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Después de la primera jornada de descanso, la Vuelta a España ha recobrado la actividad y lo hace por el camino de las sorpresas. Michael Storer (DSM) logra el segundo triunfo en una etapa y Odd Eiking (IWG) es el nuevo líder en detrimento de Primoz Roglic que, además de sufrir una caída en el último descenso, ni quemó sus naves, ni desgastó a los suyos. Queda mucha tela que cortar todavía. Es tercero en la general a 2’17» de Eiking. En medio, en el segundo cajón del podio, Guillaume Martin (a 58″). La escapada cuajó y de qué manera. El maillot rojo afirmó en meta: «Estaba a 9 minutos, pensé que sería casi un milagro lograr el maillot. Esto es un premio extra»

En el batiburrillo del tramo final de la etapa, cuando ya estaba montado el lío, los primeros de la general asumieron responsabilidades y se probaron. Enric Mas y Miguel Ángel López respondieron a Roglic, lo mismo que Vlasov, Kuss, Haig y Grosschartner. Gracias al percance del hasta entonces maillot rojo, evitaron que el esloveno les metiera diferencias en la meta del Rincón de la Victoria. Si lo hicieron, por ejemplo, con Egan Bernal que llegó en un grupo posterior, junto a Majka, Aru, De la Cruz, Adam Yates, Ciccone, Meintjes, a casi 50″ de los principales de la general. El colombiano mantiene el maillot blanco pero…»Podía pasar de todo, hay que estar preparado. A pesar del tiempo perdido, me sentí bien»

Estos corredores «importantes» cedieron entre once y doce minutos sobre el vencedor de la etapa. Para entonces ya habían cruzado la meta, Jonathan Lastra, Alex Aranburu, que también dio con sus huesos en el suelo, Julen Amezketa, Elissonde y Odd Eiking, quinto en la llegada y nuevo líder.