Fútbol

Reparto de puntos en Ipurúa entre dos equipos a los que el empate no les llena. Querían y necesitaban ganar. El encuentro se puso de cara para los sevillanos ya que en los primeros compases del encuentro, un disparo de Guardado rebotó en un defensa y sorprendió a Dmitrovic.

Los verdiblancos en ese momento eran quintos en la tabla y los armeros se alejaban de la salvación. El primer tiempo fue de control andaluz. Sin embargo, en el segundo periodo las tornas cambiaron. Los de Mendilibar dominaron el juego y poco a poco fueron cercando el área de Claudio Bravo.

Fue en el minuto 83 cuando los azulgranas nivelaron la contienda. Un centro espléndido de Rober Correa no lo desaprovechó Sergi Enrich quien de cabeza lograba el empate. Porfiaron los armeros, pero las cosas no cambiaron.

Con este resultado, el Eibar está a tres puntos de la salvación, mientras que el Betis queda sexto a un punto de la Real.

En otro partido de la jornada, Valladolid-Villarreal (0-2)

(Foto: SD Eibar-twitter)

Entre la Real Sociedad de la primera media hora y el equipo que completó el encuentro podría decirse que media un abismo. Los realistas entraron frío al partido del Metroplitano, justo lo contrario que su oponente. El Atlético de Madrid, ve que sus directos rivales fallan más que las escopetas de feria y entiende que el título es suyo. Lo debe confirmar con victorias. la primera, ante la Real.

Los de Simeone salieron a por todas, super enchufados, desbordando por fuera, centrando y rematando. Un tsunami futbolístico que les sirvió para marcar dos tantos antes de la media hora y poner el encuentro claramente de su lado, sobre todo porque los guipuzcoanos no daban muchas señales de vida. Cierto es que Isak dispuso de un par de oportunidades, como también los colchoneros.

Alguacil decidió un equipo de salida sin Le Normand y Silva, a los que seguramente reservó para la cita ante el Valladolid. Hizo lo propio con Isak en el descanso y paulatinamente con Elustondo, Monreal y Oyarzabal. Ello supuso el debut de Jon Pacheco y la presencia en el equipo de jugadores menos habituales como Roberto López, Martín Merquelanz o Jon Bautista. El encuentro concluyó con nueves canteranos de Zubieta sobre el césped.

Fue con ellos cuando la Real ofreció su mejor versión. Dominó al Atletico, estrelló un disparo en el poste (Portu), marco Zubeldia su primer tanto como txuriurdin, creó ocasiones que Oblak desbarató y hasta le pudieron birlar un penalti. Los de Simeone terminaron pidiendo la hora, pero ganaron y están muy cerca del título.

FICHA TÉCNICA

(2) Atlético de Madrid: Oblak; Trippier, Savic, Felipe, Hermoso; Marcos Llorente, Koke, Saúl (Kondogbia, m. 73), Carrasco; Correa (Joao Félix, m. 73), Luis Suárez (Lodi, m. 81).

(1) Real Sociedad: Remiro; Zaldua, Aritz Elustondo (Zubeldia, m. 69), Sagnan (Pacheco, m. 59), Nacho Monreal (Roberto López, m. 59); Zubimendi, Jon Guridi; Portu, Oyarzabal (Merquelanz, m. 69), Ander Barrenetxea; Isak (Bautista, m. 46).

Goles: 1-0, m. 16: Carrasco. 2-0, m. 28: Correa. 2-1, m. 83: Zubeldia.

Árbitro: Cuadra Fernández (C. Balear). Sin amonestaciones.

Incidencias: Wanda Metropolitano, sin espectadores, en partido de la 36ª jornada del campeonato. En los aledaños del estadio se concentraron decenas de seguidores del cuadro local que animaron a los suyos durante todo el encuentro desde el exterior.

Que el cielo me perdone, pero terminar un partido de fútbol a la medianoche, y deber teclear después, no es plato de buen gusto. Juré en tetrástrofo monorrimo contra quien decidió que ese encuentro de notables debía disputarse cuando los niños duermen, las cigüeñas cuidan de sus polluelos y muchos de los ciudadanos del territorio roncan a pierna suelta o a mandíbula batiente. Me sitúo en ese sector de perjudicados. Soy como las gallinas francesas, que se retiran muy pronto y madrugan. Seguro que hubo mucha gente que se fue a la cama antes de empezar, o a la media hora (con dos goles en contra y pintando bastos) y será esta mañana cuando completen la información que les falta. Por ejemplo, el debut de Jon Pacheco en un campo tan exigente o el gol de Zubeldia para acortar diferencias, o la presencia de Roberto López, Merquelanz y Bautista en el equipo que terminó sobre el césped, con Zaldua de capitán y dando la cara con toda dignidad haciendo que el equipo de casa terminara pidiendo la hora.

Estamos en un momento en el que los equipos juegan su encuentro y además en otros escenarios. Hay rebotes. Llegaba el partido de anoche después de dos tropezones del Barça, uno de ellos precisamente contra el Atlético de Madrid. El siguiente, anteayer frente al Levante. Pese a darle muchas vueltas a la situación no encontraba las razones que mejor pudieran servir a los intereses de la Real. Se ve que todos andan, o andamos, muy justitos de condición. 

Pese a las oportunidades del camino ninguno de los perseguidores ha sido capaz de meter mayor presión y los rojiblancos se han mantenido al frente del pelotón. Sólo dependen de ellos. Por eso salieron como balas y entraron mucho mejor al partido. Parecía un vendaval. Entre Carrasco y Correa pusieron el partido donde mejor les venía. Se montan, presionan hasta la extenuación y sentencian en cuanto les dejas fisuras. Y ayer hubo bastantes. El técnico dispuso una alineación inesperada, pero seguro que hay razones para ello. Tanto el equipo titular, como los cambios, respondían tal vez a los dos partidos que restan que a las reales posibilidades de dar el campanazo en Madrid.

La ansiedad es una firme compañera de las situaciones colectivas. Un sencillo análisis dejaba claro que una victoria colchonera les acercaba mucho al objetivo que persiguen. Y que a esta hora agarran el asta de la bandera. En ese trajín de partidos, campos y resultados se han instalado las tertulias radiofónicas y debates televisivos, por llamarles de alguna manera. Las portadas de los diarios, las columnas de opinión, transitan por idénticos senderos.

Todo aceleró el paso a raíz de una mano. Llevan dándonos la turrada desde el domingo con el famoso penalti de Valdebebas. Que si el Madrid ganaba todo, le quitaba el título al Atlético; que si los de Simeone claudican y los de Zidane se atascan, a Koeman se le iba a hacer el pompis pepsicola; que si a los de Lopetegui no se les escapa el partido que perdieron con el Athletic, vete tú a saber qué. Total que mucha elucubración y poco fundamento. Y venga programas y tertulias y reportajes y opiniones sobre las jugadas de marras. Los demás, al parecer, no existimos. Nos han guindado más penaltis que manzanas pispaba de chaval en el caserío Txumarra. Y nos han atropellado cuándo, cómo y dónde les ha dado la gana. Que si la culpa es del de arriba, que si el marrón le cae al de abajo, que sí…

Ese mundo de pelmas y más pelmas, es el pan nuestro de cada día. Y no hablemos de fichajes. Qué decir de Neymar. Desde que se marchó del Barça al PSG, no ha habido jornada en la que no se refirieran al interés de unos por ficharle y de otros, por recuperarlo. Escrito está que ya habían preparado el dinero, bendecidas las líneas de crédito para el desembolso por este futbolista. En resumidas cuentas, desde agosto de 2017 se han pasado volviendo loca a la perdiz hasta dejarla muy mareada. ¿Para qué? El brasileño está muy a gustito en el Sena, montando en los bateaux mouches para cenar en noches románticas, Sous le ciel de Paris, viviendo en su mansión imponente de Bougival y renovando hasta el 2025 un espectacular contrato. Toca conjugar el verbo envainar. ¡Que estamos todavía en mayo! Entre eso y los capítulos de la hija de la «más grande»…Pedazo de turre.

Cito al brasileño como podría hablar de la salida, o permanencia, de Messi, del fichaje (vete a saber dónde) de Erling Haaland, de Ronaldo, de Javi Martínez, de Moncayola y hasta de un jovencito brasileño, lateral izquierdo de 17 años que nos lo adjudican en los mercados y que atiende por Jefté Vital da Silva.

Sinceramente, hace tiempo que aparqué la posibilidad de creerme estas cosas. Lo que deba ser, será. Prefiero hablar del Anaitasuna de Azkoitia que está protagonizando un temporadón y que casi nadie reconoce ni pone en valor. O del Lagun Onak de Azpeitia que ofrece su mejor rendimiento cuando más falta hace. Llevan los de Garmendipe cinco triunfos consecutivos y nunca han estado tan cerca como ahora de mantener la categoría. Hablaba esta semana con uno de los jugadores del equipo azpeitiarra y no dudaba a la hora de valorar el daño que está haciendo la pandemia a los clubes de fútbol a los que esta situación les va a pasar factura ¡Ánimo!

Cabría decir lo mismo del Tolosa, o del Beasain, o del Pasaia, o del ascendido Real Unión, o del Sanse que se jugará la primera eliminatoria camino de Segunda División ante el Andorra de Gerard Piqué, con un ex, Victor Casadesús, en sus filas (36 años le contemplan).

Mientras tanto sumas y restas, además de conjeturas. Ni que decir tiene que los ojos hoy los ponemos en Ipurua. Al Eibar, si gana, los puntos le vienen como anillo al dedo. Por añadidura, quien no suma es el Betis, directo rival de los de Imanol en la encarnizada batalla por la quinta plaza. Quizás alguna de las decisiones del míster respecto de la alineación inicial apuntara más al siguiente partido de Anoeta. Hay futbolistas cogidos con pinzas y no se pueden correr muchos riesgos porque marcan diferencias. Penúltima jornada ante un Valladolid muy apurado. Esos tres puntos son decisivos y deberemos dominar, llevar la iniciativa y mejorar la puntería. Las de Isak en el primer tiempo, porque no jugó el segundo, ni el poste de Portu no contaron con la suerte necesaria para subir al marcador, pero el valor de la reacción del último cuarto de hora, con la quinta del desparpajo en el terreno, es un foco de esperanzas.

En el primer tiempo los rojiblancos lograron dos tantos de ventaja (Carrasco y Correa), pero la Real no bajó los brazos. Zubeldia acortó diferencias y la Real rozó el empate. Un tiro de Portu se estrelló en el poste, Oblak realizó alguna parada decisiva y los de Imanol terminaron jugando con muchos canteranos, entre ellos el debutante Jon Pacheco.

Con los mismos jugadores con los que afrontó el partido ante el Elche, Imanol afronta la cita del Wanda Metropolitano. Añade dos más, procedentes del filial: Gaizka Ayesa, el meta viaja como tercer portero, además del central Jon Pacheco. No recupera a Mikel Merino, Carlos Fernández, Aihen Muñoz y Sangalli.

No es un partido fácil ni para el Atlético de Madrid, ni para la Real Sociedad. En la rueda de prensa previa, el entrenador txuriurdin señala que: «Aunque el Atlético se esté jugando la Liga, la Real también tiene que salir a ganar para acabar quinta» No hay atajos por tanto. Quizás haya más presión en el lado local, porque, pase lo que pase, el club guipuzcoano disputará competición europea la próxima temporada. Queda por saber cuál y si necesitará jugar alguna eliminatoria previa.

Cierto es que los rojiblancos se construyen desde una defensa casi inexpugnable, la mejor del campeonato, con el meta Oblak como principal referente. Prueba de fuego para los atacantes guipuzcoanos. Muchas cosas en juego y partido de nivel entre dos de los mejores conjuntos del campeonato.

En el sorteo de las eliminatorias correspondientes a la fase de ascenso a Segunda División, la Real Sociedad «B» ha quedado emparejada con el FC Andorra y el partido se disputará el sábado 15 de mayo (20.00) en el Francisco de la Hera (Almendralejo), ya que todos los encuentros se disputarán en Extremadura y en régimen de concentración.

El mismo día, a las diez de la noche, la SD Amorebieta medirá fuerzas contra el Linares en el Nuevo Vivero (Badajoz), en tanto que el Athletic Club «B» se enfrentará al filial del Celta, el domingo, día 16, en el Municipal de Villanueva de la Serena.

Ha entrado también el Calahorra, como mejor cuarto de todos los grupos. Su futuro dependerá de la primera eliminatoria frente al Burgos en el Vicente Sanz de Don Benito (Badajoz).

El resto de emparejamientos queda así: San Sebastián de los Reyes-Algeciras, UCAM Murcia- Barcelona «B», Ibiza-Real Madrid Castilla y Badajoz-Zamora.

(Encuentro entre el Tudelano y el Sanse del pasado domingo en Tudela. Foto: CD Tudelano-Twitter)

 

 

Natalia Arroyo, la entrenador de las guipuzcoanas, califico como «un palo» la derrota de su equipo, ya que el cuadro txuriurdin se adelantó en el marcador gracias a un remate de Amaiur Sarriegi (82′).

Oihane empató el encuentro (89′) y Lucía García (93′) sentenció para disgusto de las blanquiazules.

Con los deberes hechos, el Real Unión despide la temporada en Gal cediendo los puntos al Osasuna (0-1). El técnico unionista, Aitor Zulaika, modificó su alineación habitual y afloraron en el equipo titular jugadores menos protagonistas.

El solitario gol de los navarros llegó en el minuto 51? al aprovechar Álvaro Muro un balón perdido en el área unionista tras rematar otro jugador al poste. Los dos equipos dispusieron de varias ocasiones para marcar, pero las fallaron todas.

Buena parte del partido se jugó bajo la lluvia, como consecuencia de la tormenta que afectaba a la zona. El Real Unión terminó con diez jugadores por expulsión de Quique Rivero (dos amarillas). Como quiera que el Racing de Santander también ha perdido con el Tarazona, los irundarras no pierden el primer puesto del Grupo «D» en la segunda fase.

REAL UNIÓN Irazusta; Iván Pérez, Azkoiti, Senar (Anatz Elizondo, min.82), Lucbert; Guille  Donoso (Thior, min.70), Quique Rivero, Galán (Capelete, min.70), Beobide, Madrazo (Llamas, min.70) y Kun Temenuzskov (Viguera, min.82).

OSASUNA PROMESAS: Iván Martínez; Moreno, Liza, Herrando, Endika; Álvaro (Muñoz, min.75), Ibáñez, Aimar, Santafé, Córdoba (Joel, min.75) y Jony.

Gol 0-1, min.51: Álvaro Muro.

Árbitro David Ruiz (Colegio Aragonés). Expulsó al local Quique Rivero (min. 80) por doble amonestación y vieron tarjetas amarillas los unionistas Azkoiti y Ekhi Senar, además del rojillo Diego Moreno.

INCIDENCIAS: Último partido en Gal de la presente temporada. tarde tormentosa con chaparrones. A puerta cerrada. (Foto Gio Batista).

El tanto navarro fue obra de Santi Samanes y subió al marcador entre los goles de Xeber Alkain y Roberto Navarro, uno en cada tiempo y que sirven para sumar tres puntos que devuelven a los de Xabi Alonso al primer puesto de la clasificación, coincidiendo con la derrota del Athletic Club en la cancha de la SD Logroñés (1-0).

Ficha técnica:

(1) CD Tudelano: Otaño, Sito (Delgado, min. 78), Meseguer, Lalaguna, Luso (P. Roig, min. 78), D. Suárez (Gualda, min. 70), I. Sarriegi, Rodrigo (I. Martínez, min. 70), Yasin (Orbegozo, min. 86), Samanes y A. Sánchez.

(2) Sanse: Ayesa, Blasco, Arambarri, Ezkurdia, Recio (Jiménez, min. 46), Turrientes (González de Zarate, min. 63), Olasagasti, Alkain, Navarro (Garrido, min. 84), Lobete (Aranzabe, min. 84) y Karrikaburu (Aguirre, min. 88).

Goles: 0-1: Alkain, (11′); 1-1: Samanes, (37′); 1-2: Navarro, (83′)

Árbitro: García Riesgo (Comité asturiano). Amarillas para Meseguer, Sito, I. Martínez y R. Roig, por los navarros: Lobete, por el filial.

 

Necesito vacaciones

El director de este diario es muy de la Real y supongo que lee este comentario cada vez que se publica. Así que aprovecho para decirle que necesito vacaciones, que la cabeza (la de Elustondo va mejor) no da mucho más de sí, que cuento los días que faltan para que se acabe el campeonato. Después de ganar al Elche sólo restan tres encuentros para dar el carpetazo. Los tres puntos de anoche nos ayudan mucho. ¡No hay quinto malo! dicen los taurinos. Sería perfectamente aplicable a los futboleros en este momento. Con los deberes hechos esperaremos a ver qué nos depara el resto de la jornada.

Como por lo visto, al estado de alarma le quedan tres telediarios y nos vamos a poder mover con libertad y respeto, he escrito una lista de planes ilusionantes. Como si fuera la carta a los Magos de Oriente. Lo primero que quiero hacer es desplazarme a Tudela, a enjaretarme una señora menestra y a pasar por una cooperativa para comprar espárragos, alcachofas, borrajas, cardos, aceite de la tierra y unas mermeladitas que saben requetebién.

El segundo de los planes apunta a Galicia. Echo tanto en falta el sabor a salitre. Mientras aprovecho para visitar a algunos futbolistas que andan por allí, no dudo que un pulpo, con cachelos, pimentón y un aceite de aúpa el Erandio, me mirará de frente y exclamará con fruición ¡Cómeme, cómeme! Y, si lo pide, así se hará.

Luego, la tercera andanada viajera, más larga, aspira a recorrer la Ruta de la Plata, pasando por el Jerte para atiborrarme de cerezas y paisajes extraordinarios, así como por varios lugares de Extremadura antes de llegar a Sevilla. Quiero visitar a futbolistas guipuzcoanos que defienden las camisetas del Villanovense y del Villarrubia. Sueño con montar en el tren turístico de Mérida y visitar el casco histórico y el museo que no conozco. Y si cae un platito de jamón…

Como os podéis imaginar, llegar a Sevilla supondrá un subidón. Lo primero será pasar por La Cartuja, ver el estadio por fuera y pensar que allí se fraguó todo. Luego, rebosante de alegría, subiré a un landó para que los caballos troten por las calles hispalenses con olores de azahar y temperaturas de bochorno. Podría seguir, pero no quiero poneros los dientes afilados como los lagartos. La única duda, no menor, es saber si dispondré de presupuesto suficiente para afrontar estas empresas viajeras. Es cierto que, tantos meses de confinamiento perimetral y demás lindezas, han ayudado a ahorrar un poco y que con esos euros podré gastar un plus. Eso sí, antes de que debamos pagar un céntimo por kilómetro recorrido por autovías, puertos y canales, aeroplanos y cometas. Los bidegorris parece que por ahora están exentos. Todo se andará. La pela es la pela, aunque comprobemos que hay clubes de fútbol que viven de espaldas a esa realidad. Esta semana le dieron la boleta a Javi Gracia en Valencia, y en Albacete, Fran Noguerol se convierte en el cuarto entrenador del equipo en la presente temporada, tras los ceses de Alcaraz, López Garai y Menéndez. Lo mismo que sucede en Lugo, donde también han conocido cuatro inquilinos en el banquillo.  ¿Quién dijo miedo?

El Elche que pasó anoche por Anoeta igualmente es de los equipos que modificó el plan sobre la marcha. Comenzó con Almirón y terminará con Fran Escribá. El técnico valenciano aseguraba, en la comparecencia previa al partido contra la Real, que su equipo debía dar un paso al frente fuera de casa si quería crecer y alcanzar el objetivo de la salvación. Quizás cabría pensar lo mismo en el caso txuriurdin. Ser mejores en casa para ganar, sumar los puntos y rellenar con buena letra la hoja de ruta, que es muy distinta a la que os planteaba al principio. La del equipo realista apunta a Europa y la mía no pasa de San Juan de Luz y Biarritz. Si creo que necesito vacaciones, qué decir del equipo y de sus técnicos.

¡Y los árbitros!. Los de abajo y los de arriba. No me refiero al cielo, sino a los que siguen el partido por pantalla, trazan líneas de colores, llaman al trencilla y deciden. Hace tiempo que tiré la toalla de la comprensión. A los diez minutos, los ilicitanos estaban con uno menos, pero eso no se tradujo un gol. Bueno, sí. Monreal, listo como los ratones coloraos, ganó la posición y cobró un zurdazo de gloria, pero el tanto no subió al marcador por un fuera de juego que determina la trazada. No aprovechamos la superioridad. Antes y después, ritmo cansino, poco juego por las bandas, faltas, choques, caídas, dramaturgia pura, pérdidas de tiempo y nada que meternos entre pecho y espalda, salvo la tostada de aguacate y pavo con la que engañé el estómago en tiempo de descanso. Fue cuando el técnico decidió dos cambios en la línea de creación para tratar de meter una marcha más a un partido que no anunciaba nada extraordinario por el camino que circulaba.

Era cuestión de abrir la lata, romper el buen trabajo defensivo de los alicantinos y sumar los tres puntos que se necesitaban como agua el sediento. Hubo que esperar setenta minutos para que el cabezazo de Aritz Elustondo (quién si no él) alcanzara la gloria. Fue al remate con toda su alma. Sería injusto no reconocer el maravilloso balón que puso Januzaj, el caramelo que llaman en el argot. Se cerró el tanteo y se galvanizaron los puntos en otra buena jugada con pase generoso de Bautista a Mikel Oyarzabal cuyo zurdazo quitó el polvo a la escuadra. Paciencia, serenidad, un par de goles y tres puntos. ¡Necesito vacaciones!.