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No está siendo un tranquilo y feliz día de cumpleaños del entrenador del Villarreal. Unai Emery alcanza los 50 años, después de una victoria de su equipo en Champions ante el Young Boys y en medio de un guirigay por el interés del Newcastle por incorporarle ya a su banquillo. Los nuevos propietarios del club británico están dispuestos a tirar la casa por la ventana y a pagar la cláusula del contrato del técnico hondarribitarra. El trajín de las últimas horas, en día de partido, complicaron mucho su situación. Conversaciones en todos los frentes y decisión adoptada y comunicada de forma oficial. Emery decide seguir donde está y comparte en redes sociales esa realidad:

«Por mucho ruido que ayer hubiera en otro país, dentro del club hubo la transparencia y la lealtad con la familia Roig y con mi plantilla, que es máxima y para mí es lo más importante.

El Villarreal es mi casa y estoy comprometido al 100%. Honestamente, estoy agradecido por el interés de un gran club, pero más agradecido de estar aquí y por eso le comuniqué a Fernando Roig mi decisión de querer seguir formando parte de este proyecto por el compromiso y respeto que percibo del club y de mis jugadores, que es mutuo y recíproco.

Quiero agradecer a la afición el apoyo que me ha mostrado siempre. El domingo tenemos un partido muy importante y espero que todos juntos podamos conseguir la victoria. Nos vemos en el estadio de La Cerámica. Gràcies, groguets! Endavant!

Pocas horas antes, después de la victoria, escribía en su cuenta de twitter

Feliz por la victoria, por el club, por la afición y porque nos lo merecíamos. Muy orgulloso de dirigir a este Villarreal de Champions League.