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El C.D. Bidasoa “motor de la ilusión social» en palabras de su presidente, ha recibido este domingo el Premio Sabino Arana en reconocimiento a su labor y trayectoria en los 60 años de historia. Ha compartido el momento junto a los otros premiados: Luis Ugalde, jesuita vasco-venezolano, la asociación Amaiur Gaztelu, el periodista Luis Mari Bengoa, el Basque Culinary Centery la embarcación de rescate de migrantes Aita Mari.

El Arriaga de Bilbao ha sido el lugar elegido para la ceremonia. En representación de la entidad ha asistido Gurutz Aginagalde, presidente del Bidasoa que en su intervención, después de agradecer el premio, ha señalado: “Con las raíces en Irun, el club está abierto a Euskadi, de Artaleku mira a Europa y así seguiremos trabajando como lo hemos hecho en estas seis décadas. El Bidasoa es un club del pueblo y a él se debe. Lo tenemos muy presente en la formación de nuestros niños y niñas, porque más allá de formar posibles jugadores para nuestro primer equipo, nuestra primera obligación es ayudar en la educación«. añadió en su intervención.

Repasó los escenarios de la historia, desde el mítico frontón Uranzu hasta el actual pabellón. “La cadena no se ha roto en estas décadas y cada vez está más consolidada. Tenemos jugadores de Gipuzkoa, Bizkaia, Álava e Iparralde trabajando en nuestra cantera; nuestro primer equipo vuelve a llevar el nombre de Irun por Europa, y Artaleku vuelve a ser lo que ha sido históricamente«. Es decir, un pabellón que sigue vibrando y que muchas veces se queda pequeño.

Con el riesgo que supone olvidarse de quienes creyeron en el proyecto y lo trajeron hasta nuestros días, Gurutz no quiso olvidarse de las personas que han trabajado por el club en estas seis décadas. Desde el fundador José Miguel Arana y su esposa Alicia Rodríguez hasta hoy: “Desde el fundador José Miguel Arana hasta todas las personas que conforman la estructura actual. Con el recuerdo de Beñardo García, presidente de honor, y de Juantxo Villarreal, entrenador de los tiempos gloriosos, que no han podido estar hoy aquí, pero también poniendo en valor al equipo humano que lideró José Ángel Sodupe en medio de la tormenta en 2011”,
Con el trabajo de estos y de otra mucha gente, el Bidasoa conquistó Europa, ganando la Champions: «Compitiendo contra proyectos más fuertes y ciudades con más
población que Irun y que incluso todo Euskadi. Eso somos nosotros”.

En su intervención, Aginagalde no pierde de vista lo que supone contar con los jóvenes, como el valor de la formación, haciendo un guiño a cuestiones muy importantes que se relacionan con la situación económico-social y las derivas de la pandemia:

“Al igual que Chocolates Elgorriaga fue un revulsivo de ilusión de un pueblo golpeado por el cierre de las aduanas en 1993, hoy, en plena pandemia, ese motor de ilusión que somos los equipos deportivos para la sociedad también es parte de nuestra responsabilidad. No está siendo fácil la salida de esta crisis, pero poco a poco lo estamos haciendo: afición, instituciones y empresas, de nuevo todos juntos, volvemos a despegar”.

(Foto: Fundación Sabino Arana)