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Los clubes de remo han recogido el material hasta que llegue el momento de bajarlo de las baldas, allí en donde se colocaron después de lavarlos, vaciarlos y tratarlos con el ritual de siempre. Los remeros que pueden (los menos) están de vacaciones. La mayoría está al pie del cañón en sus habituales puestos de trabajo. Uno de esos deportistas, referente y con un historial imponente, repasa los meses que quedan atrás. Lo que fue y lo que pudo ser. La experiencia de Xabi Etxebeste es un grado. Mueve un remo en el babor de la Ama Guadalupekoa en Hondarribia. No le gustan mucho (o nada) las entrevistas y no es habitual ante las cámaras. Sabe escabullirse y huir del foco mediático. Aunque debo decir que, cuando le propuse esta entrevista, el sí fue raudo y veloz. Ni un solo pero para compartir con todos lo que lleva por dentro.

Cuando acaba una temporada, después de tan larga travesía, cuáles son las preguntas que se hace un remero y cuántas vueltas da su cabeza.

-Depende de varios factores, sobre todo de dos. Respecto a los resultados de la temporada, si hemos logrado los objetivos, las vueltas son pocas (te planteas cómo vas a aprovechar el tiempo libre que deja el remo, jejeje). Si no hemos logrado los objetivos, piensas en qué podíamos haber mejorado para conseguirlos. Si es que mejorando los hubiéramos conseguido.

Y dependiendo de la edad que tengas…te preguntas si seguirás remando el año siguiente (jajajaja). Un poco más en serio. Te miras hacia dentro y reflexionas sobre  si todo lo que te quita el tiempo dedicado al remo, lo compensa. Esa es la pregunta que se suele hacer el remero en octubre.

El remo es un deporte en el que las conclusiones no son fáciles de obtener. Influyen tanto los elementos externos, la suerte, etc. que lo que sucedió de una manera, pudo ser de otra…

La clave es aceptar que en este deporte hay más condicionantes que no están en tus manos que en otros deportes. En futbol, baloncesto…juegas en el mismo campo que tu adversario, el terreno donde juegas es igual u homogéneo. Lo único que no controlas es el nivel de tu adversario. Lo mismo que en el ciclismo, vas por la misma carretera. En el remo influyen mucho las condiciones que tiene tu calle (y tanda) para remar. Casi siempre gana uno de los mejores, pero a veces no gana el mejor. Hay veces que ganas sin ser el mejor y otras no ganas siendo el mejor.

Ahora, te doy la clave…pero cuesta llevarla a cabo, jejejeje.

Hablamos por lo general de un deporte aficionado, en el que entran en juego muchos valores más allá del dinero. ¿Cuáles son para ti los fundamentales?

-La honestidad y el compañerismo. Ser honesto contigo mismo, es serlo con los demás. Cada uno tiene que dar su 100% sin importar cuál es el nivel de cada uno. Eso hace que te respeten y que respetes y hace que haya buen ambiente. Otro punto es la manera de trabajar del club. Sentirte identificado con ella.

Yo he estado en clubes en los que hemos ganado mucho, pero sin lo que comento. Y tanto las victorias (no las vives con tanta intensidad) como las derrotas (son muy difíciles de gestionar, porque sólo vale ganar y al no haber un vestuario unido, pocas veces se hacen comentarios constructivos) son diferentes.

Cuando uno llega a un vestuario como el de Hondarribia hace ocho temporadas qué se encuentra. ¿Qué te han dado tus compañeros y cuál es tu aportación al grupo?

-Me han dado amistad. Me han demostrado que son mucho más que compañeros de equipo. Y espero que ellos hayan sentido lo mismo. Eso ha sido lo principal.

Respecto a lo deportivo. Ilusión, ganas de trabajar…y yo a ellos, por lo que me dicen, les convencí de que podían pelear por todo (tenían y tienen mucho nivel)

La vida de ese grupo es vuestra, os pertenece. Más allá del ergómetro, de las dietas, de la preparación, de los éxitos, qué es lo que te enriquece…

-Lo que te he comentado en la anterior. La gente que me he encontrado. Me recibieron con los brazos abiertos, y hoy puedo decir que somos amigos.

Los que te conocen bien saben que eres un deportista muy humilde, trabajador, buena persona, pero también el propietario de una carrera plagada de éxitos, de títulos y de banderas. ¿Pones en valor ese historial que está al alcance de muy pocos o lo relativizas con un “pasaba por allí en aquel momento”?

-Yo también tengo mi ego, jajajaja. La verdad es que estoy orgulloso de lo que he conseguido. Hay muchas horas de trabajo detrás de un deportista de cualquier deporte, y es muy difícil ganar. Pero también te digo que hubiera sido igual de bueno o malo ganando mucho menos. Tuve la suerte de que he podido elegir dónde remar, y sobre todo de acertar (jajaja). Hay un factor suerte muy importante en las victorias. Si hubiera tomado otras decisiones, no hubiera tenido esas victorias, y lo tengo muy presente.

Urki, San Pedro, Orio, Bermeo, Orio (otra vez), Castro, Kaiku y, por ahora, ocho años en Hondarribia, club con el que has ganado 51 banderas en la ACT. Impresionan los números…

-Lo que impresiona es que un equipo basado en la cantera lleve casi una década peleando por ganar. Durante este tiempo ha habido otros clubes con opciones de ganar, pero el único que ha estado en esa situación todo este tiempo es Hondarribia, y es a lo que hay que dar mérito. El trabajo de la directiva, técnicos y todas las personas que ayudan a que el club esté en esta situación.

Te has ganado el respeto de propios y extraños. La gente no oculta sus sentimientos y te lo demuestra…

-Le doy más valor a los amigos que he hecho en el remo que a los triunfos. Cuando termine el remo, nadie se va a acordar de lo que ganamos o dejamos de ganar, pero los amigos seguirán ahí. El respeto se gana con la manera de ser, no ganando banderas. Hay gente dentro del remo que respeto muchísimo y han conseguido pocos triunfos, y gente que ha conseguido muchos triunfos pero a los que no respeto, porque ellos no respetan a los demás. Pienso que ser deportista es mucho más que una persona que hace deporte y compite.

Educar a un hijo supone una responsabilidad. El tuyo, que es pequeño, te ha visto ganar en La Concha, salir por la rampa del puerto enarbolando una gran bandera. ¿te gustaría que siguiera tus pasos?

-Yo lo que quiero es que sea feliz. Que haga lo que le guste, sea lo que sea. Me encantaría que hiciese deporte, y si es en equipo mejor. Aprendes lo que es la disciplina, el compromiso, compañerismo…el deporte tiene todo bueno, si no te obsesionas con ello.

A mí me da miedo que siendo adolescente no haga nada al salir del colegio, porque cuando tienes mucho tiempo libre, te aburres, y cuando te aburres empiezas a probar cosas que pueden traer problemas. Yo en esa época lo vi. Y aunque la mayoría solo coquetea, para algunos se convierte en un problema serio.

Así que….nada de tiempo libre, jajajajaja

Lo digo por lo que significa de esfuerzo y compromiso vuestro deporte y lo que ha supuesto en tu vida. Supongo que no te has arrepentido de haberlo elegido y seguir, después de tanto tiempo, dando la cara como un juvenil…

-Me encanta mi deporte. Estar con mis compañeros, echar unas risas, saber que todos estamos dando todo por el mismo objetivo. Se crean unos lazos muy fuertes. Uno de los mejores momentos es al acabar el entreno, entrar al vestuario, hablar con tus compañeros, tomarte 10’ duchándote con tus compañeros, eso es la leche.

Y los amigos que tengo en el remo me han ayudado a superar los malos momentos que he pasado en ciertas épocas de mi vida. Esta ha sido la mejor bandera

Un entrenador de fútbol, hablando de edad, me comentaba que el problema no está en el DNI sino en el rendimiento. Doblas en años a tu compañero Ibai Camarero, los dos por babor y a pleno pulmón. ¿Hablas con los jóvenes? ¿Te preguntan? ¿Te escuchan? Las ayudas son vitales en la evolución de los deportistas.

-Siempre hay momentos en los que das tu opinión cuando ves que puedes ayudar porque muchas veces tú mismo has pasado por esas situaciones. Me preguntan y escuchan, como yo hacía con los veteranos de mi equipo cuando yo era el joven. Lo más importante es transmitir confianza y que sepan que vas con ellos a muerte.

Y hablando de rendimiento, en cuanto vea que no puedo aportar, lo dejaré…aunque algunos de los compañeros jóvenes ya me están diciendo que me estoy aprovechando de ellos para seguir ganando, que me vaya de una vez! jajajajaja

Santurtzi ganó todo lo que se le puso por delante. Más allá de la fortuna en los sorteos de calles, corrientes, vientos y tandas…¿reconocéis que han sido más fuertes que vosotros?

-Yo voy a hablar por mí. Que deportivamente se merecen los éxitos que han tenido, sí, sin duda. Pero no creo que hayan sido más fuertes. El nivel ha sido muy parejo. Nosotros hemos tenido dos percances sin los cuales quizá estaríamos hablando de otra cosa, y a nadie le hubiera sorprendido. Pero para ganar hace falta hacer todo bien, y Santurtzi lo ha hecho y además en los momentos clave. Así que lo han hecho mejor que nosotros. Pero como te comento, no más fuertes. Hay que felicitarles, como lo hicimos nosotros, e intentar hacerlo un poco mejor la próxima vez.

Pese a ser segundos en las dos grandes pruebas de la temporada, calificar de temporadón lo que ha hecho Hondarribia ¿Te parece exagerado?

-No me parece exagerado. Hemos optado a ganar. Hicimos 19:03 en la Kontxa la primera jornada. 19:25 en la contrarreloj de Bilbao con las condiciones que había. Un bote que hace esos tiempos, anda muy rápido. Es muy difícil andar tan rápido. Ganamos la bandera de Zarautz, campeonato de Gipuzkoa y de Euskadi y varias banderas más.

Y todo con la cantera como base.

Y la última. Cuando acaba una temporada, la lista de rumores se hace inmensa, trajín de idas y venidas. No pretendo primicias, pero ¿por dónde pasa tu futuro como remero? Sabes de sobra que en Hondarribia te quieren a reventar…

Sabes que tú y yo llevamos mucho tiempo intentando juntarnos en torno a una mesa, con buena materia prima, así que cuando lo consigamos, te lo digo. Jejejee

Desde que comenzó la pandemia ha sido imposible sentarse en una mesa, con mantel de cuadros y servilleta a juego. Espero no tardar tanto tiempo ahora, porque las cosas sucederán antes de enterarme por él, que es lo que prefiero porque las noticias muchas veces se relacionan con la confianza de los interlocutores. Es impensable el número de entrenamientos y paladas que Xabi lleva a su espalda. En ella se oyen las contracturas del esfuerzo, la mochila del compañerismo y en sus manos se ven las huellas que deja el remo, y en su garganta las afonías del ánimo y en su corazón el pálpito de las emociones no disimuladas. Un día nos encontramos y hablamos y congeniamos y me enseñó todo lo que significa ser remero comprometido. Y descubrí a la persona, y asomaron las cosas que dan sentido a su vida. Pocas cosas enriquecen más.

(Foto: ACT-Eusko Label Liga-Aitor Arrizabalaga)