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No parecía que el tramo final de la sexta etapa de la Vuelta a España fuera suficiente como para montar una zapatiesta. Sin embargo, la subida al alto de la Montaña de Cullera acabó con los planes de algunos, destronó al líder Elissonde, volvió a poner en valor a Primoz Roglic, de nuevo al frente de la general, y sorprendió a más de uno. La historia fue parecida a la de las jornadas precedentes.

Permitida una escapada, el pelotón reacciona a tiempo de neutralizar a todos menos a uno y se juega un final de etapa, esta vez en alto, para que se pueda hablar de vencedores y vencidos. Los cinco protagonistas de la fuga, Joan Bou (Euskaltel-Euskadi) Bol (Burgos-BH), Magnus Cort (EF Education Nippo), Bert-Jan Lindeman (Team Qhubeka ), y Ryan Gibbons (UAE Team Emirates),.no pudieron llevar la misma a buen término.

Fueron superados todos menos uno, porque el danés Magnus Cort aguantó lo indecible y, si la etapa cuenta con cinco metros más, el triunfo no hubiera sido para él, sino para Primoz Roglic que, viniendo de atrás, fue superando obstáculos para ordenar la carrera y recuperar el maillot rojo de líder. En los dos kilómetros de subida se comprobaron algunos intentos previos como el de Richard Carapaz que terminó entrando a 27″ de los dos primeros en el mismo grupo que Alex Aranburu y Mikel Landa.

Hubo algún intento de aprovechar abanicos, crear problemas y sorprender, cosa que casi sucede a Hugh Carthy (EF) al que le ha costado Dios y ayuda meterse de nuevo en el grupo contando con la inestimable ayuda de alguno de sus compañeros. Al final, Roglic recupera el liderato, con tres Movistar pisándole los talones: