Piragüismo

Un escritor de Irun, Luis de Uranzu, publicó un libro “Lo que el rio vio”, un recorrido por la tierra que surca el Bidasoa. Aitor Gorrotxategi conoce bien esas aguas, como las del Guadalquivir, que se ha convertido en su hábitat desde que salió de casa hace cinco años. Según las horas y las luces, los reflejos pueden ser de plata, oscuros, azules, con claros y sombras, como la carrera de un deportista. En este caso, piragüista de aguas tranquilas, aunque él sea un motor en estado permanente de ebullición. Acaba de comprobar que el esfuerzo se premia y será de la partida en los próximos campeonatos de Europa y del Mundo, en categoría Sub-23, después de ganar las correspondientes plazas.

Hasta diciembre no cumplirás 23 años. Formas parte de un deporte en el que el rendimiento llega bastante tarde. El camino es largo…

-El camino está siendo (y espero que sea) largo, la verdad. Suelen decir que la madurez deportiva de un piragüista viene alrededor de los 27 años donde coinciden el cuerpo en su máximo potencial y la cabeza con una experiencia suficiente para afrontar los retos deportivos.

Seguro que se necesitan éxitos en ese recorrido para seguir adelante y confiar en las propias fuerzas…

-Para seguir adelante, sin duda, se necesita motivación constante y los resultados suelen ser un buen aliciente para que éste se mantenga alto. Aun así, no puedes depender de los éxitos para seguir adelante. Cierto es que, con el tiempo y la experiencia, consigues una confianza y madurez en el entrenamiento y la competición.

Conseguir plaza en los europeos de Polonia y en el mundial de Portugal, categoría Sub-23 no es una nimiedad ¿Cómo lo valoras?

-Para nada, Este es mi último año en la categoría Sub-23 y conseguir las plazas para participar en K1 (individualmente) era lo que me faltaba para cerrar de una manera redonda esta etapa. Pienso que me va a ayudar a crecer mucho el enfrentarme solo a unas competiciones de tal calibre.

Todo pasaba por tu rendimiento en Trasona. ¿Cómo afrontaste las pruebas? ¿Dudabas o estabas convencido de la conquista?

-Las dinámicas de los selectivos son muy duras. Son como los exámenes. Una oportunidad, apruebas o suspendes. Además hay que añadir que compites contra tus compañeros de equipo y eso siempre es duro ya que, para que uno consiga el objetivo, mucha gente cercana se queda fuera. La prueba la afronté con ganas, Llevaba más de un año sin ponerme en una línea de salida de un evento importante y notaba que esas sensaciones estaban un poco olvidadas. Las primeras carreras fueron duras psicológicamente pero cada vez me encontraba mejor y más confiado.

Eres muy expresivo y compartes lo que sientes y llevas por dentro. Dijiste que habías necesitado mucha ayuda esta temporada.

-Cualquier deportista de alto nivel necesita mucha ayuda, mucha gente implicada para poder llevar a cabo su actividad, entrenadores, fisioterapeutas, familia… Lo que pasa es que el año pasado yo sufrí una lesión bastante grave. Pasé por quirófano en junio del 2020 y desde entonces he estado rodeado de muchísima gente para que la recuperación y la vuelta a la competición de alto nivel me fueran posibles. Por eso dije que he necesitado mucha ayuda esta última temporada.

Pero añadías también que siempre ha habido alguien para dártela.

-Por suerte, mi familia me apoya y confía en mí al 100% y mi equipo de entrenadores y fisioterapeutas han estado conmigo para que todo fuera bien. Les estoy muy agradecido.

No sé si eres un elegido, pero vives en Sevilla en el Centro de Alto Rendimiento. El Guadalquivir es tu segunda casa. ¡O la primera! Naciste al lado del Bidasoa y entrenas en el más grande. ¿Son ríos diferentes? ¿Uno más exigente que el otro?

-Desde el primer día que llegué (hace 5 años ya) a Sevilla he considerado que tengo mucha suerte. Hay muchos deportistas que quieren una plaza en el equipo nacional y yo estoy ocupando una. Además Sevilla está considerado el mejor sitio de Europa para hacer piragüismo, buen clima, río sin corrientes, instalaciones adaptadas al piragüismo y remo… El Bidasoa es un río precioso también, con unos paisajes increíbles y desembocadura en el mar, cosa que Sevilla suple con su paso por el centro de la ciudad. Diferentes, pero muy bonitos los dos. En cuanto a exigencia en Sevilla el entrenamiento es mucho más profesional, cada vez que salgo al agua es para trabajar y exigirme lo mejor; cuando entreno en el Bidasoa suelen ser las semanas y los periodos de descarga. Asocio el Bidasoa con el descanso y Sevilla con el trabajo.

Cuando coges tu piragua, vas en solitario, ¿En qué piensas?

-¡Depende del momento! Paso tanto tiempo en la piragua que a veces pienso en el gesto técnico, el entrenamiento, el vaciarme… pero otras veces lo uso como vía de escape después de un día duro.

¿Merece la pena tanto sacrificio? ¿Alguna vez has pensado en tirar la toalla?

-Yo considero que en mi caso sí merece la pena. Los sacrificios que hago, estar lejos de casa, amigos y familia, perderme planes , fiestas, días especiales, dedicarle todo ese tiempo, llevar el cuerpo al límite… son cosas que veo recompensadas porque disfruto mucho de mi situación actual. Entrenar me gusta, vivo en una ciudad maravillosa, sigo formándome en la universidad y además cada año tengo la oportunidad de viajar y competir con los mejores del mundo de mi deporte.

Conozco palistas de aguas tranquilas. Sacrificados y soñadores como tú. Que han pasado por todo tipo de momentos. Muchos no fueron fáciles. Podría hablarte de Ekaitz Saiés, Iñigo Peña, todos con mucha más experiencia ¿Atiendes sus consejos? ¿El margen de mejora de Aitor es grande o estás en los límites?

-¡Sin duda! Tengo una relación excelente con los dos. Intento empaparme cual esponja de todo lo que pueda aprender de referentes que tenga cerca. Pienso que el margen de mejora existe en Aitor, todavía. Puede que la mejora pase por la dedicación exclusiva al deporte (cuando baje un poco el ritmo de los estudios) o que venga al promocionarme al equipo absoluto. Lo descubriré…

En una preparación conviven lo físico, lo técnico, incluso la táctica de cada regata. Sin embargo, a veces nos olvidamos de la cabeza y del corazón ¿En tu caso?

-Nunca, Desde hace años trabajo con psicólogos durante el periodo de entrenamiento y sobretodo el periodo de competición. En el deporte de alto nivel hay que cuidar cada detalle. Sobre el corazón es más difícil hablar de preparaciones pero sin duda influye el hecho de estar contento y disfrutando con el camino que se recorre día a día.

¿Cómo son los paisajes desde el agua? ¿Te fijas en los sitios? ¿Te quedas con alguno?

-Son “otro rollo”. Me encanta subirme a una piragua en cada viaje que hago y quedarme con la vista desde el agua de cada sitio que voy. Ir a una ciudad como Luxor en Egipto y vislumbrar desde el mítico Río Nilo los templos egipcios fue una pasada.

No me digas que pasar por debajo del puente de Triana no supone un subidón…

-La inmensa mayoría de las veces que paso debajo del puente de Triana me toca ir pensando en el entrenamiento, aunque a veces, cuando tocan días de descanso y salimos a pasear, cabe recalcar que la vista de Sevilla desde el río es preciosa. Muchas veces pienso que hay gente que viaja y paga mucho para ver esa estampa con la que me despierto yo todos los días.

Un selectivo como el de Trasona es jugárselo todo a una carta. ¿Cómo llevas la presión?

-La presión siempre es complicada de llevar, a nuestra cabeza le gusta pensar más de la cuenta la mayoría de veces. Siento que con el tiempo controlo mejor mis emociones, aunque siempre he sido muy sereno a la hora de competir. También tengo que decir que como todo deportista hay una parte en mí que ama la presión, es un privilegio sentirla, porque eso demuestra que estás ante una situación importante y decisiva para ti.

Ganar la medalla de bronce, en el K-2, con Eneko Egiguren, lo calificas como “una de las sensaciones más grandes que te ha pasado en el deporte”. ¡Tantos años entrenando y compitiendo juntos! ¿Cómo fue el abrazo? ¿Qué os dijisteis?

-El grito al llegar a meta lo debieron escuchar en Irun. Ganar medallas siempre es un subidón, pero si además la compartes con un amigo que se montó contigo el primer día que probaste este deporte, la felicidad se multiplica. A estos niveles de categoría absoluta, muchas de las embarcaciones rivales son frutos de “fichajes” (no como en el fútbol ni mucho menos, pero de palistas que han cambiado de clubes por diferentes motivos) por lo que suelen juntarse gente de mucha calidad en clubes potentes. Nosotros somos dos amigos que el primer día que montamos juntos nos caímos al agua de lo mal que íbamos!!

Vivimos momentos complicados en la relación social. Apenas nos podemos desplazar, compartir cosas con los cercanos…¿Quién recibió tu primera llamada tras lograr la plaza para Polonia y Portugal?

Mi primera llamada fue en este caso para mi Aita, que se pasó toda la tarde mirando los resultados a ver que había hecho su hijo… La segunda, como no, para mi Ama. Los dos son un apoyo fundamental para todo lo que hago.

Espero poder ir a Sevilla algún día. Aunque conozco sitios, me dejaría guiar por ti. Elige el lugar en el que compartiríamos unos platos y aquel en el que suena buena música

-Me apunto los deberes…

Compites en una modalidad en la que remas tú solo y otra en la que compartes barco. ¿Qué prefieres y dónde te sientes más seguro?

-Son dos mundos diferentes, solo creces mucho, tienes que enfrentarte a los rivales y a ti mismo, la satisfacción es plena cuando obtienes resultados. En equipo es diferente, las estás respaldado, trabajas con otras personas y para eso tienes que desarrollar habilidades muy importantes también, además como he dicho antes, las emociones en equipo se multiplican. Personalmente prefiero los barcos de equipo; el K4 siempre será mi embarcación favorita.

El estudiante de física no renuncia a la química, a la buena, a la que se relaciona con el disfrute del deporte que ama. Es un chaval sencillo, al que le puedes conquistar con una tortilla de patatas o que te deja estupefacto cuando me recomienda un libro. En su caso, ¿Qué es la vida?, un ensayo del austriaco Erwin Schrödinger en el que conviven la biología, la física y un poco de filosofía.

Quienes le conocen bien destacan su calidad humana y la metodología personal en la hoja de ruta de sus actividades. Creen que dispone de todos los argumentos para convertirse en un piragüista de los grandes. Sus dos hermanas pequeñas, su padre, Santiagotarrak, el entorno de Aitor desprenden aromas de grandes conquistas con su barco. También los cercanos valoran la capacidad de compaginar deportes y estudios. No le falta mucho para acabar la carrera de Física que no es moco de pavo. Quizás ese día se atreva a bailar sevillanas y a recordar el trago duro que supuso la operación del pectoral que le mantuvo alejado muchos meses de una de las razones que dan sentido a su vida.“Gorrotxa”va por la buena senda.

 

Los piragüistas son deportistas sometidos a más presión de lo habitual. Por ejemplo, pueden conseguir plaza olímpica, pero no les corresponde a ellos, sino a la federación.

La pandemia obligó a suspender la cita del pasado verano en Tokio. Para aquella cita, el zumaiarra Iñigo Peña y el talaverano Paco Cubelos se hicieron acreedores a competir en el K2 1000. Aplazada la cita olímpica un año, han debido pasar de nuevo, y superar, el selectivo que les permita dentro de unos meses participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Ha sido en el asturiano embalse de Trasona donde la pareja ha vuelto a demostrar su valor, al imponerse en la prueba con un tiempo de 3:19.261 por delante de Pelayo Roza y Pedro Vázquez (3:22.074) y Albert Martí y Roi Rodríguez (3.22.598). Es decir que, revalidan la plaza que ellos mismos habían conseguido.

Se sienten más firmes y más seguros después de esta nueva experiencia en la que han confirmado su valor. Junto a ellos, se confirma también la presencia de Saúl Craviotto, Marcus Cooper Walz, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade ( K4 500 ), además de Teresa Portela en el K1 200.

A ellos se unen los 4 clasificados en la especialidad de eslalon (aguas bravas): Maialen Chourraut, Núria Vilarrubla, Ander Elosegi y David Llorente. Esto supone que a día de hoy, tres palistas guipuzcoanos acudirán a Tokio. Los tres ya estuvieron en los Juegos de Rio de Janeiro (2016).

 

Algún día llegarán los JJ.OO de Japón 2020. La palista lasartearra Maialen Chourraut los tiene entre ceja y ceja. No baja la guardia. Por si quedaban dudas, consigue ser la mejor en la I Copa de España de slalom, disputada en la población gallega de Mondariz. 

Maialen ganó la semifinal de k-1 con 89.59 sin ningún error, y la final con 91.67 tras una penalización de dos segundos por tocar una puerta.

La deportista del Atlético de San Sebastián sacó más de cinco segundos a Mónica Doria (96.86) y casi ocho a Olatz Arregi (99.25), su compañera de equipo que había sido segunda a cinco segundos en la semifinal. Las tres completaron el podio en una prueba que llegaba después de muchos meses sin competición oficial. Se anuncia la II Copa los días 6 y el 7 de marzo en el canal Parc del Segre en La Seu de Urgell (Lleida).

En versión masculina, Joan Crespo (Santiagotarrak), venció en su prueba con 85.1, por los 86.16 de Axel Afonso Blanco que descendía en el circuito que mejor conoce. El tercero en el slalom fue Darío Cuesta (Río Eresma, con 86.33).

Miren Lazkano (Atlético San Sebastián) venció en c-1 senior femenino con 108.01, por delante de Marta Barba (Atlético San Sebastián, 128.75) y de Clara González (129.11). Klara Olazabal (Santiagotarrak), también reserva del equipo olímpico, fue cuarta con 139.83 penalizando en dos puertas.

En medio de ambas se clasifica la ilerdense Nuria Vilarrubla, sexta.

Una vez más, buenas noticias de la embarcación K2-1000 en la que Paco Cubelos y el zumaiarra Iñigo Peña vuelven a subir al podio y siguen siendo fiables en cada competición que afrontan. En este caso, suben al tercer cajón del podio obteniendo una medalla de bronce y lo que es mejor confirmando encontrarse en el buen camino que les llevaba a los JJ.OO de Tokio, a los que acudirán con este resultado como refuerzo de su disciplinado trabajo. Esta Copa del Mundo disputada en Szeged (Hungría) les mantiene en su valor.

La regata de ambos fue de menos a más. Al paso por los quinientos metros no figuraban entre los cuatros primeros; doscientos cincuenta metros más adelante, ya ocupaban la tercera plaza que supieron mantener hasta el final.

El triunfo correspondió a los franceses Carré y Hubert (3.20.29), siendo segundos los italianos Beccaro y Burgo (3.21.41). Cubelos y Peña terminaron en 3.21.80, es decir que, treinta y nueve centésimas les separaron de la medalla de plata.

Iñigo Peña mostraba satisfacción por el tercer puesto: «Muy contentos. Seguir en racha y no bajarse del podio es un motivo de alegría. Después de un año tan duro y tan atípico cerramos una temporada de 13 meses sin descanso. Se notaba que llegábamos un pelín sin chispa, sin estar al 100%. Pese a ello hemos vuelto  a ser competitivos, hemos conseguido otra medalla. Ahora nos toca disfrutar, celebrarlo y descansar unos días y después arrancar con ilusión la nueva temporada que es clave, porque llega Tokio 2021»

El barco conducido por Martí y Rodríguez acabó en séptima posición (3.23.99)

 

Iñigo Peña y Paco Cubelos volvieron a demostrar que en la prueba del K2-1000 son muy fiables. Lograda la plaza olímpica para Tokio que se la han respetado pese a que los JJ.OO se retrasaron un año, deben seguir con el proceso de preparación.

En el test selectivo disputado en Verducido (Pontevedra), los dos piagüistas consiguieron la primera plaza y con ella la presencia en el cercano mundial de Szeged (Hungría). El palista zumaiarra, Iñigo Peña, que celebra su cumpleaños este 7 de septiembre, valoraba el éxito: «Muy contento de esta prueba de Verducido, tanto por ganar y conseguir la plaza para el mundial como por volver a la competición, volver a la normalidad que, después de un año tan raro, había ganas de situarse en la linea de sal,ida y sentir la tensión competitiva.

«Apenas tenemos ahora días de descanso, porque quedan tres semanas para la Copa del Mundo en Szeged. Es el último objetivo y hay que apretar».

En la última edición se proclamaron subcampeones del mundo. Allí se  encontrarán con sus directos rivales y verán cómo están las fuerzas de unos y de otos, después de tantos meses de forzado ostracismo.

Los dos piragüistas, clasificados para los JJ.OO de Tokio, confirman que siguen siendo la mejor opción en la modalidad K2 1000.  Acaban de conseguir en las pruebas selectivas celebradas en Verducido el billete para competir en la Copa del Mundo de Szeged (Hungría).

El año de Tokio 2020 dejó de serlo. La decisión tardó en adoptarse y asumirse por parte de todos los agentes implicados. Un deportista como Iñigo Peña, dentro del movimiento olímpico,  es como un grano de arena en el desierto. Sin embargo, para él y para el resto de competidores, el aplazamiento se convirtió en oasis. No es que hoy viva debajo de las palmeras, pero las sensaciones son muy diferentes. Lo pasó mal. Nunca le vi tan afectado, tan inquieto, tan sumido en la zozobra y me atrevería a decir que tan hundido.

En el trajín de las poblaciones y las regiones, además del número de las fases, los deportistas profesionales, permisos, tolerancias…etc. A esta hora ¿cómo es tu situación personal?

-Ahora mismo estoy en Madrid concentrado con la selección. Estamos en la cuarta semana de entrenamientos tras el confinamiento. Las sensaciones día a día van mejorando, pero ha costado volver a los entrenamientos. El cuerpo es muy desagradecido…

Lo último que compartiste en redes sociales se relacionaba con una piragua, navegando en solitario en el pantano de San Juan. Cuando vi esa foto, decidí hacerte la entrevista.

-Era una publicación de alegría y liberación. El primer contacto que tenía con el agua y la naturaleza tras siete semanas metidos en casa.

Aquello fue como una descarga, o quitarse muchos pesos de encima, después de las tensiones vividas.

-Sí, los primeros diez días del confinamiento hasta que nos confirmaron el aplazamiento fueron días de mucha ansiedad y nervios. Estábamos viendo cómo se nos estaba escapando la posibilidad de llegar al 100% a los JJOO y competir en igualdad de condiciones con nuestros rivales. Iba a ser una pena llegar a los JJOO a un 70% y conseguir un resultado mediocre.

Hasta que no aseguraron el aplazamiento de los JJ.OO, lo vuestro no era vida. Junto a Paco Cubelos, habíais logrado el billete para Tokio, pero os impedían entrenar, mientras en otros países vuestros rivales lo hacían…

-Teníamos mucha ansiedad. Sentir que la mayoría de nuestros rivales (incluso países como Italia que estaban peor que nosotros) tenían permisos especiales emitidos por el Gobierno para poder realizar sus entrenamientos y nosotros no. Ese fue el peor momento, ver que el confinamiento se alargaba y no había perspectiva de vuelta a los entrenamientos. Cuando se anunció el aplazamiento fue una liberación, me quité un peso de encima.

Con el paso del tiempo ¿has digerido todo ese proceso, mezcla de injusticia, ansiedad, tensión?

-Una vez que los JJOO pasaron a 2021, me tomé el confinamiento con mucha tranquilad, sabiendo que tenemos más de un año por delante para preparar los JJOO con mimo. Me dediqué a mantenerme en forma con el ergómetro, pero también he aprovechado para sacarme un par de asignaturas de la universidad.

Seguías una preparación específica con la meta puesta en los Juegos. Falta ahora más de un año, ¿Le das continuidad?, ¿Bajas el listón de la exigencia?, ¿Se vuelve al punto de partida?

-Ya hemos vuelto a los entrenamientos con la selección y están siendo muy exigentes. Estamos a 14 meses de los JJOO y no te puedes despistar. Hemos perdido muchas sesiones con respecto a nuestros rivales. A día de hoy, tenemos competiciones a finales de agosto y septiembre. Estamos adecuándolas, pero son pruebas preparatorias en el camino hacia el gran objetivo, Tokio 2021.

También quita peso de la mochila, el hecho de saber que se respetan las plazas conseguidas y que no hay torneos clasificatorios, selectivos, preolímpicos, etc.

Si, la plaza que conseguimos con la plata en el mundial de 2019 se mantiene, y no tendremos que afrontar ningún clasificatorio ni preolímpico internacional. No así a nivel nacional, ya que, la plaza no es nominal y de momento está en poder de la federación. Sabemos que tendremos que pasar el selectivo nacional para sellar definitivamente el pase a Tokio.

Parte de vuestro enfado en los momentos de zozobra tenía que ver con las aspiraciones. No os conformabais con llegar a Tokio, sino que aspirabais a una medalla…¿Os obsesionaba?

-Claro, el objetivo no es solo ir a los JJOO. Ya soy diploma olímpico en Rio 2016 y soñamos con mejorarlo.

Cerrado el CAR de Madrid buscaste acomodo en un piso con tu pareja. El ergómetro en el salón, el kit de mancuernas, las cintas, las pesas…repartidas por la casa. ¡Un cuadro en toda regla!

Jajajaja, pues sí. Había que adaptarse para poder mantener la forma y le llené el piso de trastos. ergómetro, bicicleta spinning, mancuernas, barras, discos,…

Se intuye un cambio de calendario, objetivos previos a la cita de 2021. Quizás no pasaba por vuestra cabeza afrontar nuevas citas que ahora pueden ser necesarias en test que os sirvan de comprobación…

-En principio, hay una Copa del Mundo a finales de septiembre y sabemos que quieren realizar el Cto. de Europa que se pospuso, en otoño. Antes de esas citas tendremos selectivos nacionales para configurar el equipo que acudirá. No hay tiempo para dormirse…

Pregunta de revista de peluquería. Varios deportistas tenían previsto casarse al acabar la cita olímpica. En vuestros planes estaba contraer matrimonio, realizar un viaje de novios al país de Trump, después de la experiencia en Japón. ¿Cambio de tercio, aplazamiento, planes al garete?

-A día de hoy seguimos con la fecha prevista, pero esperando acontecimientos. Cada día cambia mucho la cosa y no sabemos lo que pasará de aquí a tres meses. De momento esperar…

Pregunta que enlazo con el futuro personal de Iñigo. En septiembre cumples 30 años. La siguiente cita olímpica te pillaría con 34. ¿La ves factible?; La decisión ¿depende de la cabeza, del corazón o de otros elementos que influyen?

-Físicamente me encuentro en el mejor momento de mi vida, con los mejores valores (resistencia, fuerza, marcas,…) de toda mi carrera. Sé que a Tokio llegaré con 30 y en mi mejor momento. A París llegaría con 33. A día de hoy en el deporte no son muchos años. El marca del k2 alemán que nos ganó en el Mundial tiene 38. Una vez que pase Tokio iré año a año, pero si mantienen mi categoría probablemente intente otro ciclo olímpico, además será de solo 3 años.

En el horizonte a medio plazo, ¿ves más la imagen del abogado en su despacho, llevando casos y pleitos, o el piragüista con chándal y palas?

-A día de hoy estoy centrado en el deporte, pero cuando finalice mi carrera deportiva me gustaría ser abogado.

En estos casi tres meses de vida diferente, ¿has salido a aplaudir a las ocho, a sonar cacerolas, a cantar “Resistiré”?

-He salido a aplaudir todos los días. Es lo menos que podíamos hacer por todos los sanitarios que estaban en primera línea luchando contra el covid. También, era un momento de encuentro con los vecinos y momento de saludar a otras personas de, balcón a balcón, antes de meternos a otro encierro de 24 horas.

Vives en Madrid, pudiendo residir este tiempo en la casa familiar de Zumaia. Quedarte aquí era otra alternativa posible. ¿Qué pesó a la hora de decidir entre ambas posibilidades?

-Sí, ir a Zumaia podía haber sido una opción, pero conseguir material de la federación para entrenar en casa era más fácil en Madrid. Y entre los dos o tres días que dudé qué hacer, decretaron el estado de alarma y ya no me pude mover. Además, no pensé que fuese a durar tanto. En principio solo nos hablaban de dos semanas, y siempre tuve la esperanza de que en cualquier momento las gestiones del COE diesen resultados y nos otorgaran el permiso para poder salir a entrenar.

Como os digo, elegí esta foto tan representativa. La imagen no enseña lo que en ese momento anida en su cabeza, en los pensamientos y en el corazón. El reencuentro con el santo y seña de su día a día habló de liberación, una especie de viento norte “Ipar Haizea” que sirviera para oxigenar los conductos atascados. Las lentas paladas sobre las tranquilas aguas del escenario de la preparación sonaban a música celestial. La misma que le gustaría escuchar encima de un podio cuando llegue el momento.

 

Nuestro protagonista encontró un día los libros de Viktor Frankl y descubrió en su lectura que el sentido de la vida está en asumir una responsabilidad para con nosotros mismos y para el hombre. Por ahí se mueve Xabier Etxaniz, actual entrenador de Maialen Chourraut y muchos años responsable del slalom (aguas bravas) en el piragüismo estatal. Muchas preguntas y largas respuestas que ayudan a situarte en su mundo.

.Desde Barcelona 92 hasta Tokio 2021, podríamos decir que la vida en una piragua…

-En 1986 competí en mi primer Campeonato del Mundo Junior de descenso de aguas bravas y desde entonces, como competidor, sin parar hasta el año 2000, otro Mundial Junior de Slalom ya en 1988 en el río Valira (La Seu de Urgell), seis Campeonatos del Mundo que se realizaban cada dos años (1987 hasta 1999, todos seguidos) y dos Juegos olímpicos Barcelona 92 y Atlanta 96.

Comencé como entrenador del Club ATSS en 1997, y del equipo nacional en Marzo de 2001, y hasta la fecha, con trece Campeonatos del Mundo y cuatro Juegos Olímpicos como entrenador. Así que, sí, podría decir que desde los 16 años que participé en mi primer Campeonato del Mundo, la piragua y la competición han sido mi forma de vida. Además, me encanta remar.

Eso supone una buena parte de tus casi 50 años. ¿Te llegas a dar cuenta de la velocidad con la que pasa el tiempo?

-¡Sin el casi! Desde el 11 de abril, en pleno confinamiento, cayeron los 50… Y contento y a su vez un tanto perplejo por la situación en la que vivimos. Un mundo tan evolucionado, un ser humano capaz de crear aparatos para hablar a miles de kms. de distancia, de volar, de curar, de reconstruir…y en confinamiento ahora por algo que no se ve, que no controlamos… Cuando era joven, esos 22 años cuando nos conocimos, me comía el mundo, mi energía, pasión e ilusión por vivir, por avanzar cada día, era más fuerte que cualquier otra cosa, y cuando una persona “mayor” (de cuarenta para arriba pensaba) decía sentirse igual de joven que con 30 años, no lo captaba, pensaba que era un decir… y ahora lo entiendo perfectamente!

Confinado en La Seu, desde la distancia da la sensación de que, disponer del canal al lado de casa y no poder entrenar en él durante tanto tiempo, aumenta la ansiedad por saltarse la ley…

-Hay que ser responsable con esto, pero es verdad que cada lugar es diferente. Por tanto, cada circunstancia también, y el ir a remar aquí en La Seo de Urgell, sin contacto con nadie, en plena naturaleza, estando sano, no habría ninguna posibilidad de contagio…pero hay que obrar con el ejemplo, seguir las normas como todo ciudadano y esperar a que mejore la situación y lo que dicte el gobierno…las primeras paladas después del confinamiento, en pleno brote primaveral…¡han sido increíbles!

Un reciente y emotivo reportaje de Basque Team sobre Maialen nos ayudó a descubrir muchas cosas que se relacionan con el valor de lo mental y lo anímico…

-Sí, sinceramente pienso que Iñigo Asensio (director) ha plasmado perfectamente todo lo que l@s deportistas-personas sentimos y cómo tener que lidiar con todo ello para la búsqueda de rendimiento y competir dando lo mejor de uno mismo. Primero persona; además, deportista. Por tanto, resolver todo conflicto interno para poder enfocarse en lo esencial para competir, dejando el resto de lado. Hay cosas que uno puede controlar, pero hay muchas otras que no, ya que no dependen de uno mismo, y hay que prepararse para competir el día marcado, pase lo que pase.

¡Cuántos silencios, cuánto talante y comprensión para llegar al objetivo…!

Cuando un deportista empieza a “ser bueno”, es decir, competir constantemente con un buen rendimiento, tener buenos resultados, la gente piensa que como ese deportista ya “es bueno”, lo hará bien. Pero el deportista lleva constantemente esa carga de “ser” bueno y en cierta manera, tener que demostrar (a sí mismo y a los demás) que ciertamente, puede competir muy bien de nuevo. Es decir, “ser bueno”

Pero no es nada sencillo gestionar todo eso, ya que detrás está la persona y todas las personas que se relacionan con ella, teniendo que resolver todo tipo de conflictos internos y externos para llegar a la hora, minuto y segundo esperado del día esperado, y “ser bueno” en ese preciso momento.

Es muy complicado competir dando lo mejor de ti. No es solo el momento…es todo lo que hay hasta llegar al momento… Muchas veces exigirse a uno mismo, otras exigir, muchas veces ceder…buscar ese equilibrio en la relación, en la acción diaria…

Una vez en la sala de profesores de un colegio ví un cartel en el que se leía ¿Quién educa a los educadores?. Si hacemos un trasvase al mundo de los entrenadores, en tu caso cuáles son las fuentes de las que bebes, los espejos en los que te miras, para tratar de ser mejor y más efectivo.

-El aprendizaje es constante y diario. Pienso que hay que estar siempre atento, cada día, ya que el día menos pensado, si estás atento, quizás encuentras alguna herramienta, alguna clave, protocolo, idea que te embarca en un proceso diferente y que te ayuda para ser mejor. Cada día es diferente, el agua se mueve, las personas también. Por tanto, adaptarse es la clave, utilizar lo bueno y mejorar constantemente, con optimismo.

En mi caso, una meta deportiva ambiciosa como factor principal, después, buscar las herramientas para comenzar el sendero hacia la meta. La lectura de muchísimos libros me alimenta por un lado. Por otro, la actividad diaria hacia esa meta, la relación con las personas que se embarcan en el proyecto, la creencia constante en lo que haces, y sobre todo, el sentirte satisfecho por el trabajo cotidiano, encontrándole el sentido diariamente.

Después de vivir todo tipo de experiencias y conocer el mundo en que te mueves, ¿Dónde están y cuáles son las fortalezas?.

-Pensar, crear y creer en un proyecto, para después vivir cada día con la máxima ilusión posible siguiendo los pasos marcados hacia la meta, muy atento a lo que está sucediendo constantemente para poder adaptarse. Esa es para mí la mayor fortaleza posible. Con ello, la motivación y el trabajo constante hacia la meta son inmensos. Debes tener muy claro, que pese a trabajar dando el máximo, vas a conocer muchas derrotas, pero que perseverando, buscando la mejora constante, si estás preparado, puede llegar una victoria, ese momento tan deseado…

Además de ser entrenador de Maialen, esposo y padre de una niña, no parece fácil el equilibrio entre la exigencia, la dureza del entrenamiento y lo sensible y sentimental.

-Ha sido un proceso muy largo. Primero entrenador muchos años, pareja, matrimonio, hija…por lo que el ritmo del mismo ha sido también respecto a las circunstancias de cada momento. No ha sido “de golpe”. Por lo que, según avanzaba la relación, también hemos escuchado las posibilidades, hablando un mismo idioma y con una complicidad total en el proyecto global entre ambos…

¡No ha sido fácil, pero sí intenso y emocionante! Competir a alto nivel, en cualquier deporte o empresa de la vida, y conseguir buenos resultados, no es fácil, pero algunos lo consiguen. Nosotros nos movemos entre el reto, la empatía, la exigencia, el respeto, la disciplina, la adaptación…y sobre todo, la ilusión por avanzar día a día.

¿Existe el miedo a fallar o equivocarse?. A veces las prisas por querer llegar a conseguir el objetivo determinan comportamientos y decisiones que en vuestro caso van más allá de la típica relación entre técnico y deportista.

-No jugamos a fútbol, donde si te equivocas en un pase, y si estás bien entrenado (preparado), tienes otros muchos minutos para acertar en otro. Nosotros, en 90 segundos de competición, apenas tenemos margen de error. Es así. El “miedo” a fallar, a no conseguir siempre está ahí claro, además está la preparación, la confianza, el plan de acción, las certezas de acciones conseguidas…Hay que agarrarse con fuerza a ellas y así vencer a los miedos. Competir es siempre complejo… Seguir tu plan con la máxima convicción, con la máxima confianza, pero sin confiarte, siempre atento…

De aquella soledad que viviste en 1992 cuando el slalom era un deporte que se estrenaba en los Juegos hasta el día de hoy, ¿En qué se nota el progreso? ¿Cuántas herramientas a vuestra disposición? ¿Más fácil o más difícil?

-El piragüismo Slalom fue de exhibición en Munich 1972, después despareció del programa olímpico hasta que volvió a estar en BARCELONA 92, ya como deporte olímpico, y hasta la fecha…

Me siento un auténtico privilegiado de haber vivido todo este proceso desde “dentro”. Yo era un txabal de 16 años que disfrutaba en el mar y fui la primera vez a un Campeonato del Mundo Junior en Austria, junto a Emilio Herrán y con Mon Urtizberea como entrenador, saliendo de la bahía de la Concha y sin saber de qué iba este asunto…

Desde entonces enganchado, sin apartarme más de una semana de una piragua hasta el confinamiento de ahora… Ha llovido muchísimo desde entonces, donde todo era nuevo, la ilusión y la pasión como motor fundamental para vivir todo como una nueva aventura diaria, y pasando los años, convirtiéndose en un quehacer cotidiano para tratar de lograr un oro olímpico…

Los deportes olímpicos, además de los profesionales, evolucionan mucho, ya que todos los países los tienen como “prioritarios” respecto a ayudas, por lo que, el Slalom ha sido uno de ellos.

Muy diferente, ahora contamos con muchos más medios, también muchas más personas implicadas o comprometidas, mayores presupuestos, mayores expectativas. Todo evoluciona y hay que adaptarse. Nunca es fácil conseguir un resultado en el deporte. Ahora hay muchos más recursos, aunque el nivel es más alto también. Lo mejor es que ya tenemos un pasado, un trabajo detrás, constante desde el año 2001, y eso es muy importante.

Como quien dice antes casi todo estaba en tus manos, en las de Xabi Taberna y poco más. Decidiste un día convertirte en el entrenador personal de Maialen Chourraut. ¿Fue una liberación? La medalla de oro en Río ¿compensó la dureza del camino?

Comencé en 2001, básicamente porque los JJOO de Sidney fueron muy mal para el equipo nacional. No había muchas opciones. Yo me había formado como entrenador nacional y era “barato”. Fui el único entrenador de la federación hasta 2007, con ayudas esporádicas para las competiciones de algún entrenador (Xabi Taberna, Esteban Arakama…y otros ex-palistas). Mucha furgoneta por Europa… En 2007 contrataron hasta Pekin 2008 a Xabi Taberna y Ettore Ivaldi (Ita). Fue todo un lujo para nosotros. Ahora somos ocho técnicos de Slalom trabajando para la federación.

En Junio de 2016, dos meses antes de los JJOO de Rio, ya decidí que no seguiría como responsable técnico después de los JJOO. Pensaba que, después de 16 años y muchas batallas, era momento de cambiar. Tras el oro de Maialen, hablamos y pasé a ser responsable únicamente de Maialen, además de colaborar y ser parte del equipo técnico, y si, fue una GRAN LIBERACIÓN, que me costó asimilar, ya que tenía la sensación de estar de semi-vacaciones después… Llevaba 16 años a tope, con demasiadas cosas, con pocas horas de sueño, mucho ajetreo…necesitaba respirar diferente…y LO CONSEGUÍ!

Aquel momento inolvidable para mucha gente, pasados cuatro años. ¿Qué significó en vuestra relación? ¿Son compatibles amor y trabajo?

Fue un momento mágico, un momento soñado, finalmente tocado… Fue también una gran liberación… En deportes no profesionales como el nuestro, los JJOO son la meta. Significó muchísimo para nosotros. Tantos años detrás de una empresa tan compleja y conseguirlo…la emoción era incontenible…la paz interior también…

Después no fue nada sencillo para Maialen básicamente. De vuelta a casa, y tras el éxito deportivo, descolocada, inquieta, fuera de su rutina habitual, con viajes, entrevistas y demás que no le permitieron a Maialen disfrutar mucho de sí misma…

No sé si son compatibles amor y trabajo. Supongo que depende de las personas… Nosotros tratamos de cuidar el jardín cada día, sin descuidarlo, cada día…Si no riegas…nada brota. Todo se muere…quitar malas hierbas, podar un poco, abonar…me siento un afortunado.

Entre las cuentas que sigues en redes sociales está la de un libro conocido, “El Principito”, y una frase: “Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos”. ¿Defiendes la afirmación?

Jaja! “El principito” es un libro fundamental en mi mesilla de noche… Cualquier frase son muchas frases…por supuesto que esa frase me parece brutal “Lo esencial es invisible a los ojos…” Es una pasada, cuanta verdad!!

Todo iba enfocado al inmediato verano, a Tokio 2020. ¿El trabajo hasta aquí os ha servido de algo o toca volver a empezar con un año por delante?

Después de los JJOO de Rio, la federación internacional cambió el reglamento de las piraguas, y Maialen ha estado buscando una adecuada, con muchas pruebas, hasta que encontramos la que parece la definitiva, justo la semana antes del confinamiento. Por lo que, si llevamos desde el 2001 adaptándonos a los asientos de las furgonetas , piraguas y aviones, un año más nos concede tiempo para que Maialen conozca, disfrute y pueda sacarle el máximo rendimiento a ese nuevo modelo de piragua un año más tarde. Maialen esta temporada iba muy bien hasta marzo. La mejor desde los Juegos, mente y cuerpo acompañados…pero un año más, nos viene perfecto para seguir conociendo la piragua y mejorando la navegación. ¡Aprovecharemos el año y sacaremos el máximo partido de él!

No soy muy amigo de las fechas de caducidad. Sin embargo, siempre hay un día después. En vuestro caso, dos. ¿Os hacéis esa pregunta o preferís que sea el tiempo y las circunstancias quienes decidan?

A punto de terminar el documental sobre Maialen, realizó la última entrevista que aparece en el mismo la primera semana de marzo 2020. Justo había decidido que no se retiraría después de los Juegos Olímpicos de Tokio, básicamente por las siguientes razones: Le gusta remar y está a un gran nivel, pudiendo dar más de sí todavía, con motivación e ilusión de seguir aportando, tanto para ella como para las demás deportistas nacionales. Además, le gustaría poder seguir para entrenar en el nuevo canal de Orbeldi, en Zubieta…

En cuanto a mí, soy entrenador, me siento entrenador, me gusta ser entrenador y espero seguir estando en la orilla algunos años más…Creo que lo importante es pensar, sentir que uno puede seguir aportando algo, aunque sea poco, pero sumar, no restar. Por ahora creo que ambos sentimos eso…

Las aguas bravas se llevan muchas cosas por delante, buenas y malas. Sin embargo, hay otras con las que no pueden. En tu caso ¿Cuáles son las que permanecen en ti y dan sentido a tu vida?.

Me subo en una piragua, “surfeo” una ola y me emociono como si tuviera 17 años… No maduro y me sigue gustando más esa sensación que los asuntos importantes de los mayores… jaja!! Pregunta al principito…

“En busca de sentido “de Victor Frankl, es también un libro esencial para mí, es muy pragmático como refleja la importancia de la esperanza como parte clave del ser humano… Me conformo con poco y el sol y el mar, el río… me emocionan. Simple.

Está la familia, los hijos, los buenos amigos…Hacer deporte, ayuda a sentirse bien con uno mismo y a seguir ilusionado por el futuro. Tener una meta y despertarme cada mañana con ilusión para dar un pasito hacia ella me llena, me anima, estando en orden todo lo demás.

La vida es una caja de sorpresas. Lo que no consiguió como deportista, lo logró como entrenador. Una medalla de oro olímpica es una locura desatada, un desenfreno. Un cocktail de emociones, sentimientos, lágrimas, besos y abrazos. Con más valor si lo compartes con la mujer que amas. Esto no es un laberinto de apariencias como escribía Pirandello en “Así es, si así os parece”. Es una realidad sobre robustos soportes.

 

El director técnico de la Federación Española de Piragüismo, Ekaitz Saiés ha publicado en su blog la siguiente reflexión:

Hay un dicho maorí que dice que el primer estadio del aprendizaje es el silencio, y el segundo, la escucha.

Aprender a escuchar es fundamental en nuestras relaciones sociales, sentimentales y profesionales.

Estamos viviendo momentos sin precedentes en los que el silencio parece imposible, lo cual, imposibilita aún más la escucha.

Si queremos aprender algo de esta crisis, necesitamos más que nunca poner ambos estadios del aprendizaje en práctica: el silencio y la escucha.

Ésta y otras la puedes encontrar en su web: ww.ekaitzsaies.com