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Pudo pasar cualquier cosa, porque Erik Jaka e Iñaki Artola se sacudieron de lo lindo en el Bizkaia. Se jugaban el «ser o no ser» en el campeonato manomanista individual. No es extraño por tanto que el encuentro durara una hora y diez minutos, con 370 pelotazos a buena. Llevaron el partido hasta el último suspiro (21-21) y fue entonces cuando al pelotari de Alegi se le fue la victoria al mandar la pelota al cielo del frontón y golpear la chapa alta. No se lo podía creer después de todo lo que había sucedido.

Dispuso de elocuentes ventajas (15-18), pero todos sabemos que el delantero de Lizartza es inaccesible al desaliento. A un sotamano de dos paredes del rival, respondió sin clemencia con cinco tantos seguidos. El saque fue demoledor (20-18) pero aún restaban zarpazos. De ellos, se resintieron el marcador y los corredores de apuestas que disponían de un cuadro maravilloso. ¿Azul? ¿Colorao? Salió rojo pasión. El color del gerriko de Jaka, que hace un año atravesaba una situación complicada de salud (pericarditis) y hace dos se proclamaba campeón en plena pandemia, sin público y con aires de melancolía.

Ahora, ya está en semifinales. Le toca medir fuerzas contra Joseba Ezkurdia por un puesto en la final. El partido se disputa en el Astelena el próximo domingo. Unai Laso y Jokin Altuna se la juegan en la otra semifinal. La cita, (sábado, 14) en el Bizkaia de Bilbao. Los ganadores litigiarán por la txapela. (Foto: Baiko Pilota)