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La penúltima etapa del Giro de Italia, una de las más esperadas, con la subida final de La Marmolada, no decepcionó. Puso a prueba la fuerza de los corredores y sentenció la carrera salvo milagros en la crono del domingo en Verona. En las habituales dos batallas de cada día, el triunfo de la jornada correspondió a Alessandro Covi (UAD) con una exhibición de tomo y lomo. Formaba parte de la escapada del día y llegó en solitario. Junto a él se movieron habituales protagonistas de cada día: Van der Poel, Ciccone, Kamna, Arensman, acompañados de Antonio Pedrero, Ballerrini, Novak, Formolo…entre otros.

En el otro frente se cuidaban mucho los aspirantes al triunfo final. Bahrein tiró del carro muchos kilómetros, luego Inneos. Ambos conjuntos pagaron el desgaste y fue el Bora quien se benefició con un ataque del australiano Hindley. No hubo quien le siguiera. Por las cabezas de Carapaz, Mikel Landa, Nibali y compañía podía pasar cualquier cosa. Ninguna buena. Fueron cediendo metros y distancia. El ecuatoriano perdía la maglia rosa y Landa se rehacía. Por detrás, cada cual eligió el ritmo que consideraba más idóneo.

A la puerta de la crono definitiva, Jai Hindley lidera la general con 1’25 de ventaja sobre Carapaz y 1’56» sobre Landa. El cuarto es Nibali (a 7’57»). Pese a sufrir mucho en la jornada, Pello Bilbao mantiene la quinta plaza (a 8’55»), por delante de Jan Hirt, Buchmann, Pozzovivo, Juanpe López, y Hugh Carthy, que completan los diez primeros Luego, Valverde y Buitrago. Es decir que, una de las posibles emociones se plantea en la lucha por la segunda plaza. ¿Podrá Landa recuperar 31 segundos con Carapaz? La solución en los 17 kms. del circuito de Verona. (Foto. Giro de Italia)