El Real Unión y Aitor Zulaika separan sus caminos

El Real Unión y el entrenador del primer equipo, Aitor Zulaika, separan sus caminos después de la decisión del Consejo de Administración que, junto al técnico, han acordado poner fin al
contrato del azpeitiarra. Joseba Agirre, hasta ahora segundo entrenador, tampoco continuará en el banquillo de Gal.

Se cierra así la segunda etapa de Zulaika en el club unionista. La última se inició en 2020, concluyendo el ejercicio de modo exitoso con la conquista de una de las plazas de ascenso a 1RFEF y rozando los puestos de play-off de ascenso a Segunda División, ya que concluyeron en quinta posición.
La temporada pasada el equipo mantuvo la categoría en el Grupo 1 de Primera RFEF, siendo octavo.

En este momento, los irundarras ocupan puestos de descenso (18º) habiendo ganado tres partidos, empatado cuatro y perdido seis. Uno de los datos más negativos se refiere a los goles encajados (21), de los cuales 13 lo han sido en propio feudo.

Para entonces, consiguió acceder a semifinales de la Copa RFEF, tras eliminar al Leioa, Náxara y Terrasa, lo que significaba acceder a la fase fina de la Copa del Rey. Su mejor valor lo logró en este torneo eliminando al Cádiz en una noche inolvidable en Gal, a la espera del Mallorca en la próxima cita.

Quizás el detonante que lleva al Consejo a adoptar esta decisión se relacione con el último partido de Gal ante sus aficionados. Tras eliminar a los gaditanos y superar al Intercity en Alicante, se esperaba enlazar una racha de resultados positivos.

El presidente Igor Emery y Aitor Zulaika han escenificado una despedida muy emotiva, en la que después de dar las gracias por el trabajo realizado y desearle mucha suerte en el futuro, se han fundido en un abrazo.

Zulaika no se sentará en Soria este domingo en el encuentro ante el Numancia. Parece ser que la responsabilidad recaerá en Iñaki Goikoetxea, uno de los componentes de la secretaría técnica. La semana además conlleva tres partidos. Salidas a Sotia y Sabadell y visita del Osasuna «B».

Mientras tanto, la entidad deberá hilar fino a la hora de encontrar un entrenador que ayude al equipo a dar lo mejor de sí mismo. Una cara nueva, que sea capaz de conquistar al grupo txuribeltz, tocado por los resultados y la marcha que llevan en liga.