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Alegría en el Movistar Team, tanto por el triunfo de Carlos Verona en la séptima etapa de la Dauphiné como por lo que supone para el equipo que no está protagonizando una temporada exitosa. Es el primer triunfo como profesional del corredor madrileño que formó parte de la escapada del día y llegó en solitario a la meta de Vaujany pese al postrer ataque de Roglic. Era un día de montañas, con el Telegraphe en el camino, que exigía cabeza y piernas.

Aguantó todos los ataques incluidos los últimos de Roglic y Vingegard pero entendió que era el día. Victoria y emociones  «Tenía a mi entrenador Patxi Vila atrás dándome ánimos y referencias. Iba en un nivel de agonía increíble He sufrido, sufrido, sufrido, y solo a 200 metros de meta he mirado para atrás para asegurarme,Los he disfrutado como nunca. he disfrutado muchísimo. Va por mi mujer e hijos, son mi motivación. Vapor el equipo. No está siendo un año fácil y nos la merecemos.».

Por su parte, el técnico de Bera de Bidasoa no ocultó su alegría en la meta: «Hay, trabajo en equipo, determinación, pasión, toneladas de trabajo y sobre todo cariño infinito por tu trabajo. Orgulloso de ti, Carlos»

Tras la séptima etapa, Primoz Roglic es el nuevo lider, con Vingegard a 44″, O’Connor (a 1’24»), Gepghegan Hart (a 1’30») y Damiano Caruso (a 1’30») en los cinco primeros puestos de la general.