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Todos los goles valen igual, lleguen por el camino que lleguen. Por ejemplo, el primero del Rayo Majadahonda el pasado viernes en León. Seguro que sale en los resúmenes del año cuando en Navidad  se recogen los momentos divertidos del curso. Una suma de dislates inconcebibles estrenó la categoría. El de Barrenetxea ayer llegó por un desvío. Subió al marcador y vale tres puntos. Estamos todavía en agosto. Cuesta un potosí marcar un gol y defenderlo.  ¡Hace calor!, como dicen Los Rodríguez.

A la hora del sesteo, suelo tirarme en el sofá, poniendo bajito el sonido del televisor y viendo la etapa del día. Da igual Giro, Tour o la vigente Vuelta a España. Normalmente, caigo. Esta semana que termina, al pelotón de corredores le ha tocado bailar con unos calores horrorosos, en medio de paisajes desérticos, donde el color verde es utopía. Hay valientes que se escapan tratando de llevarse una alegría. No voy a escribir nombres, pero hay corredores con un valor inmenso, aunque lleguen a media hora. Les falta agua, llegan a la meta extenuados y siguen un día sí y otro también. Por favor, un chaparroncito que les saque de pobres. Alguien les bautizó como los esforzados de la ruta. Algunas noches, después de que cenen y pasen por las camillas de los masajistas, suelo hablar con ellos y todos coinciden en lo mismo. ¡Estoy muerto!

Pudiera pensarse que el sacrificio merece la pena y tiene una razón de ser. Creo que esa realidad puede extenderse perfectamente a otros deportes y deportistas. Lo dan todo al servicio de un proyecto personal en el que creen y defienden. Si hablamos de fútbol, del entorno más cercano, quiero respetar y valorar el camino de Jon Bautista. No sé si es buen delantero, si da la talla para la principal categoría, pero no dudo en su calidad humana, en la persona. El día que se confirmó la cesión al Leganés, un amigo retuiteó una idea, una frase de alguien que desconozco. “El trabajo en silencio, el rol de estar cuando se te necesita, nunca poner una mala cara, corazón txuri urdin”

Lo leí un par de veces y pensé en el protagonista. Alguien, que seguro le conoce mejor que yo, quiso destacar el comportamiento y la actitud. Aquellos goles al Rijeka fueron para él un maná del cielo, un sorbo de alegría y la oportunidad de sentir el cariño de todos sus compañeros que saben perfectamente lo que cuesta llegar y mantenerse. Le deseo lo mejor y seguro que ahora en un nuevo paisaje ni racanea, ni se queja, ni se esconde. De estos deportistas he aprendido mucho más que de los mediáticos. Son infinitamente agradecidos cuando les encuentras.  Unos parten y otros entran. En un plis plas, se nos cayó Carlos Fernández por grave lesión y salieron Willian José y el propio Bautista. Llegó otro estilo, otro físico, otro juego y otro remate. El míster le metió en la lista de convocados junto a Karrikaburu, que puede aprender mucho de la convivencia con un jugador como Sorloth. Los dos se asemejan. Si os acordáis de lo que escribí hace una semana, entenderéis que me mostrara expectante ante un futbolista de este porte. Declaré mi fidelidad a Halland y llega uno que se le parece. Estoy contento, porque disfruto con los trasatlánticos que no necesitan agua para navegar. Y este Alex, como el otro Alex, se mueve en el área como yo en una barra de pintxos.

Barrenetxea también las mete. La progresión de este chico es evidente. No hace mucho tiempo que se desplazaba en bicicleta porque no cumplía aún los dieciocho. Le ves en el campo y compruebas el pedazo de desparpajo, además de calidad, que pone al servicio del equipo. Es otro esforzado de la ruta, diferente, a su estilo, dejándose la piel en cada esquina. Seguro que alguien le dijo un día, con buen criterio, que las cosas pueden salir bien o mal, si se intentan. Si no lo haces, es imposible. Tiró a puerta, le pegó a Duarte y el balón a la cazuela y los puntos al talego. ¿Quién da más?

El Levante fue el equipo que se esperaba. Encajar un gol en un minuto psicológico les desarboló y les puso el asunto más complicado. En el cuerpo a cuerpo del primer tiempo, las mantuvieron tiesas. Ya en el segundo, con menos balón y mejor oposición del rival, las incursiones hacia el área de Remiro fueron más complejas. Imanol sabía que los puntos eran de gran valor. Trató de cerrar el partido con los cambios y con el apoyo incondicional de una grada que sigue valiendo su peso en oro. Ojalá pronto puedan acudir muchos más espectadores. Aplaudieron mucho el debut de Sorloth, como los minutos del debutante Robert Navarro. Corearon los nombres de varios jugadores y se fueron contentos a casa porque vieron ganar a su equipo. Creo que de forma justa. Después del Camp Nou, dos partidos, dos victorias y un parón que se aprovechará para equilibrar situaciones. ¿Se irá Oyarzabal de vacaciones? Que le invite Álvaro Odriozola a Florencia, su nuevo destino, que es una ciudad maravillosa.

Apunte con brillantina: Si hace un año, más allá de Mbappé, alguien me dice que a día de hoy, Messi y Sergio Ramos iban a jugar en el PSG; Cristiano Ronaldo, en el United, Depay y el Kun Agüero, en el Barça, más lo que suceda desde hoy hasta pasado mañana (miedo me dan los dislates de última hora)…pienso que ha perdido el oremus. Y si añade que a un jugador de la Real, David Silva (por cierto, ayer muy brillante), le iban a dedicar una estatua de acero galvanizado en el Etihad Stadium de Manchester, para agradecer su grandeza en la defensa de los colores del City, le excomulgo de mi religión. ¡Pues, eso!

Nota: este comentario se publica en la edición del domingo 29 de agosto en el diario Noticias de Gipuzkoa.