Seleccionar página

Hoy en Lebrija no se habla del autor de la primera gramática castellana obra de Antonio de Nebrija, ni del cantaor «El Lebrijano», ni de las festivas cruces de mayo. Se incorpora a la lista de ilustres ciudadanos un ciclista que consigue subirse al podio del Giro de Italia. Juanpe López protagonizó un etapón en tierras volcánicas, a los pies del Etna. No pudo ganar, porque en el mano a mano con el experto Lennard Kamna (Bora) éste aprovechó la última curva para dejar al andaluz clavado. Triste por no poder ganar la etapa entró en meta golpeando el manillar. después de 4.32.11.

Quizás en ese momento ignoraba que la diferencia en la llegada le suponía vestirse de rosa y hacer feliz a mucha gente. Hacía más de diez años que un corredor español no lucía el maillot más preciado del Giro. Sucedió un 10 de mayo en la cuarta etapa de la ronda italiana.

La jornada no fue fácil para los corredores. Miguel Ángel López 8Astana) abandonó por problemas en una cadera. Dumoulin se perdió en las simas del camino. Lo mismo que Van der Poel, que llegó a trece minutos del ganador. Ello no iban en la escapada de 14 corredores que fue perdiendo unidades, sobre todo después del ataque de Juanpe. Sólo resistió Taaramae, que es tercero en la general por detrás del propio corredor sevillano y del ganador de la etapa. Treinta y nueve segundos les separan. Entre los puestos de privilegio se encuentran Pello Bilbao (7º, a 2’00»), Carapaz (11º, a 2’06») y Mikel Landa (12º, a 2’15»).

Se da la circunstancia de que en su etapa amateur, defendiendo los colores del Polartec-Fundación Contador, se hizo con la Vuelta al Bidasoa (2018), ganando la primera etapa con final en IrrisarriLand, además de la general. Otro eslabón más de la cadena de éxitos de la emblemática prueba amateur. Juan Pedro López compartió sensaciones con sus seguidores a través de las redes sociales: «Un sueño hecho realidad. de las carreteras de Lebrija a vestirme con la maglia rosa del Giro de Italia. Gracias» (Foto: Trek Segafredo)