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Coinciden en el tiempo dos de las carreras ciclistas más emblemáticas del calendario profesional. La Paris-Niza y la Tirreno Adriático. Casi van en paralelo y coinciden en los diseños. La tercera etapa francesa y la segunda italiana se resolvieron al sprint, aunque las dos llegadas fueron diferentes. Mads Pedersen ha brillado en la meta de Dun le Pastelet. No en vano fue campeón del mundo. Enseñó tubular a Coquard, Van Aert, Philipsen, Turgis, Van Popel y compañía. Una nómina de especialistas en la que se encuentra Ivan García Cortina, décimo tercero en la llegada.

La segunda etapa de la Tirreno se resolvió al sprint, pero en el tramo final de la jornada Marc Soler lo intentó en solitario. El pelotón debió reaccionar y el orden se rompió un poco. Todos estaban pendientes de Sagan pero sólo pudo ser cuarto, ya que se le colaron Merlier (Alpecin) como ganador de la etapa, junto a Kooij y Graves.

Cristophe Laporte y Filippo Ganna mantienen los maillots de líderes.