Seleccionar página

Posiblemente, el encuentro que este viernes disputan en Ipurua el Éibar y el Sanse sea el más raro de los que hayan podido vivir los protagonistas que estén a disposición de sus técnicos. Hasta el último minuto, los entrenadores no sabrán realmente con qué jugadores pueden contar, ya que por ambos vestuarios ha pasado el virus omicron y ha dejado un reguero de afectados.

Peor aún en el caso del filial realista, ya que Xabi Alonso deberá esperar hasta el final para saber cuántos jugadores necesita Imanol para la cita de Mendizorroza. Por tanto, un mar de incógnitas en ambas formaciones que en la primera vuelta midieron fuerzas en Anoeta (2-3) y que ahora necesitan los puntos, Los armeros de Garitano para consolidarse en la zona de ascenso directo y los txurirudin para huir del descenso. Las vidas no son paralelas.