, muy por delante de los tiempos de Santurtzi (20.16.92)  y los anfitriones (20.36.70). Con anterioridad se disputó la final de consolación en la que Urdaibai impuso su diferencia, sobre Camargo y castro.

Zierbena cierra así una semana redonda con la consecución de los dos títulos en juego: Euskadi y España. Borja Gómez, patrón de Zierbena, recogió la bandera de manos de Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria.

Ganó en solitario después de una jornada épica en la que los corredores llegaron muy fundidos a meta y con los rostros tintados de blanco, como el color del polvo que se les fue pegando en la cara a medida que hacían kilómetros. El tiempo empleado por el ganador fue de 4.58.56.

El goteo de corredores en la meta de Siena dejaba clara la dureza de la jornada. Medio minuto después del vencedor cruzó la meta Davide Formolo, siendo tercero, Schachmann.

La recuperación de Oinatz Bengoetxea le ha dado un plus a la pareja que completa Julen Martija. Siguen en la buena racha, confirmada en el triunfo (22-11) sobre Elezkano-Aretxabaleta.

En el Zabalsoro de Itziar abrieron festival Arteaga-Mariekurrena que endosaron un duro tanteo a Egiguren- Erostarbe (22-8).

Esa sucesión de frontones poco habituales se completa con el de Aiegi en donde Olaizola II-Zabaleta doblegaron a Jaka-Albisu (22-18). Los pelotaris se patinaban bastante debido a la humedad y al calor.

En el primer partido, Dario-Garmendia doblaron en el tanteo a Arretxe-Salaverri II (11-22).

Este domingo, coincidiendo con las fiestas de San Esteban en Bera de Bidasoa,

 

 

 

El meta costarricense, cuyo representante estaba estos días por Irún,  amplia su contrato por dos temporadas más con opción a una tercera. Es por lo que Patrick Sequeira continuará jugando en el Real Unión hasta 2022, siempre y cuando no llegue un club dispuesto a pagar su clausula. Se intuye que la misma aumenta en el nuevo contrato.
Otra de las incógnitas resueltas se relaciona con el delantero Jorge Galán, que acaba de estrena paternidad. El delantero centro que en los cinco años de militancia unionista ha aportado muchas cosas, terminó contrato el pasado 30 de junio. Con este acuerdo de renovación seguirá en Gal una temporada más con opción a otra.
Con estos acuerdos cerrados, de la plantilla del curso pasado sólo permanecen nueve jugadores, si no hay cambios.

El club por su parte confirma que Sara Olaizola no continuará en la disciplina realista.La jugadora irundarra formó parte del equipo que ganó la Copa de la Reina en Granada.

Cuando elijas un lugar del territorio para ver pasar una carrera de ciclistas aficionados, hazlo en un sitio en el que mande el silencio. Sentirás una emoción indescriptible al escuchar aferrarse al asfalto los tubulares y pelear contra el viento los radios de las ruedas. Alex Uranga es corredor del Grupo Eulen, un proyecto familiar y cercano. Está esperando el momento, como sus compañeros, de volver a la competición y pelear por lo que les pertenece. Te lo puedes encontrar entrenando en los puertos de Mandubia e Iturburu que tanto le gustan. Hablar con él, tratando de conocerle, supone descubrir que en el diccionario de su vida no existe la palabra rendirse.

Tu club y el equipo homenajearon hace poco a enfermos y fallecidos por la pandemia, así como a las personas que han atendido a todos los ciudadanos. Ha sido un gesto de valor al que te has sumado…

-Así es. Fue un día increíble. Nos juntamos todo el equipo, tanto los corredores como el staff. Como tú has dicho, para homenajear a esas todas personas. Aparte del reconocimiento fue una jornada  especial porque después de tanto tiempo de confinamiento, pudimos juntarnos todos, vernos las caras y hablar.

Una vuelta con destino a Arantzazu, tras unir a las tres capitales vascas. Más de 200 kilómetros con una ofrenda floral en el santuario…

-La vuelta fue muy bonita y larga a la vez. El equipo se dividió en dos  y unos fueron a la diputación de Araba y otros a la diputación de Bizkaia, saliendo todos desde la diputación de Gipuzkoa y terminando en el Santuario de Arantzazu. Por mi parte, me tocó ir a Bilbo, desde donde pudimos afrontar un recorrido diferente y también un poco más duro. Al final, como dices,  nos salieron  unos 200 kms.

Buena paliza después de todo el tiempo que habéis pasado encerrados…Supongo que no ha sido fácil para un corredor como tú. Con 20 años, el cuerpo os pide marcha.

-La verdad es que sí. Nunca hubiera pensado que iba a tener tantas ganas de sufrir y a la vez de disfrutar encima de la bici con los compañeros del equipo.  Después de estos meses sin competición, el cuerpo ya nos pedía guerra y por esa parte en esa experiencia en Arantzazu  le dimos bastante. Pero las ganas de ponernos un dorsal y poder volver a competir, como hasta ahora hemos hecho, son todavía mayores.

Naciste y vives en Zestoa. En los momentos de ansiedad y tensión, a lo mejor las aguas del balneario te vienen bien para relajarte…

-Si te digo la verdad, y aunque parezca mentira, nunca he ido al balneario. En esos momentos de nervios, tensión… prefiero coger el coche y acercarme a Zumaia y estar tranquilo oyendo cómo rompen las olas. También me ayuda mucho a relajarme la tranquilidad que se escucha en el monte.  Por ahora, lo que hago me sirve mucho y no necesito nada más para sentirme yo mismo.

Formas parte del Equipo Eulen, muy joven, muy guipuzcoano, muy de buena convivencia. Eso es importante para los éxitos grupales.

-Así es, en los equipos para tener buenos resultados es obligatorio compartir una buena relación entre todos, tanto entre los corredores como con los técnicos… y en el Grupo Eulen lo tenemos. Desde que empecé en este equipo todos me han tratado muy bien. Puedo decir que es mi segunda familia ya que siempre están para ayudar con cualquier cosa, y eso se ve en los resultados. Por ejemplo, este año aunque no hemos corrido tanto, después de unas grandes pruebas, trabajando en equipo, ganamos una carrera con Joseba López y eso nos alegró a todos.

El Gobierno Vasco anuncia que podéis competir a finales del mes de julio, a partir del día 26. ¡Ya queda menos!

-Si! Como te he dicho antes, estamos deseando ponernos un dorsal de nuevo para volver y para ello seguimos entrenando con más ganas que nunca. También es verdad que si empezamos a correr pronto querrá decir que todo va mejor y eso es muy importante.

¡Qué lejos quedan las dos únicas carreras en las que pudiste competir!  En la primera prueba en Zumaia ibas en la escapada, pero un pinchazo …

-Exactamente, era la primera prueba del Vasco Navarro y tenía muchas ganas de ver cómo se corría el en campo aficionado. Estaba bastante nervioso antes de la salida pero, después de arrancar, me tranquilicé. Hice lo que más me gusta en las carreras, atacar. Entré en una escapada de siete corredores. Iba muy a gusto hasta que pinché… Son cosas que pasan en el ciclismo y es lo que hay, siempre no se puede tener suerte. Al final, llegué con el pelotón.

Y en Ereño, tu compañero Joseba López ganó la prueba y alcanzó el liderato del torneo Lehendakari. ¡Vaya comienzo para el equipo!

-Fue increíble, yo creo que me alegre más que él. Hablamos de una carrera perfecta de todo el equipo. Joseba y otros tres compañeros pudieron entrar en la escapada que llegó hasta meta. Los demás estuvimos atentos en el pelotón para que nadie se moviese. El trabajo tuvo la recompensa. Joseba pudo ganar la carrera y situarse como  líder en la general.

Recientemente, el alma máter del club y del equipo, Ismael Echarri, afirmaba en una entrevista en el diario Noticias de Gipuzkoa que “¿Así quién va a dar el salto? Acabará la temporada y será como si no hubiera existido”.

-Con esta situación que vivimos será más difícil dar el salto a profesionales. No podremos correr todas las carreras del calendario y dispondremos de menos tiempo y oportunidades para demostrar lo que somos capaces de hacer. Por ese lado, creo que unos están peor que yo. Los de tercer y cuarto año se encuentran con más dificultades que los que, como yo, somos de primer año. Me queda lo que falta de esta temporada y tres más para demostrar mi valor y capacidad para luchar por mi sueño: ser ciclista.

En la misma entrevista confirmaba que el año próximo seguiréis todos, salvo un compañero que supera la barrera de edad Sub-23. “Nosotros, por honestidad, no vamos a dar ninguna baja”. O sea que tranquilo, que el año que viene sigues en el pelotón

-En la reunión virtual que mantuvimos nos lo dijo y eso me dio tranquilidad. Como he dicho antes, por lo menos sé que puedo disponer de otro año en el pelotón para dar lo mejor de mí. Estoy muy a gusto en el equipo y que nos diga eso es señal de que ellos también están a gusto con nosotros. Eso alegra mucho más. Así que, no vamos a bajar la guardia en lo que falta esta temporada, sabiendo que nos queda, por lo menos, otro año más en el equipo  para seguir dando guerra.

Contáis con un plantel de directores y preparadores que conviene no perder de vista. Además del propio Ismael, David Etxeberria, Txetxa Eizagirre, Sergi Thomas, Igor Glez de Galdeano, Jon Lazkano…gente del ciclismo con historia y conocimientos…

-Para nosotros estar alrededor de esa gente es un premio que a todo joven le gustaría. Al final, ser aconsejado por gente que ha corrido el Tour,… es increíble. Sabes que no te aconsejarán mal. Con personas así, aprendemos mucho más. Nos cuentan sus anécdotas, qué hacer, qué no hacer… ¡una pasada!

Y, por supuesto, siempre están para ayudar. Son como amigos. Cualquier problema que tenemos se lo trasladamos a ellos y siempre intentan buscar una solución.

Como estudiante de Tafyd parece claro que en el futuro quieres seguir vinculado al deporte. En estos meses pasados, no has podido ir a clase. Algo novedoso que te ha obligado a adaptarte a otra realidad. ¿Cómo lo has llevado?

-Lo he llevado todo mejor de lo que esperaba. Al final, los profesores se han puesto en nuestro lugar y no nos han mandado tantos trabajos como para agobiarnos. Entonces, organizándome bien, lo he llevado a gusto, tanto los trabajos de la escuela como los entrenamientos en el rodillo.

En algunas ocasiones, cuando me desorganizaba en el día a día, pasaba momentos de apuro ya que había tiempo limitado para entregar los trabajos, pero como eso no ha sucedido muchas veces no me he agobiado mucho.

En circunstancias normales debéis hacer un doble esfuerzo. Primero, sacar tiempo para todo y luego compaginar estudios y ciclismo. Mucho sacrificio. ¿Merece la pena tanto esfuerzo?

-Diría que sí. Al final, el esfuerzo es más grande si no te organizas bien y ese no es mi caso. Yo todos los días tengo un planning diario en el que hay espacio para los estudios y para los entrenamientos y para estar con los amigos. Es verdad que algunas veces no se puede hacer de todo, y en esos momentos es necesario sacrificarse y esforzarse más en lo que te gusta. Es decir, en entrenar duro, y para eso algunas veces debes renunciar  al tiempo que vas a estar con los amigos, pero hay que hacerlo. Pero, si no, no diría que supone  tanto esfuerzo.

Alex, un ciclista ¿nace o se hace?  Si te pregunto dónde te mueves mejor, me dices rodador. Sin embargo, la temporada anterior no subías mal. ¿Hablamos de evolución o del corredor completo?

-Creo que un ciclista se hace, pero se debe  nacer con algo. Y sobre la otra pregunta, es así. Me muevo mucho mejor en los terrenos llanos, pero el año pasado, después de perder unos kilos que me sobraban, comencé a subir mucho mejor. La evolución desde cadetes hasta ahora ha sido increíble y esperemos que siga así. No me atrevo a decir  que sea un corredor completo, pero me esfuerzo en mejorar todas las partes débiles que tengo y seguiré en ello, ya que nunca podemos conformarnos con lo que somos. No podemos renunciar a  seguir mejorando.

 El ciclismo va más  ¿por corredores que responden en todos los terrenos o por especialistas?

-El ciclismo creo que va más por especialistas, y un claro ejemplo de eso se comprueba en  las grandes pruebas. En las grandes vueltas todos, o casi todos, los ganadores son escaladores. Para las clásicas, diría que es mejor ser un ciclista todoterreno pero, si no, los especialistas ganan más.

Del corredor que militaba en Atracciones Sanz al que hoy conocemos ¿hay mucha diferencia? ¿En qué notas el salto de categoría?

-No creo que sea muy diferente al  corredor que militaba en el Atracciones Sanz. Es decir, siempre me ha gustado y me gustará ser un corredor combativo, al que siempre le gusta formar parte de todas las escapadas y luchar por las carreras desde lejos, ya que no soy rápido. Y el cambio de categoría es menor de lo que me habían dicho. Existe una diferencia en el modo de correr, en la velocidad y en los kms. que disputamos. Me lo ponían muy negro y no es tanto. En conclusión, hay diferencias, más exigencias, pero se asumen.

El día que vuelvas a ponerte el dorsal “161”, tú número para toda la temporada, ¿sentirás algo especial, te emocionarás?

-Yo creo que sí. Tengo ya tantas ganas de que llegue ese día que no sé lo que sucederá. Espero que sea una experiencia bonita y que volvamos a sufrir como sufríamos antes de que esta pandemia llegase y nos afectase como lo ha hecho.

Alex reconoce que sueña con ser ciclista. El tiempo lo dirá. Seguro que sabe esperar a que llegue el momento para dar el salto. Sabe de sobra que no es fácil y que eso depende de muchos factores, pero cree en él y eso es un mérito añadido. Sus amigos valoren de él su cercanía, la preocupación por los demás, su espíritu de sacrificio y la capacidad de entrega. Da la cara, no se achica y sabes que detrás de un rostro, de un cuerpo, convive una suma de fuerzas que mueven el motor de su vida. Para él, como para sus compañeros, la alegría se relaciona con el sufrimiento. Son de otra cuña, de otra piel.

(Foto: Isa Paz

 

 

El día que se impartió la clase de pragmatismo, Aritz Bagüés se sentó en los primeros pupitres para aprender. Si hubiera que definirle con un estilo artístico sería románico. Es un ciclista que huye del gótico y del barroco. Ama su profesión con todas las fuerzas que le acompañan desde que decidió pedalear como los mejores. Hoy defiende los colores del Caja Rural, en donde se siente muy a gusto. Hace tiempo que se ganó el respeto del pelotón y su opinión pocas veces cae en saco roto. A día de hoy, piensa mucho en los demás. Le preocupa la gente que les acompaña y rodea en el proyecto anclado por culpa del virus.

Esperaste bastante tiempo hasta que se cerró el acuerdo con Caja Rural. Te gustaba el proyecto y sabías de sobra qué papel debías jugar…A la vista del actual panorama, ¿mereció la pena?

-Estoy muy a gusto donde estoy. La situación que estamos viviendo es ajena al ciclismo y tocaría sufrirla de igual manera.

Te podían haber pasado muchas cosas, pero ninguna como la que afecta al pelotón, a tus compañeros, a ti y al equipo…

-Es una situación muy rara. Vivimos con la incertidumbre del futuro. Se está planteando un calendario pero hasta que me vea con un dorsal en la espalda… Creo que lo mejor es ir semana en semana y tratar de disfrutar cada momento. Lo que tenga que llegar, llegará.

El hecho de que tu pareja trabaje en un hospital, en una sección diferente como ginecología, no excluye el riesgo de un contagio. ¿Cómo lo habéis llevado y lo seguís llevando?

-Yo tenía claro que mi pareja al trabajar en un hospital estaba expuesta al virus de mayor manera y viviendo juntos tocaría arriesgarse al contagio. La verdad que lo hemos llevado bien. Además pasó la prueba de anticuerpos y Pcr la semana pasada y dio negativo así que indirectamente yo también.

En tu dilatada carrera como corredor profesional, has vivido momentos de confinamiento involuntario por culpa de las secuelas de las caídas. Siempre había una fecha más o menos clara para volver a la carretera, ahora…

-La verdad que el confinamiento lo he llevado muy bien porque todos estábamos en la misma situación. No es como estar lesionado y ver correr a los demás. Eso para la cabeza es peor. La incertidumbre del futuro no es fácil de llevar pero, como no está en mis manos, no me obsesiono. Entreno y me cuido para llegar bien a las carreras. Luego si no se hacen pues habrá que aprovechar el estado de forma para hacer sufrir a alguno en las salidas con la grupeta. ¡Jajaja!

Se supone que cuando os han abierto un poco la puerta habéis cogido aire, una bocanada para respirar, otra para entrenar. ¿Te ha llegado a faltar aliento? Lo digo por la ansiedad de volver…

-Ha sido duro estar siete semanas en casa sin salir y haciendo todo el ejercicio entre cuatro paredes. Pero para ser deportista profesional hay que ser fuerte mentalmente y esto ha sido una prueba de fuego. Yo creo que lo he aprobado, por lo menos no me he vuelto loco.

Acostumbrados como estáis a realizar entrenamientos largos, a veces de cuatro o cinco horas, se entiende imposible pasar ese tiempo en un balcón sobre la estática.

-Desde un principio ha sido otro el trabajo realizado encima del rodillo. Hemos insistido mucho en los esfuerzos entre 5 y 20 minutos para trabajar el umbral. El fondo y los esfuerzos más explosivos había que asumir que los íbamos a empeorar. Yo no entiendo a la gente que hace 4 y 5 horas de rodillo. Creo que no merece la pena. La sudoración es muy alta y lo único que consigues es deshidratarte.

El contacto entre vosotros, los corredores y los técnicos, ha paliado en parte las carencias. Tú has sido siempre muy fiel a tu preparador. Para ellos también esto es nuevo. Cambiar los planes de forma inesperada no es fácil y menos desde las dudas del qué y para cuándo…

-Creo que ha sido un trabajo difícil para ellos. Los preparadores y los corredores vivimos teniendo en mente objetivos y, sin ellos, planificar algo es prácticamente imposible.

Esa bocanada de aire fresco, vino acompañada de la invitación para correr la Vuelta a España. Ni tan mal, siempre que pueda celebrarse. ¿Ese es el objetivo prioritario a esta hora para ti y tus compañeros?

-Es ilusionante tener una noticia así en estos momentos, pero yo mantengo la cabeza fría y como he dicho antes me preparo lo mejor posible día a día para llegar en buenas condiciones al supuesto inicio de la competición. Pero ten claro que, si todo el calendario sigue su curso, mi mente estará puesta en formar parte del “8” que salga desde Irun el 20 de octubre.

¿Existen otras opciones, distintas carreras en las que podáis sentiros corredores de verdad?, ¿Estáis cuadrando un calendario nuevo, porque muchas carreras se solapan?

-Todavía estamos a la espera que la UCI publique el calendario no WT. Pero el equipo ya está planteando la temporada que nos pueda quedar y las posibles concentraciones que haríamos.

En todo este periodo de quietud, sabiendo que no eres muy amigo de redes sociales, ¿Le has dado muchas vueltas a todo?, ¿Has llegado a alguna conclusión personal?

-Creo que me conoces de sobra y eso de darle muchas vueltas a las cosas no va conmigo. He estado centrado en el trabajo que me mandaba el preparador y poco más.

Has sido siempre un corredor optimista, sufrido, capaz de adaptarse a cada situación. ¿A esto, también?, ¿Dónde está el lado positivo?

-El lado positivo es que he podido estar más en casa junto a mi pareja y que todavía no me ha echado de ella.

Conociendo lo estrictos que sois en las comidas, ¿no te habrá dado por descubrir la versión “cocinillas” que llevas dentro?

-La cabeza hay que alimentarla y he probado mis dotes de repostero claro está. Pero en general me he cuidado y controlado el peso.

Hablar de futuro a estas alturas del partido parece perder el tiempo. Sin embargo está ahí, a la vuelta de la esquina. ¿Miras más allá del final de temporada? Con el poco desgaste que has sufrido hasta ahora ¿Tienes fuerzas para seguir un año más?

-Mi mente todavía está como el primer día de profesional. Cuando se me acaben las ganas o el cuerpo diga basta será el día de pensar en dejarlo.

Se ha comprobado que el Tour es al ciclismo lo mismo que la canción de Amaral “Sin ti no soy nada” ¿Eres de los que piensas que debe disputarse, sí o sí?

-Yo creo que para todos es fundamental que se corra. Para la motivación de los aficionados y de los patrocinadores principalmente. Pero también veo fundamental poder ofrecer un calendario a las escuadras no WT para que no desaparezcan muchos equipos. Para otros muchos conjuntos, el Tour no lo es todo.

Cuando hablan de correr sin público con tal de salvar carreras y patrocinadores ¿entiendes esa decisión y la compartes?

-La entiendo y la comparto. Creo que tendremos que cambiar nuestra manera de vivir y si para ello hay que hacer carreras con menor aglomeración de aficionados pues adelante. A todos nos gustaría que todo volviese a la normalidad, pero creo que por el momento nos tendremos que acostumbrarnos a vivir así. Para mí lo importante es que la gente mantenga sus puestos de trabajo porque del ciclismo vive mucha gente. No sólo los corredores. Y si se cancelan todas las carreras porque no acudan los aficionados, mucha gente va a perder su trabajo. Entiendo que el público quiera ir a ver las pruebas y que le moleste que se lo prohíban. Se tienen que dar cuenta que para nosotros no es un pasatiempo. Es nuestra manera de ganarnos la vida y poder pagar facturas a final de mes como cualquier persona normal.

Al comienzo de temporada rodaste en el Tour Saudí, en la Vuelta al Algarve, y Le Samyn, una carrera belga de una jornada. Son tus únicas referencias. ¿Cómo las valoras? El día que puedas volver a ponerte el maillot de Caja Rural con un dorsal a la espalda, ¿sentirás una emoción especial?

-Creo que empecé la temporada mejor que nunca, porque normalmente me cuesta coger ritmo y este año me encontré mejor. Me he sentido muy a gusto desde el primer día en el equipo y eso siempre ayuda. Deseo que llegue ese momento en el que me ponga un dorsal a la espalda y pueda poder correr de nuevo. Pero no creo que me emocione. Sólo saldré a hacer el trabajo que me pida el equipo y en definitiva a disfrutar de mi hobby que por suerte es lo que me da de comer.

Exento de adornos, como escribía al principio, Aritz espera correr la próxima edición de la Vuelta a España, aunque para ello deba sacar del armario el abrigo, los guantes y la bufanda. Será todo diferente, raro, pero seguro que contagia la ilusión por llegar a meta y llevar el proyecto adelante. Siempre se comprometió con quienes le demostraron confianza en su trayectoria como ciclista. A lo mejor en su historial no hay triunfos de relumbrón, pero es feliz, maduro y muy fuerte. Las caídas le han dejado visibles secuelas físicas, pero por dentro es un muro infranqueable.

 

La próxima semana los remeros de  la Eusko Label Liga y las remeras de la Liga Euskotren comenzarán a realizar las pruebas de serología.
¿En qué consisten esos tests?  A través de una pequeña muestra de sangre,  se detecta si el deportista ha generado anticuerpos contra el virus. Eso demostraría que el deportista ha estado en contacto con el mismo.
El doctor Juan José Badiola, responsable de los servicios médicos de la ACT, será quien dirija el proceso junto a los médicos de los clubes implicados en estas pruebas. 
Los clubes socios de la ACT han acordado las fechas para la realización de estas pruebas serológicas.  obligatorias para preparar el inicio de la competición.El 30 de mayo volverán a reunirse los 12 miembros de la ACT para adoptar las últimas decisiones antes del inicio de la temporada. Se supone que estudiarán y votarán la propuesta del Zarautz sobre ascensos y descensos.

Es un buen estudiante, aplicado y con las ideas claras. No es fácil compaginar fútbol y academia, pero él lo ha hecho. Lo sigue haciendo. Anda ahora metido en un máster sobre Innovación empresarial y gestión de proyectos. Seguro que todo lo que aprende lo aplica al fútbol y a la portería que defiende. Ignacio Otaño está hoy en Tenerife, viviendo la primera experiencia como jugador lejos de su Azpeitia natal. Sabe cuál es su sitio, no se le cae el mundo encima y reconoce que ha cambiado en estos dos últimos años.

Ser tercer portero de un club significa vivir a caballo entre el primer equipo y el filial con el que tienes ficha. Ahora, con el fútbol aficionado terminado, te toca compartir “con los mayores” la nueva situación.

-Sí, pero es un aprendizaje constante que lo valoro un montón. Aprendes de los profesionales, vives el día a día con ellos y, hasta cuando vas convocado, sabes cómo moverte por ese mundo, sin esconderte pero tampoco siendo un cara dura. Ahora que el año que viene tengo ficha profesional, tanto en la isla como si me toca irme cedido, debo poner en marcha  todo ese aprendizaje

Como ellos, pasando pruebas y test del coronavirus, manteniendo un comportamiento especial. Todo nuevo para ti.

-Sí, bueno, al final el día a día lo hago con ellos. El año pasado es cierto que se me hacía un poco raro, aunque uno se va acostumbrando poco a poco. Respecto al virus, no cabe duda que está siendo una situación difícil y diferente para todos. Vamos a cruzar los dedos y ser cautos. Ahora que hemos reiniciado los entrenamientos, espero que la vuelta a la normalidad este cada día más cerca.

Te has quedado solo en el piso que compartes con dos compañeros. Se te hace difícil la convivencia con esa soledad, el nuevo marco hasta que todo acabe.

Por suerte, justo cuando me quedé solo, habilitaron salir fuera de casa para poder hacer deporte, y casi seguido empezamos a entrenar. Así que estoy un poco aburrido, pero entre el máster y con esto de que puedo salir y entrenar, se me hacen los días bastante amenos.

Vas a tardar bastante en volver a Azpeitia y se supone que desde Navidad no has visto a la familia, a los amigos, el verde de los campos, la cúpula del santuario…

No te voy a mentir. Estoy deseando volver a casa, y más ahora que estoy solo. Pero soy bastante positivo y si todo va en orden y se cumplen las fases, se supone que la liga terminará a finales de julio, justo en San Ignacios. ¡Qué mejor manera para celebrar la vuelta tanto con la familia como con los amigos para un azpeitiarra como yo! ¡Jajaja!.

Aquel chaval que llegó siendo muy joven a la Real Sociedad, vive de cerca un mundo profesional inédito hasta hace dos años cuando elegiste aquel destino. No es habitual que jugadores vascos firmen por el filial chicharrero…

No, no es habitual, pero se dio el caso y tuve que aprovecharlo. En el Lagun Onak disfrutaba del futbol con los amigos y poco a poco fui viendo lo que es el fútbol de una forma más seria. Empecé en la Real con las instalaciones, la Youth League y todo lo que acarreaba ser juvenil. Después tras un paso magnifico por el tercera de mi pueblo, llegué al Real Unión. Me curtí con veteranos como Juan Dominguez y compañía, jugué en estadios bonitos y aprendí muchísimo. De allí, hacia Tenerife, saliendo de casa por primera vez, y pudiendo ir convocado a campos como El Molinón, por ejemplo. Al final de la temporada, al fin, pude firmar mi primer contrato profesional y fue toda una alegría. Ahora me toca seguir, no conformarme y disfrutar del fútbol que es lo que siempre trato de hacer.

Cuando llegaste, Joseba Etxeberria era el entrenador del primer equipo, jugaste algún amistoso y es posible que eso te ayudara a sentirte más seguro y convencido de tus posibilidades.

Ciertamente fue un plus al final, Joseba estuvo la temporada anterior en el Amorebieta. Coincidimos jugando en contra, es guipuzcoano y todo el mundo me hablaba bien de él. Fue una pena que se tuviese que ir tan pronto.

De aquel portero que salió del Real Unión, tras hacer un temporadón, al Otaño de hoy ¿Han cambiado mucho las cosas? ¿Eres más maduro y seguro?

Yo creo que sobre todo salir de casa me ha hecho madurar mucho, valerme por mi mismo para el día a día, tener que sacarme yo mis propias castañas en todos los ámbitos de la vida. Me ha hecho confiar más en mí, tanto en el campo como fuera. Me he curtido y he podido dar un paso adelante en ese aspecto, ya que entrenar y estar haciendo una vida completamente profesional me está dando mucho.

Formas parte de esa lista numerosa de cancerberos del fútbol guipuzcoano que se lo ha peleado y lo sigue haciendo. Quique Royo, Bardají, Jon Tena, Tanis Marcellán, Pablo Sisniega, Gorka Giralt, Juanjo Garrancho (podríamos seguir) que os batís el cobre donde sea y como sea.

La verdad es que sí. Cuando entrenábamos todos en Zubieta, había un gran ambiente, nunca una mala cara o riñas porque competíamos entre nosotros. Sé perfectamente donde está cada uno de ellos. Les deseo lo mejor porque no tengo ni una mala palabra, ni una queja, hacia ninguno de ellos.

El filial del Tenerife peleaba por entrar en los play-off de ascenso cuando se paró el mundo, se deshinchó el balón y todo se dio por terminado. Dos de tus equipos (LagunOnak y Real Unión) se han salvado por la misma razón. ¿Miras de reojo a tus antiguos clubes? ¿Les recuerdas?.

Sé lo que hacen cada fin de semana. Primero me fijo en nuestra clasificación, tanto la del primer equipo como la del filial, y luego siempre miro lo que hacen esos dos clubes y el Sanse también. Intento seguir el futbol vasco, sobre todo el guipuzcoano, y como realista que soy me alegra mucho ver al primer equipo con tantos jugadores de la cantera.

En ese capítulo de las decisiones, todo apunta a que en un año la Segunda “B” se estiliza con una categoría de élite, con dos grupos de elegidos, por encima de los actuales. Cómo valoras esa opción para los jugadores que trabajáis para competir lo más arriba posible.

-Es una noticia bastante nueva, y que como todo tendrá sus pros y sus contras. Desde mi perspectiva veo una idea positiva ya que, por lo que se comenta, habrá 40 nuevos clubes profesionales en España. En mi opinión, eso es bueno para cualquier futbolista ya que dispondrá de más opciones para ser profesional.  Lo que no sé es cómo afectará a los clubes este asunto desde el punto de vista administrativo y económico.

El fútbol canario y el que estabas acostumbrado a jugar son bastante diferentes. Ellos apuestan mucho por la técnica, el juego, otro ritmo. ¿Te costó mucho adaptarte a todo eso?. Lo mismo que a las superficies de los terrenos de juego, al calor, al viento…

Es cierto que es distinto. Me acogieron bien desde el principio. Con los consejos del míster  Leandro Cabrera “Mazinho” y su confianza, me adapté relativamente rápido. En mi posición sobre todo, tuve que mejorar mucho el juego de pies.

Tenerife es tu primera aventura lejos de casa. Das el paso y encuentras un mundo diferente. Cuando llegaste, en una entrevista de prensa, señalabas que el vestuario te había acogido muy bien. Todo eso ayuda a adaptarse cuanto antes, lo mismo que los técnicos y el propio club…

No te voy a engañar, ni voy a disimular. No sabía hacer casi ni unos macarrones jajajaja. Pero gracias a la acogida del club y también el hecho de tener familia aquí, me ayudó a adaptarme bastante rápido.

No es un destino para tener miedo a los aviones. ¡Muchos viajes entre islas!. ¿Algún susto volando?

-Viajas cada dos semanas, tanto en el primer equipo para ir a la península o en el filial para jugar entre islas, por lo que más vale no tener miedo al avión… No soy muy asustadizo con los vuelos, pero ya hemos tenido algún viaje en estos aviones interinsulares llamados Binters. Son más pequeños. Cuando entra la niebla o se producen turbulencias, el estómago te da un par de vueltas… ¡Jajajaja!

Vivir solo conlleva convertirse en amo de casa, salir a la compra, poner lavadoras, organizarse…¿La vida ahí es más barata que aquí?. La sociedad es muy diferente. Por ejemplo, celebra unos carnavales formidables. Al menos, has podido vivirlos dos veces. ¿Una opinión?

-Como te he dicho anteriormente, yo antes estudiaba y jugaba al fútbol, pero casi no era capaz de hacerme unos macarrones por lo que ha sido algo nuevo para mí. Me ha servido también para aprender y valorar otras cosas, que antes casi ni sabía que existían.

La vida es más barata, sobre todo, el cambio del IVA al IGIC abarata mucho las cosas. La sociedad también es distinta, hay mucha gente de toda la península e incluso mucho extranjero. Todos son muy abiertos y amables, por lo que para socializarte es un buen sitio. Sobre los carnavales… Se les da muchísima importancia aquí, los sienten y los viven muchísimo, y son estupendos. Lo compararía en una escala un poco inferior con San Fermín por todo lo que genera y mueve…

Firmaste por dos años, luego renovaste por uno más. Tienes contrato hasta 2021 y uno más opcional si el club quiere. En principio, el futuro es tranquilizador desde esa perspectiva. ¿Te planteas la posibilidad, por ejemplo, de salir cedido a una categoría superior?.

-Si, como he dicho anteriormente, firmé mi primer contrato profesional el año pasado. El que viene, o subo al primer equipo o saldré cedido. Lo que tengo claro es que no me voy a quedar otro año como tercer portero aunque esté en la primera plantilla. Estoy abierto a jugar aunque sea en otro sitio en calidad de cedido. Aunque ahora mismo estoy centrado en esta temporada. Lo primero es que debemos terminarla y luego ya se verá y ya vendrá lo que tenga que venir.

No falta demasiado tiempo para saberlo. Es cierto que antes será necesario soltar el nudo gordiano de la actual competición. La que sabemos cuándo empezó, pero de la que ignoramos su conclusión. Viviendo muy atento el momento, Ignacio Otaño no quiere oír despistarse, ni hablar de playas, terrazas, piscinas y conciertos. Es lo suficientemente serio como para no equivocarse.

La primera entrevista que le hice fue radiofónica. No nos conocíamos de nada. Le acababan de operar del cruzado de su rodilla derecha. En octubre hará cinco años de aquella charla en la que, entre miedo y timidez, trataba de animarle. Estaba muy cerca de dar el salto al primer equipo de la S.D. Éibar. Aquello fue un mazazo. Hoy, felizmente para él,  vive en Tallin, lejos de su Elgoibar natal, sigue en permanente reflexión, comprobando que todos los esfuerzos merecen la pena.

En estas circunstancias, ¿Estonia es un país para guardar una cuarentena?

– No creo que ningún país del mundo estuviese preparado para esta situación, y aunque la mayoría haya reaccionado tarde o temprano de manera similar. Es verdad que Estonia lo ha hecho bastante bien. Por lo menos eso dicen los datos. Estonia creo que fue con apenas un centenar de casos, cuando decidió cerrar las fronteras, y terminar con todo evento, sea deportivo o no, en el que puedan encontrarse más de 150 personas. Al no ser de los primeros afectados de Europa por el Covid-19, tenían ejemplos de que esto iba en serio, y que más valía prevenir que curar, literalmente.

Por eso, creo que  he tenido algo de suerte al estar en un país en el que la realidad es muy distinta a, por ejemplo, España, Italia, Alemania y otros tantos países.

Os dejan salir a pasear, correr, etc. Los números de afectados y fallecidos distan mucho de los que se dan aquí…

La situación es muy diferente a la que estáis viviendo vosotros allí. Me comunico muchísimo todo el día con mi familia, novia, amigos… y casi estoy viviendo más la situación de allí que la de aquí, pero las ventajas que tengo de poder salir a entrenar al bosque, a pasear, a distraerme un poco de todo es un lujo si me comparo con vosotros. Siendo sincero, tengo que decir que este lujo no lo es tanto viviendo solo. Estar 24/7 (todo el día a todas horas) conviviendo conmigo mismo suponen muchísimos momentos de aburrimiento, de tristeza, soledad… pero estoy aprendiendo a convivir con ello y no hacer de esto un drama.

Pero definitivamente, si tuviese que decidir entre vivir mi situación aquí, solo con la libertad de salir o convivir con gente o sin esa posibilidad, seguramente me quedaría tal y como estoy. No lo niego.

Estáis a punto de empezar a entrenar en pequeños grupos, preámbulo de lo que debe ser normalidad. ¿Hay fecha para reanudar la liga?

Así es, ya se ve la luz al final del túnel, todavía no es 100% seguro, pero ya hemos tenido reuniones y la federación está terminando de negociar con el ministerio de salud para poder empezar a reanudar los entrenamientos con normas estrictas el próximo lunes. Será en grupos de 12, con dos metros de distancia, tocando el balón solo con los pies, ni manos ni cabeza y sin poder utilizar vestuarios y menos ir al campo con algún compañero. A pesar de todo, tengo mucha ilusión por empezar este proceso.

Después, la idea es empezar a entrenar con contacto y normalidad el día 6, para poder reanudar la competición, y seguir con la segunda jornada el 16 de mayo. Ojalá den el visto bueno, porque eso quiere decir que la situación está muy controlada en Estonia, y así puedo volver a hacer lo que más me gusta.

Elegiste como destino el Paide Linnameeskond.  Después de tu periplo en Finlandia, ésta será tu segunda temporada en esa liga. ¿Objetivos personales y colectivos?

Como bien dices, ésta ya es mi segunda temporada aquí en Estonia y en el Paide. Ya casi soy un veterano. Bromas aparte, mi objetivo es seguir mejorando como futbolista, centrarme en el presente y poder dar pasos y competir mejor partido tras partido. Suena a topicazo.  Lo sé. Pero creo que es la clave para poder seguir dando pasos como futbolista y así algún día competir en ligas más y más competitivas.

Como equipo, ésta era una temporada muy ilusionante para nosotros y para el Paide en general. Después de romper el año pasado ese tabú de que ningún equipo era capaz de competir con el top 3 (Flora, Levadia y Nomme Kalju), este año teníamos un equipo con muchísima más confianza y seguridad.  Estábamos a su altura y pelearíamos por todo. Encima, contamos con la opción de entrar en previas de UEFA Europa League, que se jugarían este julio. A la vista de  esta situación ya veremos cómo se resuelve todo eso. Aun así, creo que en cuanto a la competición principal, que es la liga, aspiramos a todo, y veo al equipo preparado por competir por ella.

El listón lo dejaste muy arriba al final del pasado ejercicio. Fuiste elegido como el mejor central del campeonato…

Si, la temporada pasada fue una grandísima temporada para mí. Por fin, me sentí un futbolista competitivo. Sentí que mi rendimiento dio un gran paso adelante y así lo demostré convirtiéndome en un jugador habitual en mi equipo. Estuvimos a altísimo nivel. Pero, siempre tiene que haber un pero, y creo que todavía tengo muchísimo margen de mejora, no solo como jugador, sino en la concentración durante 90 minutos, y la capacidad de rendir y demostrar mis cualidades cuando me enfrento a un rival de nivel inferior. Al ser una liga con mucha diferencia entre el grupo de arriba y el de abajo, creo que el año pasado me permití el lujo de relajarme más de la cuenta en algunos partidos, pese a que jugase a muy alto nivel la mayoría de partidos. Este año soy un Mikel más regular, y así empecé la primera jornada, y trabajaré para seguir de este modo hasta noviembre.

Decía San Ignacio que “en tiempos de desolación no hacer mudanza”. ¿Para qué te ha servido el momento que vivimos?, ¿Qué has puesto en valor?

Como bien he dicho antes, creo que este momento me ha servido para convivir con situaciones o emociones anormales en mi rutina: el aburrimiento, la tristeza, la monotonía… Cierto es que mi vida y mi rutina son muy tranquilas, pero son así porque yo quiero que así sean. Esta situación me ha forzado a no poder hacer muchas cosas de las que me gustan, o al menos no de la forma en la que yo quiero. Es por lo cual he debido aprender a convivir con eso.  Esta situación va por encima del individuo y debemos  ser consecuentes, sabiendo que nuestros actos afectan a la sociedad de forma más directa que lo habitual.

Admito, que he tenido mis momentos de bajón emocional, que al principio era una locura y era incapaz de controlar el sube y baja emocional, estando alegre un día y el siguiente sintiéndome muy mal. Con el paso de los días, he tenido la capacidad de organizar mi vida, escudarme en una rutina exprés que me ha servido para poder ordenar ese almacén emocional que cada uno de nosotros llevamos dentro.

Vivir solo en la distancia es un reto. Cuando tu pareja estaba a punto de coger un avión para acompañarte, se cerraron las fronteras…¿Cómo superas esa situación?

Esto probablemente sea lo más difícil que he tenido que gestionar. Nosotros nos movemos en dos realidades que a veces imposibles de unir. Ella ha estado estudiando un máster hasta ahora. Vivimos muchísimo tiempo separados, lo cual es difícil. Lo llevamos bastante bien, aunque es verdad que un problema a distancia es más complicado de solucionar y a veces cuesta.

Teníamos muchísimas ganas de volver a estar juntos, para hacer nuestros planes y rutinas, cosas simples que bien acompañados nos hacen muy felices.  Cosas simples como el hecho de pasear, cocinar, ir al gimnasio… Al inicio fue duro saber que esto se iba a alargar de forma prolongada, ignorando hasta cuándo. Estoy muy orgulloso de cómo lo estamos llevando. Al principio costó pero ahora nos apoyamos mucho más y como se suele decir la unión (emocional) hace la fuerza. Quizás esto último ha sido una flipada innecesaria.

 “Reflexiones y tareas para un instante de pausa en un viaje frenético. Construyendo mi futuro en el presente”. Esta frase es tuya…

Acabo de llegar de correr, y no sé si es telepatía Iñaki, pero de verdad que he estado pensando en esto entre serie y serie. Esa frase es mía, pero eso no quiere decir que la esté cumpliendo a rajatabla, y creo que lo debo de hacer. Probablemente, escriba sobre esto la semana que viene en mi blog (SPAM: https://www.futbolistafrustrado.com , lo siento soy milenial). Como primera reflexión, debo de centrarme mucho más en mi realidad. A veces peco de querer estar dos pasos más adelante antes de lo necesario. La cabeza se me va a “tengo que llegar” a “no sé dónde”, ¡no sé cuando… NO! Debo trabajar en mí ahora, entrenar, centrarme en la realidad y así disfrutar de ella y rendir muchísimo más y mejor. Como decía, Construyendo mi futuro en el presente, pero sin dejar que el instante de pausa en un viaje frenético termine con viaje.

Debut en el campeonato con un resultado escandaloso (1-8 en la cancha del Kalev). Cuando se va a disputar la segunda jornada, llega la cuarentena. Volver a empezar.

Si, la verdad, después de una pretemporada durísima física y emocionalmente para mí, volví a sentirme preparado y motivadísimo la semana previa al inicio de liga. Sabía que ya estaba dispuesto. Así lo demostré en la primera jornada liguera, debutando como capitán, cosa que me hizo también especial ilusión. Y después de entrar en ese flow de competición, parón obligado. Es una putada, pero es lo que debe ser y, si hace falta volver a pasar por todo el mismo proceso de pretemporada, estoy presto para ello. Si fuese tan larga como la anterior se me haría durísimo. Emocionalmente no ha sido el mejor momento de mi vida, pero esto está por encima de mí y no puedo cegarme, ni negar que la sociedad esté muchísimo más por delante que yo, incluso para mí. Así que, volveremos a tener una mini pretemporada, aunque hayamos intentado mantener la forma física lo máximo posible y a volver a dar guerra al césped.

¿Te has dejado bigote para impresionar a los delanteros contrarios?

¡Qué va!, No tengo razón para haberlo hecho. No sé ni yo porque me lo dejé, pero me lo dejé, y así se ha quedado durante la cuarentena. No sé si seguirá. Cada vez estoy menos seguro, ahora estoy pensando en hacerme una cresta, yo creo que es el aburrimiento. ¡Tener tanto tiempo para pensar cuando no estamos habituados a hacerlo… es un tanto preocupante!.

No has cumplido 24 años y en la plantilla hay 19 jugadores más jóvenes que tú. La media de edad es bajísima. ¿Eres un referente para esos jóvenes? ¿Cuál es tu rol en el vestuario?

Si, vine creyéndome joven y ahora mismo ya me considero un viejete en el equipo, pero creo que eso me sirvió para sentirme más maduro y a la vez importante y reforzar mi personalidad. bajo esa excusa de no estar ni cerca de ser el más joven como era habitual hasta llegar a Finlandia. No sé si seré un referente, no me gusta pensar eso. No me gustaría ser un referente. Cada uno debe madurar a su manera, sin intentar parecerse, o ser nadie más que él. Lo que intento es que todos me traten con normalidad y no como alguien importante por jugar más o ser X. Intento mantener una relación lo más cercana posible con todos mis compañeros y romper esas barreras de respeto que generan las jerarquías. Me gusta que en el vestuario siempre haya risas de fondo. Por eso hago el payaso a veces para que entiendan que se pueden reír de mí y yo de ellos sin ninguna barrera de por medio. Soy un rompe barreras jajaja.

Un día tomaste una decisión. Saliste de casa tras superar una grave lesión y buscaste un espacio en el que sentirte persona y futbolista, conviviendo con la realidad y no con la utopía…

Imposible describirlo mejor, lo has dicho todo. Tuve la gran suerte de encontrarme con la opción de ir a Finlandia, con un grupo de jugadores y entrenadores que hicieron que mi primera experiencia vital en el extranjero fuese acompañada de un rendimiento deportivo alto, lo que me hizo volver a sentir esa motivación y ganas de pelear por una vida haciendo lo que me gusta, y quizás, lejos de esa utopía que yo creía y muchos creen que es el fútbol y la vida de un futbolista en España. He sido capaz de hacerme un hueco en este mundo, he tenido el tiempo para encontrarme como persona y sentirme conectado con lo que quiero y hago, que es jugar al fútbol. No puedo estar más agradecido por cómo se han dado las cosas, porque tengo muchísimas ganas de vivir mi realidad y de seguir recolectando experiencias. Tengo muchísima suerte.

Cuando está por delante una temporada, mirar más allá de Navidad es algo que a esta hora ¿Te preocupa?. ¿Quisieras volver a esta parte del continente?

Como te comentaba antes, creo que he estado demasiado preocupado en esto durante la cuarentena. Quizás por los jaleos del mundo del fútbol por toda Europa, he empezado  a plantearme realidades que me gustaría vivir en un futuro. Soñar está bien, me gusta mucho y lo hago habitualmente, pero esta vez puede que se me haya ido un poco de las manos, así que es momento de volver a mi realidad, centrarme en el presente y pelear y trabajar por seguir construyendo un futuro que me agrade y me haga feliz. Este es mi objetivo durante ésta y la próxima semana, recolocarme.

Pero contestándote la pregunta, me encantaría volver a esa parte del continente, estar cerca de casa siempre es un plus. Ahora sí,  siempre que vuelva porque la realidad que se me plantee allí sea una realidad que crea que pueda ser mejor que la que tengo ahora mismo. Volver por volver, a cualquier precio, desde luego que no. Tengo muchísima ilusión por seguir viviendo experiencias exóticas así que no es algo que me urja. Mi primer objetivo ahora mismo es disfrutar de mi día a día, de mi mundo, y ello en gran parte es por mi realidad futbolística. Así que, en caso de tener ofertas, me decantaría por la que esté más acorde a mis necesidades como persona y futbolista. La cercanía a casa siempre suma, pero no es primera necesidad en este momento.

Cuando recibí el cuestionario con las respuestas, tuve que leerlas tres veces. No es fácil pasar de largo sin centrarte en la autocrítica, en la madurez, en los sueños y en la humildad de un futbolista que vive por y para todo aquello que da sentido a su vida. En todos los encuentros con Mikel, orales y escritos, siempre sales con una lección aprendida.