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Leo Renaud David (Amiens, 1987) será nuevo jugador del Bidasoa, al menos, hasta las próximas navidades. Será la tercera experiencia defendiendo la camiseta amarilla. A finales de la temporada 2019-2020 terminó su compromiso con el conjunto irundarra. Dan Racotea fue el elegido para ocupar el puesto de lateral izquierdo mientras que el jugador francés firmaba en Rumanía.

En todo este tiempo han sucedido muchas cosas que han afectado a la vida social de los aficionados y a la particular de los clubes y deportistas. Han pasado cosas y momentos complicados de los que se ha salido como se ha podido. En el caso del Bidasoa se ha impuesto la prudencia en el gasto y se han ajustado los presupuestos. Quizás por ahí, pese a intentar la contratación de un jugador esloveno y otro tunecino, el club no entró en la subasta, ni en el tira y afloja con los representantes.

Decidió retirarse a los cuarteles, pero las lesiones de Jon Azkue (primera línea) y de Julen Aginagalde han diezmado mucho la plantilla. No es casualidad que el comienzo de la liga haya sido agónico con una victoria por la mínima y un empate «in extremis». A nadie se le escapaba la necesidad de incorporar un jugador que ayudara en defensa y en el tiro exterior. Después de dar vueltas a la situación, Leo Renaud es el elegido tal y como se comenta en la nota oficial del club:

El C.D. Bidasoa y el jugador Léo Renaud-David (Amiens, 11/06/1987) han llegado a un principio de acuerdo por el que el lateral izquierdo regresará al club irundarra con efectos inmediatos y por un espacio inicial ampliable correspondiente a la primera vuelta de la competición.

El jugador, que la pasada temporada jugó en el HC Buzáu de Rumanía, inicia su tercera temporada en Irun, tras una primera temporada en División de Honor Plata y otros tres años en la Liga Sacyr ASOBAL. En estas tres temporadas en el Bidasoa Irun estuvo en disposición de jugar en todos los partidos de la Liga Sacyr ASOBAL, un total de 79, en los que marcó un total de 206 goles (2,6 por partido)

A ello habría que añadir el rendimiento en competiciones europeas y otros torneos. Más allá del estado de forma en el que se encuentre hay cosas que conviene valorar. Por ejemplo, el conocimiento de los sistemas del entrenador Jacobo Cuétara, el idioma para la comunicación y la relación con los compañeros que aún siguen en el equipo desde que se marchó. El vestuario de Artaleku no se le va a hacer extraño. Podrá elegir el dorsal «22» que llevaba entonces, porque sigue libre.