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A estas horas, el pelotari Aimar Olaizola pertenece al mundo de los «ex». Ayer puso final a su carrera como profesional en el mismo frontón en el que comenzó todo Goizueta fue el marco elegido por el delantero que dice adiós después de una carrera plagada de éxitos y muy difícil de igualar. Los números son fríos pero asustan: Olaizola II se retira 1321 partidos a la espalda como profesional, y habiendo ganado 14 txapelas tras disputar 26 finales. Nadie más que él.

Quiso estar con la gente, con su gente, con los cercanos. Todos los esfuerzos fueron pocos para despedirle. Era el punto final de un mapa que le llevó a recorrer los principales frontones, los emblemáticos, aquellos que fueron testigos de hazañas y conquistas. En cada sitio un aurresku de honor y despedida y la entrega de numerosos presentes a los que ahora deberá buscar acomodo.

Se marchó vestido de pelotari. De rojo, el color de los campeones. En la zaga, posiblemente más emocionado que él, Ander Imaz, el pelotari oiartzuarra que le cubrió la espaldas en numerosos partidos. Como no podía ser de otra manera, ganaron a dos compañeros de empresa, Jaka y Aretxabaleta (22-14). El último aurresku fue un gancho, una de sus jugadas preferidas.

Hoy se levantará despacio, sin prisa, sin urgencias. No deberá preparar la bolsa, ni la ropa, ni los tacos. El día es para su gente, para compartir los recuerdos y la tensión de las últimas horas. La empresa Baiko pierde uno de sus principales referentes en la cancha, pero lo mantiene dentro del organigrama. El conocimiento de Aimar en las cosas de la pelota no se puede desperdiciar.

El abarrotado frontón de Goizueta vio además un primer partido en el que Salaberria-Erasun derrotaron a Zubizarreta III-Elizegi (18-10). Luego, el encuentro estelar y al acabar éste, llegó el homenaje a un pelotari que pasa a los libros de historia, aunque le guste más el anonimato.

(Foto Baiko pilota)