Seleccionar página

El Bidasoa retoma la competición este martes en Artaleku (20.45) ante el Wisla Plock. Afectado prácticamente todo el plantel por el coronavirus, algunos jugadores estarán a disposición del ´técnico, otros seguirán en sus casas guardando cuarentena y los jugadores del filial completarán la convocatoria. Al equipo se le acumulan los problemas y los partidos aplazados, hasta tal punto que debe jugar cinco en diez días y además todos fuera de casa, a partir de la visita de los polacos a Artaleku. El maratón comenzará el sábado en Benidorm. Y a partir de ahí…sálvese el que pueda.

La EHF decide que el aplazado encuentro ante el Winterthur en Suiza debe jugarse el próximo martes y que el partido ante el Wisla Plock, lejos de casa, dos días después (jueves). Y desde Polonia, directamente a Valladolid para enfrentarse al Recoletas, el sábado día 18, porque no ha habido acuerdo para retrasarlo. Rematemos feria con el encuentro de Copa del día 21 en la cancha del Sarriá. Por tanto, Benidorm, Suiza, Polonia, Valladolid y Girona en el inmediato horizonte.

Jacobo Cuétara tiene ante sí un panorama desolador: “Afrontar los problemas va en nuestro ADN. Me gusta decir las cosas claras, no somos de llorar y sí de afrontar problemas. Cuando hemos tenido bajas las hemos afrontado, hemos hecho grandes partidos y hemos sacado adelante, pero esto es una circunstancia muy, muy difícil”,

No se ha referido en concreto a ningún jugador, ni ha dado la menor pista. Los que estén bien y hayan cumplido la cuarentena saldrán, los demás no. «Estemos quienes estemos, y si no lo logramos en este partido, iremos al siguiente. Tenemos una serie de partidos en la que tenemos que sacar el mayor número de puntos posibles. Lo vamos a intentar, pero siendo conscientes de la dificultad, no podemos mirar a otro lado”.

El equipo no ha podido entrenar. Muy pocas unidades han podido realizar el trabajo con normalidad, “Es un bloqueo a nuestro ritmo de competición y ritmo de entrenamiento en las últimas semanas y eso es un hándicap muy importante a la hora de competir en el alto rendimiento”, comentaba el técnico. Algunos de los que jueguen mañana puede que lleguen con un entrenamiento, o ninguno, después de diez días apartados del mundanal ruido.

Luego está el estado de los jugadores, que algunos llegarán entrenando muy poco y otros pueden llegar directamente al partido, lo que hay que tener esa precaución de que son jugadores que no van a llegar preparados para competir al máximo nivel. Eso no nos puede condicionar partidos futuros. Y por último está que cada partido nos va a servir para el siguiente a la hora de coger ritmo de competición. La propia competición nos servirá de entrenamiento”.

Por todo esto, el Wisla Plock parece a esta hora un equipo inasequible para el cuadro irundarra. De por sí, en las mejore condiciones, las cosas ya iban a ser muy complicadas, porque los de Xavier Sabaté son uno de los favoritos al título. Son mejores respecto de la última vez que visitaron Artaleku. Se han reforzado con dos jugadores rusos, Sergei Kosorotov y Dimitri Zhitnikov, y opondrán todo tipo de dificultades. Tres referentes del balonmano estatal (Niko Mindegía, David Fernández y Abel Serdío) forman parte del plantel polaco, además del meta Morawski, Czaplinski, Daszek, Mihic, Szita y compañía que ya han jugador en Artaleku en aquel 24-19 de Champions. Las cosas, por lo antedicho, son hoy muy diferentes. Lo que permanece es la afición que debe entender la situación y ayudar todo lo que pueda como tantas otras veces. (Foto: Noticias de Gipuzkoa)